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jueves, 11 de diciembre de 2025

"Los treinta y cinco santos de mi vida": Memorias y confesiones de Arturo Martínez González, nuestro "Arturo"



Queridos Cinéfilos:

Durante el veraneo de 2024, estando ya en Las Navas del Marqués, me llegó un regalo que catalogué inmediatamente como perteneciente a la categoría de los que hay que conservar: un ejemplar, dedicado por su autor, nuestro muy destacado colega Cinéfilo en este foro Arturo Martínez (que ha sido año tras año el más fecundo participante, narrándonos con excepcional detalle sus nada turísticos viajes culturales para conocer el Mundo y sus habitantes, en el presente curso su viaje por Chile a lo largo de su costa) de su última obra publicada, "Los treinta y cinco santos de mi vida" (Historias pías).

Quedé sorprendido tan pronto abrí el paquete, de cuyo contenido Arturo sólo me había anunciado que sería "un libro", porque ya a primera vista resultó ser tan intrigante por su título como por su buscadamente "clásico/anticuado" formato de edición, según podéis empezar a comprobar en la foto de su portada, que inserto.

Tras leerlo lo encontré aún mucho más destacable e interesante por su objeto y el original desarrollo de su contenido, que Arturo concluye con una promesa a futuro, expresada inmediatamente antes del sorprendente "LAUS DEO" (vamos, alabado sea Dios, con el que finaliza el texto de la obra propiamente dicho, tras el último capítulo del libro que “artúricamente” está dedicado a un culto sincrético afrobrasileño, “Xangó y sus otros orixás” Me pregunto ¿alguno  de nosotros, lectores, tendrá siquiera una mínima referencia previa sobre este "santo"?): "Algún día, también, terminará esta historia que, por ahora, se queda en un final abierto." 

Subrayo que  me resultó muy experta la, llamémosle, nota de edición que cierra el texto impreso (tras el útil santoral, la relación de la amplia bibliografía consultada por Arturo para escribir esta obra, un sorprendentemente anacrónico "TIBI GRATIAS AGO" y la necesaria lista explicativa de las notas existentes a pie de página) que transcribo literalmente como ejemplo para "caracterizar" la originalidad formal del libro... y acreditar la incuestionable cultura bibliófila de su autor:

ESTE LIBRO
SE ACABÓ DE IMPRIMIR
 EN PAPEL THINOPAQUE Y
TIPO DE LETRA MINION,
EN LA CIUDAD DE
 DORDRECHT, EN LA
 FESTIVIDAD DE
SAN MARTÍN DE DUMIO,
 EL AÑO DE GRACIA DE
DOSMIL VEINTICUATRO

Ante semejantes primeras impresiones se me cayó inmediatamente de las manos la novela que estaba leyendo y me volqué en el recién recibido libro con el interés y la atención necesaria, porque comprendí que semejante obra merecería mi más elaborada y honesta reseña en este Foro.

Tras el NIHIL OBSTAT prologal del libro (no tengo memoria de jamás haber encontrado semejante presunta certificación católica en ningún otro en mi vida, salvo que tratara explícitamente de temas religiosos) empecé a adentrarme en esta especie de confesión autobiográfica, asumiendo que me sería imprescindible releer varias veces no pocos de sus capítulos, así como sus referencias en el ya citado santoral, constatar la amplitud  de la lista  de la exhaustiva bibliografía consultada por Arturo para escribirlo (solidez intelectual que no me sorprendió por la profesionalidad que demostró, hace ya más de veinte años, en nuestra intensa cooperación laboral durante los cuatro de trabajo conjunto asignados a un proyecto corporativo faraónico e imposible de ejecutar con éxito, en la empresa en la que entonces trabajábamos) y las notas anexas que incorpora, para empezar a enfrentarme a la responsable tarea de comentar y opinar sobre esta inusual obra, que ostenta como presunto calificativo el subtítulo "Historias pías", lo que en este caso, me permito opinar, resulta menos acorde a la realidad que el "Arbeit Macht Frei" de la entrada en Auschwitz  o la autocalificación de "democrática" para la ya afortunadamente extinta R.D.A., habida cuenta los "guiños y juicios intrínsecos", o explícitos, culturales, éticos, morales, (¿anti?)religiosos, políticos, sociales o hasta  gamberros, en cuyo malabarismo Arturo es un auténtico maestro, que preñan la totalidad de esta obra, obviamente la más "artúrica” entre las suyas que he leído.

Muy pronto comenzó a invadirme la preocupación ante la dificultad de cómo debería enfocar mi  "requerido comentario" en nuestro común Foro a tan inusual libro y, por si me podía inspirar, revisé el que aquí le dediqué en octubre de 2018 a la primera novela publicada por Arturo, "Los cuadernos de Rekalde" , encontrándome  como en aquella ocasión, pero ahora si cabe más "despistado" por la singularidad de "Los treinta y cinco santos de mi vida", con el sentimiento de que también aquí sería aplicable repetir, a pesar del oxímoron que implica ahora reiterar "en mi vida", el mismo lamento de temor con que empecé entonces, que copio: “Confieso que En mi vida me he visto en tanto aprieto...’   parafraseando el inalcanzable modelo de soneto del Fénix de los Ingenios hace cuatro siglos." 

Pero no podemos prever lo que nos reserva el destino y entonces, segunda mitad de agosto de 2024, empezaron de repente a agobiarme, seguidos y casi sin solución de continuidad, varios serios problemas familiares/personales que me forzaron,  ya de entrada, a una adelantada  vuelta de toda la familia a Madrid, cerrando apresuradamente nuestra casa de veraneo ... y dejando allí olvidado, invernando en soledad, mi ejemplar de "Los treinta y cinco santos de mi vida", que sólo pude volver a tener en mis manos a finales de julio de este año, cuando fuimos de nuevo a Las Navas para pasar un reducido veraneo compatible con nuestras crecientes obligaciones familiares residuales tras los muy problemáticos once meses, penosa experiencia que no procede recordar ni aquí relatar.

Una consecuencia de ello es que en este "annus horribilis"  tan sólo me pude liberar de mis casi permanentes obligaciones familiares para, en plan cinéfilo, dedicar un par de días cada mes del curso a la inexcusable, pero revitalizadora para mí, tarea personal de montar y celebrar las sesiones mensuales del Cinefórum sobre ética y valores humanos que tengo el placer y el honor de haber promovido en mi parroquia, Nuestra Señora de la Consolación de Madrid, de cuya inauguración en febrero de 2024 os informé aquí.

