Mostrando las entradas para la consulta 1984 ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta 1984 ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de marzo de 2006

1984

Hola a todos,

No suelo escribir mucho en este foro, pero esta vez Manrique ha tocado mi fibra sensible.

1984 ha sido uno de los libros que más me ha impactado, si no el que más. Lo leí cuando tenía 18 o 19 años, y creo que es la edad justa para leerlo, si tenéis hijos, hermanos, familiares, etc. cercanos a esa edad que no lo hayan leido, tenéis el deber y la obligación de hacérselo leer. A mis hermanos y algunos primos casi les obligué a hacerlo. Recuerdo que me abrió los ojos, fue como si antes no supiera realmente en qué mundo vivía.
1984
Y es que, pese a que es un libro escrito a finales de los 40 del siglo pasado, es de rabiosa actualidad. Cada vez parece que estemos más y más en una sociedad en la que el "doblepensar" se ha instaurado poquito a poco pero imparablemente. No hay un "Ministerio de la Verdad", pero los gobiernos y distintos mass media parece que se dedican a ocultarla o tergiversarla de manera que al final la verdad queda difuminada cuando no totalmente oculta, y si no mirad las cifras de la manifestación de las víctimas del pasado fin de semana, ejemplo algo chorra pero no poco preocupante, y no hablamos de los USA, que me pierdo... Hay que ver "Bowling for Columbine", muy instructiva.

En una línea parecida y aparecido hace poco, "Globalia", en Anagrama, no le llega ni a la altura del betún a 1984, pero tiene algunas ideas interesantes. "Un mundo feliz", ya comentado por Manrique y "Rebelión en la granja" también de Orwell son tremendos. "Cómo nos venden la moto" de Chomsky y Ramonet y muchos libros antisistema que están saliendo ahora son muy interesantes, como "No logo" de Naomi Klein. A leer...

Para no despedirme sin hablar algo de cine, diré que ayer ví "Buenas noches y buena suerte", tiene algo que ver con lo que hablo más arriba. Os la recomiendo, para ver un tipo de periodismo comprometido y sin preferencias por los intereses de ningún partido político, otra cosa que hoy en día no existe. Los actores están muy bien y el guión, el montaje y la fotografía (en blanco y negro con mucho contraste) me parecen muy buenos.

Un abrazo a todos
Bune cine y buena literatura
Samuel

miércoles, 11 de enero de 2006

Un Mundo Feliz y 1984

Queridos amigos:

Una ampliación a mi anterior mensaje: Para mí la novela más impactante (muy amena, por cierto) del siglo XX, más que "Un mundo Feliz" es "1984" de George Orwell (tampoco desmerece "Rebelión en la granja").

Mirad por donde la CAM está ofreciendo la exposición "Un nuevo y bravo mundo" inspirada en "Un mundo feliz" ("A brave new world") y "1984" en la callle Alcalá 31 ref http://www.elmundo.es/metropoli/2005/12/20/arte/1135081764.html
Por si os interesa.

Un fuerte abrazo

Manrique

martes, 28 de febrero de 2006

Ahora le toca a "1984" y "Gosford park"

Queridos amigos:

Hace casi dos meses os envié el mensaje adjunto aconsejándoos "Un mundo feliz". Ahora repito ya que en la misma colección de libros han sacado "1984". Pues lo dicho, para mucha gente y para mí una de las mejores cosas del siglo XX. Excepcional desde mi punto de vista. Si os apetece y la leéis dadme vuestra sincera opinión. Existe una bastante aceptable película (es imposible que llegue a la novela) dirigida por Michael Radford y con Richard Burton en su último papel (creo). El protragonista era John Hurt (el Calígula de la serie "Yo Claudio" de televisión, para los veteranos, y el que empolla a Alien en "Alien", para amantes de la buena ciencia ficción).

Ahora de cine: "Gosford park" mañana miérciles en TV2 a las 22:30.
http://www.imdb.com/title/tt0280707/
Una magnífica película de Robert Altman con un excepcional reparto de actores ingleses (Susana: Atenta a Alan Bates, el "chico bueno" de "Lejos del mundanal ruido". Como ha muerto hace uno o dos años ha debido ser su última película).

De cien en cine de verdad, poco os puedo aconsejar. He ido muy poco últimamente:
"Múnich": Me ha gustado bastante, especialmente por que creo que Spielberg demuestra ser una persona que intenta ser honesta ante un tema, tan extraordinariamente complicado para un judío, como el de la película. Desde luego debo descubrirme ante él en ese sentido. Me apunto a la idea de Marga respecto a la oportunidad del tipo de fotografía ("sabe" a los 70) y los problemas morales que toca el guión.
"Orgullo y prejuicio": El guión más bien poco. Me parece una representación en exceso empalagosa y ¿cursi? de una novela clásica. Me pareció infinitamente mejor "Sentido y sensibilidad" sobre otra novela de la misma autora, pero Emma Thompson, sublime no sólo como actriz, como guionista (obtuvo el óscar por esta película) era muy superior. Eso sí, la Srta Keira Knightly es guapísima y Donald Sutherland es un fantástico actor. También muy bien la recreación del ambiente.
No he ido a ver "Casanova" ya que he leido críticas fatales. No sé si ir a ver "Brokeback mountain".
Bueno, chicos/as. Hasta la siguiente, que será en más corto plazo que ahora.

A ver si también dais noticia de algo bueno.

Buen cine (y "1984") para todos

Manrique

domingo, 5 de marzo de 2006

1984

Samuel comienza su correo justo en el resorte. Dice con sus palabras... 'No suelo escribir mucho en este foro, pero esta vez Manrique ha tocado mi fibra sensible'. Justo eso !!! De leer 1984 en 1985 me quedó justo eso: tenemos en nosotros un pequeño íntimo mundo con temores inconfesables, insoportables, más allá del dolor físico que por evitarlos traicionaríamos. Y sería inevitable, como respirar. El que nos vigilen más o menos... qué más da? El que sepan o no lo que hablamos, qué importa? Que quieran subyugarnos.. bua!!! Nada tiene importancia mientras creamos que no pueden (el sistema sea el que sea o lo que sea) entrar dentro de nosotros. Pero... en 1984 ENTRAN en los personajes (no recuerdo los nombres) y no sólo entran sino que consiguen que traicionen. Las ratas, la jaula, la careta de esgrima, el terror, 'hacérselo a ella!!!! a ella!!!!' no sólo lo decía...lo pensaba... lo deseaba!!! realmente lo deseaba en lo más profundo. En algún momentos antes de finalizar la novela, ambos protagonistas se reencuentran y se confiesan que se traicionaron. Cuando eso sucede, decían en la novela, nada vuelve a ser igual entre dos personas.

Lo de las camaritas y los ministerios... qué más da? lo que sí me da es pensar en mi fibra sensible. (Tendré que ir armando de nuevo la coraza).

Marga.

domingo, 22 de mayo de 2022

Sir John Hackett & Cía nos lo adelantaron en 1978 en su libro "La Tercera Guerra Mundial"


Queridos Cinéfilos:

Hoy no voy a tratar de CINE porque lo voy a hacer de una desasosegante realidad que durante años  habíamos supuesto lejana e improbable, pero que ahora ya nos inquieta, aún más con las amenazadoras palabras del ministro ruso de asuntos exteriores Serguéi Lavrov, y que, en mi opinión, Sir John Hackett, teniente general británico, nombrado en 1966 comandante del Grupo de Ejércitos del Norte de Europa en la OTAN, en compañía (& Cía, he titulado, no CIA, subrayo para los malpensados) de un equipo de militares y expertos retrataron premonitoria y preventivamente en un libro de 1978, que  titularon "The Third World War", en el que realizaban una predicción geopolítica de las posibles razones por las que en pocos años se podría desencadenar una Tercera Guerra Mundial y, en tal caso, cómo "racionalmente" podría especularse que se desarrollaría.

Mi suegro, lector pertinaz, fundamentalmente de ensayos sobre temas históricos, con el que yo compartía esa afición común a la Historia, compró  en 1980 un ejemplar de su 5ª ed, en español, ya con 50.000 ejemplares vendidos en 6 meses.

Subrayo que esto ocurría cuando la mayoría de nosotros, los ahora Space Cowboys, entonces recién cumplidos los treinta, estábamos absortos por nuestra dedicación laboral y paternal, nuestros problemas nacionales, todavía en plena Transición, e inmersos en una agravante crisis industrial y económica, por lo que yo no le presté atención hasta años después, tras haber leído en 1984, quedando impactado, uno de los libros míticos de mi vida, "1984" de George Orwell.

