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jueves, 17 de abril de 2025

Hair

Durante años, en mi adolescencia, tuve la fortuna de que mi hermano, cinco años mayor, compartiera conmigo sus descubrimientos musicales —entre otras muchas cosas. No sé qué hubiera sido de mí sin él. Posiblemente, mi vida habría sido más gris, más plana, más aburrida. Carlos escuchaba infinidad de programas de radio: era, para nosotros, la forma más barata y emocionante de obtener información. Así supe que a Cádiz llegaría un musical llamado Hair. Corría el año 1977. Carlos ya era hippie; yo iba camino de serlo, aunque no me resultaba fácil porque ni mi madre ni mi novio estaban por la labor… y mucho menos las monjas del colegio. Aun así, mi estética ya había evolucionado hacia 'las flores en el pelo al viento'.

No recuerdo con exactitud cómo sucedió, pero fui con varias amigas del colegio a la plaza del Falla. El musical se representaba allí, en ese apreciado teatro. No teníamos pensado entrar, nuestros padres no lo hubieran permitido; en aquella obra se hablaba abiertamente de amor libre, sexo, interracialidad, drogas... ¡¿Cómo?! Y, para colmo, los actores se desnudaban en escena. ¡Qué escándalo! Yo podría haber roto las reglas y prohibiciones, como en otras ocasiones, para ir a verla, pero no tenía dinero. Me conformé con esperar en la plaza y mirar, embelesada, el cartel anunciador.

Pero la vida —que siempre ha sabido sorprenderme desde muy pequeña— también lo hizo aquella tarde. De pronto, un grupo numeroso de jóvenes apareció: era el elenco de Hair. ¡Allí estaban! Se arremolinaron entre quienes nos encontrábamos en la plaza y, sin previo aviso, comenzaron a cantar las estrofas finales de “Let the Sun Shine In!”. Caras sonrientes, gestos abiertos, manos suaves, pelos al viento, pies descalzos, miradas limpias. Fue un regalo inesperado que me arropó como un abrazo envuelto en papel de seda.

Anoche, casi cincuenta años después, aburrida mientras hacía zapping, me sobresalté: ¡Hair, en una cadena de Movistar! No la había vuelto a ver desde que la vi en el cine a principios de los ochenta. ¿Cómo había pasado tanto tiempo sin volver a verla? y eso que he cantado “Let the Sun Shine In!” en mil ocasiones: cuando en una peluquería de barrio en Madrid me frieron el pelo por error y salí con una melena afro; o cuando me canso de escuchar eso de “¡qué largo tienes el pelo!” o “¿cuándo te lo vas a cortar?” o "¡qué pelos, hija!". En lugar de mandarles a paseo, sonrío y pienso: let the sun shine in. Incluso cuando la vida me pesa, canto: let the sun shine in.

Volví a cantarla anoche. Vi una película antibélica magistral, llena de contrastes. Descarnada. Desnuda. Valiente. Contestataria. Bella, plástica, imposible de olvidar, con una banda sonora que te agita y te cala hasta el alma. Con un elenco impecable. El amor, la amistad, la compasión y la vida compiten con el riesgo, la pérdida y la muerte. De principio a fin te mira y te pregunta, desafiante: ¿Y tú, qué?

Dicen que Hair fue el musical que revolucionó el mundo. Yo creo que no. Si lo hubiera hecho de verdad, hoy no estaríamos sentados, viendo guerras en directo mientras nos tomamos la sopa.

Carlos pertenecerá para siempre a la Era de Acuario. Subió, por error, a un avión sin retorno. Vivir al filo de la vida le costó la suya. Y marcó la mía.

Deja que entre el sol, Marga.





lunes, 4 de diciembre de 2023

"La Verbena de la Paloma" (José Luis Sáenz de Heredia 1963), recordando a la inolvidable Conchita Velasco. DEP

Queridos Cinéfilos: 

Concha Velasco en su retirada (2021)

Hoy no es un día feliz, ni siquiera alegre para muchos españoles y para mí, porque a los crecientes problemas nacionales y mundiales que nos amenazan se suma una sensible pérdida, lamentablemente esperada por natural,  la muerte anteayer de Concha Velasco, que los españoles de mi generación (ella era 11 años mayor que yo) y la anterior que aún vivimos preferimos llamarla y recordar como Conchita Velasco, la actriz joven más famosa y, sobre todo, más querida en la España de los años finales 50s y todos los 60s, por ser preciso con independencia del caso de Marisol, que era todavía una niña.

Aunque ya había actuado en papeles menores de siete películas desde 1955, "saltó a la fama" con su participación como una de las protagonistas en tres filmes corales consecutivos, comedias costumbristas de ámbito madrileño que obtuvieron un enorme éxito de taquilla: "Las chicas de la Cruz Roja" (Rafael J. Salvia 1958), "Los tramposos" (Pedro Lazaga1959) y "El día de los enamorados" (Fernando Palacios 1959). 

Ya cuando las vi, y aún más ahora, mi favorita era y es la segunda, que me sigue garantizando hora y media de diversión con los que considero que son los mejores y más carpetovetónicos gags de la historia del Cine Español...junto con los de las mejores películas de Berlanga. 

En esas tres películas y otras muchas comedias posteriores siempre dio imagen a sus personajes de lo que realmente ella era: una alegre, simpática y positiva joven española, una "muchachita de Valladolid", como se tituló una exitosa comedia teatral llevada al cine en 1958, pero no protagonizada  por ella porque aún era demasiado joven para el papel de protagonista absoluta y tampoco había alcanzado el status para ello.

En los años 60s y posteriores participó en multitud de comedias pero ya con algunos dramas, el más temprano de todos ellos "El Indulto", notable cinta de 1961 con dirección y guion de José Luis Sáenz de Heredia sobre una nada complaciente novela de Emilia Pardo Bazán. Para mí el paso definitivo a actriz dramática llegó con una de las películas de Pedro Olea en las que trabajó, "Pim, pam pum.. ¡Fuego!" (1975).

