lunes, 31 de diciembre de 2018

"Canadá", novela de Richard Ford: La dura forja de una vida a los quince años.


Queridos Cinéfilos:

Un sábado de septiembre de 2013, devorando el Cultural semanal de ABC, leí una muy elogiosa crítica sobre “Canadá”, obra ganadora del prestigioso Prix Femina a la mejor novela extranjera publicada en Francia, del escritor norteamericano Richard Ford (Misisipi 1944), con anterioridad ganador de los Premios Pulitzer y PEN/Faulkner por “El día de la Independencia”, de otros menos conocidos en España y destacadamente lo sería del Princesa de Asturias de las Letras, en 2016, por el conjunto de su obra.

Ya me impactó el comienzo de la novela, aspecto en el que siempre me fijo y aprecio:

"Primero contaré lo del atraco que cometieron nuestros padres. Y luego lo de los asesinatos, que vinieron después. El atraco es la parte más importante, ya que nos puso a mi hermana y a mí en la senda que acabarían tomando nuestras vidas. Nada tendría sentido si no contase esto antes que nada."

Como comprenderéis, después de este arranque, huelga que yo añada una palabra más sobre el tema de "Canadá".

Impactado por la crítica de Rodrigo Fresán, cuyo enlace insertaré al final de este comentario, decidí incluir “Canadá” en mi creciente lista de libros que debía leer, cosa que hice la primavera pasada y, tras concluirlo, llegué a la conclusión de que era/es la mejor novela norteamericana “no clásica” que he leído en mi vida (debo confesar que no soy en absoluto un experto en esa categoría literaria, ni siquiera he leído todavía a Philip Roth, que ya se ha muerto, del que hizo una sentida elegía la Cinéfila Ana Díaz en mayo pasado en este Foro), razón por la que quiero aconsejárosla, sintiéndome respaldado para ello tanto por el curriculum de Ford como por la muy positiva opinión del Cinéfilo José Ramón, al que le rogaría que completase o corrigiese mi comentario, y también por las tres referencias que inserto a continuación, como suelo hacer, de la crítica profesional:


Richard Ford recibiendo el Premio Princesa de Asturias
  • La citada crítica de Rodrigo Fresán en ABC Cultural (16.09.2013),«Canadá», de Richard Ford: madurez que deslumbra y conmueve”
"Las páginas de «Canadá» se cuentan entre lo mejor de Richard Ford. Una novela que fascina tanto como nos conmueve, una historia de la que nos sentimos cómplices, un diez absoluto.”

http://www.abc.es/cultura/cultural/20130916/abci-canada-richard-ford-madurez-201309161125.html 
  • Comentario de Borja Hermoso en El País (20.10.2016) en un encuentro público en Oviedo con lectores días antes de recoger el Premio Princesa de Asturias de las Letras, “Leemos para saber que hay otros ahí fuera”
  • Entrevista a Richard Ford con motivo de la edición española de “Canadá” en 2013, en el programa semanal de Literatura en La 2 “Página Dos” (11 min)
http://www.rtve.es/alacarta/videos/pagina-dos/pagina-2-entrevista-richard-ford/2050129/

Este es mi último consejo en 2018, Amigos: leed "Canadá", novela paradigmática de la muy buena Literatura actual y que, por terminar con un guiño al Cine, confesaré que, en mi imaginación,  "visualmente" me recordó en varios momentos a la formalmente espléndida película "Camino a Perdición".

¡¡Feliz año 2019 y pedídsela a los Reyes Magos!!

Manrique

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Fallados los premios del XXVIII concurso de creación literaria "El Drag"

Las buenas noticias nunca llegan solas. Mientras estaba en Cartagena recogiendo el premio de Torre Pacheco, me han avisado de la Universidad de Cádiz de que he vuelto a ganar este premio, en la modalidad de microrrelatos a través de teléfono móvil, con el texto que inserto a continuación:

UNA VEZ LLOVIÓ
Una vez llovió, insistían las voces grises de los ancianos cuando notaban que la atención se desvaía. Agua, nube, lluvia, palabras vírgenes, bengalas en la noche.
Una vez llovió, aunque nadie sabía cuándo. Ni dónde. Ni cómo.
Una vez llovió, escuchaban los niños con la boca abierta, reflejos de llamas en las mejillas, orejas atentas al soniquete amargo del cuentista.
Una vez chispeó, llovió, diluvió. Hasta que un mundo recién nacido estrenó su llanto.
Una vez llovió. No dos, ni tres. Solo una.