Me llamó la atención que en la contraportada del ejemplar se informaba que la obra figuró durante 40 semanas como best seller en el NY Times y que, según Newsweek, el premier británico de entonces, el laborista James Callaghan, se lo regaló al Presidente Carter en una cumbre bilateral en enero de 1979.

Por fin lo leí a principios de 1985, descubriendo inmediatamente que, para más inri, esa supuesta 3GM se desencadenaría en agosto de ese mismo año, ¡puff!...

 El libro está estructurado como si fuera un futuro informe elaborado un par de años después de acabar esa futura Tercera Guerra Mundial, lo que ya adelanta que ésta no habría concluido en una hecatombe nuclear con la desaparición de la Humanidad ni, como poco, con su vuelta al ¿Neolítico?, porque las distopías que se proponen en las películas de Mad Max o similares  no me parecen mínimamente serias.

Militarmente resulta muy interesante, pero, evaluándolo ahora y aquí, creo que el máximo  reconocimiento a esta obra se le debe por los mayoritarios aciertos del equipo redactor a la hora de imaginar el probable casus belli escogido por los soviéticos, las líneas estratégicas de su  ataque y el objetivo final del mismo, que obviamente no era desencadenar conscientemente un holocausto mundial, pero por encima de todo son valiosas las nada obvias enseñanzas obtenidas del experto análisis geoestratégico y militar con que los autores buscaban "remachar" ante los gobiernos británico y norteamericano, como miembros fundamentales de la OTAN (recordemos que en esa época Francia, una de las cinco potencia nucleares de entonces, era miembro de dicha alianza pero sin estar integrada militarmente en sus estructuras por decisión del presidente De Gaulle en los primeros 60s, cuando "la Grandeur" no permitía subordinar su política internacional  a la de las potencias anglosajonas; por otra parte no había otros países en la OTAN con fuerzas armadas de un potencial homologable) la demanda de que se debían tomar las medidas que consideraban imprescindibles para poder no perder esa posible futura guerra, mediante su divulgación en un libro que pudiera ser leído y, en su caso, asumido tal mensaje por amplios estratos influyentes de la sociedad occidental, despertándola de su confortable ignorancia pacifista.  

Muy desgraciadamente, hoy, 44 años después de la aparición del libro, se está produciendo, especialmente en Europa, un alarmante despertar de nuestro naif sueño antimilitarista con la dura realidad de la invasión armada de Ucrania por Rusia, validando bastantes de las enseñanzas del imaginario conflicto que en aquél se vaticinaba.

¿Y cuáles eran las valiosas conclusiones del libro? Como mi objetivo es únicamente descubríroslo por si su temática geoestratégica, muy recientemente revitalizada, os interesara,  me voy a centrar exclusivamente en la enseñanza global más importante que, supongo, era inadvertida por la gran mayoría de la población en 1978 y, me temo, que no más conocida ahora: 

Para mantener la paz en base a disuadir al potencial enemigo de la tentación de iniciar una guerra por la amenaza de una "mutua destrucción asegurada" mediante el uso de armas nucleares estratégicas, el llamado "equilibrio del terror atómico" de la Guerra Fría, NO bastaba con mantener una potencia nuclear equiparable a la del enemigo, como ocurría en los años 70s, porque éste, si su potencial en armas y medios no nucleares fuera manifiestamente superior al propio y considerara que uno de sus objetivos parciales estratégicos se podría alcanzar tras una rápida, limitada y victoriosa guerra con armas no nucleares, la iniciaría jugando la inteligente apuesta de que Occidente aceptaría el sacrificio de una derrota local antes que optar por la destrucción mutua global nuclear.

Las fuerzas "tradicionales" del Pacto de Varsovia frente a la OTAN en el teatro europeo eran en 1978 enormemente superiores, especialmente en medios acorazados y artillería, puntos fuertes tradicionales del Ejército Rojo y sus subordinados aliados.

Bajo esta óptica, la previsible razón soviética para iniciar una guerra vocacionalmente parcial en los 80s sería que la URSS, consciente de que su economía no le permitiría seguir manteniendo las enormes inversiones en armas y carrera espacial frente a la mucho más eficiente de Occidente y de que, por otra parte, los adelantos en telecomunicaciones estaban minando la moral de las poblaciones de Europa Oriental cuando comparaban su régimen de vida con el de los occidentales, por lo que era necesario "romper el escaparate de lujo" que representaba la RFA y convertirla en un estado tapón desmilitarizado, lo cuál debilitaría física y moralmente a la OTAN de cara a futuras posibles oportunidades. 

Consecuentemente la guerra limitada se iniciaría con el objetivo de conquistar la práctica totalidad de RFA hasta el Rin, anunciándolo como un ataque preventivo contra el "renaciente militarismo capitalista alemán" o similar. ¿Os va sonando? 

A los chicos/as del Brat Pack, que entonces erais críos o adolescentes, os informo/recuerdo  que la llamada "doctrina de soberanía limitada" de Brézhnev (Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, PCUS, y presidente vitalicio de la URSS desde 1964 hasta su muerte en 1982) implicaba el derecho y deber de intervención del Pacto de Varsovia en cualquier país del bloque soviético que se alejara de los dictados de Moscú y que presuntamente se acercara al capitalismo, lo que ya se había aplicado con anterioridad en varias ocasiones, como la invasión de Hungría en noviembre de 1956, aplastando su revolución antisoviética en seis días, con 2500 patriotas húngaros y 700  soldados soviéticos muertos, creo, y en el verano de 1968 de Checoeslovaquia cuando en la noche del 20 al 21 de agosto 170.000 soldados y 4.600 tanques del Pacto de Varsovia –de la URSS, Bulgaria, Polonia, Alemania Oriental y Hungría- invadieron el país para poner fin a la llamada 'Primavera de Praga', período de reformas económicas y sociales impulsadas por el Gobierno del líder del Partido Comunista checoslovaco Alexander Dubcek, partidario de una apertura liberal que se definió como “socialismo con rostro humano”, que se truncó  con los tanques rusos patrullando las calles de Praga y tan sólo un centenar largo de checos muertos. Muy bueno este vídeo de TVE en 2018, de sólo minuto y medio, con motivo del 50 aniversario y las palabras finales del corresponsal en la zona... Tan sólo añadiré que en enero de 1989, el joven estudiante Jan Palach se quemó vivo en la céntrica plaza de Wenceslao como protesta a la consiguiente represión del nuevo gobierno títere checo, como se explica en este enlace de Radio Praga Internacional en español.

Por dar una referencia de literaria y cinéfila: "La insoportable levedad del ser" es una novela del checo Milan Kundera, publicada en 1984 pero ambientada en la Praga de 1968, aunque temáticamente no se centra en la invasión soviética, que sí actúa como una conmoción social de fondo. Fue un éxito editorial mundial y por ello en 1987se rodó su versión cinematográfica, con buena técnica pero con la crítica de que diluía completamente el fondo de la novela original, que yo no leí. Por ello invito al miembro del Foro que lo hiciera a que comparta con nosotros su opinión, y si también vio la película, mucho mejor. 

Volviendo al libro "La Tercera Guerra Mundial", creo que entenderéis las razones de actualidad y oportunidad que me han impulsado a descubriros y recomendaros ese interesante estudio de 1978 (apto para cualquier lector con una cultura media militar y geopolítica, no es necesario ser un especialista) sobre cómo podría desarrollarse una posible 3GM en 1985... y sorprendiendo que el mundo no ha cambiado tanto. ¡Qué horror!

Desvelo cuál fue el mayor error de prospección geoestratégica de los autores del libro: no previeron la caída del Shah de Persia en 1979, por lo que cometían el grave error de suponer que este país se alinearía con la OTAN en esa 3GM. 

Claro que, tampoco previeron la disolución de la URSS en 1991, aunque sí de la razón para ello, la misma económica y social que imaginaban para la presunta guerra de 1985. Pero me pregunto, de cara a su política exterior, ¿ha cambiado significativamente el comportamiento y objetivos del Gobierno Ruso actual respecto al de la URSS?

¿Sois consciente de que la URSS invadió en septiembre de 1939 Polonia por el este a las dos semanas de hacerlo el Tercer Reich por el oeste, conforme  a lo que acordaron ambos gobiernos dictatoriales  en su pacto de agosto, como ya os comenté aquí en 2009?

Pero lo que entonces no os recordé, porque el comentario era sólo sobre una película polaca, es que la URSS invadió Finlandia en noviembre de ese año y tras rendirla en cuatro meses, incorporó a Rusia hasta hoy un 10% de ese país, incluyendo Viipuri, que ahora se llama Viborg, una importante ciudad finlandesa cercana a Helsinki. ¿Entendéis ahora mejor por qué Finlandia ha pedido urgentemente integrarse en la OTAN?

