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jueves, 4 de mayo de 2023

César García Fermín revela un Madrid desaparecido ...

Queridos Cinéfilos:

Plaza mayor: Arco de Cofreros

Permitidme que os presente a César García Fermín, que junto con su gemelo, Pepecompletaron el núcleo duro de mis amigos, cosecha del 50, al empezar el curso de Preu en el otoño de 1966, cuando vinieron a vivir a Madrid y se unieron a los otros cuatro compañeros que habíamos formado nuestra panda a lo largo de los seis años del bachillerato de entonces en nuestro colegio, San Estanislao de Kostka, actualmente convertido en el elitista SEK, pero que entonces mantenía en funcionamiento, además de su novísimo internado en Arturo Soria, sus tres clásicos centros (uno femenino y dos masculinos, sin mezclar, como era preceptivo en esa época) en la zona alta de la calle Atocha, impartiendo el último curso escolar, el preuniversitario, en el situado en el nº 45 de esa calle. 

Comercios en la calle de la Sal
En la Navidad de ese mismo año, los seis nos incorporamos a un centro juvenil con actividades formativas y recreativas, afortunadamente ya para ambos sexos, ocupando la cripta y sótano del convento/parroquia de los Dominicos en la calle Cañizares 4a una manzana de nuestro cole, centro que durante los siguientes dos o tres años fue el "local social" de nuestro grupo, ya entonces de unos veinte integrantes, habiendo llegado incluso a montar dos obras de teatro ("Otra vez el Diablo", de Alejandro Casona, al que le debo una muy merecida entrada específica aquí, que espero pronto tendrá, y "Vd puede ser un asesino", de Alfonso Paso, autor que en esa época solía tener dos y hasta tres obras simultáneamente en la cartelera teatral madrileña) en su sala principal, que contaba con un altillo elevado en su cabecera, como modesto escenario, y capacidad para unos 100 o 150 espectadores, eso sí, sentados en incómodas sillas de tijera. Pero nosotros lo pasamos muy bien, en plan compañía de teatro amateur autosuficiente.
Arco de Cuchilleros

El local también nos servía como punto de reunión muchas tardes de sábados, para luego, a falta de un guateque, siempre en casa de una chica (gracias mil, si lees esto, querida Ana Arigita, nuestra mejor y más firme amiga de esos años, por los muchos guateques que nos montaste en la casa de tu abuela francesa en la calle Duque de Sesto, con la que vivías, de la que educadamente siempre nos despedíamos, en nuestro pésimo francés, al terminar), decidir si ir en grupos a nuestras cafeterías o bares preferidos en la vecina zona de la Plaza de Santa Ana (allí sigue impertérrita la inolvidable Cervecería Alemana) o, alejándonos más, hacia los mesones del barrio de los Austrias, donde las juergas permitidas eran mucho más sonoras y más que menos etílicas. 

El Cine, que en esa época de mi vida ya me empezaba a infectar, era más bien para los domingos por la tarde y, obviamente, no en panda, sólo con uno o dos amigos.  

Puerta del Sol en 1857, antes de su reforma
Hasta aquí, Cinéfilos, como si se tratara de una película neorrealista española, he tratado de reflejar el contexto en el que se forjó la amistad de nuestro núcleo de seis amigos en el paso de la adolescencia a la juventud, particularizado respecto a César en este comentario, ya que supongo que en nuestros recorridos por los barrios de los Austrias y la Latina es donde él debió ir reflejando en su retina el atractivo de rincones de un Madrid que desaparecía aceleradamente y que, gracias a su innata habilidad y/o adquirida técnica, ahora nos revela tal como eran en el pasado en sus detallados dibujos, mayoritariamente  realizados  tras jubilarse de una vida profesional muy absorbente.
Corrala en el Barrio de Lavapiés

Con estos antecedentes es perfectamente lógico que César sea un entusiasta lector de Pío Baroja y especialmente de su trilogía "La lucha por la vida" (compuesta por "La busca", "La mala hierba" y "La Aurora Roja") que se desarrolla en los barrios más populares de Madrid en los años de cambio del siglo XIX al XX, novelas que yo también leí entre entre 1969 y 1971, que me gustaron tanto que inmediatamente después seguí con su tetralogía "El Mar", que siendo yo tan aficionado a los barcos... Pero ése es tema para otro día.