domingo, 9 de diciembre de 2018

Calígula


Calígula
Albert Camus
Se está representando Calígula de Albert Camus en el teatro María Guerrero de Madrid desde el 4 de diciembre. La dirección es de Mario Gas. Los interpretes son: Pablo Derqui en Calígula, Borja Espinosa en Quereas, Mónica López en Cesonia, Bernat Quintana en Escipión, Xavier Ripoll en Helicón y Pep Ferrer, Pep Molina, Anabel Moreno y Ricardo Moya son el Corifeo.

 El Calígula histórico fue un emperador romano entre los años 37 y 41 d. de J. C. cruel, tirano y, probablemente sufrió un tipo de esquizofrenia o de disociación de la personalidad. Pero en su niñez era simpático al que adoraban los soldados de su padre, Germánico, cuando se encontraba en campañas, y que apodaron por este nombre que quiere decir Botita por el tipo de calzado   militar que usaba, pero su nombre era Gayo o Cayo. Al principio de su reinado era generoso con los pobres, restituyo a la Asamblea sus poderes y era conocido como soldado valeroso y concienzudo. Pero la rápida transformación hace pensar en la alteración de la personalidad de la que hablaba antes. En los raros momentos de lucidez era cordial, ingenioso y tenía el sarcasmo fácil y la respuesta pronta. Comenzó a tener crisis nocturnas de terror y a recorrer el palacio pidiendo auxilio. Fue apuñalado por el comandante de los pretorianos, Casio Quereas, cuando le acompañaba por el pasillo de un teatro. Los pretorianos también acabaron con la vida de su mujer, Cesonia, y de su hija pequeña.
Esta introducción me parece necesaria porque decir que Calígula esteba loco es simplificar demasiado. Ahora debo hablar de la obra de Albert Camus. Además de ser una crítica al poder tirano es un estudio de caracteres psicológicos. Calígula sufre y quiere que los demás también sufran, para ello emplea una lógica implacable a los demás hombres, se muestra integro pero quiere lo inalcanzable, la Luna. Quereas es un sofista, dialoga con Caligula en una de las escenas más interesantes de la obra de Camus, en la que ambos demuestran gran habilidad dialéctica. Helicón es el esclavo liberado, representa la lealtad. Escipión es el poeta, el que sufre y no se queja. Cesonia es la fidelidad a Calígula pero es condenada. Los demás patricios se lamentan de las decisiones de Calígula, de las humillaciones a las que los someten, pero no son capaces de tomar la decisión de eliminación del tirano y, ante su presencia se muestran cobardes y hacen todo lo que les pide, por cruel que sea.

Ahora voy con la representación que vi hace unos días, en el teatro María Guerrero en Madrid. Es complicado interpretar un personaje como Calígula, que es cómico y melodramático a la vez, que cuando se enfada hace temblar a todos. Resumiendo, que es histriónico. Pero no nos hace reír, porque sus decisiones no tienen nada de graciosas. Pablo Derqui no sabía transmitir esta complejidad de personalidad, hizo sólo un aspecto, la tiranía. Pero olvidó que Calígula también era un líder. Tampoco los demás actores lo tienen fácil. ¿Cuál debe ser su comportamiento? No todo está en el texto; son contradictorios como seres humanos que son. Pero no deben parecer marionetas sino transmitir credibilidad.
Dicho todo esto, no fue demasiado mala, tampoco buena, pero se dejaba ver si no somos muy exigentes. Hay que agradecer que Mario Gas fuera fiel al texto de Camus, aunque se ponga especial énfasis en la sentencia: el gobierno siempre roba. Sin embargo derrocho imaginación, no siempre acertada, cuando Calígula se transforma en Venus. Un número musical de Bowie, Let`s dance acompañado por Joker y La Máscara. Resultó patético y se distanciaba del sentido de la obra de Albert Camus. Para salir de semejante extravagancia y volver al texto original, no se le ocurrió, ni más o menos, que montar un baño turco en el escenario  con un Calígula desnudito mirándonos como si los raros fuéramos nosotros.