Después, ya mujer de media edad y definitivamente como Concha Velasco, participó en muchas películas y bastantes obras de teatro durante nada menos que cuatro décadas, aunque con anterioridad había actuado en varias obras del añorado "Estudio 1" semanal de TVE, que fue el espacio cultural que más ilustró a la gran masa de españoles en nuestra historia (podéis ver "a la carta" desde este enlace, naturalmente con la escasa calidad de grabación disponible en esa época, 1965, una de mis favoritas, "La Dama del alba" de Alejandro Casona, en la que ella trabajaba y cuya trama me encantó a mis 15 años).

 también hay que destacar su excelente actuación como protagonista en una muy buena serie, dirigida por Josefina Molina en 1984 para TVE, "Teresa de Jesús" (8 capítulos), ya en color y con razonable definición, disponible en este enlace de RTVE Play.

Susana, D. Hilarión y Casta
Pero he dejado para el final la película musical de Conchita, cuando no era aún Concha, que más deseo volver a ver y aconsejo que descubran los que no la conozcan, porque para mí es una maravilla cómo actúa en todos los aspectos, perfecto ejemplo de la chulapa castiza Susana, hablando, cantando, bailando y enamorándonos en "La Verbena de la Paloma", famosísima zarzuela de finales del siglo XIX magníficamente adaptada y realizada en 1963 por José Luis Sáenz de Heredia, estimo que con el mejor nivel de producción alcanzado en la historia de los musicales españoles, añadiendo a todo lo anterior las esplendidas interpretaciones de los principales secundarios, destacando entre ellos los veteranos  Milagros Leal, Mercedes Vecino y el sobresaliente Miguel Ligero (antológico cuando canta la celebérrima "Una morena y una rubia" e interpretando el papel del simpático boticario Don Hilarión, viejecito verde y rico que ilusamente sueña conseguir algún éxito con alguna de las dos jóvenes, la morena Susana o la rubia Casta, papel interpretado por la guapa mejicana Irán Eory). 

Antes de despedirme tengo que dudar seriamente del criterio de necesariamente muchos votantes en la valoración en FilmAffinity para esta película, cuyo nota media resultante se nos informa que es un rácano 5,2, lo que es perfectamente incoherente con las valoraciones firmadas, justificadas y registradas en la ficha de la película en esa página de su web correspondientes a las 9 críticas de usuario existentes, que le asignan las siguientes valoraciones,  ordenadas desde la más "útil/fiable" hasta la menos): 8, 10, 8, 10, 7, 10, 7, 5, 7, que suman 72 y al dividir entre 9 da una media exacta de 8. Sorprendente discrepancia entre los 9 usuarios que se han molestado en escribir su crítica justificando su valoración y los otros 809, a fecha de hoy, votantes anónimos que votan y "pasan". No recuerdo caso igual en FilmAffinity. Desvelo que yo, uno de esos 809, le he dado un 8.

Como el director de la película era familia de un fusilado en la Guerra Civil, hecho muy conocido, ¿podría pensarse que un necesariamente numeroso grupo de personas haya votado muy pobremente para calificar esta película debido a esa referencia más que por su calidad, suponiendo que la hayan visto?

Aclaro, la película, cuya trama se desarrolla en el año 1894, exactamente cuando se estrenó la zarzuela original, no tiene ni un solo fotograma o frase con intencionalidad política, en mi opinión, que agradeceré me corrijáis si detectáis algún dato que la invalide.

Reitero: Si no la conocéis, buscadla y la disfrutaréis..... 

Más fácil, aquí tenéis el enlace para poder verla desde internet libre, o desde Movistar+ si estáis suscritos.

Te recordamos y queremos, Conchita/Concha

Manrique


jueves, 30 de noviembre de 2023

"Moonlight Shadow", recordando a Marta.


Queridos Cinéfilos y Amigos asimilados (entre éstos, los del GSA), inicio este comentario con un preámbulo que considero necesario:

La inmensa mayoría de las civilizaciones, por no decir todas, y hasta la de los grupos étnicos conocidos actualmente que nunca han alcanzado un equivalente nivel de desarrollo humano, debido a sus creencias han profesado respeto por sus ancestros, a los que consideran ya ausentes del mundo material pero sobreviviendo espiritualmente en un nivel superior desde el que continúan conectados, de alguna forma, con la vida de los que aún viven su existencia terrenal. 

Los cristianos, con independencia del particular grado de racionalidad y estudio que cada uno haya dedicado a investigar las más posibles respuestas a las esenciales cuestiones filosóficas sobre nuestra existencia (algo que, en mi opinión, debería hacer todo ser humano, cualquiera que sea su creencia previa o falta de ella), tenemos la convicción de que nos componemos de cuerpo mortal y alma inmortal, algo así como el hardware y el software. ¿Verdad o ilusión infantil? Interesante debate, al menos para mí, pero que en absoluto estoy aquí abriéndolo, simplemente lo he referenciado porque es dato significativo para este comentario.

¡Basta de rollo, Manrique!: ¿A qué viene esta homilía?

Tranquilos, Cinéfilos, ahora lo entenderéis, cuando os cuente una experiencia vital: 

Ni nuestras dos hijas (Marta y Virginia, ferrolanas de 1976 y 1980) ni Mari Carmen o yo éramos seguidores de la música de Mike Oldfield, que no conocíamos prácticamente hasta finales de los 90s, pero la poca que habíamos oído nos pareció novedosa y atrayente cuando la encontramos, muy incoherentemente aplicada, en una buena película, la impactante, necesaria y verídica "Los gritos del silencio" ("The Killing Fields" 1984, ganadora de tres Oscar en sus siete nominaciones) en donde trama y música no casaban, en mi opinión.
Pero nuestro aprecio por la música de Mike Oldfield se elevó mucho una noche de nuestras vacaciones familiares en Las Navas del Marqués en el verano de 1999, cuando La 2 emitió en diferido el concierto de lanzamiento de su composición sinfónica moderna Tubular Bells III, 25 años después del gran éxito de su inicial Tubular Bells de 1973 y a 5 años de la más floja Tubular Bells II. 

Años felices en Ferrol
A falta de mejor plan para aquella noche, vimos y grabé dicho concierto, que se había celebrado el 04.09.1998 al aire libre en el Horse Guards Parade de Londres, en una noche que acabó lluviosa, lo que no consiguió deslucir su gran éxito, como podéis comprobar en el vídeo de La 2 del concierto completo, accesible en este enlace.

