lunes, 29 de junio de 2020

Crónicas de los Cazalet






Elizabeth Jane Howard (Londres, 1923 -Sulfolk, 2014) es la autora británica de esta saga de la familia Cazalet. Ambiciosa novela dividida en cinco volúmenes de, aproximadamente, 500 páginas cada uno, que se leen en un suspiro.

Los años ligeros, primero de los libros, abarca desde el verano de 1937 hasta el verano del siguiente año, 1938. Termina celebrando toda la familia que no habrá guerra.
Tiempo de espera, segundo de la saga, abarca desde septiembre de 1939 hasta invierno de 1941. Se juntan hasta tres generaciones en la casa de campo a pasar la guerra, alejados de Londres. A pesar de la guerra o, precisamente por ella, se vive con una cierta normalidad. Los viajes a Londres son relativamente frecuentes o, bien por trabajo, no se puede abandonar la industria maderera, negocio familiar, o, bien por compras,  tan  sólo las indispensables, ya que está racionada, además de la comida, también las telas.
Donde la autora acierta, sobre todo, es en la psicología de los más pequeños. Chicas y chicos de varias edades, la mayor de dieciseis años cuando empieza la guerra y el pequeño de nueve. La guerra estará presente en sus juegos, su desarrollo intelectual y en su estado anímico.
Confusión, tercer libro, abarca desde marzo de 1942 hasta mayo de 1945. Cuando todos asumen que la guerra se ha alargado más de lo esperado
Un tiempo nuevo, desde julio de 1945 hasta el verano de 1947. La guerra ha terminado y tienen que empezar a saber vivir en la paz. No es fácil ya que sus vidas han cambiado y todos ellos tienen que enfrentarse a nuevos retos.
Todo cambia, la última novela de esta maravillosa saga, abarca desde 1956 hasta 1958. Han pasado diez años, los niños ya son mayores y sus vidas toman caminos muy diferentes. El broche final no podría estar mejor narrado, que no voy a desvelar.
Los tres primeros libros tienen una unidad lógica y los otros dos siguientes son necesarios por las ganas que tenemos, a veces, los lectores de saber algo más sobre esos personajes que nos han acompañado durante las eternas tardes de esta terrible pandemia.
El estilo de la escritora recuerda a Jane Austin o a Louis May Alcott, lecturas de las jóvenes de la familia. Hay también referencias continuas a estas escritoras así como a Shakespeare, lógico. Se ve como los ingleses adoran a su escritor (algo deberiamos aprender nosotros y tener más presente a nuestro Cervantes).
Si alguien se anima a leer Las crónicas de los Cazalet, espero que disfruten tanto como lo he hecho yo. El verano es una buena época para empezar a leerla ya que muchos episodios se desarrollan en esta estación.
Todos los libros están editados por Siruela y se pueden encontrar en Amazón o en La casa del libro.

martes, 9 de junio de 2020

Películas para el "tiempo de la peste": "El Séptimo Sello" (1957) de Ingmar Bergman


Queridos Cinéfilos:

En este "tiempo de la peste" COVID-19 que los habitantes del planeta estamos actualmente sufriendo (situación que hasta hace cuatro o cinco meses hubiéramos jurado que sería una distopía absurda para nuestra tecnológicamente muy avanzada civilización, ¡menudos ilusos!) he repasado mis recuerdos del buen Cine que he disfrutado a lo largo de mi vida sobre temas más o menos conexos con la pandemia y rápidamente destaca una película como la que creo más oportuna para recomendaros que la descubráis, si aún no la habéis visto, carencia inadmisible para cualquier cinéfilo, permitidme calificar así esa falta, o la reviséis, ya que merece ser revisitada varias veces en la vida y tanto más en medio de las/mis dramáticas presentes circunstancias, la extraordinaria "El Séptimo Sello" ("Det sjunde inseglet", Suecia 1957), en mi opinión la primera de las obras maestras del gran director, y también guionista de prácticamente todas sus películas, Ingmar Bergman, cinta que mereció el Gran Premio del Jurado en Cannes y que para muchos críticos y cinéfilos de pro marcó un hito, siendo uno de los primeros aldabonazos del Cine nórdico europeo en las salas norteamericanas, que se lo pregunten a Woody Allen, y preparó el terreno para que  su siguiente obra magna, "El Manantial de la Doncella", en1960 se alzara con el Óscar y el Globo de Oro a la categoría de Mejor Película de Habla no Inglesa  (de esta magistral segunda cinta hablaremos otro día, que bien merece un comentario monográfico en este Foro), pero siguió la racha obteniendo de nuevo el Óscar y el Globo de Oro de esa misma categoría a los dos años con "Como en un espejo" (que también estaba nominada al Óscar al Mejor Guion) y la remató con su tercer doblete gracias a su memorable homenaje a su infancia "Fanny y Alexander" en 1982, que adicionalmente ganó los Óscar a la Mejor Fotografía (de Sven Nykvist) y Diseño de Producción, mereciendo el rarísimo honor de que el diario ABC le dedicara su portada completa como homenaje el día de su estreno en España, calificándola de Obra Maestra.  

Por elemental fidelidad a mis colegas en el Foro, recuerdo que la primera referencia en éste a "El Séptimo Sello" fue hecha por Rogelio en un interesante comentario de 2008 sobre las Matemáticas en el Cine, "El Séptimo Sello - Una mente Maravillosa - Mi Noche con Maud", al cual os remito. 
Max von Sydow: 60 años de "El Séptimo Sello" a "Juego de Tronos"
Yo también le hice aquí una pequeña referencia en 2012, cuando opiné a favor de que le concedieran el Óscar aquel año al ahora recientemente fallecido  Max von Sydownominado en esa convocatoria como Mejor Actor Secundario por "Tan fuerte, tan cerca", espléndido intérprete en nada menos que trece películas de Bergman, empezando como protagonista de las dos primeras magistrales antes citadas y más tarde en "Como en un espejo""Los comulgantes", "La vergüenza""Pasión", "Gritos y susurros"...  