Volviendo al central de hoy: He querido compartir en este Foro la obra de mi amigo César mucho más para descubriros su Arte y la Belleza nostálgica del viejo Madrid, exponiendo aquí una mínima muestra de sus excelentes dibujos, que por promocionarle a él, que además es familiar político mío, ya que Pepe y yo nos casamos con dos hermanas, ya en los 70s, lo que declaro por la requerida transparencia frente a vosotros en este caso, Cinéfilos, tan poco practicada por algunos políticos ante los ciudadanos de base

Lhardy, en la Carrera de S. Jerónimo 
Confío que compartáis mi calificación de "excelentes" respecto a sus obras cuando veáis las que aquí inserto, que podéis y deberíais ampliar accediendo a https://www.instagram.com/cesargarciafermin/?hl=es , donde encontraréis un centenar de temas variopintos diferentes a los antiguos paisajes ciudadanos madrileños: cabezas de Cristo, copiadas de famosos cuadros o imágenes esculpidas; retratos "sentidos", como el dedicado a la abuela de una persona amiga, los de dignos ancianos hindúes frente a los críticamente deformados italianos renacentistas o el de homenaje a Rembrandt; paisajes urbanos de otras ciudades, esta vez coloreados, desde Venecia o la Alhambra a Ragusa (ciudad siciliana donde se ruedan las escenas correspondientes a la imaginaria Vigata de la serie  Montalbano),  caras de niñas con inmensos ojos, algún desnudo...  

Quiero subrayar el mensaje de César que acompaña uno de sus dibujos, porque es muy de su estilo y modo de pensar: El tiempo entra por nuestra vida a través de la maquinaria de los relojes de nuestra existencia, haciéndola mover y, sin poder evitarlo, nos va robando segundo a segundo nuestra vida. Ese pensamiento ha impregnado mi comentario ahora que, en pocos días, cumpliré 73 años.

Solo me resta aclarar, por si alguno tuviera interés en contactar a César, que él dibuja por pura afición, no ha organizado, que yo sepa, ninguna exposición ni puesto a la venta sus obras, pero que, por si alguno de vosotros tuviera interés en contactarle por algún motivo, me ha autorizado a publicar aquí su correo: cesargarciafermin@yahoo.es 

Excelentes dibujos de un excelente Amigo. Gracias, César.

Manrique

miércoles, 28 de febrero de 2018

Dresde, capital del Estado de Sajonia

Dresde, capital Del Estado federado de Sajonia


Llegué a Dresde en el verano de 1999, la primera ciudad alemana que visitaba. La elegí por su arte y no me defraudó, a pesar de encontrarse en proceso de reconstrucción. Pero conservaba ese glamour que tienen algunas ciudades europeas. Alguien la ha comparado con Florencia, la Florencia del Elba, dicen. Los gustos son tan personales que es difícil establecer cánones. Desde luego, para mí, una cosa es Florencia y otra es Dresde. Ni una es mejor que  la otra ni tampoco se parecen. Prometí volver cuando la cúpula de la Frauenkirche estuviera terminada y no he vuelto. En ese momento estaban todos los pedazos de la famosa cúpula, como si de un puzle gigantesco se tratara,  debidamente clasificados y acordonados en un perímetro aproximado al tamaño de la plaza de España de Madrid. Eso me emocionó, por eso decidí volver.