Aconsejo leer el libro antes de ir a verla, o después, también vale, pues conviene tener nuestro propio juicio y compararla con la versión de Mario Gas. Al final el diálogo entre Cesonia y Calígula cierra la obra, ya sólo queda la llegada de Quereas y los patricios para consumar la ejecución. Ejecución que se espera desde el principio, pero no sólo se mata al tirano sino que se mata a quién se ha reído de nosotros, al que nos ha puesto en ridículo.
Hasta el 30 de diciembre se puede ir a verla y sería muy provechoso leer otras opiniones. Las que han salido en prensa son más o menos acertadas. De las mejores son la de La Vanguardia y la de El Confidencial.

viernes, 7 de diciembre de 2018

"Crematorio", serie basada en la novela homónima de Rafael Chirbes, dirigida para la televisión por Jorge Sánchez-Cabezudo


Queridos Cinéfilos:

En mi comentario sobre la película “El Reino”, que aquí publiqué hace unos días, tras señalar lo que en mi opinión son fallos importantes en el guión de esa película puse como ejemplo de obra mucho más conseguida sobre la corrupción a la serie española para televisión "Crematorio", muy bien dirigida por Jorge Sánchez-Cabezudo, que trata del tema de los negocios sucios urbanísticos que en las últimas décadas han dado lugar a la construcción masiva en las zonas costeras que atraen a millones de veraneantes, basada en la novela homónima de Rafael Chirbes, ganadora del Premio Nacional de la Crítica de 2007, que yo no he leído.

De entrada justo es que le dé las gracias públicamente a mi amigo Daniel, que sigue fielmente este Foro pero, maldición, no se anima a dar el paso de enrolarse en el mínimo equipo de Cinéfilos activos que tratamos de mantenerlo a flote, por ser la persona que hace dos o más años me aconsejó que viera “Crematorio”, cosa que hice a través de DVDs prestados por la biblio-videoteca Eugenio Trías, la que se encuentra situada en la antigua Casa de Fieras de El Retiro, pero que ahora constato está disponible sin cargo extra para cualquier usuario de Movistar+, razón por la que procede aún más que os la recomiende.

Exactamente, ¿de qué va la trama?: En un pueblo costero levantino, imaginariamente bautizado como Misent, un constructor ambicioso y sin el mínimo escrúpulo ciudadano, Bertomeu, ha ido construyendo urbanización tras urbanización sobre antiguos naranjales a lo largo de los años y pretende que la siguiente sea su auténtica “joya de la corona”, para lo que tiene que resolver posibles incompatibilidades con normas urbanísticas vigentes, obstáculos que está seguro resolverá siguiendo una similar hoja de ruta a las exitosamente empleadas en parecidas ocasiones anteriores, no en vano ha establecido concienzuda y previsoramente una red de contactos colaborativos con poderes económicos y políticos locales, amén de contraer alianzas con mafias criminales extranjeras asentadas en la zona.

Con estos materiales en manos inhábiles se podría haber rodado una telenovela mejicana pero, gracias a Dios, no es el caso porque el guión, elaborado a partir de la citada obra de Rafael Chirbes por Alberto Sánchez-Cabezudo, Laura Sarmiento y Jorge Sánchez-Cabezudo, en combinación con la ágil y precisa dirección de este último y con el trabajo actoral muy realista y perfectamente creíble de José Sancho, Alicia Borrachero, Juana Acosta, Aura Garrido, Montserrat Carulla, Pau Durá, Manolo Morón y el siempre eficacísimo Vicente Romero, dieron lugar a un relato subyugante que “engancha” desde su primer a su octavo y último capítulo.

En palabras del actor José Sancho, que interpreta excelentemente a Rubén Bertomeu, éste "no juega a ser un personaje popular, juega a acaparar lo que se ponga al alcance de la mano. Lo único que persigue es hacerse dueño de todo. Es alguien que piensa que el futuro de esta zona está en sus manos, e intenta transformarlo para su bienestar y el de los suyos. Dará trabajo a mucha gente y por el camino algunos se llevarán su parte. Por supuesto, él se llevará la mayor. No estoy diciendo que sea un santo, sino que es uno de tantos. Su familia está desarraigada. Y él es el culpable. Sabe que por perseguir sus grandes logros se ha olvidado de la familia: de su madre, de la que era su mujer, de su novia, de su hija y de su nieta. Precisamente con su nieta intenta recuperar el tiempo perdido, pero Rubén ya tiene edad suficiente para saber que no se recupera una familia que nunca has tenido del todo. Sabe que es culpa suya." 