Quiero subrayar que desde el principio me había impuesto una promesa formal: no escribiría ningún nuevo comentario en este Foro hasta haberlo hecho para "Los treinta y cinco santos de mi vida", lo que he cumplido con una única excepción: el 31 de diciembre publiqué uno sobre “Becket” (GB 1964, dirigida por Peter Glenville), película que los “Cinéfilos” sabéis que os he comentado que, cuando se estrenó en España y la vi, con mis 15 años, me impactó profundamente y desde entonces siempre la he considerado como la primera obra maestra “adulta” que aprecié como tal en mi vida, tanto por su muy alta calidad cinematográfica como por su interés y fidelidad histórica. Como el 29 de diciembre era el aniversario del asesinato del arzobispo Thomas Becket por cuatro barones normandos en la catedral de Canterbury en 1170 (actuando siguiendo un "implícito deseo" del Rey Enrique II, que anteriormente y durante bastantes años había mantenido a Becket como su más cercano colaborador y hasta amigo personal, llegando a nombrarle Lord Canciller de Inglaterra y posteriormente presionando a los obispos para que fuera consagrado y directamente elevado al muy influyente cargo de Arzobispo Primado del reino, para así controlar de facto a la Iglesia)  la programé para la sesión de ese mes del Cinefórum, ya que me pareció justo y coherente darle ese homenaje personal en este Foro a tan relevante personaje histórico y a una tan apreciada película por parte de la crítica.

Tras esta explicación de las razones que me dificultaron publicar este comentario tan pronto como yo fuera capaz de hacerlo con el debido detalle, que espero no sea considerada por Arturo como vulgares alegaciones en una culpable defensa según la clásica sentencia, "excusatio non petita, accusatio manifesta", por fin he sido capaz de completarlo, tratando de actuar con honestidad crítica, procurando para ello olvidar temporalmente mi amistad y compañerismo con él y venciendo mis reservas, pasando de una vez por todas a opinar sobre "Los treinta y cinco santos de mi vida":

Empiezo por lo más evidente y más que confirmado para mí y para todos los "Cinéfilos" que ya le habéis leído en este Foro o también en sus libros publicados: Arturo escribe formalmente muy bien, porque tiene "madera" de escritor y,  partiendo de un nivel de redacción/relato que ya era muy alto desde sus primeras aportaciones a este Foro hace casi 20 años, cuando posteriormente dio el salto de mero aficionado a autor que publicaba libros y ganaba algunos premios, fue depurando  exquisitamente su manejo de la lengua y estilo hasta llevarlos a un nivel magnífico.

 Entrando en faena: ¿de qué va y cómo trata "Los treinta y cinco santos de mi vida" Arturo? Desde luego no de lo que se interpretaría en un primer intento con ese título, que he de confesar no me parecería el más apropiado, si yo hubiera sido el autor, pero él nos lo aclara inmediatamente después del ya reseñado inicial "Nihil Obstat"  en lo que es de facto el preámbulo del libro, del que extraigo y copio algunos párrafos:

Respecto al subtítulo “Historias pías” declara:  “…hay que reconocer que el subtítulo de este libro puede inducir a error,,, Se inspira más bien en la segunda acepción (de la RAE): ‘Benigna, blanda, misericordiosa, compasiva’ Ojalá que este libro cumpla esas cuatro calificaciones en el tratamiento que hace de las vidas de los santos, no siempre tan ejemplares como debieran”

Estoy plenamente de acuerdo con la necesidad de esa aclaración ya desde el principio porque a mí entender el subtítulo no califica adecuadamente las historias, ya que sólo en muy pocos de los casos de  “santos” se hace referencia a personajes reales o imaginarios que idealmente pudieron haber tenido una historia cabalmente  “pía”,  incluso según la citada segunda acepción de la RAE. Lo sí me consta es que, en la práctica totalidad de los casos que incluye en este libro, Arturo refiere sus correspondientes "historias" con un tratamiento claramente “piadoso”, lo que para mí no es lo mismo. Yo los hubiera calificado  más bien como historias "piadosamente contadas".

Respecto al objeto de la obra, Arturo explícitamente se retrata: “No es éste un libro antirreligioso ni se pretende con él adoctrinar a nadie, sino simplemente entender la vida del protagonista a partir de su relación con santos muy diversos, no todos ellos católicos. Por eso, si hubiera que clasificarlo en alguno de los géneros habituales, se debería incluir en el de las biografías, aunque se podría decir, como Juan Pablo Villalobos: Nada en este libro es cierto, salvo lo que sí." 

Estoy de acuerdo de que la caracterización más adecuada es de biográfico, muy lejos de una biografía, porque todo el libro es formalmente  una selección de retazos de la vida de Arturo que han orientado y modelando su personalidad a lo largo de ella. Mi olfato y nivel de conocimiento del autor me inclinan a opinar que la inmensa mayoría, si no lo son todos, de los hechos relatados son histórica y biográficamente ciertos al 100%, aunque podría ser que no. ¿Sí?, Arturo. Lo que sí aseguro es que este libro en absoluto es un intento de memorias edulcoradas, sino un sincero desvelamiento de su modo de pensar a través de sus opiniones y juicios en estos relatos de experiencias vitales, muy mayoritariamente en viajes, redactados con el personal estilo con que acostumbra a magistralmente describirlos en este Foro.

Desde luego no procede que yo haga una crítica exhaustiva de los extremadamente variopintos "santos" propios que Arturo revisa, casi todos desconocidos previamente para mí, salvo unos pocos que la Iglesia Católica reconoce o reconoció hasta la revisión general del santoral que el autor nos informa aquélla llevó a cabo coincidiendo con la celebración del importante Concilio Vaticano Segundo, depuración en la que eliminó, entre otros muchos, a San Arturo, que era el nombre más usual con que se bautizaba los varones de su familia paterna, lo que causó un enorme disgusto a su muy creyente abuela Amparo, mientras a él, entonces aún preadolescente, le propició una reacción bastante diferente. Este episodio inicial es uno de mis favoritos del libro y, anecdóticamente añado que, como guiño puntual que desvela Arturo, aprecio mucho la coincidencia en nuestro entusiasmo infantil por El Capitán Trueno.

Superada la primera juventud, su interés por descifrar la historia de San Arturo de Irlanda quedó latente en su cerebro durante décadas, hasta el punto de que, tras visitar en 2011 las ruinas de Babilonia, que describe como muy maltratadas tras el paso de las tropas norteamericanas durante la Guerra de Irak (y la posterior rapiña de depredadores locales de antigüedades, complemento yo), se dedicó a buscar in situ posibles referencias sobre dicho santo, fraile trinitario del siglo XIII (que había dedicando su vida a uno de los fines principales de su Orden, liberar  a prisioneros cristianos en poder de los turcos, dominantes de la costa oriental y sur del Mediterráneo tras las últimas cruzadas, mediante el pago de rescates) para tratar de contrastar si realmente el presunto San Arturo murió quemado vivo en ese lugar, según afirmaba la piadosa y nunca demostrada tradición cristiana, pero su tocayo actual no consiguió llegar a ninguna conclusión histórica fundamentada tras su investigación.