Item más, en junio de 1940 la URSS invadió e integró hasta 1991 Estonia, Letonia y Lituania. Solo conozco Tallin, pero la guía local nos ilustró sobre el espíritu absolutamente anti ruso de su país, donde hay fuerzas españolas integradas en la OTAN para su defensa simbólica. 

Otro día hablaremos de una muy notable película rusa, "Leviatán", finalista del Oscar y ganadora del Globo de Oro a la Mejor Película de Habla no inglesa en 2014, que ilustra claramente sobre la herencia social de la "nomenklatura" (sic)  del PCUS en la clase gobernante de Rusia de hoy, clónica de la soviética. Ni que decir tiene que esta película tuvo muchas dificultades de distribución en su país.... 

Nuestro mundo es más complicado que lo que creíamos antes del COVID ... y de otros males emergentes.

Manrique

PD: Para acabar con algo divertido, pero muy en el fondo ilustrativo de la Guerra Fría, os inserto el enlace de la canción "¿Qué harías tú en caso de un ataque preventivo de la URSS"  de 1983 del grupo pop de la "movida" madrileña "Polansky (sic) y el ardor"  Que lo disfrutéis, Cinéfilos.

jueves, 12 de abril de 2007

Truffaut - 1984 -300 - El Jefe de Todo Esto

Después de esta tesis del jefe se me quita la pereza para comentar algunas cosas:

1.- Los domingos en TVE 2, bueno, los lunes a eso de la una de la noche, hay un ciclo de Truffaut: ya han puesto "tirez sur le pianiste", "Jules et Jim", "La peau douce" y "Baisers volés". Ya sabéis que este tipo es mi debilidad.

2.- La recomendación, continua, de Manrique y Samuel con respecto a "1984" la suscribo en lo de leerlo no en lo de verlo...

3.- "300": Un comic con estética verdusca, de bronce oxidado, prescindible. Lo único bueno es que es fiel a la historia y mis hijas se enteraron de qué era Esparta, quién era Jerjes, etc.

4.- Como la sombra del jefe es alargada, acabé un sábado en el cine engañando a mis amiguetes para ver "El jefe de todo esto" de Lars Von Trier. El argumento distinto, muy gracioso, cine puro y simple. A mí me gustó mucho. A mis amiguetes no tanto.

Abrazos para todos...
Josechu

martes, 18 de abril de 2006

1984

Queridos todos,

Gracias a Manrique por darnos oportunidad de contacto aunque sea por este medio.

Sobre “1984” coincido totalmente; es fundamental que lo lean los jóvenes; he conseguido que lo lean casi todos mis hijos cuando llegan a los 18, más o menos, y les impresiona y les abre los ojos positivamente.

También estoy de acuerdo con lo de Eduardo Mendoza, ha escrito algunas de las novelas más divertidas que he leido. Recomiendo otra muy cortita de Arturo Pérez Reverte “La sombra del águila”.

Un saludo,

Mariano Pérez Sobrino

domingo, 22 de abril de 2007

La Vida de los Otros

Mi vida no está al día. Tengo esa densa sensación de no llegar a tiempo a todo lo que debo y que la lista de asuntos pendientes no cesa de crecer. Uno de mis pendientes era escribir sobre La Vida De Los Otros.

Ir al cine sola tiene su aquél. Normalmente la gente toma esta actividad como algo social, lo hace con amigos, con su pareja, con los hijos y está muy bien y eso también me gusta pero ir uno solo tiene su encanto. Yo lo hago de una forma premeditada, planeada e ilusionada y cuando salgo del cine suelo hacerlo disfrutando de las primeras reflexiones tras el fin, permitiéndome observar a los demás y montando un cineforum en mi cabeza.

Así fue como vi esta película. Acerté.

En la película han cuidado los colores, tonalidades verdes, grises, marrones. Hay otro detalle que me llamó la atención, parece que la película hubiese sido hecha para ser oída, se podrían cerrar los ojos y no pierdes nada. Parece como si hubiesen querido hacernos cómplices de las escuchas a los espectadores. Meternos también en el pellejo del capitán de la Stasi.

El recorrido de la cámara por la casa del capitán y el recorrido del capitán por la casa del dramaturgo enseñan una casa vacía frente a una casa llena, llena de vida, de libros, de música, de detalles, de regalos de amigos, llena.

En la Sonata para un Buen Hombre y en las frases y actitud del dramaturgo, creo que hay un mensaje clarísimo de esperanza en que el hombre puede cambiar, a mejor; esperanza en la capacidad de hacer cambiar a los demás. Eso que algunos no creen. Eso que otros Imaginan y piensan que no son los únicos (Imagine). Y yo creo que así es. Nos hacemos mayores, es cierto. Y mejores, también. Algunos nos hacen mejores.

No entendí el cambio de actitud en el Capitán de la Stasi. ¿Por qué cambió? ¿qué le hizo cambiar? No podía ser la primera vez que se encontraba en una situación así. Él había solicitado hacer ese seguimiento. Levantó las sospechas. Comprendo que su vida se tambalease frente a tanta vida del dramaturgo. 'Quédate conmigo' dice en algún frío momento. Necesidad de lectura. Cobijo con el respaldo de una silla. En fin...

Cuando uno encuentra en la vida de los otros grandezas, es normal que las quieras construir también en tu vida, yo lo he hecho y ojalá pueda hacerlo más. Cuánto me han enseñado los otros con sus vidas, cuánto lleno mi vida con lo que me han dado mis amigos, sin despreciar los libros regalados.

Hace un tiempo oí una frase que decía 'La vida es lo que haces con lo que tienes'. Entonces, si eso es la vida, pues, en 'La vida de los otros' podemos decir... 'Lo que hacen con lo que tienen los otros'. Quizás eso fue lo que hizo cambiar al Capitán, el asombro de observar lo que hacían con lo que tenían los otros. Amistad, amor, cultura, felicidad, ilusión, riesgo, solidaridad, diversión.... hasta el valor del suicidio. Frente a una vida llena sólo de sospechas.

Coincido con Manrique en su apunte sobre el dato de 1984. En ese año leí 1984. En aquél año la vida de una mujer en Madrid no tenía nada que ver con la de una mujer en Berlín, claro. Aunque por aquél entonces algunos de nosotros también éramos observados. Los históricos de la Dirección Técnica en Bazán Madrid recordarán las oficinas de Miguel Ángel 11 donde las medidas de seguridad eran grandes y el Dtor. de Seguridad Industrial de la época, proviniente del CESID (¿qué será de Vignote?), jugaba a buscar espías entre nosotros. Nos amenazaba con mandarnos fuera de la Dirección Técnica, a poner sellos a las cartas, si no nos concedían las clearances, cositas así. Grabaciones de conversaciones en su despacho. Cámaras de vigilancia por doquier; una vez me dijo un vigilante (El Guti) que las tenían puestas tras los espejos que había en las escaleras, los ascensores y los aseos. No contaré las bromas que alguna vez hacíamos las chicas (Magda, Ana y yo) frente al espejo con algún comentario chistoso. Si realmente había cámaras y nos observaban... más de un calentón se llevaron puesto los vigilantes, jeje. Todo esto ya está desclasificado.

Y, cuando cayó el muro, volvisteis a casa algunos de vosotros que andabais por Hamburgo liados con las futuras fragatas de los años 90.

En aquélla época sabíamos lo que pasaba tras el muro, ¿no? Yo sí sabía que población civil colaboraba en la vigilancia de ciudadanos. Yo sabía que allí la DGS seguía existiendo. Sabía que morían por pasar al otro lado. Sabíamos muchas cosas y nuestras vidas continuaban, igual que continúan ahora y sabemos lo que pasa en otros sitios del mundo.

¿Qué pasa? ¿será que sólo nos emocionamos, sólo reaccionamos, sólo reflexionamos cuando nos ponen desastres musicados? tengo que probar a quitar el sonido de mi televisor cuando Milá esté dando las noticias internacionales y poner a todo volumen la Appasionata. No quiero esperar a que pasen 10 años y me saquen una película sobre los civiles muertos de Irak con el Requiem de Faure. No es posible que sólo nos sobrecojamos cuando nos lo ponen bonito y nos sentamos en una butaca. Tengo la sensación de llegar tarde. Qué desastre.

Buenas noches y disculpas por el tiempo que robo.
Marga.

lunes, 11 de diciembre de 2006

La Genou de Claire - Mejor Imposible - 1984 - Los Borgia - Scoop

Chic@s,

Yo he puesto a grabar la genou de Claire, pero con miedo.... No sé si sentiré lo mismo que he sentido con otros mitos de entonces vistos en cines de Arte y Ensayo.