Pero además también trabajó en un centenar o más obras de otros directores, George Roy Hill, William FriedkinGeorge StevensSydney Pollack, David LynchWoody Allen, John Milius,  Steven Spielberg, Julian SchnabelRidley ScottMartin Scorsese, J.J. Abrams...("Hawai", "La  Historia más grande jamás contada""El Exorcista", "Los tres días del cóndor", "Dune""Hanna y sus hermanas", "Conan", la española "Intacto", "Minority Report""La escafandra y la mariposa""Robin Hood", "Shutter Island",  "Star Wars. Episodio VII", las series "Los Tudor" y "Juegos de Tronos"...), aunque  la Academia hollywoodiense ya había cometido una gran injusticia dos décadas atrás al no concederle en la ceremonia de 1989 el Óscar de Mejor Actor Principal de la muy buena "Pelle el Conquistador" de Bille August, cinta danesa ganadora del Óscar y del Globo de Oro a la Mejor Película de Habla no Inglesa de ese año.

Fue muy triste que habiendo actuado en tantas películas, al menos media docena de ellas extraordinarias, Von Sydow haya muerto hace tres meses sin obtener un muy merecido Óscar, habiendo tenido la mala suerte de que su última nominación al premio lo fue por una película que no tuvo demasiado éxito y por ello lastró sus posibilidades. TVE lo homenajeó con ocasión de su fallecimientohttps://www.rtve.es/noticias/20200309/muere-max-von-sydow/2007578.shtml

La segunda vez que cité a "El Séptimo Sello" en este Foro fue en 2014, cuando la señalé como un antecedente temático al publicar mi comentario sobre la singular "Sacrificio" (“Offret”, Suecia 1986) de Andrei Tarkovski, director al que Bergman y Kurosawa admiraban profundamente, a pesar de ser ellos dos más veteranos y famosos que aquél, como registré en esa ocasión.

Inicio de la partida de ajedrez: la Muerte jugará con las piezas negras
Vi por primera vez "El Séptimo Sello" con 18 o 19 años, allá por los finales 60, en un programa doble de un ciclo sobre Bergman en el olvidado cine Falla de Madrid (entonces aún no existía ningún aparato casero reproductor de vídeos, por lo que las películas sólo se podían ver en las sesiones de los numerosos cines comerciales, en los cinefórums de uno de los muy minoritarios cine clubs, difícilmente accesibles para gente tan joven como yo era, o en la programación semanal de tres o cuatro filmes, no más, emitidos en la única cadena existente, TVE en VHF, que obviamente lo hacía en blanco y negro y con escasa definición)  junto con "El Manantial de la Doncella" (1960), y quedé impactado porque yo no tenía casi experiencia de haber visto películas con un estilo tan "nórdico" y mensaje tan profundo, salvo la mucho más accesible "Becket" (1960) de Peter Glenville, primera película "adulta" de mi vida, que me había encantado, y que aquí os recomendé repetidamente, la muy clásica "Dies Irae" (1943) del gran maestro danés Carl Theodor Dreyer, la que yo todavía no había "comprendido" en profundidad, y no más. Quizás una tercera, "Faraón" (1966) de Jerzy Kawalerowicz, inusual película de la Polonia comunista tratando nada menos que sobre la disputa entre la Iglesia y el Estado, como en "Becket" pero ¡en el Antiguo Egipto!, que me gustó mucho. Os cito las tres por si tenéis la suerte de que alguna vez se os presente la oportunidad de verlas

Desde entonces la habré revisionado 8 o 10 veces y nunca me ha defraudado, es más, cada vez que la veo descubro algún matiz que antes no había detectado... o a lo peor es que ya empiezo a olvidar detalles.

José y María con su hijo, Miguel
Para los que no la conozcáis, destinatarios principales de este comentario, veamos si os puedo interesar en su tema:

En la primera secuencia, una voz en off recita unos versículos del capítulo 8 del "Apocalipsis" de San Juan:

"Y cuando el Cordero abrió el Séptimo Sello, en el Cielo se hizo un silencio como de media hora.

Y vi siete ángeles que estaban en pie delante de Dios y les fueron dadas siete trompetas.
Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas”

El Caballero llega de regreso a su país tras haber luchado durante años en una de las cruzadas en Tierra Santa, acompañado por su escudero, hombre éste que ha perdido completamente la fe tras las experiencias vividas.

Todavía en la costa, paran a descansar y el Caballero dispone el tablero con sus piezas de ajedrez para estudiar en solitario una posición de este juego. En ese instante se acerca un personaje  extraño, totalmente vestido de negro, que se presenta como la Muerte y que declara llegar para llevarse al Caballero. Como defensa, éste le propone jugar una partida de ajedrez en la que su premio sería conservar la vida si ganaba o, al menos, mientras no recibiera el jaque mate. La Muerte acepta y empiezan la partida, que se desarrollará en una serie de secuencias insertadas a lo largo de la historia del viaje que se nos va a contar.

El Caballero encuentra a la joven acusada de brujería
En su camino hacia el castillo donde le espera su esposa desde hace años, el Caballero y su escudero descubren pronto que en el país hay una mortal epidemia de peste, mientras van encontrando a diversos personajes: un pintor que está creando los frescos de una pequeña iglesia, un clérigo renegado y dedicado a la mala vida, penitentes que se flagelan para escapar al supuesto castigo divino de la peste, un herrero y su casquivana mujer, una joven muda, una desgraciada chica acusada de brujería, que por ello va a ser quemada viva... y muy destacadamente una muy humilde familia, formada por José y María con su muy pequeño hijo, Miguel, pareja que actúa junto con otros trovadores/saltimbanquis de pueblo en pueblo. De todos ellos, unos mueren por la epidemia, otros siguen su propio camino y unos pocos se unen al Caballero y el escudero en su viaje al castillo.

Mientras tanto la partida de ajedrez continúa en los descansos de cada  etapa, con la Muerte capturando pieza a pieza, pero el Caballero persigue un objetivo estratégico que ya no es ganar "su" partida...

¿Suficientemente original e inquietante el guion de Bergman para interesaros por esta película? 

Además de por su trama, yo la aconsejo por su extraordinaria realización, ya que, en línea con la gran mayoría de la crítica profesional, considero que:

La esposa del Caballero hospeda al grupo en su castillo
La dirección es excepcional, con una galería de personajes y situaciones que, perfectamente conjuntadas en un inspirado montaje, ambientan física y espiritualmente el retablo viviente de la Edad Media en el que se enmarca la acción del espléndido y originalísimo guion.