Era una ciudad que empezaba a levantarse de un pasado duro, todavía se veían trabant, esa marca de coches de la República Democrática alemana, con aspecto de que se iban a parar en cualquier momento para no volver a arrancar. Calles con poca circulación, con lentos tranvías, parecía el tiempo detenido. Pero sabíamos que no iba a seguir así por mucho tiempo, que la reunificación iba en serio y, que en unos pocos años, Dresde se podría comparar a cualquiera de las ciudades del oeste de Alemania.
El mayor esplendor de la ciudad comenzó en 1694 coincidiendo con el comienzo del reinado de Federico Augusto I, el Fuerte; una estatua ecuestre totalmente dorada y con armadura romana que desde un alto pedestal parece que nos diera la bienvenida, nos lo recuerda; 69 años de reinado en el que se dieron cita artistas, músicos, artesanos italianos, literatos, entre los mejores de Europa y  nos dejaron bellísimas obras de arte.
El día de la Ascensión, a las tres, penetraba un joven en la ciudad de Dresde por la Puerta Negra, metiéndose, sin advertirlo, en un cesto de manzanas y de bollos que vendía una vieja, de modo que toda la mercancía salió rodando y los chiquillos de la calle se apresuraron a apoderarse del botín que tan generosamente les proporcionaba aquel señor. (El puchero de oro. E. T. A. Hoffmann  (Könisbreg, Prusia 1776- Berlín, Alemania, 1822)
Estamos en la mejor época de Dresde, la ciudad rococó por excelencia. El nombre de rococó, que viene de rocaille se dio mucho más tarde por los adversarios en sentido despreciativo y caricaturesco. Pasan los años, los gustos cambian y se ponen las cosas en su lugar. Un estilo, que a menudo se considera heredado del barroco y no es así, convive en la misma ciudad, como es nuestro caso y lo supera en gracia, originalidad y belleza. Francia inició el proceso. Pero, por lo menos, en arquitectura, Alemania produjo el mayor número de obras. El Zwinger de Dresde es la obra maestra de
Matthäus Daniel Pöppelmann construido entre 1711 y 1722 para Augusto el Fuerte. El Zwinger es un conjunto de salones de baile, de juego, termas, grutas y galerías, destinado a albergar las grandes fiestas de corte, único en su género en Europa. La estructura adoptada por Pöppelmann en el pabellón del recinto del Zwinger, un cuerpo redondo en el centro de dos alas bajas, fue la solución típica del Rococó alemán. Así, hay que verlo para entenderlo.
No estoy menospreciando el barroco pero la diferencia de estilos es importante. Mientras que el Rococó busca lo agradable, refinado y desenvuelto, sutilmente sensual, el barroco tiende a lo imponente y sublime. Ambos estilos subsisten a la vez, el barroco destinado a edificaciones más serias, iglesias, el rococó más lúdicas. Es decir es la función lo que determina el estilo. Así tenemos la impresionante cúpula de la Frauenkirche, iglesia de Nuestra Señora, construida entre 1726-1743, de estilo barroco.
En escultura y pintura las diferencias son todavía más notables; el abandono de los temas grandiosos, de las proporciones majestuosas, en favor de los temas más ligeros y agradables, de pequeñas y refinadas dimensiones, de colores mórbidos y airosos. Y, además, la valorización de las artes menores, que en este periodo viven un gran momento: muebles, espejos, tapices, porcelanas y plata.
Las primeras porcelanas europeas fueron fabricadas precisamente en la manufactura sajona de Meissen, que mantuvo y mantiene un altísimo prestigio.  
En la estrecha calle Augustusstrasse, se encuentra la fachada exterior de la Larga Galeria, aquí , sobre una longitud de 102 metros, el pintor Wilhelm Walter había representado (1873-76) a los soberanos de la dinastía de los electores de Wettin, el llamado “Desfile de los Príncipes”, primeramente con la técnica del revoque rasguñado. Después de que aparecieran daños en la construcción, en 1906 se reprodujo el monumental mural sobre 24.000 azulejos de porcelana de Meissen. Esta obra aguantó incluso la noche del bombardeo de 1945 sin detrimento y documenta la historia milenaria de la dinastía de los príncipes electores de Wettin así como la vestimenta y armas de las distintas épocas.