Sobre estos cines decía mi jefe y amigo Álaez que los de mi generación íbamos a ellos por si podíamos ver media teta....

Sobre la arenga de Manrique me adhiero a casi todo, pero a mí "Mejor Imposible" me gustó más hace unos días que cuando la estrenaron hace unos años. No resistí 1984, me parece que la película se queda a años luz del libro. La película era en tonos verdes, de cobre, como los techos de muchos edificios escandinavos y sórdida, muy sórdida....

Vi los Borgia, la película me entretuvo pero, una vez más, el cine español ha dejado pasar una buena oportunidad de enhebrar una superproducción digna. El personaje de Lucrecia y la actriz correspondiente, cuyo nombre no me ha interesado, me parecen deplorables (penosos gestos, movimientos y sobre todo dicción).

El final, media docenas de lanzas de dos metros permanecen verticales soportada por el cadáver de César, parece de película de indios. Además en mis libros de historia se decía que murió en Italia, no en Navarra.

En la tele siguen poniendo peliculones de Douglas Sirk, Howard Hawks, John Ford. Hay que estar pendiente y luego competir, siempre pierdo, frente a la gran televisión, elegante y formativa; Gran Hermano, Operación Triunfo, El Tomate, Salsa Rosa, etc...

También podríamos hablar algo de la tele: los telediarios deprimen, los programas citados cabrean y las películas hay que buscarlas en canales raros a horas raras...

Vi scoop. Me entretuvo y me gustó mucho. Los que dicen que es género menor hubiesen dicho que a Woody no le entiende ni su padre si hubiese hecho otro tipo de película. A mí me gusta ver a Woody haciendo de payasete. Me decepcionó un poco la puesta en escena de Scarlet Johanson. Después de Match Point esperaba algo más inquietante que una estudiantilla...

Bueno, este largo speech es sólo para mostrar mi solidaridad con el jefe y agradecer el tiempo empleado en escribir la epístola que nos ha mandado.

Muchas felicidades navideñas y ponéos a salvo de los Papás Noel, Santas, Santa Claus, niños buenos, malos conversos y llorosos, etc., que están de temporada y ya han empezado a atacar.

Un abrazo a todos.

Josechu

jueves, 11 de diciembre de 2025

"Los treinta y cinco santos de mi vida": Memorias y confesiones de Arturo Martínez González, nuestro "Arturo"



Queridos Cinéfilos:

Durante el veraneo de 2024, estando ya en Las Navas del Marqués, me llegó un regalo que catalogué inmediatamente como perteneciente a la categoría de los que hay que conservar: un ejemplar, dedicado por su autor, nuestro muy destacado colega Cinéfilo en este foro Arturo Martínez (que ha sido año tras año el más fecundo participante, narrándonos con excepcional detalle sus nada turísticos viajes culturales para conocer el Mundo y sus habitantes, en el presente curso su viaje por Chile a lo largo de su costa) de su última obra publicada, "Los treinta y cinco santos de mi vida" (Historias pías).

Quedé sorprendido tan pronto abrí el paquete, de cuyo contenido Arturo sólo me había anunciado que sería "un libro", porque ya a primera vista resultó ser tan intrigante por su título como por su buscadamente "clásico/anticuado" formato de edición, según podéis empezar a comprobar en la foto de su portada, que inserto.

Tras leerlo lo encontré aún mucho más destacable e interesante por su objeto y el original desarrollo de su contenido, que Arturo concluye con una promesa a futuro, expresada inmediatamente antes del sorprendente "LAUS DEO" (vamos, alabado sea Dios, con el que finaliza el texto de la obra propiamente dicho, tras el último capítulo del libro que “artúricamente” está dedicado a un culto sincrético afrobrasileño, “Xangó y sus otros orixás” Me pregunto ¿alguno  de nosotros, lectores, tendrá siquiera una mínima referencia previa sobre este "santo"?): "Algún día, también, terminará esta historia que, por ahora, se queda en un final abierto." 

Subrayo que  me resultó muy experta la, llamémosle, nota de edición que cierra el texto impreso (tras el útil santoral, la relación de la amplia bibliografía consultada por Arturo para escribir esta obra, un sorprendentemente anacrónico "TIBI GRATIAS AGO" y la necesaria lista explicativa de las notas existentes a pie de página) que transcribo literalmente como ejemplo para "caracterizar" la originalidad formal del libro... y acreditar la incuestionable cultura bibliófila de su autor:

ESTE LIBRO
SE ACABÓ DE IMPRIMIR
 EN PAPEL THINOPAQUE Y
TIPO DE LETRA MINION,
EN LA CIUDAD DE
 DORDRECHT, EN LA
 FESTIVIDAD DE
SAN MARTÍN DE DUMIO,
 EL AÑO DE GRACIA DE
DOSMIL VEINTICUATRO

Ante semejantes primeras impresiones se me cayó inmediatamente de las manos la novela que estaba leyendo y me volqué en el recién recibido libro con el interés y la atención necesaria, porque comprendí que semejante obra merecería mi más elaborada y honesta reseña en este Foro.

Tras el NIHIL OBSTAT prologal del libro (no tengo memoria de jamás haber encontrado semejante presunta certificación católica en ningún otro en mi vida, salvo que tratara explícitamente de temas religiosos) empecé a adentrarme en esta especie de confesión autobiográfica, asumiendo que me sería imprescindible releer varias veces no pocos de sus capítulos, así como sus referencias en el ya citado santoral, constatar la amplitud  de la lista  de la exhaustiva bibliografía consultada por Arturo para escribirlo (solidez intelectual que no me sorprendió por la profesionalidad que demostró, hace ya más de veinte años, en nuestra intensa cooperación laboral durante los cuatro de trabajo conjunto asignados a un proyecto corporativo faraónico e imposible de ejecutar con éxito, en la empresa en la que entonces trabajábamos) y las notas anexas que incorpora, para empezar a enfrentarme a la responsable tarea de comentar y opinar sobre esta inusual obra, que ostenta como presunto calificativo el subtítulo "Historias pías", lo que en este caso, me permito opinar, resulta menos acorde a la realidad que el "Arbeit Macht Frei" de la entrada en Auschwitz  o la autocalificación de "democrática" para la ya afortunadamente extinta R.D.A., habida cuenta los "guiños y juicios intrínsecos", o explícitos, culturales, éticos, morales, (¿anti?)religiosos, políticos, sociales o hasta  gamberros, en cuyo malabarismo Arturo es un auténtico maestro, que preñan la totalidad de esta obra, obviamente la más "artúrica” entre las suyas que he leído.

Muy pronto comenzó a invadirme la preocupación ante la dificultad de cómo debería enfocar mi  "requerido comentario" en nuestro común Foro a tan inusual libro y, por si me podía inspirar, revisé el que aquí le dediqué en octubre de 2018 a la primera novela publicada por Arturo, "Los cuadernos de Rekalde" , encontrándome  como en aquella ocasión, pero ahora si cabe más "despistado" por la singularidad de "Los treinta y cinco santos de mi vida", con el sentimiento de que también aquí sería aplicable repetir, a pesar del oxímoron que implica ahora reiterar "en mi vida", el mismo lamento de temor con que empecé entonces, que copio: “Confieso que En mi vida me he visto en tanto aprieto...’   parafraseando el inalcanzable modelo de soneto del Fénix de los Ingenios hace cuatro siglos." 

Pero no podemos prever lo que nos reserva el destino y entonces, segunda mitad de agosto de 2024, empezaron de repente a agobiarme, seguidos y casi sin solución de continuidad, varios serios problemas familiares/personales que me forzaron,  ya de entrada, a una adelantada  vuelta de toda la familia a Madrid, cerrando apresuradamente nuestra casa de veraneo ... y dejando allí olvidado, invernando en soledad, mi ejemplar de "Los treinta y cinco santos de mi vida", que sólo pude volver a tener en mis manos a finales de julio de este año, cuando fuimos de nuevo a Las Navas para pasar un reducido veraneo compatible con nuestras crecientes obligaciones familiares residuales tras los muy problemáticos once meses, penosa experiencia que no procede recordar ni aquí relatar.

Una consecuencia de ello es que en este "annus horribilis"  tan sólo me pude liberar de mis casi permanentes obligaciones familiares para, en plan cinéfilo, dedicar un par de días cada mes del curso a la inexcusable, pero revitalizadora para mí, tarea personal de montar y celebrar las sesiones mensuales del Cinefórum sobre ética y valores humanos que tengo el placer y el honor de haber promovido en mi parroquia, Nuestra Señora de la Consolación de Madrid, de cuya inauguración en febrero de 2024 os informé aquí.