Nos gustó, tanto más cuanto que una de las tres cantantes en las arias de Tubular Bells III era Rosa Cedrón, voz y cello del muy buen grupo de folk gallego “Luar na Lubre” (“Luar”, atractivo nombre para la luz de luna y “Lubre”, femenino, el de un bosque sagrado celta; la contracción “na” es en español “en la”) conjunto del que os inserto aquí el enlace para , poder ver y oír su interpretación en directo de la preciosa canción original “Camariñas”. 

El vídeo del concierto completo de Mike Oldfield en Londres 1988, retrasmitido en diferido por La 2 (primero de los dos enlaces que he insertado) dura 85 minutos, desde los primeros acordes teloneros con la apertura de la versión original del Tubular Bells iniciático de 1973 como referencia, interpretados por el grupo de acompañamiento para darle entrada al líder y compositor Mike Oldfield con su guitarra solista, continuando ininterrumpidamente hasta el final de esa première del Tubular Bells III, que termina con unas rotundas campanadas tubulares que callan exactamente en el minuto 59:50 del vídeo, ¡en estudiada y perfecta sincronía! sólo unos pocos segundos antes de que las campanas del mítico y cercano reloj Big Ben dieran las 10 en punto, cuya imagen se recoge en directo en ese instante. Perfeccionismo puro del productor e intérpretes del concierto. No es extraño que, ante la "magia" de ese momento, alcanzase un máximo la ola de gritos de aprobación y aplausos de los espectadores, enfocado entre ellos al entusiasmado magnate Richard Branson (Virgin Air/Space, Virgin Music Records, etc,), que apoyó desde el principio de su carrera a Oldfield.

Marta, con Clara y Sofía, 2017
Pero lo que realmente nos encantó, a los cuatro, del concierto fue el primero de los bises a continuación, la clásica “Moonlight Shadow” (Sombra de la luz de Luna) de 1983, para mí la mejor canción que conozco de Mike Oldfield, con una emocionalmente rotunda y nada edulcorada interpretación (muy acorde con la historia de tristeza y rabia que narra) por parte de una de las tres cantantes que habían intervenido en la pieza principal, Pepsi DeMacque, versión que aquí podéis acceder (dura 6 minutos, pero, como se emite a través de youtube, hay que aceptar un anuncio comercial al principio) pero también se encuentra grabada a partir del minuto 61 en el vídeo del concierto completo, cuyo enlace antes he insertado.

Vimos esta canción bastantes veces en nuestro antiguo vídeo y luego en internet, porque nos gustó mucho, aunque entonces yo no podía imaginar que veintiún años después, tras el maldito junio de 2020, cuando el más inhumano asesino mató a Marta, me emocionaría infinitamente más… 

La letra de la canción (la copio al final en inglés), escrita para voz femenina, narra cómo a las cuatro de la mañana de una trágica noche su "chico" muere asesinado a tiros en una riña nocturna, de la que ella no pudo ayudarle a escapar, siendo llevado al más allá por una sombra de la luz de Luna. 

La "chica" termina lamentándose repetidamente en un estribillo, con una mezcla de rabia, dolor y esperanza: 

Yo sigo aquí. Rezo                                I stay, I pray  
Nos veremos en el cielo, lejos.           I see you in heaven far away
Yo sigo aquí. Rezo                               I stay, I pray 
Nos veremos en el cielo un día.         I see you in heaven one day

Pues a mí me ha pasado algo parecido y por eso me emociona escuchar esta canción, recordando a mi hija Marta y musitando hoy su estribillo, como he hecho muchas veces en este mes que hoy acaba, el de recuerdo de difuntos queridos, según la tradición cristiana. 

El más famoso Manrique de la Literatura, Jorge, lo es por sus sentidas y muy profundas  "Coplas a la muerte de su Padre". Quede aquí este humilde comentario, en prosa pero igualmente sincero, de su tocayo, un no menos afectado padre respecto a su hija, escrito medio milenio después.

Manrique

Letra completa en inglés, seguida de una versión de traducción libre al español que me parece razonablemente acertada:

MOONLIGHT SHADOW  (Mike Oldfield)
The last that ever she saw him 
Carried away by the moonlight shadow 
He passed on worried and warning 
Carried away by the moonlight shadow
Lost in a riddle that Saturday night 
Far away on the other side 
He was caught in the middle of a desperate fight 
And she couldn't find how to push through 
The trees that whisper in the evening 
Carried away by the moonlight shadow 
Sing a song of sorrow and grieving 
Carried away by the moonlight shadow 
All she saw was a silhouette of a gun 
Far away on the other side 
He was shot six times by a man on the run 
She couldn't find how to push through 
I stay, I pray 
See you in heaven far away 
I stay and I pray 
See you in heaven one day 
4 a.m. in the morning
Carried away by the moonlight shadow 
As I watched your vision forming 
Carried away by the moonlight shadow 
Stars move slowly in a silvery night 
Far away on the other side 
Will you come to talk to me this night 
But she couldn't find how to push through 
I stay, I pray 
See you in heaven far away
I stay, I pray 
See you in heaven one day 
Caught in the middle of a hundred and five 
The night was heavy and the air was alive 
She couldn't find how to push through 
I stay, I pray 
See you in heaven far away
I stay, I pray 
See you in heaven one day
I stay, I pray
See you in heaven far away 
I stay, I pray 
See you in heaven 
See you in heaven 
See you in heaven 
See you in heaven one day