Las interpretaciones se pueden calificar como sobresalientes en la gran mayoría de los personajes, destacando las de  Max von Sydow como el Caballero, Bibi Andersson como María (actriz que trabajó en otras siete u ocho películas de Bergman, coprotagonista en la más enigmática de todas, "Persona" de 1966), y Gunnel Lindblom (intérprete también en otras tantas del director, ejemplarmente en el papel de la criada embarazada de "El Manantial de la Doncella" o en la enamorada feligresa de "Los comulgantes"como la joven muda que sorprendentemente habla por primera y única vez para cerrar los debates finales del grupo, ya en el castillo, con una rotunda y clásica sentencia latina de sólo dos palabras, mientras la cámara se va acercando a su cara en un penetrante primer plano, marca de la casa Bergman. Notables las actuaciones de otros personajes  secundarios en papeles poco más que de figurantes.

La fotografía, en blanco y negro con tonos "nórdicos", ya era buena, y eso que todavía el gran maestro sueco no trabajaba con el extraordinario y multioscarizado director de fotografía con el que contó para el grueso de sus obras maestras, Sven Nykvist, al que ya recordé en este Foro cuando falleció hace muchos años.


Yo tan sólo le pongo un mínimo "pero" a la música ambiental: el demasiado chirriante e innecesariamente explícito "Dies Irae", exactamente al comienzo de la película.

Como es habitual, le paso la voz a la crítica profesional:

Filmaffinity
"Obra maestra absoluta del cine. Una de las películas favoritas de Woody Allen, que declaró sobre ella: 'Desde el momento en que comienza te deja sin aliento hasta que termina' "

"El séptimo sello", reciente (del 4 de mayo pasado) y profundo comentario de Pedro García Cuartango en ABC sobre el sentido de esta película en medio de la presente crisis del COVID19: 
"Aunque han pasado 50 años, recuerdo como si fuera ayer la impresión que me produjo «El séptimo sello», la película de Ingmar Bergman que vi en una sesión de cine fórum del colegio de los Jesuitas de Burgos. Yo tenía 16 años y sentí que la obra de Bergman reflejaba como un espejo las confusas inquietudes que yo albergaba sobre Dios y el sentido de la vida. Nunca había experimentado una emoción semejante en una película. Fui consciente de que el cine tenía posibilidades expresivas que desconocía.
..."
Comentario completo, en https://www.abc.es/opinion/abci-pedro-garcia-cuartango-septimo-sello-202005042344_noticia.html 

Fernando Morales en El País (tomado de referencia en Filmaffinity): 
"Una de las grandes obras de Ingmar Bergman, que reúne en sus hermosas imágenes las obsesiones del maestro sueco (...) Impresionante labor de Max von Sydow y una inmensa fuerza visual para una obra maestra" 

"The Seventh Seal" crítica de Peter Bradshaw en The Guardian: 
"Es una obra de arte radical que viaja en el tiempo hasta las Sagradas Escrituras, hasta Cervantes y Shakespeare para crear una nueva expresión dramática por sí misma...” Puntuación *****
Comentario completo, en inglés: https://www.theguardian.com/film/2007/jul/20/worldcinema.drama1

Bosley Crowther en The New York Times: 
"Una contemplación penetrante y poderosa del paso del hombre por esta Tierra. Esencialmente intelectual, pero también emocionalmente estimulante" Puntuación *****
Comentario completo, en inglés: https://www.nytimes.com/1958/10/14/archives/seventh-seal-swedish-allegory-has-premiere-at-paris.html

Y todo ello en esta profunda joya tallada en poco más de hora y media y con un modesto presupuesto, pero que tanto me ha hecho pensar...y que gracias a este aviso podréis ver de nuevo, o descubrir, si os he convencido para hacerlo, desde vuestra casa, en alta definición y doblada al español, a través de este enlace gratuito y seguro, que espero siga activo mucho tiempo en YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=daJ-tsBCPV4

Ya me contaréis, los que la veáis, que os ha parecido.

Buen y profundo Cine, Amigos.

Manrique


PD para Max von Sydow

Bueno, Max, como estoy seguro que es
tarás leyendo este comentario, que pretendo sea no sólo un homenaje a una de las obras maestras de Bergman sino también a tu carrera como espléndido actor y mi despedida contigo ahora que la Muerte te ha llevado danzando para que te reúnas con tu personaje, el caballero Antonius Blovk, en el Cielo de los Cinéfilos, te voy a pedir que, cuando yo también pueda visitaros, me dejéis alguna tarde asistir, yo calladito oyente, a las tertulias sobre Cine que seguro organizaréis, vamos casi lo mismo que le pedí a Sydney Pollack hace doce años. ¿Convencerías a Ingmar?

También te adjunto un pequeño regalo: el homenaje a toda tu vida artística en "Días de Cine" de La 2 como una muy merecida despedida (aunque el reportaje sólo sea de 11 minutos, lo aclaro por si algún otro lector se anima a verlo).

Y por último, te ruego no me guardes rencor por utilizar tus "presuntas  palabras" para criticar a Ridley Scott por su absoluta decadencia como director en la mayoría de sus películas más recientes, especialmente en la infumable "Robin Hood", para la que te convencieron que actuases.

Nos vemos en no muchos años, Max, a ser posible con el "jefe" Ingmar de anfitrión en el Cielo, distrito de Cinéfilos.

Manrique


sábado, 23 de mayo de 2020

Y JULIA RETÓ A LOS DIOSES

FICHA TÉCNICA

Título: Y Julia retó a los Dioses

Autor: Santiago Posteguillo

Editorial: Planeta

Género: Novela Histórica

Año de Publicación: 2020


COMENTARIO

En enero 2019, nuestra compañera Ana Díaz nos presentó en este Foro un elogioso comentario de "Yo, Julia", el primer libro de Santiago Posteguillo sobre Julia Domna, la hija de reyes sirios y esposa del emperador romano Septimio Severo.


https://elforodemanrique.blogspot.com/search?q= yo+julia


Hace un par de meses, en marzo de 2020, Editorial Planeta ha publicado su segundo libro de esta serie con el título " Y Julia retó a los Dioses" y el sobretítulo "Julia Domna II", continuación del primero y que, supongo, se convertirá en otro éxito de ventas de este escritor valenciano especializado en la Antigua Roma.