Quiero subrayar que desde el principio me había impuesto una promesa formal: no escribiría ningún nuevo comentario en este Foro hasta haberlo hecho para "Los treinta y cinco santos de mi vida", lo que he cumplido con una única excepción: el 31 de diciembre publiqué uno sobre “Becket” (GB 1964, dirigida por Peter Glenville), película que los “Cinéfilos” sabéis que os he comentado que, cuando se estrenó en España y la vi, con mis 15 años, me impactó profundamente y desde entonces siempre la he considerado como la primera obra maestra “adulta” que aprecié como tal en mi vida, tanto por su muy alta calidad cinematográfica como por su interés y fidelidad histórica. Como el 29 de diciembre era el aniversario del asesinato del arzobispo Thomas Becket por cuatro barones normandos en la catedral de Canterbury en 1170 (actuando siguiendo un "implícito deseo" del Rey Enrique II, que anteriormente y durante bastantes años había mantenido a Becket como su más cercano colaborador y hasta amigo personal, llegando a nombrarle Lord Canciller de Inglaterra y posteriormente presionando a los obispos para que fuera consagrado y directamente elevado al muy influyente cargo de Arzobispo Primado del reino, para así controlar de facto a la Iglesia)  la programé para la sesión de ese mes del Cinefórum, ya que me pareció justo y coherente darle ese homenaje personal en este Foro a tan relevante personaje histórico y a una tan apreciada película por parte de la crítica.

Tras esta explicación de las razones que me dificultaron publicar este comentario tan pronto como yo fuera capaz de hacerlo con el debido detalle, que espero no sea considerada por Arturo como vulgares alegaciones en una culpable defensa según la clásica sentencia, "excusatio non petita, accusatio manifesta", por fin he sido capaz de completarlo, tratando de actuar con honestidad crítica, procurando para ello olvidar temporalmente mi amistad y compañerismo con él y venciendo mis reservas, pasando de una vez por todas a opinar sobre "Los treinta y cinco santos de mi vida":

Empiezo por lo más evidente y más que confirmado para mí y para todos los "Cinéfilos" que ya le habéis leído en este Foro o también en sus libros publicados: Arturo escribe formalmente muy bien, porque tiene "madera" de escritor y,  partiendo de un nivel de redacción/relato que ya era muy alto desde sus primeras aportaciones a este Foro hace casi 20 años, cuando posteriormente dio el salto de mero aficionado a autor que publicaba libros y ganaba algunos premios, fue depurando  exquisitamente su manejo de la lengua y estilo hasta llevarlos a un nivel magnífico.

 Entrando en faena: ¿de qué va y cómo trata "Los treinta y cinco santos de mi vida" Arturo? Desde luego no de lo que se interpretaría en un primer intento con ese título, que he de confesar no me parecería el más apropiado, si yo hubiera sido el autor, pero él nos lo aclara inmediatamente después del ya reseñado inicial "Nihil Obstat"  en lo que es de facto el preámbulo del libro, del que extraigo y copio algunos párrafos:

Respecto al subtítulo “Historias pías” declara:  “…hay que reconocer que el subtítulo de este libro puede inducir a error,,, Se inspira más bien en la segunda acepción (de la RAE): ‘Benigna, blanda, misericordiosa, compasiva’ Ojalá que este libro cumpla esas cuatro calificaciones en el tratamiento que hace de las vidas de los santos, no siempre tan ejemplares como debieran”

Estoy plenamente de acuerdo con la necesidad de esa aclaración ya desde el principio porque a mí entender el subtítulo no califica adecuadamente las historias, ya que sólo en muy pocos de los casos de  “santos” se hace referencia a personajes reales o imaginarios que idealmente pudieron haber tenido una historia cabalmente  “pía”,  incluso según la citada segunda acepción de la RAE. Lo sí me consta es que, en la práctica totalidad de los casos que incluye en este libro, Arturo refiere sus correspondientes "historias" con un tratamiento claramente “piadoso”, lo que para mí no es lo mismo. Yo los hubiera calificado  más bien como historias "piadosamente contadas".

Respecto al objeto de la obra, Arturo explícitamente se retrata: “No es éste un libro antirreligioso ni se pretende con él adoctrinar a nadie, sino simplemente entender la vida del protagonista a partir de su relación con santos muy diversos, no todos ellos católicos. Por eso, si hubiera que clasificarlo en alguno de los géneros habituales, se debería incluir en el de las biografías, aunque se podría decir, como Juan Pablo Villalobos: Nada en este libro es cierto, salvo lo que sí." 

Estoy de acuerdo de que la caracterización más adecuada es de biográfico, muy lejos de una biografía, porque todo el libro es formalmente  una selección de retazos de la vida de Arturo que han orientado y modelando su personalidad a lo largo de ella. Mi olfato y nivel de conocimiento del autor me inclinan a opinar que la inmensa mayoría, si no lo son todos, de los hechos relatados son histórica y biográficamente ciertos al 100%, aunque podría ser que no. ¿Sí?, Arturo. Lo que sí aseguro es que este libro en absoluto es un intento de memorias edulcoradas, sino un sincero desvelamiento de su modo de pensar a través de sus opiniones y juicios en estos relatos de experiencias vitales, muy mayoritariamente en viajes, redactados con el personal estilo con que acostumbra a magistralmente describirlos en este Foro.

Desde luego no procede que yo haga una crítica exhaustiva de los extremadamente variopintos "santos" propios que Arturo revisa, casi todos desconocidos previamente para mí, salvo unos pocos que la Iglesia Católica reconoce o reconoció hasta la revisión general del santoral que el autor nos informa aquélla llevó a cabo coincidiendo con la celebración del importante Concilio Vaticano Segundo, depuración en la que eliminó, entre otros muchos, a San Arturo, que era el nombre más usual con que se bautizaba los varones de su familia paterna, lo que causó un enorme disgusto a su muy creyente abuela Amparo, mientras a él, entonces aún preadolescente, le propició una reacción bastante diferente. Este episodio inicial es uno de mis favoritos del libro y, anecdóticamente añado que, como guiño puntual que desvela Arturo, aprecio mucho la coincidencia en nuestro entusiasmo infantil por El Capitán Trueno.

Superada la primera juventud, su interés por descifrar la historia de San Arturo de Irlanda quedó latente en su cerebro durante décadas, hasta el punto de que, tras visitar en 2011 las ruinas de Babilonia, que describe como muy maltratadas tras el paso de las tropas norteamericanas durante la Guerra de Irak (y la posterior rapiña de depredadores locales de antigüedades, complemento yo), se dedicó a buscar in situ posibles referencias sobre dicho santo, fraile trinitario del siglo XIII (que había dedicando su vida a uno de los fines principales de su Orden, liberar  a prisioneros cristianos en poder de los turcos, dominantes de la costa oriental y sur del Mediterráneo tras las últimas cruzadas, mediante el pago de rescates) para tratar de contrastar si realmente el presunto San Arturo murió quemado vivo en ese lugar, según afirmaba la piadosa y nunca demostrada tradición cristiana, pero su tocayo actual no consiguió llegar a ninguna conclusión histórica fundamentada tras su investigación.

A fuer de honesto y respetuoso con los lectores de este Foro, como mínima corrección histórica debo señalar que, según creo saber, Babilonia nunca fue capital de Asiria, como se califica en el libro, sino principalmente Nínive que, tras perder una definitiva guerra contra una victoriosa coalición, capitaneada precisamente por Babiloniafue arrasada hasta hacerla desaparecer, convirtiendo sus restos en una irreconocible colina, derramando los vencedores en dicha venganza todo el odio acumulado contra la predominante Asiria, que durante los dos siglos anteriores había sometido por medio de la fuerza y calculado terror a sus derrotados vecinos, crueles actuaciones de las que soberbiamente se jactaban los reyes asirios en las imágenes esculpidas en los relieves de sus monumentos y en sus escritos históricos. Aconsejo fervientemente ver/oir, sobre ese tema, la excelente conferencia de la Fundación Juan March accesible en este enlace.

Entre los 35 "santos" de Arturo destaca el relato del sorprendente caso del robo de una más que singular "presunta reliquia", "El divino prepucio", que Arturo acredita bien (hecho que llegó a su conocimiento al leer un artículo periodístico,"Robano una reliquia a Calcata" en L'Observatore Romano del 29.12.1984, ejemplar que, por puro azar, consiguió como única prensa occidental en los complicados días de reclusión en su hotel mientras duró una seria agitación popular callejera marroquí, coincidente con una estancia profesional suya en Casablanca para resolver temas de garantía técnica de un buque de guerra construido por la  empresa en que trabajaba, Bazán, para la Armada de Marruecos).