La última vez que ella lo vio 
Arrebatado por la sombra de la luz de luna 
Él murió angustiado y pidiendo ayuda 
Arrebatado por la sombra de la luz de luna 
Perdido en un tumulto aquella noche de sábado. 
Lejos, en el otro lado 
 Él estaba atrapado en medio de una violenta pelea 
Y ella no supo cómo abrirse paso 
Los árboles que susurran al anochecer 
Ocultados por la sombra de la luz de luna 
Cantan una canción de tristeza y duelo 
Apagada por la sombra de la luz de luna 
Ella sólo vio la silueta de una pistola 
Lejos, en el otro lado 
Un hombre le disparó seis veces, a la carrera 
Ella no supo cómo abrirse paso 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el Cielo, lejos 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el cielo un día 
A las 4 de la mañana 
Llevada por la sombra de la luz de luna 
Mientras yo miraba tu imagen 
Llevada por la sombra de la luz de luna 
Las estrellas se mueven lentamente en una noche plateada 
A lo lejos, en el otro lado ¿Vendrás a hablar conmigo esta noche? 
Pero ella no supo cómo abrirse paso 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el cielo, lejos 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el cielo un día 
Atrapada en medio de la muchedumbre 
La noche era pesada y el aire estaba vivo 
Ella no supo cómo atravesarla 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el cielo, lejos 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el cielo un día 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el cielo, lejos 
Yo sigo aquí. Rezo 
Nos veremos en el cielo 
Nos veremos en el cielo 
Nos veremos en el cielo 
Nos veremos en el cielo un día

jueves, 25 de mayo de 2023

Tina, el alma.

No me gusta hablar de quienes han muerto, aunque últimamente me veo rodeada de gente que ya no está y que, de alguna manera, dejaron algo de su rastro en mí. 
Gente cercana me aconseja no hablar de quienes ya no están junto a mí en un intento de mejorar mi felicidad y no sé cómo explicarles que añorarles no es solo una forma de hacerles homenaje sino también de sentirme mejor persona porque soy quien soy gracias a que dejaron algo de sí en mí. 
Tina Turner ya no está. El espectáculo de su vida ha terminado. La mayor exposición de arte, aparte de la indiscutible magistralidad en la música desde el soul al rock, pienso que fue en su propia vida privada. La generosidad que tuvo al contarnos el infierno en el que había vivido desde que era una niña con los malos tratos de su madre hacia ella y de adulta con los canallas que la molieron a palos y a humillaciones, es quizás el mayor y mejor legado que nos ha dejado. Cuesta pensar que alguien a quien admiramos, su gente cercana la haya hecho picadillo. Qué difícil es reconocer que te han tratado peor que a un trapo. Con ella no pudieron. Y no es que las otras mujeres fuesen menos que ellas, no, y se me vienen a la cabeza otras tantas genialidades de mujeres, grandes referentes, que sucumbieron a la depresión y a la mala vida y que pusieron fin a sus días cuando aún la parca no estaba esperándolas incapaces de soportar el sufrimiento del desprecio. 
El referente de las mujeres de hoy no puede ser otro que el de una mujer que sabe amar en profundidad y sin vergüenza, pero queriéndose, guardándose, preservándose y avanzando, bailando en el escenario de la vida llena de 'brilli-brilli' (si es el caso), poniéndose el mundo por montera, amando, y, lo más importante, sabiendo decir "help me, if you can, I'm feeling down". 
Hay quienes dejan el alma sólo para que tenga un papel el día en que mueran. Qué equivocación.
La vida nos distingue entre quienes ponen el alma en lo que hacen y entre quienes no.
Gracias, Tina. 
Hoy somos un poco peor que ayer, sin ti. 
Que la tierra te sea leve. 
Marga.

martes, 22 de noviembre de 2022

Día de Santa Cecilia, Patrona de la Música


Santa Cecilia, por Guido Reni

Queridos Cinéfilos y amantes de la Música:

Hoy, 22 de noviembre, es el Día Internacional de la Música, que se eligió como tal hace casi 50 años por el Consejo Internacional de la Música, que escogió esta fecha por ser la festividad de Santa Cecilia, consolidando de facto su elección como Patrona de la Música por el Papa Gregorio III a finales del siglo XVI.

Tras esta sucinta referencia, no me queda más que daros un consejo, por si llegáis a tiempo de seguirlo hoy mismo, porque os apetezca hacerlo, desde luego: oíd un concierto.

Mientras esto escribo estoy "recuperando" en la tele el Concierto de La 2 emitido el pasado sábado a las 8 de la mañana (lo que podéis hacer desde un dispositivo en HD, fácil y gratuitamente desde la web de rtve.es) en cuya segunda parte la Orquesta y Coro de RTVE (reforzado éste por un famoso coro de niños de un colegio) interpretó la famosísima "Carmina Burana" de Carl Orff, composición que he tenido el placer de oír "en vivo" en el Auditorio Nacional dos veces y que en este Foro ya fue comentada por José Ramón y alabada por Marga, de "rebote", en marzo de 2009. 

Y como una mínima "tapa musical", con una preciosa canción gallega, os invito a conocer "Camariñas", cantada por Luz Casal y acompañada por el muy reconocido grupo folk Luar na lubre, en este enlace.

Feliz Día de la Música, Amigos

Manrique



sábado, 2 de octubre de 2021

 

Queridos Cinéfilos: 

Difícil proseguir con una nueva entrada suficientemente digna tras el ejemplo de la  última de Arturo, "Gran elegía para John Donne", pero lo voy a intentar, salvando la distancia que cada uno queráis establecer entre ambos, con la letra de una canción de un poeta-cantante, "cantautor" decíamos en nuestra época los Space Cowboys, de enorme calidad, Leonard Cohen, del que Marga ¿declaró? en este Foro  "He's my man" y al que yo también le rendí sendos homenajes: uno con motivo de recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2011 y el otro de despedida ("Farewell, Leonard") cuando falleció en 2016.

Y he escogido una canción suya cuya letra, aunque tiene muchas otras magníficas, me sorprendió por su originalidad cuando le descubrí en los primeros 70's, "Who by Fire" ("Quién por fuego") que dice:

Who by fire, Who by water,
Who in the sunshine, 
Who in the night time, 
Who by high ordeal.
Who by common trial, 
Who in your merry month of may, 
Who by very slow decay,
And who shall I say is calling? 

Leonard Cohen con Javier Mas en el World Tour 2010

 And who in her lonely slip,
Who by barbiturate,
Who in these realms of love, 
Who by something blunt. 
And who by avalanche, 
Who by powder,
Who for his greed,
Who for his hunger,
And who shall I say is calling? 

