viernes, 24 de noviembre de 2017

Blade Runner 2049



Ayer fui a ver  Blade Runner 2049 llena de esperanza, deseaba ver, por lo menos, otro Blade Runner. Pero ¡qué decepción! 





163 minutos perdidos en una cinta con una mínima de intriga.
Me pasé más de media película esperando a que saliera Harrison Ford a ver si se animaba algo el soporífero guion. Y, efectivamente, fue salir él y parece que algo cambio. No porque Ryan Gosling no sea buen actor sino porque no había ningún actor que le diera bien la réplica. Si exceptuamos las escasísimas escenas que se ve con  Robin Wright, que estuvo perfecta (momentos en que se come literalmente a Ryan),  nos quedamos en nada.

Entonces, cuál es el problema. De los demás actores prefiero no hablar, parecen robots sin expresión. Replicantes o robots he dicho, eso eran, pero suponíamos que se había producido el milagro, es decir: replicantes más humanos que los propios humanos. Huy que lio. Esto no disculpa a una mala actuación, al contrario, requiere una interpretación mucho más expresiva.
Muchas escenas de Ryan de aquí para allá llevando un larguísimo abrigo verde desteñido, con una mirada lánguida. Se veía que el chico sufría mucho, ni siquiera su novia imaginada podía consolarle. O sobran escenas o falta acción.
Si eliminamos el primer cuarto de hora y la última media hora, nos quedamos en muy poco.
Esta película no se parece ni de lejos con la Blade Runner de 1982 que nos fascinó su estética, su guion, Harrison Ford (siempre sabíamos qué pasaba por su mente, a donde iba y por qué se enamora) y qué final de huida, de esperanza, de elegir su propio destino.
Curiosamente los guionistas de ambas Blade Runner son los mismos. ¡Ay!, pero el director de la primera es Ridley Scott mientras que de la segunda es Denis Villaneuve…

Cuando Harrison Ford se queda frente a la cámara, lo dice todo. Siempre ha sido así, en todas sus películas. Ryan Gosling no tiene en esta película una de sus mejores actuaciones. Se queda como parado, petrificado, trasmite muy poco. Qué diferencia de actuación en esa buenísima película de George Clooney, Los idus de marzo.


En fin, si a pesar de todo lo dicho alguien decide ir a verla, por ser muy aficionados a la ciencia ficción, espero que añada  algún comentario a éste, que esclarezca nuevos puntos de vista.