Quiero subrayar que este es un caso cuya esencia me produce, como cristiano, la vergüenza mental de que algunos sectores ultratradicionalistas de la Iglesia Católica mantuviesen aún, en los años finales del siglo XX, su creencia en la devoción ante semejante "presunta reliquia" de imposible certificación (respecto a este pasaje del libro, quiero advertirle a Arturo que debe haber una errata en las fechas, ya que afirma que lo leyó en un viaje de enero de 1984 y dicho ejemplar era del 29 de diciembre de ese mismo año, según la lista de bibliografía que adjunta, aunque a mí me gustaría poder imaginar que ese ejemplar hubiera sido realmente del día anterior...y entonces el conjunto de la anécdota resultaría una inocentada de lo más berlangaliana y coherente con la fecha). 

Pero a mí, el santo de Arturo que más me gusta, por haber conocido su entrañablemente "enxebre" santuario a 35 kms al norte de Ferrol, es San Andrés de Teixido, donde "vai de morto quen non foi de vivo", que dice la tradicional sentencia galaica, santo al que le dedica un muy interesante capítulo con referencias que llegan hasta a San Brandán y sus catorce compañeros, navegantes audaces por Fisnis Terrae ...¿y más allá?

En cambio, confieso mi total falta de devoción por la gran mayoría de los otros "santos" de Arturo, así  San Geranín de León, en mi opinión no más milagroso que el ovetense Francisco Serrano (fundador del Anís la Asturiana, abuelo o más probablemente  bisabuelo de Vicky, esposa de mi entrañable compañero en ASTANO, y luego en H. J. Barreras de Vigo, Jorge Sors)  y aún mucho menos fe en los Orixás brasileños, ni en los mexicanos la Santa Muerte, San (sic) La Muerte (que no es la misma),  la Flaca, la Niña Blanca, el Ángel de la Muerte o la Llorona (ésta la añado yo, por si se siente despreciada al no aparecer en el libro y se le ocurre visitarnos)  y por supuesto jamás me hubiera jugado el cuello, posibilidad bastante realista caso de  haber sido descubierto, por peregrinar simulando ser creyente hasta la muy sagrada tumba de un imán en Mashad, en la audaz visita que Arturo nos relata... y yo le creo al 100%.  

No considero que proceda hablar de todos los demás "santos" que aparecen en el libro (entre los 35 yo podría echar de menos, quizás, a un San Arturo de Mugardos, del que no tengo más noticias que las mínimas que el autor incluye en sus relatos) pero como Arturo lo inicia con una valientemente honesta cita de Quevedo "No he de callar por más que con el dedo, ya tocando boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo" , tengo que actuar consecuentemente y para darle mejor forma literaria a mi "pero" le tomo prestado a Javier Marías (DEP, creo que era el escritor vivo favorito de nuestra colega Cinéfila Ana Moya, siendo también admirado por muchos otros) el impactante  arranque de su muy premiada novela "Corazón tan blanco", que os comparto

"No he querido saber, pero he sabido..." que K es uno de los santos que  "se le apareció" a Arturo, aunque lamentablemente no era el de Kafka. Por los pocos pero muy significativos datos sobre él que nos desvela en su libro,  yo estimo que K era fenotípicamente apto para ser fichado tanto por el Ku Klux Klan como por la KGB, porque la vida y la Historia, con mayúsculas, tanto la pasada como la más reciente, enseñan que ya sea navegando hacia el extremo oriental o al occidental del océano ideológico se llega a caer irremediablemente por las mismas cataratas del infierno de 1984, como advirtió mi muy admirado George Orwell, desde que me deslumbró cuando leí sus obras maestras "Rebelión en la granja" "1984", y varios años más tarde también "Homenaje a Cataluña", a pesar de haber sido escrita en primer lugar, que he vuelto a releer en 2023.  

Quiero declarar que admiro enormemente la honestidad de quienes recriminan éticamente a "los suyos" cuando, estando éstos ya en el poder, no se comportan conforme a los ideales que antes de alcanzarlo habían predicado, copiando los malos comportamientos de "los otros", que habían criticado como deleznables con anterioridad. En tanto cuanto creo saber, quiero citar como ejemplares a una corta muestra de tres honestos personajes públicos en la convulsa España del siglo pasado:

  • El gran intelectual y activo partidario en la proclamación de la república José Ortega y Gasset con su muy reconocido posterior "No es esto" en diciembre de 1931.
  •  Las fuertes críticas éticas del ex Presidente de las Cortes de la República y veterano catedrático socialista Julián Besteiro protestando por la inhibición del Gobierno ante las masivas ejecuciones revolucionarias de presuntos civiles derechistas, especialmente en el otoño de 1936 en Madrid, durante la Guerra Civil
  • El falangista Dionisio Ridruejo, que tras la victoria de los "suyos" en dicha nefasta guerra, al contrastar la incoherencia entre sus ideales juveniles con la realidad  franquista, evolucionó públicamente hacia la socialdemocracia en los mediados 40s, llegando a ser desterrado gubernamentalmente en 1947 por ello,  permaneciendo voluntariamente defenestrado en la "oposición democrática" 30 años, hasta su muerte en junio de 1975. 

Aclaro que a mí no se me apareció físicamente ningún K, pero sí capté mensajes y ecos de compañeros suyos durante la revolucionaria primavera de 1968, estando ya en la Universidad (soy de 1950, creo que tres años mayor que Arturo). Tratando de distinguir dónde estaba el correcto camino existencial, me situé imaginariamente en el Check Point Charlie delante del Muro de Berlín y me pregunté: Por lo que ves, ¿está construido para evitar que las masas obreras oprimidas de Occidente intenten entrar en la RDA o que las de ésta escapen hacia la capitalista RFA? Era absolutamente obvio lo segundo, como demuestran los datos, siempre me ha interesado mucho la Historia, y como no mucho después fue cuando descubrí la obra del inicialmente radical anarco/sindicalista y voluntario combatiente en una columna del POUM  durante nuestra Guerra Civil, George Orwell, asumí una dura lección de realidad: No hay nada más peligroso para la Libertad que un falso libertador

Como esto nació como un Foro de Cine, acabo con una adaptación de la frase final, que escribo de memoria, "Cuídate de los ingleses",  que le dirige un maduro creyente amish al protagonista, honesto policía, en la excelente película "Único testigo" (dir. Peter Weir, USA 1985). Creo que habría sido deseable que Arturo hubiera tenido un encuentro casual con unos ángeles, o brujas, como sí le pasó a Macbeth, y le hubieran advertido "Cuídate de K", porque el "cianuro potásico", KCN,  ha demostrado ser mortal de necesidad para la Libertad en  la vida de los otros  (vamos del pueblo normal, desde luego no para la empoderada "nomenklatura" gobernante, que escribíamos con "k" cuando éramos jóvenes) en todos los países donde se ha aplicado como medicina social durante los últimos cien años.   

Concluyo: 

"Los treinta y cinco santos de mi vida" es un muy interesante libro, honestamente autobiográfico de Arturo, en el que se sincera sin tapujos, estando redactado con su habitual  excelente estilo. Aconsejo mucho conseguirlo y leerlo a quien desee conocerle más profundamente. Arturo incluye en el mismo un correo propio de contacto, para conseguirlo los interesados que no lo encuentren en su librería local arturocadiz@yahoo.es

Buena Literatura, Amigos.

Manrique

PD. Respecto a la inicial cita de Quevedo que insertó Arturo: Para los que nunca visteis "El caballero de las espuelas de oro", espléndida obra de teatro de Alejandro Casona con Quevedo como personaje principal impartiendo una histórica lección de enorme honestidad ciudadana en el corrupto siglo XVII español... aplicable al XX o al XXI. 

Yo la disfruté dos veces en Madrid: a mis 14 años en su temporada de estreno en 1964, en el teatro Bellas Artes y 30 años después en 1994, en el Teatro Español. Si os interesara, os aconsejo recuperarla y verla desde este enlace del añorado Estudio 1 de RTVEemisión que se hizo con motivo de la muerte de Alejandro Casona (manteniendo el mismo gran actor que actuó de protagonista en el Bellas Artes, José María Rodero) cuando TVE nos ofrecía semanalmente una obra de teatro, a las 10 de la noche de los lunes, creo. Recuerdo como me impactaron "Antígona", "La fundación"...y muchas más, que están accesibles a través del enlace anterior.