A fuer de honesto y respetuoso con los lectores de este Foro, como mínima corrección histórica debo señalar que, según creo saber, Babilonia nunca fue capital de Asiria, como se califica en el libro, sino principalmente Nínive que, tras perder una definitiva guerra contra una victoriosa coalición, capitaneada precisamente por Babiloniafue arrasada hasta hacerla desaparecer, convirtiendo sus restos en una irreconocible colina, derramando los vencedores en dicha venganza todo el odio acumulado contra la predominante Asiria, que durante los dos siglos anteriores había sometido por medio de la fuerza y calculado terror a sus derrotados vecinos, crueles actuaciones de las que soberbiamente se jactaban los reyes asirios en las imágenes esculpidas en los relieves de sus monumentos y en sus escritos históricos. Aconsejo fervientemente ver/oir, sobre ese tema, la excelente conferencia de la Fundación Juan March accesible en este enlace.

Entre los 35 "santos" de Arturo destaca el relato del sorprendente caso del robo de una más que singular "presunta reliquia", "El divino prepucio", que Arturo acredita bien (hecho que llegó a su conocimiento al leer un artículo periodístico,"Robano una reliquia a Calcata" en L'Observatore Romano del 29.12.1984, ejemplar que, por puro azar, consiguió como única prensa occidental en los complicados días de reclusión en su hotel mientras duró una seria agitación popular callejera marroquí, coincidente con una estancia profesional suya en Casablanca para resolver temas de garantía técnica de un buque de guerra construido por la  empresa en que trabajaba, Bazán, para la Armada de Marruecos).

Quiero subrayar que este es un caso cuya esencia me produce, como cristiano, la vergüenza mental de que algunos sectores ultratradicionalistas de la Iglesia Católica mantuviesen aún, en los años finales del siglo XX, su creencia en la devoción ante semejante "presunta reliquia" de imposible certificación (respecto a este pasaje del libro, quiero advertirle a Arturo que debe haber una errata en las fechas, ya que afirma que lo leyó en un viaje de enero de 1984 y dicho ejemplar era del 29 de diciembre de ese mismo año, según la lista de bibliografía que adjunta, aunque a mí me gustaría poder imaginar que ese ejemplar hubiera sido realmente del día anterior...y entonces el conjunto de la anécdota resultaría una inocentada de lo más berlangaliana y coherente con la fecha). 

Pero a mí, el santo de Arturo que más me gusta, por haber conocido su entrañablemente "enxebre" santuario a 35 kms al norte de Ferrol, es San Andrés de Teixido, donde "vai de morto quen non foi de vivo", que dice la tradicional sentencia galaica, santo al que le dedica un muy interesante capítulo con referencias que llegan hasta a San Brandán y sus catorce compañeros, navegantes audaces por Fisnis Terrae ...¿y más allá?

En cambio, confieso mi total falta de devoción por la gran mayoría de los otros "santos" de Arturo, así  San Geranín de León, en mi opinión no más milagroso que el ovetense Francisco Serrano (fundador del Anís la Asturiana, abuelo o más probablemente  bisabuelo de Vicky, esposa de mi entrañable compañero en ASTANO, y luego en H. J. Barreras de Vigo, Jorge Sors)  y aún mucho menos fe en los Orixás brasileños, ni en los mexicanos la Santa Muerte, San (sic) La Muerte (que no es la misma),  la Flaca, la Niña Blanca, el Ángel de la Muerte o la Llorona (ésta la añado yo, por si se siente despreciada al no aparecer en el libro y se le ocurre visitarnos)  y por supuesto jamás me hubiera jugado el cuello, posibilidad bastante realista caso de  haber sido descubierto, por peregrinar simulando ser creyente hasta la muy sagrada tumba de un imán en Mashad, en la audaz visita que Arturo nos relata... y yo le creo al 100%.  

No considero que proceda hablar de todos los demás "santos" que aparecen en el libro (entre los 35 yo podría echar de menos, quizás, a un San Arturo de Mugardos, del que no tengo más noticias que las mínimas que el autor incluye en sus relatos) pero como Arturo lo inicia con una valientemente honesta cita de Quevedo "No he de callar por más que con el dedo, ya tocando boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo" , tengo que actuar consecuentemente y para darle mejor forma literaria a mi "pero" le tomo prestado a Javier Marías (DEP, creo que era el escritor vivo favorito de nuestra colega Cinéfila Ana Moya, siendo también admirado por muchos otros) el impactante  arranque de su muy premiada novela "Corazón tan blanco", que os comparto

"No he querido saber, pero he sabido..." que K es uno de los santos que  "se le apareció" a Arturo, aunque lamentablemente no era el de Kafka. Por los pocos pero muy significativos datos sobre él que nos desvela en su libro,  yo estimo que K era fenotípicamente apto para ser fichado tanto por el Ku Klux Klan como por la KGB, porque la vida y la Historia, con mayúsculas, tanto la pasada como la más reciente, enseñan que ya sea navegando hacia el extremo oriental o al occidental del océano ideológico se llega a caer irremediablemente por las mismas cataratas del infierno de 1984, como advirtió mi muy admirado George Orwell, desde que me deslumbró cuando leí sus obras maestras "Rebelión en la granja" "1984", y varios años más tarde también "Homenaje a Cataluña", a pesar de haber sido escrita en primer lugar, que he vuelto a releer en 2023.  

Quiero declarar que admiro enormemente la honestidad de quienes recriminan éticamente a "los suyos" cuando, estando éstos ya en el poder, no se comportan conforme a los ideales que antes de alcanzarlo habían predicado, copiando los malos comportamientos de "los otros", que habían criticado como deleznables con anterioridad. En tanto cuanto creo saber, quiero citar como ejemplares a una corta muestra de tres honestos personajes públicos en la convulsa España del siglo pasado:

  • El gran intelectual y activo partidario en la proclamación de la república José Ortega y Gasset con su muy reconocido posterior "No es esto" en diciembre de 1931.
  •  Las fuertes críticas éticas del ex Presidente de las Cortes de la República y veterano catedrático socialista Julián Besteiro protestando por la inhibición del Gobierno ante las masivas ejecuciones revolucionarias de presuntos civiles derechistas, especialmente en el otoño de 1936 en Madrid, durante la Guerra Civil
  • El falangista Dionisio Ridruejo, que tras la victoria de los "suyos" en dicha nefasta guerra, al contrastar la incoherencia entre sus ideales juveniles con la realidad  franquista, evolucionó públicamente hacia la socialdemocracia en los mediados 40s, llegando a ser desterrado gubernamentalmente en 1947 por ello,  permaneciendo voluntariamente defenestrado en la "oposición democrática" 30 años, hasta su muerte en junio de 1975. 