Sin embargo, este segundo libro difiere bastante del primero.

En "Yo, Julia", el protagonista eran Septimio Severo y su pretensión de convertirse en emperador.  Para ello, se opone al emperador Comodo, el loco,  hasta su muerte y lucha  contra los gobernadores militares rivales Albino en Britania, Severo en el Danubio y Nigro en Siria, además del Senado. Julia Domna es el cerebro de los triunfos y ambiciones de Septimio Severo, la esposa inteligente  que, sin salir del segundo plano o muy escasamente, dirige a su marido hacia su proclamación como emperador, asumiendo riesgos y penalidades sin límite. "Yo, Julia" es un libro de acción en el que, solo al final, Julia es reconocida y aclamada como augusta por el pueblo y la milicia romanos.

En "Y Julia retó a los Dioses" la protagonista es Julia, la augusta Julia esposa del emperador Septimio Severo.Su pretensión es crear una dinastía imperial, en la que su esposo sea sucedido por sus hijos y nieto. La oposición del Senado, la traición de altos cargos militares, la rivalidad suicida entre sus dos hijos y su soberbia y falta de inteligencia política, guerras eternas contra los partos y hasta la enfermedad y la oposición a Julia, por su condición de no romana de nacimiento, de parte de los Dioses Romanos, lo hacen casi, casi, imposible. "Y Julia retó a los Dioses" es un libro de estrategia política en el que la protagonista indiscutible es Julia Domna.

Para mi, si "Yo, Julia" me pareció un libro apasionante, su continuación " Y Julia retó a los Dioses" lo supera. Es muy entretenido y describe a la perfección las pasiones humanas y el devenir político y social  en el Imperio Romano. El lector no puede permanecer neutral y acaba sufriendo, enamorándose y muriendo con Julia. La parte final de la novela, en la que Julia hace su último movimiento político en defensa de su nieto, despues de muerta, cruzando la Laguna Estigia para alcanzar su destino final, es antológica por su originalidad.

Magníficos son también algunos de los personajes secundarios que rodean a Julia, especialmente el médico griego Galeno y los esclavos Calidio y Lucía, ella cristiana en la clandestinidad.

Más discutible es, en mi opinión, la aparición ocasional de los Dioses Romanos, sus disputas e intentos de condicionar y probar el comportamiento de Julia, a modo de Homero en la Iliada. Estos capítulos rompen el ritmo de la acción de la novela.

En resumen, se trata de una magnífica novela. Santiago Posteguillo, profesor de lengua y literatura en la Universidad Jaume I de Castellón, continúa con este libro su saga de éxitos sobre las grandes figuras del Imperio Romano. El que leyó y disfrutó con " Yo, Julia" lo hará también con " Y Julia retó a los Dioses".


                                                                                                                                      JRL (2020-05-23)

viernes, 10 de abril de 2020

EL VIAJERO

Hijos de puta. El pensamiento aún sonaría más rotundo en voz alta, pero no quiere gastar saliva en pronunciarlo.


Ayer era solo un pequeño punto negro, aislado, avanzando por un sendero casi invisible a través de un océano de esparto y de palmitos. El sol abrasaba desde lo alto, ningún ser vivo se atrevía a desafiarlo. A media tarde, como antes de ayer o como hace una semana, solo el viajero seguía avanzando, los pasos cada vez más lentos, más cortos. Arrastraba las viejas sandalias por el polvo, sin fuerzas para levantar los pies.

Una rapaz, probablemente un buitre, hace horas que vuela en círculos sobre él, pero el viajero no levanta los ojos de la tierra.

Hace tanto tiempo que emprendió el regreso que no es capaz de calcular cuándo inició la marcha. Ni dónde. Bien pensado, toda su vida, desde que él recuerda, ha sido un continuo retorno, empujado por la nostalgia de no sabe qué lugar. Un pueblo que quizás solo existiese en su mente apátrida, un valle donde todo el año florecieran los almendros y la gente lo llamase por su nombre.
Desde hace unos días presiente que el final de su viaje está muy cerca. Mengua la distancia que le falta hasta ese destino imaginado, al mismo ritmo con que disminuye su fuerza. No se detiene, el anhelo de llegar lo sigue empujando. Un paso, otro, otro más. Mil pasos y no encuentra una sombra donde descansar unos minutos.

Al coronar un otero ve una mancha oscura en el horizonte. Un bosque, o al menos un árbol. Con suerte, una fuente para rellenar la cantimplora, lo único útil que conserva de la guerra. Ya no importa si la ganó o la perdió, no lo recuerda, puede que ni siquiera combatiera. Sus pensamientos vagan por otras rutas. Agua. Sombra. Pan. Un paso más, luego otro.

Conforme se acerca a la posible sombra, la mancha oscura se desvanece lentamente, hasta desaparecer disuelta en la calima. Sigue avanzando, en algún momento espera llegar a un pueblo, el sendero tiene que conducir a alguna parte.

Un matorral un poco más alto que los otros le permite refugiarse durante unas horas, dormitar con un ojo abierto, comprobar una vez más que la cantimplora está vacía, más seca si cabe que su boca. Si no encuentra pronto agua no podrá seguir caminando, no llegará nunca a su paraíso escondido, al sitio en donde le gustaría acabar en compañía de los suyos. Sueña con oasis, con cascadas, con una familia que se baña entre las risas de los niños.

El sol ha bajado un poco y el viajero se pone de nuevo en marcha. Las sandalias están a punto de romperse y la ropa la componen prendas mil veces remendadas. Tendría que conseguir comida. Y agua, sobre todo agua.

El sol se pone y parece que refresca un poco, la brisa tibia hace crujir los pajonales. El viajero se tumba en la arena, en medio del camino, y sueña.

Un pozo marcado por tres palos, un cubo y una cuerda desgastada. Algo brilla en el fondo, quizás el reflejo de la luna. Sube un cubo lleno hasta los bordes, el agua rebosa y cae, una cascada de perlas incoloras. Bebe, traga, se empapa el pelo y la ropa. Llena la cantimplora y vuelve a beber, insaciable. Reanuda el camino y, poco después, le parece recordar el paisaje. Olivos, almendros, algarrobos y un plantío de alcachofas. De la casa encalada, humilde, sale una mujer madura, casi anciana, con unos ojos que le abren otro mundo. Se cogen de la mano y lloran, felices de haberse reencontrado.