Arturo, espero que veas "El caballero de las espuelas de oro" y apostaría que te gustará. Si así fuera, coméntala aquí. ¿Vale?


viernes, 7 de febrero de 2020

Recordando a Stanley Donen y Albert Finney: Gracias, Maestros


Queridos Cinéfilos:

Durante febrero del pasado año la cruel guadaña de la Muerte se llevó en su anunciada e inevitable danza final (me han venido a la memoria y no puedo quitarme de la cabeza las magistrales secuencias con las que Ingmar Bergman finalizaba su mítica “El Séptimo Sello”; los que aún no conozcáis esa obra maestra ignoráis lo que os estáis perdiendo) a una pareja de creadores del CINE que admiro: un muy destacado actor, Albert Finney y un magnífico director, Stanley Donen.

A lo largo de mi vida he tenido la gran suerte de poder disfrutar muchísimo con las películas en las que trabajaron y como no les rendí hace un año el mínimo homenaje en este Foro, por razones personales varias, quiero hacerlo ahora, aunque sea tardíamente, cuando se va a cumplir el aniversario de su ascenso al “Cielo de los Cineastas” y si de paso despierto el interés de los insultantemente jóvenes Cinéfilos miembros del Brat Pack por conocer sus obras maestras… y las descubren, ¡¡carambola completa!!

Prosigo tratando de ser más conciso y útil, recordándolos en el orden cronológico de su incorporación a la cadena de danzantes: 


Albert Finney (1936), fallecido hace hoy exactamente un año, fue un destacado miembro de la generación de cineastas británicos conocida como “angry young men” (grupo que tomó como marca de referencia la obra de teatro de John Osborne, con inmediata versión fílmica dirigida por Tony Richardson, “Mirando hacia atrás con ira“, en su título original “Look Back in Anger”), escuela entonces de alguna manera equivalente en Gran Bretaña a la “nouvelle vague” francesa. 

Como otros muchos actores británicos obtuvo una solidísima formación trabajando en la Royal Shakespeare Company antes de debutar en el Cine con “El animador” ("The Enterteiner" ,Tony Richardson, 1960) y conseguir su primera nominación al Oscar, ya como protagonista, en “Tom Jones” (Tony Richardson, 1963), papel que le lanzó a la fama mundial, además de conseguir el Globo de Oro como Actor Revelación. Candidato de nuevo en otras cuatro ocasiones al Oscar, que nunca le fue concedido, tuvo más suerte con sus nueve nominaciones para los Globos de Oro, de las cuales ganó tres. 

Pero yo recordaré siempre como lo descubrí a comienzos del verano del 68, a mis 18 años, en el cine Avenida de la Gran Vía, en su papel protagonista en “Dos en la carretera” (“Two for the Road” 1967), ganadora de la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián y Nominada al Oscar por el Mejor Guión Original, de la que, mira por donde, el director era el segundo cineasta que hoy rememoro, Stanley Donen, película en la que Finney, emparejado en su trama con la añoradísima Audrey Hepburn (Space Cowboys: ¿verdad que nunca podréis/podremos olvidarla encarnando a la Holly de “Desayuno con diamantes”, cuando nos enamoró para siempre?) realizaban un profundo análisis de la inevitable erosión del tiempo en la relación de una pareja a lo largo de los años, pero no representada de una manera grandilocuente y trágica, como ocurre con ese tema en decenas de películas mediocres, sino de una forma realista en un combinado que mezclaba la chispeante ilusión de la juventud con el inevitable toque de angostura de la madurez. La verdad es que que no era un tema especialmente apropiado para  el primer día que salía con aquella chica... Aquí podéis ver su tráiler en inglés.

Finney como Poirot en "Asesinato en el Orient Express"
Comprometido con su trabajo y camaleónico en ocasiones, no resulta fácil encasillar a Finney que, en cerca de sesenta títulos, lograba mejorar cada producción en papeles tan heterogéneos como logrados. Además de en las películas antes citadas, se lució en otras producciones que vi mucho después, como “Sábado noche, domingo por la mañana” (Karel Reisz, 1960), “Asesinato en el Orient Express” (Sidney Lumet, 1974, comentada en este Foro), “La sombra del actor” (Peter Yates, 1983), “Bajo el volcán” (John Huston, 1984), “Muerte entre las flores” (Joel Coen, 1990), ‘Erin Brockovich” (Steven Soderbergh, 2000), “Big Fish” (Tim Burton, 2003), la espléndida “Antes que el diablo sepa que has muerto” (Sidney Lumet, 2007, secuencialmente alabada en este Foro por Rogelio, por José Ramón y por Ana Díaz en su despedida a Sydney Lumet) o en una pequeña interpretación crepuscular en “Skyfall” (Sam Mendes, 2012), su última actuación, creo. 

Finney cometió errores al no aceptar algunos papeles que le hubieran lanzado al máximo estrellato, destacadamente cuando rechazó protagonizar “Lawrence de Arabia” (David Lean 1962), papel que recayó en Peter O’Toole, cuya interpretación fue considerada en una famosa encuesta entre críticos de aquella época como la mejor de la historia del Cine. Pero tampoco a O’Toole le valió para ganar una estatuilla ya que nunca consiguió el Oscar al Mejor Actor a pesar de sus ocho nominaciones, como José Ramón y yo aquí lo hemos recordado, vamos que Finney se fue al “Cielo de los Cineastas” con el incomprensible menosprecio de los falibles miembros de la Academia porque, nominado cinco veces, tampoco se pudo llevar ni un solo Oscar cuando nos dejó el año pasado. 




Donen recibiendo su merecido Oscar...honorario ¡en 1998!
Stanley Donen (1924) fue un magnífico director responsable de varios musicales, dos de los cuales yo incluiría entre los más conseguidos de la Historia del Cine: el excelente “Siete novias para siete hermanos” ("Seven Brides for Seven Brothers" 1954, aquí podéis ver la muy buena presentación y trailer en Telemadrid, 7 min) y, para algunos, aínda mellor, que decimos los gallegos adoptivos, “Cantando bajo la lluvia” ("Singin' in the Rain" 1952), auténtica obra maestra (Pablo Kurtz, crítico “editorial” de Filmaffinity empieza así su comentario/introducción sobre esta película: “¿El mejor musical del cine? Muy probablemente…”) y con la rara virtud de encajar argumentalmente muy bien los números musicales en su divertida trama, que tiene de fondo el cataclismo que para muchas estrellas del cine mudo significó el paso al sonoro… Fantástica por todo: interpretación y coreografía (Gene Kelly, Debbie Reynolds, Jean Hagen, en el papel de su vida, y Donald O’Connor, que ganó su Globo de Oro como actor secundario), dirección, preciosa música, guión, que transpira amor al CINE, ambientación, fotografía… 

Imberbes miembros del Brat Pack, aprendices de Cinéfilos, si no la habéis visto y no corregís inmediatamente esa vergonzosa ignorancia, nunca os admitiré en un debate de CINE. Como "aperitivo", aquí tenéis un  trailer de 4 min, en el que no podéis captar su ingenioso guión, cualidad que no es usual en los musicales.

Pero es que, además,  Donen también fue el responsable de la excelente comedia policíaca “Charada” (1963), la muy entretenida “Arabesco” (1966) , la divertidísima “Lío e Río” (1984) y, no olvidemos, otro muy buen musical anterior a los dos magistrales arriba citados, “Un día en Nueva York” (1949). 

Estoy seguro que a él, al que como director también le negaron un Oscar los cutres miembros de la presuntuosa Academia (bueno, le dieron uno honorario en la entrega de ¡¡1998!!, que recogió cantando "Cheek to Cheek" y bailando claqué, alucinante, tras años de estar retirado) le habrán recibido encantados sus colegas europeos Chabrol, Malle, Rohmer y Truffaut en la perpetua tertulia cinéfila que mantienen en el “Cielo de los Cineastas”. 

Ya sólo me queda, chicas y chicos del Brat Pack, aconsejaros que descubráis estas maravillosas películas como homenaje al aniversario de Finney y Donen en vez de perder vuestro tiempo con las simplezas que, salvo contadas excepciones, nos suele ofrecer el cine, con minúsculas, de hoy.

Y dejo para otro comentario específico mi personal homenaje al gran Kirk Douglas, que nos dejó hace pocos días.

Buen CINE, Amigos.

Manrique


lunes, 23 de abril de 2007

A propósito de... La Vida de los Otros

Queridos/as Cinéfilos/as:

El mensaje de Marga nos da jaque con esa inquietante, y a mi entender cierta, puntualización de que nos enteramos de muchos problemas cuando nos llegan en el cine, mientras que deberíamos haber sido impactados mucho antes, cuando ocurrían y se podría haber hecho algún mínimo gesto o esfuerzo para pararlos.