En 1697, Augusto el Fuerte se pasa, con toda su corte, al catolicismo y se convierte en rey de Polonia. Las primeras misas las mandaba celebrar en la capilla del Palacio Residencial y, a partir de 1707, en el vacío teatro de la ópera, junto al Palacio. En 1727 cuando la población evangélica estaba a punto de crear, con la construcción de la iglesia “Frauenkirche”, la obra arquitectónica religiosa protestante más importante de Europa. Augusto III vio la necesidad de edificar una iglesia católica. La planificación y los preparativos se llevaron en el máximo secreto, Fue encargada a Gaetano Chiaveri, entre 1739-1755, que la decoró con 78 imágenes de santos en las  balaustradas, al gusto italiano. La Horfkirche o catedral de la Santísima Trinidad que así se llamó, tenía prohibido el tañer de las campanas  y las procesiones deberían celebrarse dentro de la catedral.
En el siglo XVIII, un grupo de pintores venecianos, Canalleto, Belloto, Guardi, Marieschi, crean un tipo de paisaje nuevo, son vistas de Venecia en su mayoría, pero no sólo de ésta, también de otras ciudades europeas a donde viajan y recrean su ambiente, los lugares donde se desarrolla la vida cotidiana de sus ciudadanos, sus costumbres, mercados, meriendas en las orillas de los ríos o en pequeñas embarcaciones, todo con el decorado de la ciudad al fondo; son los que se llamarán vedutistas. Se pusieron tan de moda porque muchos príncipes, aristócratas y adinerados personajes de la época deseaban adquirir una de estas “vistas”.
Bernardo Belloto, llamado el Canaletto joven, (Venecia 1721- Varsovia 1780) pintor y grabador, sobrino de Canaletto, viajó por distintas ciudades europeas; llegó a Dresde en 1747 donde trabajó hasta 1758 y fue nombrado pintor de corte de Augusto III.  Nos dejó las más bellas vistas de la ciudad con el Augustusbrücke sobre el Elba en primer término y la ciudad con su esplendorosa cúpula de la Fraunenkirche en segundo término. Se pueden contemplar todas sus obras en la Gemäldegalerie Alte Meister. Belloto en 1759 viaja a Viena, después Munich, pero en 1761 regresa a Dresde, devastada por la guerra de los siete años, permanece allí otros seis años. Acabaría sus años en Varsovia.
En la pinacoteca de los “Maestros Antiguos” además de muchas otras pinturas
magistrales se puede admirar la famosa Madonna Sixtina, obra de Rafael (1483-1520).
Los angelitos que el pintor italiano pintó en la base del cuadro en actitud de cansancio y aburrimiento se han convertido en el  lema de la ciudad y se pueden ver repetidos en multitud de objetos de recuerdo. Estoy casi segura que Rafael incluyó en su cuadro a unos niños que le estaban dando la lata.
Ni en Dresde ni en las principales ciudades europeas se puede vivir sin música. Ha formado parte de nuestra tradición desde siempre y ha evolucionado paralelamente a nuestro desarrollo cultural y científico. Los grandes compositores, los genios son europeos: alemanes, italianos, rusos sobre todo, pero también, ingleses, franceses o españoles.
Por tanto se necesitaban hermosos teatros para escuchar tan maravillosas melodías. Y
los arquitectos se lucían cuando había que hacer un auditorio o un palacio para representar ópera. No sólo la acústica sino también la belleza artística buscaban estos genios de la arquitectura. En Dresde, Gottfried Semper construye un palacio para ópera en 1841 y se convierte en la envidia de toda Europa. Un año después llega Richard Wagner como director de música. Pero el afamado y suntuoso edificio, de estilo renacentista italiano fue pasto de las llamas y quedó destruido en 1869. Nuevamente se le encarga a Semper la planificación de un teatro para ópera y otra vez realiza un maravilloso proyecto que será destruido en febrero de 1945. Pasaron 40 años pero se ha reconstruido fielmente el proyecto de Semper. Ojalá esta ciudad no tenga que sufrir nuevas reconstrucciones.
Continuación de El Puchero de oro de Hoffmann:
Ante el griterío que armó la vieja, abandonaron las comadres sus puestos de bollos y aguardiente, rodearon al joven y lo llenaron de soeces insultos; tanto, que el infeliz, mudo de vergüenza y de susto, sólo pensó en entregar su no muy bien provisto bolsillo a la vieja; que lo cogió ávidamente, haciéndolo desaparecer. Entonces se abrió el círculo; pero cuando el joven salió huyendo, la vieja le gritó: “¡Corre…, corre…, hijo de Satanás, que pronto te verás preso en el cristal! La voz chillona y agria de la mujer tenía algo de horrible; los paseantes se quedaron parados en silencio y la risa de todos desapareció. El estudiante Anselmo-que este era nuestro joven- aunque no comprendía el sentido de las palabras de la vieja, se sintió sobrecogido por un involuntario estremecimiento, y apresuró más y más el paso para escapar a la curiosidad de las gentes. Conforme se abría camino entre la multitud, oía murmurar: “¡Pobre muchacho!... ¡La maldita vieja!...”
Pasó de largo por la puerta de los Baños, y por fin fue a refugiarse en el paseo  a orillas del Elba, que estaba solitario. Bajo un saúco que sobresalía de una tapia halló una sombra amable; se sentó tranquilamente y sacó una pipa que le había regalado su amigo el pasante Paullmann. Ante su vista jugueteaban las ondas doradas del Elba, detrás de las cuales se levantaban las torres esbeltas de Dresde en el cielo polvoriento del cielo, que cubría las verdes praderas floridas y los verdes bosques; y en la profunda oscuridad se erguían las dentadas montañas, nuncios del país de Bohemia.
Como Anselmo podemos sentarnos y disfrutar de tan bellas vistas si, durante unas cortas vacaciones, decidimos pasarnos por Dresde.
Los jardines de los Baños de Linke, en la orilla derecha del Elba, eran uno de los sitios más frecuentados por los habitantes de Dresde; se podía escuchar música y beber café con ron, cerveza o aguardiente. La puerta negra hace referencia a una construcción romana

martes, 12 de enero de 2016

Muy merecido homenaje a la Fundación Juan March


Queridos Cinéfilos:
Estreno de la ópera "La Factoría", en el 50 aniversario FJM 

Como bien sabéis, en los "Avisos" que os envío por correo sobre oportunidades para acceder a la Cultura (desde ver Cine, con mayúsculas, en TV a asistir a la representación de una obra de teatro, pasando por referencias de conciertos, libros, conferencias o exposiciones) con relativa frecuencia os he aconsejado vivamente que acudierais a la Fundación Juan March, que es, al menos para mí y, supongo, para el público que siempre llena sus actos, la más formidable oferta cultural en Madrid, ofreciendo mensualmente, entre octubre y mayo, unos veinte conciertos, diez conferencias (sobre Filosofía, Literatura, Ciencia, Economía, Pintura, Arqueología...) y dos sesiones de Cine (en las últimas temporadas, de películas clásicas destacadas del cine mudo), actos dirigidos al público en general (mas otros conciertos y actos destinados únicamente a colegios), que se celebran en su salón principal (una cómoda sala de 283 localidades, dotadas de conexión para auriculares en caso de conferencias con traducción simultánea) y una segunda sala (la "azul", con una enorme pantalla y más de cien localidades, aún más cómodas, lo que hace que yo la prefiera para ver las películas) que se utiliza adicionalmente para transmitir simultáneamente, con muy alta fidelidad, el acto desde la principal cuando ésta se llena, cosa que ocurre en el 99,9% de los conciertos).