Se despierta con el amanecer, cuando el sol tiñe de rosa las montañas. A lo lejos ve tres palos, como los del sueño, camina hacia ellos: es un pozo. Está salvado, todavía es posible que llegue a su destino.
Al acercarse al brocal, se encuentra una tapa de acero sujeta con un candado. Trata de forzarlo, de doblar la plancha, hasta desgarrarse los dedos. Llora de rabia. Con sus últimas fuerzas intenta arrancar un poste, pero cae el suelo, inerte.

Hijos de puta, es lo último que piensa.

domingo, 15 de marzo de 2020

LA RUTA INFINITA

Ficha Técnica

Autor: José Calvo Poyato

Editorial: Harpercollins

Género: Novela Histórica

Año de Publicación: 2019


Comentario

El 10 de agosto de 1519 zarpaban de Sevilla cuatro naos, La Trinidad, la San Antonio, la Concepción y la Victoria y una carabela, la Santiago, con una tripulación total de aproximadamente 250 hombres al mando del Capitán General de la Flota y navegante portugués Fernando de Magallanes.  La expedición tenía oficialmente un doble objetivo: Encontrar el paso que comunica el Océano Atlántico con el entonces denominado Mar del Sur, que luego sería llamado Océano Pacífico, y abrir una nueva ruta, fuera del control de los portugueses, a las Islas de las Especias por occidente. Oficiosamente, y con el máximo secreto, había un tercer objetivo: Comprobar si las Islas de las Especias se encontraban total o parcialmente fuera del espacio fijado en el Tratado de Tordesillas como aguas bajo jurisdicción portuguesa. Ello permitiría a la corona española participar en el comercio de las valiosas especias que había comercializado hasta la fecha, en régimen de monopolio, la corona portuguesa, con inmensos réditos económicos.

Por todos es conocido que la expedición terminó tres años después con la llegada a Sanlúcar de Barrameda, el día 6 de septiembre de 1522, y a Sevilla dos días después, de la nao Victoria al mando del vasco de Guetaria Juan Sebastián de Elcano y los17 tripulantes adicionales supervivientes. Lo que todos sabemos también es que dieron la primera vuelta al mundo. Lo que conocemos peor es la multitud de factores que condicionaron el éxito de esta expedición y los hechos que acontecieron alrededor de la misma y de lo que no sabemos nada es del factor humano, de los hombres que la hicieron posible, de sus motivaciones, planteamientos, reacciones y decisiones. De todo ello trata "La ruta infinita".

Relatados por la pluma maestra de Calvo Poyato, van transcurriendo en el libro los grandes hechos históricos de esta expedición: la oposición de la corona portuguesa, que llega hasta el intento de asesinato de sus responsables y el bloqueo temporal de la flota, la navegación transatlántica, la navegación de cabotaje en la costa americana, la ejecución de tripulantes acusados de sodomía, la frustrada rebelión del Veedor de la Flota y su abandono, junto al capellán, en una isla deshabitada, el descubrimiento del paso y navegación por los peligrosos canales de la Tierra de Fuego, la huida de la San Antonio, el hundimiento de la Santiago y la Concepción, la navegación por la inmensidad del Pacífico, que da nombre al libro, las relaciones con los indígenas, la muerte de Magallanes a manos de los nativos, el apresamiento de la Trinidad, el retorno de la Victoria por la ruta portuguesa del Indico, el paso por el Cabo de las Tormentas (Buena Esperanza), nombramientos y destituciones sucesivas de capitanes, contramaestres y pilotos, tormentas, daños en las naves, hambre, sed, muerte, prisioneros....

Asimismo, Calvo Poyato analiza con agudeza las pasiones humanas de los protagonistas de esta aventura, desde las más sofisticadas a las más bajas: La frustración y desazón de Magallanes con el Rey de Portugal, que ignora sus méritos como navegante, y hace que ofrezca su proyecto al Rey de España, el autoritarismo de Magallanes como Capitán General de la Flota, la sensatez de Elcano y su ascendencia sobre la tripulación, la desconfianza de los castellanos hacia los portugueses que mandan la flota y la envidia,  traición, soberbia y avaricia  de gran parte del mando. Pero, también, el sacrificio, el valor, la fidelidad a la corona, la religiosidad y el temor de Dios de la tripulación. Y, finalmente, la visión de estado del joven Rey Carlos I, 18 años,  y sus asesores civiles y religiosos, que apreciaron la importancia del proyecto, lo apoyaron, lo financiaron y lo hicieron políticamente posible poniendo a unos navegantes portugueses al mando de una flota castellana al poco tiempo de haber llegado a España desde su Flandes natal.

El próximo 6 de septiembre de 2022 se cumplirán 500 años de la llegada a Sanlúcar de Barrameda de 18 hombres andrajosos, deformados por las enfermedades, la sed, el hambre y el sufrimiento en una nao destrozada, con reparaciones de fortuna que casi no evitaban su hundimiento, habiendo cumplido con éxito la misión encomendada y que "La ruta infinita" de José Calvo Poyato relata de forma magistral. A mi entender, mal haríamos si como nación no se lo agradecemos, porque, además de la primera vuelta al mundo, esta expedición fue una de las grandes páginas de la historia del hombre.
                                                                                                                                         
                                                                                                                     JRL ( 15-03-2020)

lunes, 2 de marzo de 2020

Pedro Morales, “Un Toque de Canela”


Hoy este Foro se viste de gala para despedir a nuestro amigo y compañero Pedro Morales.

Pedro era una de esas personas que tienen luz, un Ingeniero Naval de su tiempo, lleno siempre de amabilidad, dispuesto siempre al duro trabajo, proactivo donde los hubiera, conocedor de las cosas, atractivo, atento siempre a todo y todos, risueño, igualitario, elegante y sencillo. Enamorado del mar, las espumas de las olas y del viento. Navegante con rumbo. Dejó amigos por todas partes. Yo le percibí así durante los años en los que tuve la suerte de tratarle en aquélla nuestra Bazán. Diría que era, sencillamente, adorable.

Tuvimos la suerte de contar con él en este Foro y que nos condimentara con una joya inolvidable, con “Un Toque de Canela”.