Aclaro que a mí no se me apareció físicamente ningún K, pero sí capté mensajes y ecos de compañeros suyos durante la revolucionaria primavera de 1968, estando ya en la Universidad (soy de 1950, creo que tres años mayor que Arturo). Tratando de distinguir dónde estaba el correcto camino existencial, me situé imaginariamente en el Check Point Charlie delante del Muro de Berlín y me pregunté: Por lo que ves, ¿está construido para evitar que las masas obreras oprimidas de Occidente intenten entrar en la RDA o que las de ésta escapen hacia la capitalista RFA? Era absolutamente obvio lo segundo, como demuestran los datos, siempre me ha interesado mucho la Historia, y como no mucho después fue cuando descubrí la obra del inicialmente radical anarco/sindicalista y voluntario combatiente en una columna del POUM  durante nuestra Guerra Civil, George Orwell, asumí una dura lección de realidad: No hay nada más peligroso para la Libertad que un falso libertador

Como esto nació como un Foro de Cine, acabo con una adaptación de la frase final, que escribo de memoria, "Cuídate de los ingleses",  que le dirige un maduro creyente amish al protagonista, honesto policía, en la excelente película "Único testigo" (dir. Peter Weir, USA 1985). Creo que habría sido deseable que Arturo hubiera tenido un encuentro casual con unos ángeles, o brujas, como sí le pasó a Macbeth, y le hubieran advertido "Cuídate de K", porque el "cianuro potásico", KCN,  ha demostrado ser mortal de necesidad para la Libertad en  la vida de los otros  (vamos del pueblo normal, desde luego no para la empoderada "nomenklatura" gobernante, que escribíamos con "k" cuando éramos jóvenes) en todos los países donde se ha aplicado como medicina social durante los últimos cien años.   

Concluyo: 

"Los treinta y cinco santos de mi vida" es un muy interesante libro, honestamente autobiográfico de Arturo, en el que se sincera sin tapujos, estando redactado con su habitual  excelente estilo. Aconsejo mucho conseguirlo y leerlo a quien desee conocerle más profundamente. Arturo incluye en el mismo un correo propio de contacto, para conseguirlo los interesados que no lo encuentren en su librería local arturocadiz@yahoo.es

Buena Literatura, Amigos.

Manrique

PD. Respecto a la inicial cita de Quevedo que insertó Arturo: Para los que nunca visteis "El caballero de las espuelas de oro", espléndida obra de teatro de Alejandro Casona con Quevedo como personaje principal impartiendo una histórica lección de enorme honestidad ciudadana en el corrupto siglo XVII español... aplicable al XX o al XXI. 

Yo la disfruté dos veces en Madrid: a mis 14 años en su temporada de estreno en 1964, en el teatro Bellas Artes y 30 años después en 1994, en el Teatro Español. Si os interesara, os aconsejo recuperarla y verla desde este enlace del añorado Estudio 1 de RTVEemisión que se hizo con motivo de la muerte de Alejandro Casona (manteniendo el mismo gran actor que actuó de protagonista en el Bellas Artes, José María Rodero) cuando TVE nos ofrecía semanalmente una obra de teatro, a las 10 de la noche de los lunes, creo. Recuerdo como me impactaron "Antígona", "La fundación"...y muchas más, que están accesibles a través del enlace anterior.

Arturo, espero que veas "El caballero de las espuelas de oro" y apostaría que te gustará. Si así fuera, coméntala aquí. ¿Vale?


viernes, 31 de mayo de 2024

"LOS PERROS DE RIGA" de Henning Mankell: Wallander en la Letonia de 1990, que ansiaba liberarse del férreo cepo de la URSS.

 Queridos Cinéfilos:

Especialmente me dirijo a los que sois amantes de la literatura meta policíaca, esto es, la que produce novelas que no se limitan a describir el proceso de investigación de asesinatos u otros crímenes, sino que también incluyen un análisis más o menos profundo del contexto social y/o político en que están inmersos los personajes de dichas novelas, siendo este objetivo tan relevante como la resolución de los crímenes e, incluso, a veces más, modalidad policíaca que supongo se inició con la la llamada "novela negra" norteamericana. 

Ya en diciembre de 2012 desvelé aquí que en mi adolescencia, muy especialmente durante las largas vacaciones veraniegas de entonces y posiblemente por ser hijo único, "devoraba" novelas de Agatha Christie protagonizadas por el famosísimo Hércules Poirot, cuyo núcleo esencial era el esclarecimiento de casos de asesinato, incluyendo en ello, en tanto fuera necesario para su resolución, un análisis de la personalidad de los implicados, casi siempre pertenecientes a la burguesía o a la alta sociedad, junto con sus sirvientes, prestando casi nula atención a la problemática de las clases menos favorecidas o a los cambios sociales que fueron muy importantes entre las dos guerras mundiales, justo las dos décadas en las que se desarrollan las más célebres novelas de esa autora. Pero como sus tramas eran muy originales, endiabladamente complejas y yo todavía muy poco consciente de la problemática social, pronto llegué a considerar a Agatha Christie mi escritora favorita y, aún ahora, le debo el enorme reconocimiento de haberme hecho amar la literatura descubriendo el placer de la lectura cuando, ya preadolescente, había abandonado al Capitán Trueno. Y todavía ahora, confieso, cada pocos años leo o releo alguna novela suya.

Según fui madurando aprecié cada vez más las novelas meta policíacas y por ello retomo hoy a Henning Mankell, excelente novelista y director teatral sueco (además de yerno de ¡Ingmar Bergman!, nada menos) del que ya os recomendé aquí en 2012  "Asesinos sin rostro" su primera novela policíaca (con un muy fino comentario adicional de Belén, que también  podéis leer en ese mismo enlace), obra iniciática de la serie en la que presenta al inspector Kurt Wallander, personaje que supongo es su trasunto ideológico, que vive y trabaja en Ystad, pequeña ciudad de 20.000 habitantes a unos 50 kms de Malmö, en la región de Escania, en el extremo sur de Suecia.

Basta ya de introducción sobre el autor y su personaje, porque cuando Mankell falleció en 2015, Ana D. publicó aquí sobre él un análisis muy acertado como obituario, que a su vez fue apoyado por un comentario de José Ramón (accesibles los dos en este enlace) que, junto con el anterior citado de Belén, son absolutamente definitorios de Wallander y su contexto, por lo que vamos al objeto específico de hoy. 

He leído este otoño la segunda novela de la serie escrita por Mankell y protagonizada por ese inspector,  "Los perros de Riga", sobre un crimen cuando dos cadáveres de hombres asesinados arriban a la costa sueca en 1990 en un bote salvavidas llevado por corrientes y mareas, que rápidamente se constata corresponden a personas letonas, presuntamente provenientes de la orilla opuesta del Báltico, por lo que la policía sueca debe contactar y coordinar su actuación para resolver el caso con la policía de la República de Letonia, en esa época aún soviética y federada en la URSS, aunque ya en proceso de intentar recobrar su perdida independencia aprovechando la apertura de la Perestroika del nuevo Presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, existiendo en el país un movimiento pacífico de resistencia nacional letona contra la ocupación soviética que aumentaba día a día su activismo social para conseguirlo.