Catálogo de la exposición
Pero además están las exposiciones de Arte: una por trimestre mas algunas menores de verano, porque la FJM no cierra nada más que agosto, creo. Con varios de vosotros he asistido a conciertos y al cine,  y con otros a visitas específicas a las exposiciones. Recuerdo algunas, para mí, inolvidables, como la de Edward Hopper, la de Klimt, la de paisajistas americanos del XIX, la dedicada al realismo soviético o la que me/nos descubrió, ¿verdad, Antonio y Rogelio?, al alemán Otto Dix y su pintura expresionista de entreguerras... Y otras tantas, sin olvidar la de la primavera pasada, dedicada al Art Decó (que incluía un vídeo de reportaje filmado en los años 30 sobre el mítico transatlántico "Normandie", interesantísimo para los que hemos trabajado en la Construcción Naval y amamos los barcos, como es el caso de la mayoría de nosotros, "Cinéfilos") que fue, para mi gusto y, supongo, para el público que la abarrotó, una maravilla. No os perdáis el pequeño reportaje sobre ella en http://www.march.es/arte/madrid/exposiciones/art-deco/?l=1

Y todo ello de forma gratuita, para bien ... y para mal, ya que, cuando descubrí la FJM por estar situada a menos de 100 mts de las entonces oficinas centrales de AESA en Madrid, generalmente yo no tenía el mínimo problema para conseguir asistir los miércoles para el concierto de las 19:30 si salía de mi trabajo un cuarto de hora antes (todavía no había "entradas"), ahora ya no es tan fácil. Como la demanda aumentó año tras año, desde hace dos hay una reserva por internet para 83 entradas con una semana de antelación al acto, entregándose las 200 restantes (todas son numeradas) de la sala principal, más las de la sala azul, desde una hora de antelación al acto. La reserva por internet se suele agotar en dos minutos, como máximo.


Autorretrato de Hopper en su exposición de 1989
Pero la cosa no acaba aquí: En los últimos años la FJM ha comenzado a almacenar en su página http://www.march.es/ y poner  a disposición de cualquiera que no lo haya podido disfrutar en directo vídeos y audios escogidos, totales o parciales, de sus conciertos y conferencias, de forma que ya podéis acceder los que no vivís en Madrid o no podéis desplazaros a dichos eventos por vuestras ocupaciones laborales o familiares. Os ofrezco una pequeñísima muestra, escogida muy rápidamente, de actos que presencié en directo:

  • Teatro musical (actos que fueron emitidos en diferido por TVE en "Los conciertos de La 2"):

  1. "Fantochines" (60 min, con una muy curiosa "profundización" del escenario por medio de una impostada proyección cónica)  http://www.march.es/videos/?p0=5817&l=1  Aconsejo ver previamente su presentación y cómo prepararon el montaje en http://www.march.es/videos/?p0=5761&l=1
  2. "Los dos ciegos" y "Une éducation manquée" (72 min, con muy inteligente escenografía para dos montajes totalmente diferentes) http://www.march.es/videos/?p0=6840&l=1