And who by brave assent, 
Who by accident, 
Who in solitude, who in his mirror, 
Who by his ladys command, 
Who by his own hand, 
Who in mortal chains, who in power, 
And who shall I say is calling?

Para los no conocedores de la lengua inglesa, incluyo un intento de traducción, que seguro muchos podréis mejorar (agradecería una mejor propuesta, para sustituir la presente):

¿Quién por fuego, Quién por agua, 
Quién bajo el brillo del sol, 
Quién por la noche, 
Quién por un juicio de Dios, 
Quién por un juicio humano, 
Quién en tu alegre primavera, 
Quién tras un largo envejecimiento, 
Quién, debo decir, está llamando? 

LP con la versión original de "Who by Fire"
¿Y quién por un único error propio, 
Quién por barbitúricos, 
Quién en estos reinos del amor
Quién con algo mellado,
Quién por una avalancha, 
Quién por pólvora, 
Quién por gula, 
Quién por hambre, 
Quién, debo decir, está llamando? 

¿Y quién con su valiente aceptación,
Quién por accidente
Quién en solitario, frente a su espejo, 
Quién por orden de su dama,
Quién por su propia mano, 
Quién encadenado mortalmente,
Quién en el poder, 
Quién, debo decir, está llamando?

Aclaro que no es mi canción favorita de Leonard Cohen por su letra, probablemente lo sería "Seems so long ago, Nancy" u otras varias, pero he escogido "Who by Fire" porque de alguna manera me vino a la cabeza al leer la "Gran elegía para John Donne"  y, siendo sincero, porque puedo insertar un enlace muy ilustrativo de la interpretación que Cohen hizo de ella en el concierto de cierre de su tour 1970, con una entrada de un solo instrumental excepcional de más de cuatro minutos de Javier Mas, genial intérprete aragonés de guitarra, laúd y otros instrumentos de cuerda, que durante 30 o más años formó parte del grupo acompañante usual de María del Mar Bonet, de cuyas actuaciones disfruté en directo no menos de una docena de veces en Ferrol, Tres Cantos y Madrid (aquí, memorables las dos veces en el Café Central, por su cercanía física, y excepcionales las dos siguientes, en el Palacio de Exposiciones y Congresos de la calle General Perón en enero 2002,  acompañada por un potente ensamble musical de unos 15 componentes, y en el Teatro Español un año o dos después, siempre con Javier Mas. 

Más detalles sobre éste, acompañando a Leonard Cohen, en mi antes citado comentario de 2016 "Farewell, Leonard"

Inquietante poema y extraordinaria interpretación musical en directo de "Who by Fire", Abridla y disfrutadla, Amigos.

Manrique

Pd: Como el tiempo no perdona, os inserto ahora la misma canción en su versión original del LP "New Skin for Old Ceremony",  que yo disfruté ... en los 70s.



lunes, 19 de julio de 2021

Monday, Monday.

Bah-da bah-da-da-da.

“Monday, Monday” está sonando en mi Spotify mientras cruzo el puente sobre la Bahía camino del Astillero.
Lunes, lunes; no habrá otro lunes como este lunes jamás. Fin de una etapa. Los lunes serán otra cosa; no sé qué, pero serán algo distinto.
Sonrío y abro la ventanilla para que entre el aire fresco del amanecer y, seguidamente, subo el volumen del aparato de audio.

Lunes, lunes, tan bueno para mí; lunes por la mañana, era todo lo que esperaba.
La mañana del lunes, no podía garantizar que ese lunes por la noche aún estarías aquí conmigo.
Lunes, lunes, no puedo confiar en ese día. A veces resulta de esa manera.
Mañana del lunes, no me diste ninguna advertencia de lo que iba a suceder.
¡Oh, lunes, lunes!, ¿cómo te fuiste, sin llevarme?

Cualquier otro día de la semana está bien, sí; pero cada vez que llega el lunes me puedes encontrar llorando todo el tiempo.
Lunes, lunes, tan bueno para mí.
¡Oh, lunes, lunes!, no va a desaparecer; lunes, lunes, que está aquí para quedarse.
Oh lunes, lunes.
Oh lunes, lunes.

Y me quedo pensando en el sentido de estas estrofas. El sentido de las voces empastadas de Cass Elliot que amaba sin ser correspondida a Denny, que estaba enloquecido de amor por Michelle, que, tras su belleza sin igual, ocultaba al mundo entero su romance con Denny y también a su marido John, que consideraba a Denny el mejor tenor de los 60 y al que prefería liado con Cass.
Es posible que lo que suceda en un lunes marque drásticamente los días de la semana que le siguen. Los lunes dejan atrás los fines de semana en los que la gente suele comportarse como se espera de ella socialmente cumpliendo fielmente su patrón. Cuántos lunes no habrán deseado con anhelo los amantes furtivos. Cuántos lunes llorados porque no trajeron lo deseado.
En fin…; Monday, Monday, so good to me.
Bah-da bah-da-da-da.

domingo, 29 de noviembre de 2020

All Things Must Pass

50 años de la publicación del triple álbum.

Todas las cosas deben pasar.
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Aquella tarde de algún día de la primavera de 1984, como tantas otras, quedamos en mi casa para comer, para pasar la tarde juntos. De vez en cuando quedábamos en la suya; me encantaba ese cambio.

Hablábamos de mil cosas; la música era una de ellas. Los dos apreciábamos la buena música y coincidíamos en muchos gustos, pero aquélla tarde, no sé a cuento de qué, comenzamos a hablar de George Harrison y él comentó que una de las canciones que más adoraba era “My Sweet Lord”. Yo la conocía, pero él insistía en que la excepcional era la del álbum “All Things Must Pass”.

Solíamos oír música en casa. Aquélla tarde sonaba en mi radio ‘Vuelo 605’ de Ángel Álvarez. Comentaba los temas de una forma deliciosa, me encantaba. Nosotros seguíamos discutiendo si la mejor versión de “My Sweet Lord” era la del Concierto para Bangladesh, que yo defendía, o la de triple álbum de George Harrison, una vez separado de los Beatles, que defendía él. Creo que le dejé ganar la discusión, me encantaba oírle y verle argumentar sus teorías, sus deseos, sus cosas. Todo en él era una delicia. Y en un gesto cogió el teléfono y preguntó en el 003 cuál era el número de Radio Madrid FM. Ángel Álvarez lo entendió perfectamente: queríamos la versión de “All Things Must Pass”. Nos dijo que la buscaría.