En las dictaduras, más aún cuando se da el caso de que el omnipotente Estado tiene la entidad de imperio multinacional, con una etnia o nacionalidad preponderante (como destacadísimamente lo fue Rusia en la URSS y, en menor grado, Serbia en Yugoeslavia), las estructuras administrativas de los poderes social, judicial y policial represor siempre están infiltradas/controladas por agentes al servicio del Imperio, "nomenklatura" que a lo largo de su existencia desdobla su actuación generando redes mafiosas de corrupción piramidal que incluso puedan supervivir en una hipotética futura desagregación del Imperio al independizarse de él  los países subordinados. Interesante entorno para la acción de esta novela, ¿no?  

Subrayo, por ser muy importante para entender el contexto en el que se desarrolla la trama, que los tres países bálticos menores, Estonia, Letonia y Lituania, fueron incorporados manu militari a la URSS, tras ser físicamente "intervenidos" en la primavera de 1940 por el Ejército Rojo para "asegurar su independencia" en la fase más expansiva de la Segunda Guerra Mundialacción  "casualmente" simultánea con la exitosa invasión alemana de Holanda, Bélgica e inmediatamente Francia, mientras el ejército aliado franco/británico estaba siendo derrotado y ésta ocupada y rendida por Alemaniarazón por la cual ninguna de las dos potencias occidentales tuvo la mínima oportunidad para auxiliar a los tres pequeños países bálticos "deglutidos" por la URSS, que no osaron defenderse, teniendo muy en cuenta la inmediatamente anterior experiencia de Finlandia, mayor que los tres juntos, que sí lo intentó heroicamente al ser invadida el 30 de noviembre de 1939, tras negarse a las exigencias de cederle territorio nacional y bases estratégicas, teniendo que rendirse tras tres meses de numantina resistencia ante un enemigo que disponía de una población y recursos 25 o 30 veces superior. Finlandia había tenido que aceptar, como mal menor, ceder el 10% de su territorio a la URSS, incluyendo la importante ciudad de Viipuri (que todo sigue formando parte de Rusia) y mantener una independencia tutelada por Putin. Perdón, por Stalin, quise escribir, que, recordemos, previamente había firmado con Hitler el ominoso acuerdo de amistad y cooperación de agosto de 1939 para repartirse Europa, empezando en septiembre por Polonia. Os refiero a mi comentario en este mismo Foro sobre la excelente y rigurosamente histórica "Katyn", del gran maestro polaco Andrzej Wajda, que en 2007 pudo exponer lo que nunca le fue permitido en la época dictatorial comunista en Polonia, a pesar de ser considerado ya entonces el director más internacionalmente reconocido de ese país.

Como soy muy aficionado a la Historia, quizás me he extralimitado en las referencias, pero, ¿de verdad todos conocíais estos antecedentes acerca del papel libertador del Ejército Rojo en los inicios de la Segunda Guerra Mundial cuando actuaba coordinado estratégicamente con la Wehrmacht nazi devorando la  Europa libre simultáneamente? 

Reitero que ese odio/temor anti ruso que impregnaba a la gran mayoría silenciada de la población letona en 1990 (temor que, aunque disminuido, siguen manteniendo ante las amenazas del actual Zar/Presidente ruso) es un elemento esencial en la trama de la novela, hasta el punto de que cuando se edita un año después de la fecha en que la escribió Mankell, él añadió una nota final muy reveladora del curso de la Historia que fue y la que pudo ser en ese plazo. Chapeau!  

Y no creo que sea necesario añadir nada más para respaldar mi consejo de que leáis a Mankell, ahora que empieza la Feria del Libro en Madrid, ya sea las novelas de Wallander, empezando por la primera, la ya aquí muy comentada "Asesinos sin rostro" y siguiendo con esta segunda, "Los perros de Riga", o con una totalmente desconectada de este personaje, que el "Cinéfilo" Antonio R. me aconsejó y me gustó mucho, aunque sea de tema triste, "Zapatos italianos", de la que tan sólo di aquí una mínima referencia.

Muy buena e interesante Literatura, Amigos.

Manrique


lunes, 11 de septiembre de 2023

Vuelta a casa tras el veraneo, que inicié conociendo Oiquixa, el pueblo pesquero vasco cuya mágica existencia me desveló Ana María Matute en su "Pequeño teatro"

Portada de mi edición
Queridos Cinéfilos

Hay un viejo refrán que dice "El buen paño, en el arca se vende" pero me temo que la opresiva "atmósfera" del presente siglo, hiper saturada de informaciones variopintas no demandadas, actúa como un bosque de árboles muertos que nos oculta la vista de los mejores ejemplares vivos. Por ello considero que cada vez que tenemos la suerte de encontrar una "perla literaria, cinematográfica o de otra categoría", entre tantas "ostras podridas", debemos compartirla en este Foro

He tenido la inmensa suerte de encontrar tres en estos últimos meses, por lo que voy a hacerlo hoy con la primera, muy brevemente porque esta "perla" no necesita ningún complemento para ser apreciada por lectores con buen gusto, como estoy seguros que sois. 

Se trata de "Pequeño teatro", una encantadora novela que escribió Ana María Matute con ¡diecisiete años!, informa Soledad Puértolas en el prólogo de la edición que he leído (2001, colección "Las cien mejores novelas en castellano del siglo XX" de El Mundo) y que diez años después, en 1954, presentó al premio Planeta, que ganó. 

A mí me ha encantado, por las siguientes razones:
Recibe el Planeta por "Pequeño teatro" en 1954 
  • La juvenil frescura de su "estilo", supongo que revolucionario para el jurado del premio de esa época. 
  • La "elaboradamente" sutil presentación de sus personajes, no más de diez, tres de ellos protagonistas, lo que no se puede conseguir sin una sagaz estructuración de la aparición en escena y caracterización de cada uno por su circunstancia y actos, no por "declaraciones" de un narrador omnisciente.
  • Por la trama de melancólica maduración de dos de ellos, el adolescente Ilé Eroriak (vamos, "Pelos caídos") y la muy joven Zazu (diminutivo de Aránzazu) tras la llegada del marino extranjero, el tercero, que alterará las vidas de los habitantes de kale Nagusia, la calle principal de Oiquixa, y hasta de los de su barrio de pescadores, San Telmo. La historia se desarrolla en unos meses de un tiempo no determinado de las primeras décadas del siglo XX, con un trasfondo de poética sensibilidad. Gran mérito éste en una autora tan joven, como lo era Ana María Matute cuando la escribió.
  • Porque me atraen sobremanera esos pueblos pesqueros de la costa norte española y cómo la autora es capaz de reflejar su ambiente y la mentalidad de los diversos habitantes de ese microcosmos.
  • Y, por no alargarme ni desvelar más, porque me parece genial el guiño metafórico de haber incluido el personaje secundario de Anderea, el anciano dueño del teatro de marionetas, cuyas "obritas" son el único espectáculo disponible del pueblo. ¿Imagen de las propias vidas de sus habitantes?
Su dedicatoria de "Primera memoria"
El 24 de abril de 2011 Ana D. publicó aquí una fundada glosa sobre esta excelente autora con motivo de la entrega del Premio Cervantes, que se le había concedido ese año. 
Siguiendo su consejo, en la Feria del Libro compré un ejemplar de "Primera Memoria", Premio Nadal 1959,  que la Autora me firmó con una cálida dedicatoria. La leí, me encantó y aquí os la recomendé. Aviso que por la  profundidad social de la trama y mayor madurez de la autora, esta novela, excelente según nos adelantó Ana D. en otro comentario, es muy diferente a "Pequeño teatro", que es la que "toca" hoy.