  1. Concierto de clausura de la temporada 2014-2015: La violista Tabea Zimmermann, acompañada al piano nada menos que por Javier Perianes, interpreta a Schubert, Brahms, Schumann y Falla (81 min, es posible que de todos los vídeos de música también haya acceso separado en audio para ponerlo de fondo, seleccionando en ese caso qué partes se quieren oír y cuáles no) http://www.march.es/videos/?p0=6864&l=1
  2. Del ciclo "Popular y culta: La huella del folclorehttp://www.march.es/musica/detalle.aspx?p5=100041&l=1 , el concierto de marzo pasado "Bartok a la húngara" por el grupo tradicional "Muzsikás y Jenő Jandó" (una muy atractiva actuación, 78 min)  http://www.march.es/videos/?p0=5823&l=1  
  3. Del ciclo "En la corte de Alfonso X el Sabio", actuación el pasado abril (registro parcial de solo 24 min) del fantástico grupo francés "Ensamble Discantus", interpretando Cantigas de Santa María (más galaico, imposible). http://www.march.es/videos/?p0=6842&l=1
  4. Pequeño y magnífico concierto (42 min) con ocasión de la apertura de la preciosa exposición "El gusto moderno. Art déco en París, 1910-1935", con Laia Falcón, como soprano, y Carmen Martínez-Pierret al piano, interpretando obras de Poulenc,  Ravel, Satie y otros http://www.march.es/videos/?p0=5826&l=1
  • Conferencias:
  1. Del ciclo "Historia del Lied" en 7 capítulos: nº1 "Una cima temprana, Winterreise, de Schubert", magnífica conferencia introductoria por parte el gran musicólogo (y comunicador, opino yo) Luis Gago. Interesantísima. http://www.march.es/videos/?p0=243&l=1
  2. Del citado ciclo "Popular y culta: La huella del folclore", conferencia previa por Rubén Amón: "Bela Bartok: El príncipe de madera" (30 min)  http://www.march.es/videos/?p0=5822&l=1
  3. Lectura dramatizada de "Declaración de amor de Hans Castorp a Madame Chauchat", de "La montaña mágicahttp://www.march.es/videos/?p0=5777&l=1
  4. "La crisis a los dos lados del Atlántico: La solución de EEUU y la de Alemania", en diálogo entre Óscar Fanjul y Luis Garicano (economista de referencia en el partido Ciudadanoshttp://www.march.es/videos/?p0=6849&l=1
    Pues sirva esta presentación como mi más sincero homenaje y expresión de agradecimiento a la Fundación Juan March, personalizada a estos efectos en su Director General, Javier Gomá, intelectual de gran prestigio, muy volcado en temas de ética y moral pública, ganador del Premio Nacional de Ensayo 2004 y, por los manifiestos resultados de divulgación cultural obtenidos, junto con su equipo, en la FJM, magnífico gestor. 

    Y a todos vosotros, Cinéfilos y amantes de la Cultura que podáis leer esto, os aconsejo aprovechar las oportunidades que generosamente ofrece la FJM, empezando, por ejemplo, por disfrutar mañana miércoles, a las 19:30 viendo y/o escuchando el concierto semanal, que excepcionalmente esta vez es el cuarto y último pase de la "Trilogía de tonadillas de Blas de Laserna", teatro musical del siglo XVIII (asistí al primero, el viernes pasado y, como al crítico de RNE que la comentó el sábado, me gustó muchísimo) que, como todos los de los miércoles, trasmitirá en audio directo Radio Clásica y desde la web de la FJM, en "streaming", permitiendo que la gocéis en vídeo desde vuestra casa, "Cinéfilos" que estáis en Cádiz, Cartagena, Ferrol ... Supongo, pero no puedo asegurarlo, que como los otros dos casos de teatro musical antes referenciados, la FJM mantendrá el vídeo disponible en su página; en tal caso lo podréis ver cuando lo consideréis oportuno, especialmente los que me consta que tenéis obligaciones con los pequeños a la hora del baño y cena.

    Para saber previamente "de qué va", podéis ver una pequeña presentación y ensayo en http://www.march.es/videos/?p0=9955&l=1

    Cultura, Civilización y Ética para todos, Amigos, como las mejores "vacunas" contra la barbarie, el fanatismo, la corrupción y la ignorancia que nos amenazan.

    Manrique

    PD añadida en febrero de 2016: Ahora también ya está disponible, permanentemente, en rtve.es "a la carta" el vídeo completo de la citada "Trilogía de tonadillas de Blas de Laserna

lunes, 11 de enero de 2016

David Bowie, si me dices "huye", huiré contigo.

Y si tú dices "huye", huiré contigo.
Let’s dance! ¡ Vamos a bailar !

Ponte tus zapatos rojos y baila conmigo este blues porque hoy es un hoy más triste. Sin Bowie todo será más vulgar.

No era una quimera, no. Era como todos nosotros, no tenía dos personalidades, no era diferente, pero hizo que el universo entorno de sí fuese mejor, más sensual, más trepidante, parecía que el mundo fuese el doble de lo que era. Hacía que el mundo tuviese color, ambigüedad, misterio, fantasía, diversión. Consiguió que los horizontes de lo prohibido se alejasen en el mundo de los grises en que estábamos inmersos. Logró que la imaginación se materializase en las formas, los sonidos y los movimientos.

Nos miraba a los ojos con mirada desafiante, tanto que lo hacía con uno ojo de cada color consiguiendo un rictus sensual que rozaba lo erótico para invitarnos a ir dos pasos más allá de donde estuviésemos. Era fácil seguir sus pasos, sólo hacía falta desprenderse de los prejuicios y ataduras que él no conocía. Así, de esta forma fueron muchos los que se atrevieron a salir a escena con enormes pseudoclones que nunca llegaron al nivel de Bowie aunque sí que consiguieron ir más allá sólo con imitarle, pero él era inimitable. Único David.

Quedan infinidad de canciones, más de una veintena de películas magníficas y memorables como “Dentro del Laberinto (1985)” o “La última tentación de Cristo (1988)” o “Imagine” (1988) [Un tributo a John]  o “El Truco Final (2006 )”e icontables imágenes reales en nuestra retina de lo que no podíamos ni imaginar. Queda un estilo ecléctico atrevido, rompedor y revolucionario, sin embargo libre de aristas.