Nuestra tarde siguió como de costumbre, llenándose de nuestras vidas, de nuestras ideas y nuestras risas, de nuestras caricias y nuestras miradas.

La versión de “My Sweet Lord” del “All Things Must Pass” comenzó a sonar en la radio de mi apartamento en Altamira, al norte de Madrid, cuando ya él y yo éramos uno, cuando todo en nosotros estaba difuminado, cuando el sudor nos recorría y el alma se nos agitaba en un único suspiro. Aún nos dio para sonreírnos y mirarnos cuando oímos a Ángel Álvarez dedicándonos la canción que habíamos pedido, nos dio tiempo para entrelazar las manos y respirar un poco antes de continuar fundiéndonos.

All Things Must Pass / Todas las cosas deben pasar.

lunes, 3 de diciembre de 2018

Aute, o la sensual y desnuda ternura.


―Hay que ver cómo eres  ―le dijo y ella esperó a que él terminase la frase―. Siempre me sorprendes dándole un giro a lo que parece evidente y eres capaz de mostrarme otro lado de las cosas que antes no veía.

Ella dejó pasar unos segundos para asegurarse de que él no continuaba hablando y entonces respondió apartando la mirada de sus ojos y dirigiéndola a cualquier parte.

―A veces se olvida, se te olvida, que me hice mujer con Aute y con Sabina, con Rafael Amor y con Silvio Rodríguez, con Pablo Milanés y con Rosa León y también con Cecilia y con Serrat en aquel Madrid de los ochenta.

De todas esas letras con las que convivió en esos años de juventud quizás las que se impregnaron en su piel fueron las de Aute. Ella le había oído en vinilos, sabía de memoria muchas de sus canciones, se había quedado siempre inmóvil viendo sus actuaciones en televisión, pero la impresión que tuvo cuando le vio y oyó cantar por primera vez en directo fue excepcional. Sucedió en la Plaza de Santa Ana una tarde anochecida de sábado en algún mes de aquél invierno de 1984. Era un sencillo escenario y, en medio de aquella plaza, apenas había una tarima sobre una estructura de tubos, una escueta escalera también de madera y sobre ella dos taburetes, uno para Aute y otro, a su izquierda, para el acompañamiento de guitarra. Ella solía adentrarse por las calles centrales de aquél Madrid en donde se respiraba aire compuesto de contaminación y de libertad y no le era extraño, cuando paseaba, hacer descubrimientos espontáneos de artes alternativas, nuevas faunas urbanas, eran aires de libertad.

Siento que te estoy perdiendo cantaba Aute al frío aire mientras desmenuzaba el sentimiento de pérdida incomprensible y describía cómo cada instante le distanciaba más y más de lo que había sido su compañera. Nada más comenzar los primeros acordes, ella se hizo un hueco entre la gente, se acercó a la tarima todo lo que pudo y quedó inmóvil. Se entregó en aquél instante desnudo a una letra dulce y dura que estrofa a estrofa la retrataba en lo que había sido su deriva hasta que la pérdida había sido real. “Viví las sensaciones de cómo él me perdía, pero no se dio cuenta. Sentí cada paso del desgarro, del inevitable y necesario adiós” pensaba ella en los años ochenta y entre recuerdo y recuerdo, entre estrofa y estrofa oyendo la canción. Todo era conocido, todo lo desmenuzado en cada acorde era ya sabido y allí se describía entre fusas y corcheas.

No te desnudes todavía oyó antes de que el deseo estallara, antes de que le quitase el vestido y la cubriera de amor. Y ella accedió, no había ni quería ninguna otra opción. La maestría de la sensualidad se le brindaba ante sus ojos. En aquéllas palabras de la vibrante canción se vislumbraba el deleite del placer pleno que ella conocía y que conducía a la entrega, a la comunión de los cuerpos. Nunca se desprendió de esa sensualidad que tantas veces la acompañó a lo más alto, tan alto que llegó a tocar el cielo con las manos cuando los planetas se conjugaban, cuando los cuerpos vibraban.

Dos o tres segundos de ternura son suficientes para no tener otro deseo más que estar entre sus brazos. Era mentira, sí le hacía falta la Luna y nunca le bastaron dos o tres segundos de ternura y fue por eso por lo que aprendió a atrapar la ternura, la hizo suya y la llevó con ella durante toda su vida. Con el paso de los años aprendió a esconder la ternura antes de que se le escapara de entre los dedos y se lamentó cada vez que no encontró con quién compartirla. Y pintó su sonrisa de plata cada vez que tuvo con quién sacarla a escena. La ternura no necesita la Luna, se decía, solamente dos cuerpos que vibren como la espuma.

―No te entiendo ―le dijo y ella volvió a dejar pasar unos segundos hasta saber que él no diría nada más.

―Lo sé ―respondió dulcemente y le tomó la cara con sus manos suaves, le besó con ternura y sintió que, hacía tiempo, él la estaba perdiendo.

Marga.
[Querido Aute, gracias siempre. Ojalá todo sea broma y superes este bache. ]


miércoles, 4 de octubre de 2017

Qué bonito es Badalona.

Y ¡Cuántas veces he cantado eso de... qué bonito es Badalona !

A ritmo de pasodoble y con mi deje andalú... con esa carretera general y esos albañiles en zamarreta.... he cantado por las calles en infinidad de ocasiones aquéllo de... qué bonita es Badalona en invierno y en verano. Y así supe qué era una barretina, y a qué se refería diciendo lo de "con sus apellidos y sus nombres... y su carnet de identidad".

¡ Casi ná !

Y todo eso era allá por los finales setenta y principios de los ochenta. Era cuando yo cantaba por las calles mientras caminaba y me bebía el aire. Hoy, tan modernos todos... sólo siento una enorme tristeza y un dolor punzante porque, sin ser tierra mía, es tierra de los de mi sangre. Y es tierra de mis libertades. Tierra de mis escapadas. Tierra de mis recuerdos. Tierra de mis pérdidas. Tierra de mis refugios. Tierra de mis aventuras. Tierra de mis osadías. Tierra de mis paseos. Tierra de los míos. ¿O es que sólo nos duele la tierra donde nacemos o pacemos?