Pues nada más que aconsejaros leerla y rogaros, Cinéfilos, que publiquéis aquí vuestra opinión sobre ella, coincidente o enriquecedoramente corrigiendo la mía.

Buena Literatura, Amigos.

Manrique

Añado un excelente complemento para conocer a Ana María Matuteel enlace al muy ameno programa "Imprescindibles: La niña de los cabellos blancos" (58 min) que La 2 de TVE emitió en su honor el 04.01.2013.

jueves, 15 de junio de 2023

Cormac McCarthy

 

Cormac McCarthy (1933-2023)


Recientemente ha fallecido el escritor Cormac McCarthy  en su casa de Santa Fe, Nuevo México, a los 89 años.

Se le recordará, sobre todo, por dos de sus novelas, La carretera y No es país para viejos, adaptadas al Cine con gran éxito.

Pero la obra de McCarthy es mucho más conocida por premios y reconocimientos como Todos los hermosos caballos, primera de la Trilogía de la frontera, que obtuvo el National Book Award  (1992) y el premio Pulitzer de ficción por La carretera (2006)


En las novelas de McCarthy, el individuo se encuentra en medio de una violencia de la que no puede escapar y a la que tiene que hacerla frente para sobrevivir, lo que puede suponer romper sus propias reglas o sucumbir.

En cualquier caso son novelas que no dejan indiferente al lector, viéndose éste obligado a plantearse la pregunta qué hubiera hecho él  mismo en esa situación, por muy extraordinaria que pueda parecer.

Y no es fácil contestarse sinceramente a ese dilema. Claro que siempre podemos pensar que estamos muy lejos de la frontera con México, como forma de eludir el problema.

Pero no es tan imposible extrapolar esas situaciones a nuestro entorno porque nadie está libre de sufrir algún tipo de violencia, hoy en día.

A Todos los hermosos caballos le sigue En la frontera y cierra la Trilogía, Ciudades de la frontera. Es imprescindible leerlas todas en ese orden, ya que son los mismos personajes pasando por distintas situaciones cada vez más difíciles. El sufrimiento, la pena y la impotencia se adueña de ellos mismos.

Mientras que Meridiano de sangre, especialmente violenta, narra la historia de un joven fugitivo que se une a la  banda de Glanton, un grupo histórico de mercenarios que fue contratado por el gobernador de Chihuahua para masacrar indígenas  en la frontera entre Estados Unidos y México entre 1849 y 1850.


Cormac McCarthy escribió hasta el fin de sus días. Sus dos últimas novelas: Stella Maris 2022 y El pasajero 2023 se han publicado conjuntamente.


Descanse en paz dicho escritor que nos ha hecho vivir momentos tan emocionantes de lectura.

miércoles, 5 de abril de 2023

Algo así como escalar el K2: Leer "Un espía perfecto" de John Le Carré. Tras el esfuerzo. la recompensa.

Queridos "Cinéfilos":

Ya sabréis, si aquí habéis leído mi comentario sobre la última novela, "El balón de Omar",  de nuestro colega de Foro y gran amigo Arturo, que tuve la suerte de poder comer con él en Madrid, tras unos cuantos años sin vernos.

Sibilinamente le cité en la muy bien dotada biblioteca (y filmoteca) municipal de mi barrio, "Eugenio Trías" (reconocidísimo filósofo, experto musicólogo y gran cinéfilo, nada menos) que, además, está situada en la antigua Casa de Fieras de El Retiro, perfecto marco cultural  para nuestro reencuentro.

Pero luego, camino al cercano restaurante, le guie directamente hacia una trampa perfecta para él: la mejor dotada, limpia, amplia y ordenada librería de "segunda mano" (también local con talleres de lectura y Cine) que conozco, Re-Read en el nº 28 de la calle O'Donnell. Se encuentran auténticas gangas (precios únicos entre 4€ y 2,40€, según sea la compra entre uno o cinco libros), frecuentemente en excelente estado. 

Como era previsible, Arturo se compró un libro que le interesaba, pero lo "mágico" es que también tenían la novela de John Le Carré "Un espía perfecto" (1986), que yo estaba trabajosamente leyendo y de la que ya le había preguntado a Arturo, días antes,  si tenía referencias. Tras mi sugerencia, no tuve que esforzarme en convencerle para que comprara el ejemplar. Hoy me arriesgo a adelantarme a su profesional opinión sobre esta novela, estando seguro que será más experta que la mía.

Actividades anunciadas en Re-Read

En "Lecturalia" (donde cometen el error de dar como título "El espía perfecto"sólo hay tres opiniones de lectores sobre esta novela, con una muy fuerte dispersión de calificaciones: 3, 9 y 8. Yo me quedo entre las dos últimas. 

Se me ha ocurrido ver en "La Casa del Libro" y esta misma tarde he decidido publicar simultáneamente mi comentario aquí y allí, que es:

Novela de no fácil lectura por su estructuración poliédrica y, además, no secuencial, sin que nunca se preadvierta al lector de la etapa en que va a transcurrir cada nueva pieza del relato ni de las relaciones de los personajes ya conocidos con los recién aparecidos, quedando sólo caracterizados plenamente cuando se hayan encajado las piezas del puzle al final.

Esa dificultad es especialmente desasosegante si, como yo, se comete el error de ni siquiera leer su reseña antes de empezar con la novela, ya que aquélla desvela algún dato orientativo que yo ignoré de partida.

Adicionalmente a la estructuración compleja del relato, el tipo de redacción particular del protagonista en sus "memorias" (este dato es una "pista") inicialmente no ayuda nada para entender la trama.

Otra dificultad es la utilización de frases en las conversaciones con sentido  específico para la cultura inglesa y referencias culturales/históricas normalmente desconocidas para muchos lectores no aficionados a esas materias, carencia que no puede solventar la traducción del siempre excelente Jaime Zulaika.

A mí me ha gustado mucho, a pesar de su dificultad, que me ha obligado a "volver atrás" muchas veces, pero el resultado al acabarla es muy gratificante,

Es formidable la crítica de Le Carré, sutil y elegante, pero mordaz y "florentinamente letal", a los servicios secretos británico y norteamericano, dirigida especialmente a la prepotente e ineficaz "nómina" de sus anquilosados miembros veteranos.