Pero pasemos a escuchar la voz de los críticos profesionales: 

Alberto Rey en El Mundo: “Después de «Crematorio»”

“Ayer, tras ver el final de la «Crematorio» de Canal Plus, no pude sino volverme a quitar el sombrero (por octava vez, una por episodio) ante el estupendo trabajo de Laura Sarmiento y los hermanos Sánchez-Cabezudo, guionistas de la serie. Conscientes de la imposibilidad de reproducir televisivamente la escritura de Chirbes, han logrado mantener todos los elementos existentes en la novela, intensos e intencionalmente estáticos, y convertirlos en componentes dinámicos. Así, el texto literario ha sido, más que el esqueleto o el plano maestro del televisivo, su pista de despegue. Lo conceptual y esencial (y tortuoso, y demasiado hermético, solemne) de Chirbes ha mutado en material dramático de primera calidad, sin perder su entidad, gracias a una estrategia de ataque valiente y decidida. ‘Evolución forzada’, podríamos llamarla.

‘¿Y ahora qué?’ Vuelve la pregunta cuando nos confirman una y otra vez que «Crematorio» es una serie de una única temporada, la que ayer terminó. Finaliza tras haber pintado su propio gran lienzo (con los inconfundibles colores del previo y generador, el de Chirbes) y convertirse en otro contenedor de sugerencias poderosas, de tramas brutales (y esta vez sí indiscutiblemente televisivas) y de personajes fantásticamente diseñados. ¿Será verdad que «Crematorio» termina aquí? ¿Su continuación estará, como estaba en principio la de la novela, en la imaginación de todos los que la hemos visto, disfrutado y esperado semana tras semana? 

Cuesta escribir este post sin desvelar la trama de «Crematorio», los giros y las sorpresas que nos ha dado, sobre todo en su último episodio. Con su acertadísimo título, «No dejamos nada», este último capítulo ha sido una muestra de elegancia narrativa y una sucesión de cliffhangers de personaje que piden a gritos esa continuación que no se hará, esos spin-offs que yo quiero (pero no sabría) escribir y un futuro brillante para todos los que han participado en la producción de Canal Plus. Ha sido ésta una season finale de confirmaciones y sobresaltos, de emociones básicas y, sobre todo, de esos claroscuros morales que la ficción televisiva española suele evitar. Efectos conseguidos no sólo gracias a un estupendo guión, sino a una producción sobresaliente (iluminación y sonido de nivel, variedad de escenarios, manejo de las cámaras…) y a una dirección de actores muy buena, que consigue que actores (y sobre todo actrices, y sobre todo una) generalmente sobreactuados, no se desmadren.”

Guillermo Altares en El País: "Crematorio”

"Cuando vimos «The Wire», muchos pensamos que ojalá alguien hiciese algo parecido sobre España, una disección salvaje y sin concesiones de la España actual con una trama policíaca. Crematorio es lo más parecido que hemos tenido a eso. Desde que comienza a sonar la canción de Loquillo que acompaña a los títulos de crédito – «Cruzando el paraíso»: ‘…nada permanece, todo se desvanece…’–, el espectador percibe que se encuentra ante algo diferente a lo que ha ofrecido hasta ahora la ficción televisiva en España.”

David Suárez en La Voz de Galicia, su blog "Fuera de Serie «Crematorio”

“Canal+ está apostando fuerte por las series. Emite muchas de las mejores producciones internacionales y ahora también destaca con sus productos propios. «Crematorio» es una de ellas. Basada en la novela Rafael Chirbes, la serie desgrana una historia de corrupción urbanística en la que también se mezclan narcotráfico y prostitución. La localidad de Misent, donde transcurre todo, no aparece en ningún mapa pero bien podría estar en muchos puntos de la costa de Levante, aunque en ocasiones nos transporte inconscientemente hasta Marbella. El protagonista de la trama, una auténtica joyita, es el empresario Rubén Bertomeu, que interpreta un rigidísimo y soberbio Pepe Sancho, al que no se le escapa ni una sola sonrisa. El actor borda de tal manera el papel que te convence de que sería capaz de sobornar a cualquiera para conseguir sacar adelante uno de sus macro complejos de hoteles y centros de bienestar, como no, a escasos metros del mar.