La tierra se nos mueve debajo de los pies, a ver si nos enteramos. En cambio, para terminar con el amor hace falta que me saquen el corazón.




Marga. (Esa que no quiere separarse de nada ni de nadie nunca más. Esa a la que le duele que se separen de ella. Esa que no sabe estar donde no la quieren, con quién no la quiere. Esa que no quiere que esté con ella quien no la quiera.)

sábado, 21 de enero de 2017

ELEKTRA

Ficha técnica:

  • Fecha: 20 de enero de 2017
  • Director: David Afkham
  • Compositor: Richard Strauss
  • Libreto: Hugo von Hofmanstahl basado en la tragedia de Sófocles del mismo nombre
  • Solistas principales: Lise Lindstrom (Elektra),  Anna Larsson (Klytamnestra), Manuela Uhl ( Chrysothemis)
  • Orquesta: OCNE
  • Teatro Auditorio Nacional
  • Duración 120 minutos

Comentario

No es habitual que en los programas de la Orquesta Nacional de España se incluya ópera. Ni el tamaño del escenario, ni la infraestructura que acompaña a un teatro de la ópera, ni el precio de los abonos que pagamos en el auditorio, lo permiten. Sin embargo, David Afkham ya incluyó, con notable éxito, una versión del Holandés Errante de Wagner en la programación del año 2016. Y este año ha dado un paso más programando la ópera en un  acto Elektra con música de Richard Strauss y libreto de Hugo von Hofmanstahl, estrenada en Dresden en el año 1905 y que fue representada en diciembre de 2016 en el Liceo de Barcelona, con éxito clamoroso, bajo la dirección musical de Pons.

Representar Elektra en un teatro de la ópera es complicado por el tamaño de la orquesta de casi 100 músicos, el número de solistas, 20, la participación del coro y hasta 1 bailarín. El argumento, una tragedia griega con los personajes clamando, entrando, saliendo, matando y muriendo, reclama espacio físico. Representar todo esto en un auditorio ya de por si no excesivamente grande, y que resulte bien, es un milagro, pero el director de escena Rafael R. Villalobos lo ha conseguido con éxito absoluto, a pesar de algún tropezón inoportuno de una de las solistas  en las escaleras de acceso al coro.

El argumento de Elektra es conocido por todos: la venganza de los tres hijos de Agamenón, Elektra, Chrysothemis y Orestes contra su madre Klytamnestra, que ha asesinado a su marido Agamenon ayudado por su amante Egisto.

La ópera se desarrolla en ocho escenas de notable intensidad dramática y musical. La estructura de la partitura es clásicamente alemana, simétrica y ordenada, en la que se alterna el  lirismo más dramático con violentos momentos de música disonante. La influencia de la música de Wagner se hace patente en muchos momentos de Elektra.

Las tres principales solistas, la americana Lise Lindstrom en el papel de Elektra, la sueca Anna Larsson en el papel de Klytamnestra y la alemana Manuela Uhl en el papel de Chrysothemis, lo bordan. Son, con mucho, las mejores solistas que hemos visto en el Auditorio en mucho tiempo. A mí me ha gustado mucho, también, por su originalidad, la actuación del bailarín y actor Pedro Berdayes en el papel de Agamenon.

David Afkham ha conseguido un gran éxito con esta arriesgada representación de Elektra, y el fiel público de los viernes del Auditorio Nacional  se lo ha premiado con una estruendosa ovación y numerosos bravos. Esperemos que  dure mucho tiempo entre nosotros,

JRL (21-01-2017)


miércoles, 30 de noviembre de 2016

Farewell, Leonard


Casi al final, con su guitarra
Admirado Leonard:

No me has conocido pero yo a ti sí, a distancia claro, desde que te descubrí en 1971 o 72, relativamente tarde ya que todavía no eras demasiado popular en España, cuando me sorprendió la inusual portada de tu LP “Songs from a Room” en el escaparate de una tienda de discos de música escogida en la calle Tutor de Madrid.

Para ser honesto debo aclarar que cuatro o cinco años antes yo ya había comprado un disco con una portada de parecida estética, “24 canciones breves”, el LP de lanzamiento de Luis Eduardo Aute, cantautor y pintor (y hasta se inició como cineasta en los 60) español de línea artística hasta cierto punto similar a la tuya, que me había impactado y que, 40 y pico años después, cuando te concedieron el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, publicó en El Cultural en octubre de 2011 una magnífica loa sobre ti en un artículo que acertadamente tituló “Deuda impagable”, que comenzó afirmando: “No me importa que haya quien me considere el leonardcoheniano de cabecera. Cohen es un excelente escritor a través del cual se ha reconocido, al fin, la importancia de la canción como género literario.…”.

Mucho más humildemente, Leonard, también en este Foro te homenajeamos en esa fecha y por ese premio, desde dos perspectivas: la femenina de Marga, ella escribió “He`s my man”, y la más masculina y menos imaginativa mía, que titulé “Leonard Cohen premio Príncipe de Asturias de Las Letras 2011”. Obviamente no tuviste noticia de nuestros comentarios ni, si te hubieran llegado, habrías tenido tiempo para leerlos entre los miles de cartas de famosos admiradores que recibías, desconociendo nuestro pequeño y local homenaje. Ahora he decidido enviarte esta carta con la seguridad de que de alguna manera te llegará y con tu infinito tiempo disponible podrás leer aquellos escritos que te dedicamos y este, vamos a llamarle, “mensaje en la botella” que te envío (al que seguro que la inmensa mayoría de mis amigos “Cinéfilos” de este Foro se adherirán) como reconocimiento de todo lo que hemos gozado, sentido y hasta meditado mientras hemos escuchado mil veces tus fantásticas canciones/poemas.