Yo me siento tan satisfecho de haberla leído y completado como si, siendo aficionado al alpinismo,  hubiera "hecho cima" en el K2 por su ladera norte.

A pesar de su dificultad, aconsejo leer “Un espía perfecto”, opinión que apoyó el diario "La Razón" al incluirla en la selección de su artículo "Cinco libros indispensables de Le Carré", publicado en diciembre del 2020 con motivo del fallecimiento del autor, del que transcribo la muy apropiada sinopsis que incluía sobre su trama, seguida de su valoración sobre la novela: 

En el curso de una vida aparentemente irreprochable, Magnus Pym ha sido todas las cosas para todos: un devoto hombre de familia, un colega en el que se puede confiar, un amigo leal… y un espía perfecto. Pero a raíz de la muerte de su padre distanciado, Magnus desaparece, y el servicio secreto británico se levanta en armas. ¿Es el dolor, o la razón de su desaparición es más siniestra? ¿Y quién es ese hombre misterioso con un bigote triste que parece siempre estar buscando a Magnus? 

En "Un espía perfecto", John le Carré ha confeccionado una de sus obras maestras, tejiendo una emotiva e inusual historia de crecimiento con una moralmente enmarañada crónica de espionaje moderno.

 Bueno, Arturo, tu turno, salvo que otro Cinéfilo se te adelante: ¿África, Ana D, Ana M, Belén, Javier, José María, José Ramón, Josechu, Juan, Juan Antonio, Marga, Miguel Ángel, Rocío, Rogelio, Samuel, Susana, Teresa ?

Buena LITERATURA, Amigos

Manrique

domingo, 2 de abril de 2023

"EL BALÓN DE OMAR". Nuestro colega del Foro, Arturo Martínez González, acierta de nuevo.


Queridos
Cinéfilos:

Esta vez no puedo argumentar la misma excusa que empleé hace casi cinco años en este mismo Foro para no haber publicado más rápidamente mi comentario de entonces sobre su "presunta traslación a libro" de "Los cuadernos de Rekalde", excelente primera novela escrita por nuestro colega de Foro, categoría maduro Space CowboyArturo Martínez González.

Ahora os pido perdón a a todos por el retraso y, muy especialmente, al propio Arturo, compañero del alma, compañero, en la, digamos parodiando a Peter Weiss (fastidiaos los millennials, zetas y otros indocumentados si no tenéis referencias... con tanta Matrix y matracas similares),  "Persecución y desmantelamiento del nuevo sistema de codificación para Arriar", una misión más compleja que descifrar Enigma y en la que que él y yo terminamos, más o menos, como Butch Cassidy y Sundance Kid al final de nuestro destino. No sé, no sé si los del Brat Pack lo captáis, pero me imagino a Marga guiñándome un ojo de complicidad con mi homenaje a su favorita película, ex equo con "El Príncipe de las Mareas", claro.

Reseña de la contraportada

Basta de preludios y al grano: Arturo ha escrito una novela, "El balón de Omar", que tiene el argumento, la verosimilitud del entorno histórico  y cualidades para, en mi opinión, que en este caso considero muy fundada, poder ser convertida en un perfecto y exitoso guión de película o serie para TV, ya que según la lees la estás mentalmente visualizando. 

Pero esa disponibilidad para pasar  a la pantalla no es su principal ni, mucho menos, su único valor: Arturo comparte con un tocayo suyo, famoso novelista y miembro de la RAE, la viveza descriptiva de la acción, que te atrapa desde el principio, la excelente documentación sobre los contextos de sus obras y la Cultura, en su más general ámbito, de la que ambos hacen gala en todo lo que escriben. 

Prefiero no desvelar nada sobre el tema salvo insertar la referencia que se incluye en la contraportada del libro.

Y para no parecer que actúo como un empalagoso crítico con un amigo, puedo opinar que las caracterizaciones de algunos personajes, destacadamente, la del general Zanjanovic, son demasiado maniqueas, pero, habida cuenta de los crímenes que conocemos en las terribles guerras durante el desmembramiento de Yugoeslavia, es muy posible que lleve más razón Arturo con su negritud que yo, más partidario del marengo.

Mi ejemplar, dedicado por Arturo
Lo que sí quiero subrayar es la excelente prosa de Arturo y las muy acertadas y atractivas ilustraciones de Gloria Garrastazul con cartas del tarot, que creo ella elaboró eligiendo él los temas.

Ahora que caigo: ¿No hizo eligió muy similar tipo de ilustraciones Arturo Pérez-Reverte en la edición de su novela "El Club Dumas"? (llevada al cine por Polanski como "La novena puerta"). 

A mí me parecen evidentes las similitudes entre ambos como novelistas, aunque nuestro Arturo no coincida con APR en otros temas, si tal es el caso.

Arturo presentó esta nueva novela en Madrid el 19 de enero y compartimos la oportunidad de comer juntos antes de volver él a San Fernando el día siguiente. Tras unos cuantos años sin vernos, un placer.

Termino dando el único consejo que procede: Leed "El balón de Omar" ... y comentadlo libremente aquí.

Buena y muy amena Literatura, Amigos y ¡¡Felicidades, Arturo!!  

Manrique

martes, 7 de febrero de 2023

Llego con tres heridas, de Violeta Gil

(Caballo de Troya, Barcelona, 2022)

Al llegar a la página 100, me he rendido y he cerrado este libro, creo que para siempre. No es que sea malo, que no lo es, pero no me considero capaz de seguir leyendo otras casi cien páginas en la misma línea. Me aburro y me cabreo, a partes iguales.
Violeta Gil, la autora (Hoyuelos, Segovia, 1983) es licenciada en filología inglesa y en interpretación y tiene un máster en escritura creativa. Es poeta, creadora escénica y traductora. Esta es su primera novela y en ella nos habla, fundamentalmente, de sí misma, de su padre y de su abuelo.
Si me preguntaran cuál es el tema de este libro, dudaría, como siempre. Violeta Gil habla de la memoria, de la identidad, de las relaciones familiares, pero no estoy seguro de que alguno de estos aspectos sea el tema central de la novela.
A lo largo del libro, que se puede encuadrar dentro del género autobiográfico, la autora adopta tonos muy diferentes. Así, mientras en la parte dedicada a la muy marginal participación de su abuelo en la explotación de Guinea Ecuatorial el texto yuxtapone una visión más periodística con una búsqueda permanente de la presunta culpabilidad colonialista de su abuelo, en el capítulo centrado en la relación entre sus padres glosa desde un punto de vista muy personal las numerosas cartas escritas por su padre a su madre.
Lo que en realidad no me ha gustado de este libro es su desnudez. Comprendo que cuando alguien pretende escribir un texto autobiográfico debe estar dispuesto a contar pensamientos, opiniones o vivencias íntimas, hasta rozar o entrar de lleno en el exhibicionismo. Pero cuando las intimidades que se cuentan afectan a otras personas, cuando esas intimidades no son necesarias para contar una historia o describir a un personaje, es fácil caer en algo muy parecido a la pornografía de los sentimientos. Y esto es, en mi opinión, lo que le pasa a este libro. Mucho de los detalles que recoge no son “exigencias del guion”, sino que me parecen perfectamente prescindibles.
Cuando me pregunto el porqué del éxito de este libro, me viene a la cabeza la película Tesis. Alejandro Amenábar defiende en esa película que lo que quiere el público es morbo. Y esta novela tiene mucho morbo.

domingo, 15 de enero de 2023

Vidas de Santos, de Rodrigo Fresán


 Estoy leyendo un libro fascinante: Vidas de santos, de Rodrigo Fresán. No se trata de una hagiografía, como podríamos suponer por el título, sino de una colección de relatos que comparten ubicaciones imaginarias, personajes parcialmente inventados y sucesos disparatados.