Hoy hemos sabido que se fue. Hoy es un día triste.

Lamento que el pasado sábado saliera de casa y que no haya vuelto. Sólo espero que la Naturaleza entre la que se ha marchado le haya sido acogedora y leve en sus últimos momentos.

Un fuerte abrazo para su familia.

sábado, 29 de febrero de 2020

PARASITOS

FICHA TECNICA

Nacionalidad: Corea del Sur
Año: 2019
Director: Bong Joon-ho
Guion: Bong Joon-ho y Han Jin-won
Intérpretes: Song Kang-ho, Lee Seon-gyun, Jan Hye-jin, Cho Yeo-jeong, Choi Woo-sik, Park So-dam
Género: Drama social, Suspense, Humor negro
Duración: 132 minutos


COMENTARIO

La película surcoreana "Parásitos" es la película del año y no solo por el número y calidad de los Óscar alcanzados ( mejor película, mejor director, mejor guión y mejor película internacional), sino, también, por haber sido la primera vez que lo consigue una película rodada en lengua no inglesa. Y eso, después de haber recibido la Palma de Oro en Cannes, el Globo de Oro a la mejor película extranjera  y numerosos premios al guion, a la interpretación y a la dirección de la película. La pregunta es si "Parásitos" es para tanto o si se trata poco más de una moda pasajera, una gracieta de la intelectualidad del mundo del cine que ha considerado "esnob" premiar una película extraña. Voces más autorizadas que yo deberían contestar esa pregunta.

La historia es relativamente simple. Una familia coreana, pobre pero unida, los Kim, consigue introducir, actuando con alevosía, secretismo y procedimientos inconfesables, a cuatro de sus miembros en una familia extremadamente rica, los Park, como chófer, empleada de hogar y profesores de sus difíciles hijos. La interrelación de las dos familias entre si crea una relación de parásitos y parasitados en la que no se sabe cuál de las dos familias juega cada uno de los roles. Pero el tema se complica todavía más con la aparición de un segundo nivel de parasitismo relacionado con la anterior empleada de hogar. A partir de ese momento parásitos y parasitados luchan por su supervivencia utilizando todas las armas a su alcance con un resultado imprevisible.

"Parásitos" es una película sorprendente que va de menos a más, un thriller  que alterna el suspense con el humor negro y la crítica social, aderezado con altas dosis de sorpresa, diversión y estilismo postmoderno. El espectador pasa de la sonrisa al miedo y de la repugnancia a la belleza, casi sin darse cuenta. Se trata de una historia que combina suavemente terror, drama, humor y comedia negra de manera magistral, gracias al buen hacer de Bong Joon ho en la puesta en escena, la dirección de actores y el uso de luces, sombras, sonido y planos de cámara.

Los intérpretes, a  los que no conocía en absoluto, resultan muy convincentes en sus difíciles papeles.

En resumen, para mi, "Parásitos" es una magnífica película, merecedora de los muchos premios que le han dado, pero que hay que ver con una lente un poco especial de gran angular para apreciarla en su totalidad, porque no se trata del cine occidental habitual, sino del oriental, con matices extraños para nosotros que no son siempre apreciados, aunque sean, como en este caso, de enorme calidad.

                                                                                                                                      JRL (29-02-2020)


viernes, 7 de febrero de 2020

Recordando a Stanley Donen y Albert Finney: Gracias, Maestros


Queridos Cinéfilos:

Durante febrero del pasado año la cruel guadaña de la Muerte se llevó en su anunciada e inevitable danza final (me han venido a la memoria y no puedo quitarme de la cabeza las magistrales secuencias con las que Ingmar Bergman finalizaba su mítica “El Séptimo Sello”; los que aún no conozcáis esa obra maestra ignoráis lo que os estáis perdiendo) a una pareja de creadores del CINE que admiro: un muy destacado actor, Albert Finney y un magnífico director, Stanley Donen.

A lo largo de mi vida he tenido la gran suerte de poder disfrutar muchísimo con las películas en las que trabajaron y como no les rendí hace un año el mínimo homenaje en este Foro, por razones personales varias, quiero hacerlo ahora, aunque sea tardíamente, cuando se va a cumplir el aniversario de su ascenso al “Cielo de los Cineastas” y si de paso despierto el interés de los insultantemente jóvenes Cinéfilos miembros del Brat Pack por conocer sus obras maestras… y las descubren, ¡¡carambola completa!!

Prosigo tratando de ser más conciso y útil, recordándolos en el orden cronológico de su incorporación a la cadena de danzantes: 


Albert Finney (1936), fallecido hace hoy exactamente un año, fue un destacado miembro de la generación de cineastas británicos conocida como “angry young men” (grupo que tomó como marca de referencia la obra de teatro de John Osborne, con inmediata versión fílmica dirigida por Tony Richardson, “Mirando hacia atrás con ira“, en su título original “Look Back in Anger”), escuela entonces de alguna manera equivalente en Gran Bretaña a la “nouvelle vague” francesa. 

Como otros muchos actores británicos obtuvo una solidísima formación trabajando en la Royal Shakespeare Company antes de debutar en el Cine con “El animador” ("The Enterteiner" ,Tony Richardson, 1960) y conseguir su primera nominación al Oscar, ya como protagonista, en “Tom Jones” (Tony Richardson, 1963), papel que le lanzó a la fama mundial, además de conseguir el Globo de Oro como Actor Revelación. Candidato de nuevo en otras cuatro ocasiones al Oscar, que nunca le fue concedido, tuvo más suerte con sus nueve nominaciones para los Globos de Oro, de las cuales ganó tres. 

Pero yo recordaré siempre como lo descubrí a comienzos del verano del 68, a mis 18 años, en el cine Avenida de la Gran Vía, en su papel protagonista en “Dos en la carretera” (“Two for the Road” 1967), ganadora de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y Nominada al Oscar por el Mejor Guión Original, de la que, mira por donde, el director era el segundo cineasta que hoy rememoro, Stanley Donen, película en la que Finney, emparejado en su trama con la añoradísima Audrey Hepburn (Space Cowboys: ¿verdad que nunca podréis/podremos olvidarla encarnando a la Holly de “Desayuno con diamantes”, cuando nos enamoró para siempre?) realizaban un profundo análisis de la inevitable erosión del tiempo en la relación de una pareja a lo largo de los años, pero no representada de una manera grandilocuente y trágica, como ocurre con ese tema en decenas de películas mediocres, sino de una forma realista en un combinado que mezclaba la chispeante ilusión de la juventud con el inevitable toque de angostura de la madurez. La verdad es que que no era un tema especialmente apropiado para  el primer día que salía con aquella chica... Aquí podéis ver su tráiler en inglés.