Así es, hoy el mundo es menos interesante sin David, aún así… me estoy calzando mis zapatos rojos para bailar este blues.

https://www.youtube.com/watch?v=OyVjdQXNs9s

domingo, 5 de octubre de 2014

“Alma-Tadema y la pintura victoriana en la colección Pérez Simón” Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid


Queridos Cinéfilos amantes de la Pintura:


A finales de los años 40, dos amigos, niños asturianos, se despidieron en el pueblecito de Turanzas ya que uno de ellos, Juan Antonio Pérez Simón, iba a emigrar con su familia a México.

Pasan los años y gracias a su incansable trabajo, inteligencia y, supongo, la imprescindible dosis de suerte, el joven emigrante ganaría una gran fortuna.

Caso como éste habrá unos cuantos, seguro que no demasiados, pero Pérez Simón se convirtió en un experto en Arte y tiene la mejor colección pública o privada al sur de Río Grande, ¡¡sólo 2500 cuadros!!, de una calidad tal que el Museo Thyssen-Bornemisza ya le dedicó una exposición en 2006, "De Cranach a Monet en la colección Pérez Simón" calificada como “una de las más exitosas en la historia del museo”, que visité y me encantó. Ahora presenta una nueva, esta vez circunscrita a “Alma-Tadema y la pintura victoriana en la colección Pérez Simón”.

 Para situar el tema artístico, prefiero citar a Natividad Pulido, transcribiendo los primeros párrafos de su artículo cultural en ABC (que no podría ser más acertado):

"Las rosas de Heliogábalo" 1888
“A finales del XIX y comienzos del XX las vanguardias europeas bullían: impresionismo, postimpresionismo, cubismo... ponían el arte patas arriba. Pero, al otro lado del espejo, un grupo de artistas se bajaba en marcha del tren de la modernidad: apostaban por el clasicismo más academicista, lo que les valió ser vapuleados sin piedad por la crítica y relegados a los almacenes en los museos. Ellos representaban el establishment que había que aplastar y por eso fueron estigmatizados. Disuelto el grupo prerrafaelita, la pintura que imperó en Gran Bretaña desde 1860 hasta el inicio de la I Guerra Mundial, que conocemos como pintura victoriana –se llevó a cabo con la Reina Victoria en el trono, primero, y con su hijo Eduardo, después–, no siempre ha gozado de demasiada consideración. Más bien todo lo contrario. Con los años las tornas han cambiado y, poco a poco, la pintura victoriana va gozando de mayor popularidad y va encontrando su lugar en el mercado. Su cotización sigue al alza. Entre sus acérrimos defensores, el empresario y coleccionista mexicano Juan Antonio Pérez Simón (1941), empeñado en rescatar y rehabilitar esta pintura." 

He visitado la exposición actual y me ha encantado, especialmente la obra de Alma-Tadema (sin despreciar en absoluto otros pintores excelentes en la muestra) del que tuve la primera referencia hace unos 10 o 15 años al buscar el autor del muy atractivo cuadro que se reproducía en la portada de un libro de poemas de Cavafis: fue un pintor holandés que en 1870, con 34 años y ya muy conocido, se trasladó a Inglaterra donde acabó de triunfar clamorosamente, recibiendo múltiples reconocimientos de Academias de diversos países en el resto de su vida y, ya con ciudadanía británica, nombrado Sir por la Reina Victoria.


"Paraíso terrenal" 1891 
En 2006 ya me maravilló en la citada exposición de la Thyssen, donde ya trajeron "Las rosas de Heliogábalo", creo recordar. Por ello os animo ardorosamente a que, los que podáis, no os perdáis la presente exposición, que ha sido prorrogada hasta el próximo domingo 12, ya que en España no hay prácticamente nada de pintura victoriana.

Para terminar, la anécdota respecto a nuestro Foro: el otro niño asturiano citado, amigo de Pérez Simón, era el suegro de nuestro amigo, compañero de muchos y excelente “Cinéfilo”, Rogelio, al que le ruego que apoye o mejore mi crítica sobre esta exposición con su más acertado comentario, ya que él conoce muy bien el tema.

Por si os interesaran, facilito los siguientes enlaces:

Preciosa PINTURA, al menos para mí, Amigos.

Manrique

miércoles, 20 de junio de 2012

EDWARD HOPPER, PINTURA Y CINE






El museo Thyssen, bajo la excelente dirección artística de Solana y LLorens, presenta estos días la más importante exposición  del pintor americano Edward Hopper jamás organizada en Europa y que tenemos la oportunidad de ver en Madrid hasta mediados de septiembre, cuando se trasladará a París. Yo ya la he visto con una excelente profesora de arte y tengo que reconocer que me ha encantado.