Casi al principio, con Marianne Ihlen
Ya hace quince días desde que pensé enviarte esta carta, pero prudentemente juzgué oportuno dejarla pendiente un par de semanas para que pudieras celebrar adecuadamente tu reencuentro con esas personas, tan cercanas a ti, de la que nos hablaste en tus canciones y así llegaron a sernos familiares, empezando por Marianne, que se te adelantó tres meses en el último viaje y a la que le escribiste poco antes de su partida: "Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor, te veré por el camino".

Apuesto a que también habrá sido emocionante tu reencuentro con Janis, sí, la que cantando se preguntaba por qué ella no podía tener un Mercedes Benz, que partió nada menos que 46 años antes que tú, y habréis recordado con añoranza vuestra mítica noche en el legendario Chelsea Hotel, que convertiste en una muy sentida canción.

Y no menos lo habrá sido el que hayas tenido con la pobre Nancy. Sí, la chica triste que llevaba medias verdes y que en una desgraciada noche de 1961, en la Casa del Misterio, no encontró más compañía que un maldito 45.

¿Has contactado ya al partisano francés que conociste con quince años en Quebec?. Han llegado ya también Bárbara y Lorraine. Tú las llamaste “Sisters of Mercy” ¿No?.

Pero quizás allí eches de menos a la Suzanne Verdal, la que tenía una habitación enfrente del puerto de Montreal y que, como amiga y esposa de un amigo, al que siempre respetasteis, te inspiró tu preciosa canción "Suzanne".

Y, cómo no, a Suzanne Elrod, madre de tus hijos Adam y Lorca, así bautizada como homenaje a Federico. Por cierto, la hija mayor de Marga también se llama Lorca, y por la misma razón. ¿A que esto no lo sabías?.

Pues sólo me queda desearte que seas muy feliz con esas personas y, cuando nos encontremos dentro de pocos años, espero que me invites a algún “party” para así poder conocerlas. A cambio yo, con mucha fanfarronería y algo de suerte, te podré presentar a mis preferidos directores franceses de Cine, Truffaut, Malle, Rohmer y Chabrol, con los que ya tengo casi apalabrado que me acepten a mi llegada, como socio de segunda aficionado, claro, en su círculo, según se lo pedí desde el Foro hace seis años en una carta similar a ésta.

No te digo adiós, corrijo mi encabezamiento y me despido mucho más adecuadamente con un ¡¡hasta la vista!!, Leonard.

Manrique

PD: Me permito añadir una especie de "indirecta" destinada a algunos/as de mis mejores amigos/as que, siendo grandes seguidores de tu obra, no comparten mi entusiasmo por la de María del Mar Bonet. Apostaría que tú sí.

Javier Mas acompañando a Leonard Cohen en 2008
Creo que ya te imaginas adonde voy: les va a sorprender que el magnífico guitarrista aragonés Javier Mas, que has incorporado destacadamente a tu grupo de acompañamiento desde 2008, actuó exactamente igual acompañando a María del Mar  durante sus últimos 30 años de carrera, vamos que yo lo he disfrutado en vivo  en diez o doce conciertos de ella, desde el del Teatro Español, al fantástico del Palacio de Exposiciones y Congresos en General Perón en el lanzamiento de "Raixa"  el 17 de enero de 2002, y antes hasta un par de veces en el extinto Café Central estando yo a menos de tres metros de María del Mar y de Javier Mas.

Y por si alguno tiene la menor duda, aquí tiene la prueba en la interpretación de la preciosa canción andalusí de la alta Edad Media, "Me desea", con el único acompañamiento de Javier Mas y cajas de percusión.

Acabo de encontrar en internet el vídeo de tu interpretación de "Who by Fire" en tu concierto de cierre del World Tour 2010, pieza en la que le cediste a Javier Mas casi la primera mitad del tiempo de su interpretación para que introdujera la canción con un fantástico "solo" de su guitarra/bandurria de doce cuerdas. Pero también  en todos los otros enlaces que he incluido en esta carta con conciertos tuyos recientes, siempre está allí el gran Javier Mas. Estoy seguro que él te echará mucho de menos y agradecerá en su corazón que le incorporaras a tu banda para los trabajos de los últimos años. 

De alguna manera demuestra esta conexión la coherencia de tus y mis gustos musicales. 

Sé que no lo vas a entender, pero a lo peor los amigos a los que arriba hice referencia me acusarán de que no tengo abuela...

jueves, 30 de junio de 2016

Sólo le pido a tu dios

! Que sí !

Que yo sólo le pido a tu dios que lo injusto no me sea indiferente.
Que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.
Que sólo le pido a tu dios que el dolor no me sea indiferente. 
Que tu dolor no me sea indiferente.
Que no me abofeteen la otra mejilla después de que una garra me arañó a esta suerte.
Sólo le pido a tu dios que la guerra no me sea indiferente porque es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente.
Aquí tienes a mi querida Mercedes cantando alto y fuerte y a su lado a León Giego, aquél que supo escribir lo que hacía falta. León, el que tuvo arreos para decir lo que sale del alma a golpe de tambor y fuerte.Si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
Sólo le pido a tu dios que nuestro futuro no me sea indiferente.
Desahuciado está el que tiene que marchar a vivir una cultura diferente, ¡mierda!

No lo olvides... y canta alto, y pisa fuerte tú.
Alza la mirada, grita, pelea, lucha por un mundo mejor, hazlo y ayúdame a hacerlo.Sólo pido que las fuerzas no falten, que siempre el dolor ajeno me turbe, que lo injusto no me sea familiar, que las bofetadas sean de quita y pon. 

Sólo le pido a tu dios que las guerras no me maten, que por muy culpables que sean no puedan vencer la inocencia de la gente.
Sólo le pido a tu dios que yo sea capaz de seguir siendo quien soy.Sólo le pido a ese dios que el engaño no me sea indiferente, si un traidor me puede y unos cuantos lo ven, que esos cuantos no miren a otro lado fácilmente.
Sólo deseo que nuestro futuro no nos sea indiferente. 
Que vivamos una cultura diferente sin ser desahuciados. Sólo quiero que los monstruos grandes no nos pisen fuerte.
Canta, grita, alza tu voz, pelea, siente, padece, ama, entrégate, dime, habla, escucha, siente, haz.
Quiéreme.