La frase que más me ha gustado es esta, quizás por lo bien que me describe: “Yo había alcanzado esa edad en que todos los escritores menos yo eran jóvenes y exitosos”.

Una página más adelante, describe así la literatura:

“La literatura es una visión del mundo. La literatura es el modo en que el hombre se va contando el mundo a lo largo de los siglos. Esa visión del mundo, por supuesto, cambia. […] La literatura y la ciencia conforman junto a la religión los tres lugares sobre los que se apoya el hombre: donde busca respuesta, refugio, consuelo, esperanza… En ese triángulo, podríamos decir que la ciencia se ocupa de lo que el hombre ya conoce, la religión de lo que permanece desconocido y la literatura de cómo lidia el hombre con lo que conoce y lo que no conoce del mundo”.

Y así hasta 300 páginas.

domingo, 1 de enero de 2023

Montedidio – Erri de Luca


No me podía haber hecho mejor regalo mi editor, Eduardo Albadalejo, que recomendarme insistentemente la lectura de este libro. Tardé un par de semanas en comprarla en mi librería favorita, Manuel de Falla, y otras dos semanas en empezar a leerla.

Ambientada en el Nápoles de los años cincuenta, en la parte más alta y popular de los Quartieri Spagnoli, narra el paso a la madurez del protagonista, un chiquillo que podría ser cualquiera de los que aparecen en la excelente foto de Mario Cattaneo que ilustra la portada de la edición española.

Es un libro de fácil lectura, no solo por sus pocas páginas (ciento cincuenta y dos) y los numerosos espacios en blanco, sino por su estilo y su vocabulario, ambos sencillos y sin pretensiones.

Todos sus personajes son entrañables, desde el protagonista, aprendiz de carpintero que se ejercita en la azotea con un bumerán regalado por su padre, hasta el zapatero judío, refugiado del nazismo, que espera volar algún día hasta Palestina.

El autor, Erri de Luca, conoce bien la época y el barrio, ya que nació en Nápoles en 1950. Creo que tiene unos valores muy cercanos a los del protagonista, ya que de joven participó en el movimiento del 68 y más adelante militó en Lotta Continua. Probablemente su trabajo como albañil y camionero le hizo mantener su ideología juvenil, al contrario que muchos de sus compañeros, incluso cuando triunfó como escritor. Durante la guerra de los Balcanes fue conductor de ambulancias y camiones con ayuda humanitaria.

Por ahora ha escrito más de cincuenta libros, la mayoría traducidos al español y publicados por Seix Barral.

Si queréis saber algo más, ahí van algunos enlaces. Pero nada como leerla.

https://poderpopular.info/2017/12/19/resena-montedidio-erri-de-luca/

http://unlibroaldia.blogspot.com/2013/06/erri-de-luca-montedidio.html 



viernes, 9 de diciembre de 2022

Los enamoramientos.

Debo ser una tía rara porque de tres personas de mi entorno a las que he preguntado por una novela que me ha encantado dos me han dicho que no la terminaron de leer.

Aparece de pronto la cronopia que hay en mí y me desconcierto porque no entiendo cómo puede ser que una lectura tan enriquecedora no pueda despertar el interés en todo ser viviente que sepa leer.

La riqueza que encontré en su lectura fue algo parecido a la función que hace la poesía al ser capaz de expresar con palabras sentimientos y emociones que normalmente a las personas les cuesta expresar y que una vez leídas se reconocen como propias y experimentadas. Algo así me ha sucedido. En la novela encontré el razonamiento desmenuzado de cómo la casualidad es la causalidad del encuentro entre dos personas que recíprocamente marcarán sus vidas. A partir de esos encuentros, o de esas coincidencias, parten historias vitales de trascendencia determinante.

Además, si no bastaba lo anterior, en la novela se desmenuza el impacto que la muerte de una persona cercana tiene en la vida de quienes le rodeaban. La reflexión sobre la conveniencia de la muerte es exquisita y no le va a la zaga el papel que juega la inconveniencia del regreso a la vida desde la muerte de los seres que fueron más queridos y el “roto” que le produce esta situación a los vivos. Y de regalo de la casa, Marías nos sirve en bandeja «El Coronel Chabert», de Honoré de Balzac. Ahí es nada.

Quedará para siempre la magistral, provocadora e incisiva pluma de Javier Marías; y en una de mis estanterías, mientras yo viva, «Los enamoramientos».

Sirva este texto para no dejar pasar de largo la muerte de Marías, quien tan casualmente se cruzó en mi vida y que ha sido la causa de alguno de mis pensamientos.

' Ha sido un placer, Javier. Si regresas de la muerte, avísame. '

martes, 15 de noviembre de 2022

El balón de Omar

Tengo una alegría que compartir en este foro: El día 1 de diciembre, dentro de nada, sale a la luz mi tercera novela, El balón de Omar.

La novela, construida a partir de una noticia publicada en El País el 6 de junio de 2020, tiene como tema la venganza de dos mujeres, Selma Sudija y Andreja Glonti, contra el general croata Borko Zanjanovic, criminal de guerra.

En ese intento, les ayudarán personas bien intencionadas, como Sergio Polskievic, excombatiente de la guerra de Transdnistria; una jueza de la Audiencia Nacional, y una pareja de inmigrantes nigerianos, menores de edad, que han llegado a España sin otra compañía que la suya propia.  Se les cruzarán varios personajes de pasado más o menos turbio que dificultarán su misión: un comisario corrupto, un grupo de mafiosos chechenos, sicarios colombianos, contrabandistas de La Línea y rifeños exportadores de hachís.
De esta novela forma parte una historia que ya ha sido comentada en este blog 
Incluyo a continuación algunas de las ilustraciones, diseñadas (como la portada) por Gloria Garrastazul, basadas en los arcanos mayores del Tarot de Marsella y en los que me he apoyado para definir algunos de los muchos personajes de este libro.