Por una parte he descubierto un pintor figurativo, solitario, distante, alejado del mundanal ruido y el glamour de las estrellas, profundamente imbricado en el “american way of life”, capaz de representar como nadie en sus cuadros la personalidad de las ciudades, pueblos y el paisaje americano. Los personajes de sus cuadros impactan por su misterio, su languidez, su aislamiento, sus miradas largas y profundas y su incomunicación con el mundo exterior. La  técnica pictórica de Hopper impresiona por la excelente pincelada larga, los llamativos colores, el simbolismo de los objetos representados y su sorprendente encuadre, buscando siempre la distancia y el ángulo de ataque al objeto o personaje representado que más pueda ajustarse al objetivo buscado.
Hopper me ha parecido un excelente pintor, el de mayor calidad entre los americanos que yo haya visto y eso que el Thyssen tiene una muy buena colección de arte americano que incluye, al menos, tres cuadros de Hopper en su colección permanente. Magnífico pintor y magnífica colección de cuadros que solo por eso ya merece la pena recomendar.

Pero lo más sorprendente para mi ha sido descubrir  la estrecha relación existente entre Hopper y el cine y la influencia que el cine ha ejercido sobre su pintura y viceversa. Posiblemente esto sea lo que más se ajusta al interés de nuestro foro.

Hopper murió a mediados de los años 60 del Siglo XX y vivió siempre en EE.UU. salvo una corta estancia en el París de principios de siglo, a donde se dirigió atraído por el glamour de los pintores europeos más famosos del momento. Su obra pictórica se desarrolló en los EE.UU. en paralelo con el desarrollo de la industria cinematográfica más importante del mundo y el contagio entre ambos fue inevitable. Si Hitchcock convirtió una de las casas de Hopper en el Bates Motel de “Psicosis”, también muchos de los cuadros de Hopper están relacionados con el cine de los mejores directores de la época.

A principio de los años 30 a Hopper le debió apasionar el cine negro y su obra de esa época se puede ver en películas como “El sueño eterno” de Howard Hawks, “Dias sin Huella” de Wilder y “La ciudad desnuda” de Jules Dassin. Esta relación continuó en los años 40. La película de Robert Siodmak “Forajidos”, rodada en 1946 con Burt Lancaster  como protagonista, está inspirada en varios cuadros de Hopper y “El final de la violencia “de Wenders reproduce el cuadro de los “Halcones”, una obra  inmensa que, lamentablemente,  ha sido vetada por el Museo de Chicago  para su traslado a esta exposición.

Otros cineastas contemporáneos están influidos por la particular estética de Hopper; entre ellos hay que destacar a Michelangelo Antonioni y su representación de la soledad humana y el espacio infinito y David Lynch y su representación de los campos de trigo típicos de los estados de Wisconsin e Iowa en su cinematografía.

Lo dicho. Merece la pena ver esta exposición. Os la recomiendo tanto desde el punto de vista pictórico, como de aficionados al cine.
(JRL 20-06-2012)

miércoles, 16 de febrero de 2011

Voina: Arte de guerra

Voina con 'V', que en ruso significa guerra, es un colectivo de arte especializado en las acciones en la calle. Creado hace 4 años, surge a partir de la obra de Dmitri Prigov, uno de los precursores del arte callejero ruso, detenido en su día por la KGB por repartir poemas por la calle e internado en un psiquiátrico.

En la actualidad cuenta con más de 200 miembros, con una gran autonomía de acción.

Una de sus provocadoras obras de arte fue “Revolución de Palacio en San Petersburgo”, en la que los participantes quemaron 7 coches de la policía, como expresión artística de una protesta contra la corrupción imperante en la Federación Rusa.

Esta fue el detonante que llevó a la detención, en Noviembre del año pasado, de 2 de sus miembros más destacados, que en la actualidad siguen detenidos en espera de juicio. Otros miembros del colectivo lograron escapar y han pasado a la clandestinidad. La página web cuyo enlace se incluye en este comentario fue creada por otros miembros del grupo, para difundir internacionalmente sus actividades y recabar apoyo para la liberación de los detenidos.

Otras de sus obras más conocidas son la pintura de un pene gigantesco en un puente levadizo frente a la sede de la antigua KGB en San Petersburgo, la simulación del ahorcamiento de miembros de minorías étnicas y sexuales en un centro comercial, o las protestas contra los coches particulares que –previo soborno- consiguen una luz azul de policía para saltarse todos los semáforos.

Estas y muchas más las podéis disfrutar en http://en.free-voina.org/actions

El grafitero Banksy, otro magnífico representante del arte de calle, que mantiene intencionadamente oculta su identidad, se ha ofrecido a pagar la fianza impuesta por los jueces, pero estos no lo han aceptado.

Arturo.