Finney como Poirot en "Asesinato en el Orient Express"
Comprometido con su trabajo y camaleónico en ocasiones, no resulta fácil encasillar a Finney que, en cerca de sesenta títulos, lograba mejorar cada producción en papeles tan heterogéneos como logrados. Además de en las películas antes citadas, se lució en otras producciones que vi mucho después, como “Sábado noche, domingo por la mañana” (Karel Reisz, 1960), “Asesinato en el Orient Express” (Sidney Lumet, 1974, comentada en este Foro), “La sombra del actor” (Peter Yates, 1983), “Bajo el volcán” (John Huston, 1984), “Muerte entre las flores” (Joel Coen, 1990), ‘Erin Brockovich” (Steven Soderbergh, 2000), “Big Fish” (Tim Burton, 2003), la espléndida “Antes que el diablo sepa que has muerto” (Sidney Lumet, 2007, secuencialmente alabada en este Foro por Rogelio, por José Ramón y por Ana Díaz en su despedida a Sydney Lumet) o en una pequeña interpretación crepuscular en “Skyfall” (Sam Mendes, 2012), su última actuación, creo. 

Finney cometió errores al no aceptar algunos papeles que le hubieran lanzado al máximo estrellato, destacadamente cuando rechazó protagonizar “Lawrence de Arabia” (David Lean 1962), papel que recayó en Peter O’Toole, cuya interpretación fue considerada en una famosa encuesta entre críticos de aquella época como la mejor de la historia del Cine. Pero tampoco a O’Toole le valió para ganar una estatuilla ya que nunca consiguió el Oscar al Mejor Actor a pesar de sus ocho nominaciones, como José Ramón y yo aquí lo hemos recordado, vamos que Finney se fue al “Cielo de los Cineastas” con el incomprensible menosprecio de los falibles miembros de la Academia porque, nominado cinco veces, tampoco se pudo llevar ni un solo Oscar cuando nos dejó el año pasado. 




Donen recibiendo su merecido Oscar...honorario ¡en 1998!
Stanley Donen (1924) fue un magnífico director responsable de varios musicales, dos de los cuales yo incluiría entre los más conseguidos de la Historia del Cine: el excelente “Siete novias para siete hermanos” ("Seven Brides for Seven Brothers" 1954, aquí podéis ver la muy buena presentación y trailer en Telemadrid, 7 min) y, para algunos, aínda mellor, que decimos los gallegos adoptivos, “Cantando bajo la lluvia” ("Singin' in the Rain" 1952), auténtica obra maestra (Pablo Kurtz, crítico “editorial” de Filmaffinity empieza así su comentario/introducción sobre esta película: “¿El mejor musical del cine? Muy probablemente…”) y con la rara virtud de encajar argumentalmente muy bien los números musicales en su divertida trama, que tiene de fondo el cataclismo que para muchas estrellas del cine mudo significó el paso al sonoro… Fantástica por todo: interpretación y coreografía (Gene Kelly, Debbie Reynolds, Jean Hagen, en el papel de su vida, y Donald O’Connor, que ganó su Globo de Oro como actor secundario), dirección, preciosa música, guión, que transpira amor al CINE, ambientación, fotografía… 

Imberbes miembros del Brat Pack, aprendices de Cinéfilos, si no la habéis visto y no corregís inmediatamente esa vergonzosa ignorancia, nunca os admitiré en un debate de CINE. Como "aperitivo", aquí tenéis un  trailer de 4 min, en el que no podéis captar su ingenioso guión, cualidad que no es usual en los musicales.

Pero es que, además,  Donen también fue el responsable de la excelente comedia policíaca “Charada” (1963), la muy entretenida “Arabesco” (1966) , la divertidísima “Lío e Río” (1984) y, no olvidemos, otro muy buen musical anterior a los dos magistrales arriba citados, “Un día en Nueva York” (1949). 

Estoy seguro que a él, al que como director también le negaron un Oscar los cutres miembros de la presuntuosa Academia (bueno, le dieron uno honorario en la entrega de ¡¡1998!!, que recogió cantando "Cheek to Cheek" y bailando claqué, alucinante, tras años de estar retirado) le habrán recibido encantados sus colegas europeos Chabrol, Malle, Rohmer y Truffaut en la perpetua tertulia cinéfila que mantienen en el “Cielo de los Cineastas”. 

Ya sólo me queda, chicas y chicos del Brat Pack, aconsejaros que descubráis estas maravillosas películas como homenaje al aniversario de Finney y Donen en vez de perder vuestro tiempo con las simplezas que, salvo contadas excepciones, nos suele ofrecer el cine, con minúsculas, de hoy.

Y dejo para otro comentario específico mi personal homenaje al gran Kirk Douglas, que nos dejó hace pocos días.

Buen CINE, Amigos.

Manrique


miércoles, 15 de enero de 2020

RICHARD JEWELL


Ficha técnica

Año: 2019
Director: Clint Eastwood
Intérpretes: Paul Walter Hauser, Sam Rockwell, Jon Hamm, Olivia Wilde, Kathy Bates, Wayne                               Duvall,  Dexter Tillis
Guión: Billy Ray, Marie Brenner
Música: Arturo Sandoval
Nacionalidad: Americana
Duración: 131 minutos


Comentario

Clint Eastwood, con casi 90 años, vuelve a dirigir una película sobre héroes humanos maltratados, gente corriente que se ve sometida por el destino a actuaciones extraordinarias, que, en vez de ser premiadas, son condenadas por los medios y las instituciones. Como en otras ocasiones, la película se basa en hechos reales acontecidos durante los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996.