Ella señala el de Irak, ¡menudo problema! y, en mi, de verdad, superficial conocimiento del mismo, ¡con qué difícil solución!. Si coincidimos con el análisis mayoritario de que actualmente hay mas dolor y víctimas de las que había con Sadam, creo que en el balance no deberiamos olvidar a los kurdos gaseados o a las ¿decenas de miles? de opositores a ese dictador que fueron víctimas del mismo (anecdóticamente dos de ellos sus propios yernos). Me temo que la situación allí es que hay unas diferencias atávicas y profundísimas entre distintos grupos sociales y religiosos que solo se han mantenido "calmadas" mientras existía una dictadura que aplicaba la pax romana, eso sí, apoyada sobre muchos cadáveres de disidentes. Todo ello, por supuesto, sin justificar la ilegal, interesada y estúpida guerra precipitada por Bush.

¿Igual en el fondo que en la antigua Yugoeslavia?. Creo que no, y eso es lo malo. Me explico:

En Astano teníamos un compañero, mayor que nosotros, croata que había llegado a España (creo que trabajó en Sener antes que en Astano) a mediados de los 50 tras pasar unos años en Bélgica, supongo que por que se había casado con una española, curiosamente sobrina carnal de Severo Ochoa. Ante, así se llamaba, nos anunciaba en los primeros 80 o finales de los 70: "Cuando Tito muera, Yugoeslavia se deshace".

Tuve dos contactos directos con Yugoeslavia: el "corto" un viaje de varios días en 1978 para asistir a una reunión de usuarios técnicos de un sistema CAD en Rijeka (la antigua Fiume, cuando era una ciudad italiana) y otro mucho más largo en 83-84 por un par de petroleros que construimos para la naviera estatal Jugotankers, con sede en Zagreb.

En mi primer viaje, obviamente la gente no hablaba claramente, ni siquiera después de las muchas copas de la cena oficial a pesar de que me preguntaron sobre nuestra Transición, pero yo creía detectar un clima social, político e, incluso, económico que me recordaba al de España en los mediados 60 (el coche de algunos técnicos de mi edad que contacté allí en mi viaje del 78 era marca "Yugo", creo recordar, del tamaño de un 600 pero terminación que recordaba al antediluviano biscúter de España; esto es ininteligible para los que no habéis cumplido los cincuenta y tantos).

Recuerdo las pruebas de mar de esos barcos que, como suponían cinco días de convivencia total con la inspección del armador (algunos de los cuales eran nuestros "contrincantes" en el trabajo día a día en el astillero durante el año y medio o dos de la construcción) daba mucho tiempo para hablar con aquellos tíos que, la verdad, la mayoría eran muy simpáticos, especialmente tras las cuantiosas libaciones alcohólicas, hoy impensables, en las cuatro comidas diarias de aquellas jornadas de 24 horas de trabajos continuados en alta mar (entrábamos en dique en Cádiz y las pruebas se hacían aprovechando la vuelta a lo largo de la costa portuguesa). El jefe local de la inspección del armador en Ferrol era otro croata, Ante Garofolic, parecido a De Niro en sus 40 años, simpático, buen técnico y astuto negociador que me decía riendo: "Mira, Manrique, si estos barcos no salen bien, tu mujer y la mía nos van a tener que llevar a la cárcel XXXXX (no recuerdo la palabra pero me dscribió una especie de tartera de hojalata de tres pisos que había antiguamente en España en la que los obreros llevaban la comida al tajo o a la fábrica). Claro que aquella gente eran todos croatas y supongo que no les caían muy bien los serbios que aglutinaban Yugoeslavia. De todas maneras, por lo que he oido y leido, no me parece que su dictadura, con una represión menos "técnicamente avanzada" que la de la RDA, era, desde luego, muchísimo menos cruel que la irakí. Entonces me aterrorizo: Si los civilizados eslavos, o sea, europeos, acabaron como acabaron y pasó lo que pasó (perdón por el supuesto brote racista, que yo dejaría únicamente en diferencia de desarrollo cultural, que me parece innegable) ¿cómo nos extrañamos de lo que está pasando en Irak donde la mayoría de las bombas ahora no se ls ponen mayoritariamente a los americanos, se les ponen a los compradores de un mercado (de 1 a 80 años de edad) o a los que van a una mezquita que son de otra familia islámica?. No tengo ni idea cómo se resuelve este problema, que la 2ª guerra del Golfo reavivó en vez de resolverlo, pero desde luego no creo que saliendo los americanos, si no son sustituidos simultáneamente por una fuerza de paz de la ONU; ¿cómo la que está en Afganistán?. Pues a ver si Sarkozy o Royal, que están en periodo de merecer, encabezan la propuesta, mira que lo dudo, de que la UE o Rusia o China o quién sea sustituya a los americanos ampliando el actual semi mandato de la ONU (no me sé en detalle el alcance del citado semimandato, votado tras la guerra).

¿Y por qué casi nadie habla de Darfour?. Allí sí que parece que hay un genocidio de tomo y lomo, pero la ONU no tiene los bemoles de meterse a terminarlo (ni la UE, que mucho hablar pero no ha sido capaz de actuar allí, como tampoco lo hizo en Yugoeslavia) y pararle los pies al fanatizado régimen sudanés. Claro que las víctimas son "incivilizados africanos" (medio primos de los de "Diamante de sangre") y los que "dan" son islamistas radicales (¿cuantas películas denunciando errores propios dejan hacer los radicales islámicos?; si no pudisteis ver "Osama" cuando os la aconsejé en TVE2 hace unos meses, alquiladla; es una coroducción Afganistán post talibán-Japón-Irlanda http://www.labutaca.net/films/20/osama.htm ). Como bien dice Marga, dentro de unos años harán una película y nos estremeceremos, como nos pasó hace un par de años con "Hotel Ruanda" al recordar que 800.000 tutsis fueron masacrados en tres o cuatro meses no hace tanto tiempo y aquí no hubo ni una manifestación, ni un manifiesto de intelectuales, ni nada. Entre que no había petróleo, eran negros con negros y los americanos no habían metido la pata...

Algo parecido pasó con el Sr. Pol Pot en 1975, cuando tras el fin de la guerra de Vietnam el Khemer Rojo tomó el poder en Camboya y eliminó algo así como un 20 o 25% de la población en tres años o cuatro, hasta que fueron invadidos por el ejército del Vietnam unificado con el apoyo de la URSS que paró aquel genocidio. Existe una única película, que habréis visto, basada en un personaje real: "Los gritos del silencio". Arturo: eres la única persona que conozco que ha estado en Camboya. Seguro que tú tienes datos mucho más exactos y fiables que puedes aportarnos. Yo lo que creo saber lo leí en los periódicos y vi la película, no tan excelente como "Missing", pero me temo, y que nadie me malinterprete, por favor, que reflejaba unos hechos aún mucho más terroríficos que los de Chile (se ejecutaba a una persona por llevar gafas, por hablar francés o por tener estudios).

Si nuestra indignación por una masacre fuera proporcional, mirándolo desde una fría aproximación matemática, al número de víctimas y al porcentaje que ellas representan respecto al grupo de personas que pertenecían a la minoría étnica, religiosa, política o población potencialmente masacrable objeto de las iras del(os) masacrador(es), el Sr. Pol Pot (universitario educado en Francia, creo), según los datos que creo conocer, debe ser el campeón mundial histórico, dejando en pañales a Hitler y Stalin, y a años luz (respecto a los parámetros nº de víctimas y % de "blancos", insisto) de coetáneos (a Pol Pot) criminales argentinos o chilenos. Sin embargo qué poca resonancia.

Bueno, pues al final de todo este rollo, en el fondo lo único que he hecho es apoyar lo que decía Marga: bueno es que el cine nos recuerde las barbaridades e injusticias para que quedemos vacunados y evitemos su repetición, pero mucho mejor sería que reaccionásemos de oficio (vamos, los ciudadanos presionando a nuestros gobiernos o apoyando a ONGs honestas) cuando nos las presenten en los telediarios y que tengamos sensibilidad ante estos hechos, como la que en 1971 tuvieron muchos jóvenes cuando los conciertos de apoyo a Bangladesh, por ejemplo. ¿Os acordáis space cowboys/girls?.

Un abrazo

Manrique

PD: Yo también leí "1984" en 1984. Esperemos que las jóvenes generaciones de Cinéfilos lo hagan antes de 2084.