El protagonista en este caso es Richard Jewell ( Paul Walter Hauser), un guardia de seguridad meticuloso, responsable, amante de la Ley y el orden, leal hasta la muerte, aspirante a policía, bobalicón, enmadrado, gordito y solterón, que descubre una bomba durante un concierto y evita lo que podría haber sido una gran masacre. Sin embargo, el héroe del primer momento se convierte en poco tiempo en un villano, al ser investigado por el FBI como posible autor del atentado y divulgar este hecho los medios periodísticos y televisivos con ligereza y sensacionalismo.

"Richard Jewell" recuerda en muchos momentos a "Sully", la película de Clint Eastwood sobre el comandante que "aterrizó" en el río Hudson en 2009, cuando, poco después de despegar del aeropuerto de La Guardia en Nueva York, quedaron fuera de servicio los dos motores del A320 que pilotaba y que comentamos en su momento en este Foro. Sully se convirtió en un héroe nacional al conseguir salvar de la muerte a las 155 personas que transportaba. Sin embargo, su acción provocó una investigación de la Comisión de Investigación de Accidentes Aéreos de los EE.UU. El factor humano de los héroes y antihéroes del cine de Clint Eastwood. Tanto Sully como Jewell son personajes grises, solitarios e incómodos para el Establishment, que acaba persiguiéndolos.

Pero en "Richard Jewell", como en "Sully", hay malos y buenos. Los malos son el FBI, que formuló una acusación contra Jewell "cogida con alfileres" y que a la postre no pudo sustentar y, especialmente, los Medios que, con técnicas poco ortodoxas y bastante desparpajo, arrancaron filtraciones de los agentes responsables del FBI e inventaron noticias sensacionalistas sin deparar en sus nefastas consecuencias. Por cierto, la crítica de la película a los Medios ha provocado, sorprendentemente en quien hace bandera de la libertad de información, alguna reacción airada y su boicot en los EE.UU. Los buenos, el abogado defensor (Sam Rockwell) y su asistente y algún desarrapado amigo del protagonista.

Desde un punto de vista técnico, la película es muy buena y Paul Walter Hauser hace una interpretación de Richard Jewell extraordinaria. Pero, posiblemente, lo mejor sea que el espectador se introduce en la historia en el minuto uno de la película y la vive intensamente con su protagonista, sin interrupción hasta el minuto final. El espectador pasa un buen rato viendo "Richard Jewell".

Cuando CLINT EASTWOOD, con mayúsculas, estrenó, con 80 años, "El gran Torino", le rendimos homenaje en este Foro. Ahora, con casi 90 años, sigue haciendo cine de primera. A mi me gustaría que siguiera haciéndolo siempre.

                                                                                                                              JRL (14-01-2020)

sábado, 21 de diciembre de 2019

"Una razón brillante" ("Le brio" 2017 Francia) de Yvan Attal


Queridos Cinéfilos:

Cuando hace años aquí os recomendé "La Venus de las pieles", encabecé mi comentario presentándoos a mi amiga L.A.: la persona que conozco de la que más envidio sus experiencias vitales en el campo de la Cultura, bastante por sus años de residencia en Oslo en los 70s y mucho más por los que, hace 10 o 15, disfrutó viviendo en París a dedicación prácticamente completa, mejorando infinitamente su francés (el mío está herrumbrosamente inservible), estudiando Teatro (anteriormente durante décadas había participado en grupos de aficionados en Madrid, llegando a actuar como directora) y hasta tener el azar de mantener un encuentro casual con Jorge Semprún en  la Place de Dauphiné, que relata en su blog, de inequívoco nombre teatral, "Así es, si así os parece"

El caso es que en abril de 2018 me escribió:

"Te recomiendo una película francesa “LE BRIO”, no sé si ya te la recomendé, pero he visto que la han estrenado en España. No sé cómo será la traducción, yo recomendaría VO... Aquí se llama "Una razón brillante": Mira el trailer en español... https://www.youtube.com/watch?v=9H_aoGP_Zdg"

Y como esta lluviosa noche emiten esta inusual cinta a las 22:00 en La 2, os la recomiendo con mínimo margen porque:

  • De fondo trata de un tema de urgente necesidad en Europa Occidental: la integración en nuestro sistema de valores y reglas democráticas de la primera generación de europeos natos hijos de inmigrantes, en este caso de una chica, hija de argelinos, que empieza sus estudios de Derecho en una prestigiosa universidad pública parisina, siendo una excepción entre sus amigos del barrio, que no van a pasar de trabajar en empleos más o menos humildes. Esta relación de amistad, que se mantiene en la nueva culturalmente asimétrica vida de los jóvenes, creo que está muy bien tratada.
  • Me ha dado envidia descubrir unos modos educativos en las universidades francesas, al menos en las facultades de Derecho, donde se organizan concursos de dialéctica que, aparentemente, levantan pasiones entre los estudiantes por su prestigio, situación que que no me "suena" se dé en España.
  • Es una nueva versión  de Pigmalión, donde un prestigioso y engreído profesor, por una circunstancia que se nos muestra al principio, tiene que aceptar ser el "mentor" de esta nueva alumna obligado por el Decano, o autoridad similar, con objeto de "apagar" un presunto comportamiento racista. Y todo ello, es muy importante subrayarlo, sin choques dramáticos ni mucho menos, sino con un agridulce aroma de ligera comedia que no impide un mensaje positivo.  
  • Considero que está bien dirigida por Yvan Attal, director para mí desconocido previamente.
  • Me ha gustado mucho la interpretación del veterano Daniel Auteuil como estirado profesor y la de la no sé si debutante Camélia Jordana como joven y reivindicativa alumna, a pesar de que tuve que ver la película en su versión española, contra lo que me aconsejó mi amiga L.A. y hubiera sido lo razonable. Creo que en La 2 la emitirán con la alternativa disponible de VOS, con toda seguridad, por si la preferís así.

Concluyendo, "Una razón brillante" no es una película mayoritaria, desgraciadamente, para el interés demandante medio de nuestro público, pero sí la considero muy interesante para los no partidarios del cine "palomitero", como con seguridad sois vosotros, "Cinéfilos"

Y como quiero que os llegue el aviso lo antes posible, no me paro a incluir los enlaces con los críticos habituales, lo que además podría ser una falta de consideración para mi culturalmente afrancesada amiga L.A. (a la que muchas veces he tentado para que "fichara" como "Cinéfila" en nuestro Foro ... pero siempre me ha dado "calabazas")

Buen Cine, Amigos.

Manrique