La investigación sobre el círculo de Bertomeu, en el que figuran la mafia rusa y un concejal de Urbanismo, va avanzando al mismo tiempo que se descubren las flaquezas de sus relaciones familiares. Su novia es más joven que su propia hija, su nieta es la típica adolescente malcriada que siempre tiene a quien recurrir para conseguir lo que quiere y su madre una terca viejecita que no aprueba los negocios especulativos del menos idealista de sus hijos. De ahí que haya ocasiones en que la serie recuerda a un «Falcon Crest» entre naranjos, los pocos que quedan entre tanta macrourbanización y torres frente al mar.”

Después de los argumentos señalados, no puedo concluir de otra manera que aconsejándoos ver esta muy buena e instructiva serie en vez de la película “El reino”, de similar tema pero mucho menos conseguida, como opiné razonadamente en este Foro.

Y termino incansablemente rogando que publiquéis vuestra más libre opinión sobre esta serie si ya la habéis visto o la veis por confiar en el presente comentario.

¡Animaos, Cinéfilos!

Manrique

lunes, 3 de diciembre de 2018

Aute, o la sensual y desnuda ternura.


―Hay que ver cómo eres  ―le dijo y ella esperó a que él terminase la frase―. Siempre me sorprendes dándole un giro a lo que parece evidente y eres capaz de mostrarme otro lado de las cosas que antes no veía.

Ella dejó pasar unos segundos para asegurarse de que él no continuaba hablando y entonces respondió apartando la mirada de sus ojos y dirigiéndola a cualquier parte.

―A veces se olvida, se te olvida, que me hice mujer con Aute y con Sabina, con Rafael Amor y con Silvio Rodríguez, con Pablo Milanés y con Rosa León y también con Cecilia y con Serrat en aquel Madrid de los ochenta.

De todas esas letras con las que convivió en esos años de juventud quizás las que se impregnaron en su piel fueron las de Aute. Ella le había oído en vinilos, sabía de memoria muchas de sus canciones, se había quedado siempre inmóvil viendo sus actuaciones en televisión, pero la impresión que tuvo cuando le vio y oyó cantar por primera vez en directo fue excepcional. Sucedió en la Plaza de Santa Ana una tarde anochecida de sábado en algún mes de aquél invierno de 1984. Era un sencillo escenario y, en medio de aquella plaza, apenas había una tarima sobre una estructura de tubos, una escueta escalera también de madera y sobre ella dos taburetes, uno para Aute y otro, a su izquierda, para el acompañamiento de guitarra. Ella solía adentrarse por las calles centrales de aquél Madrid en donde se respiraba aire compuesto de contaminación y de libertad y no le era extraño, cuando paseaba, hacer descubrimientos espontáneos de artes alternativas, nuevas faunas urbanas, eran aires de libertad.

Siento que te estoy perdiendo cantaba Aute al frío aire mientras desmenuzaba el sentimiento de pérdida incomprensible y describía cómo cada instante le distanciaba más y más de lo que había sido su compañera. Nada más comenzar los primeros acordes, ella se hizo un hueco entre la gente, se acercó a la tarima todo lo que pudo y quedó inmóvil. Se entregó en aquél instante desnudo a una letra dulce y dura que estrofa a estrofa la retrataba en lo que había sido su deriva hasta que la pérdida había sido real. “Viví las sensaciones de cómo él me perdía, pero no se dio cuenta. Sentí cada paso del desgarro, del inevitable y necesario adiós” pensaba ella en los años ochenta y entre recuerdo y recuerdo, entre estrofa y estrofa oyendo la canción. Todo era conocido, todo lo desmenuzado en cada acorde era ya sabido y allí se describía entre fusas y corcheas.

No te desnudes todavía oyó antes de que el deseo estallara, antes de que le quitase el vestido y la cubriera de amor. Y ella accedió, no había ni quería ninguna otra opción. La maestría de la sensualidad se le brindaba ante sus ojos. En aquéllas palabras de la vibrante canción se vislumbraba el deleite del placer pleno que ella conocía y que conducía a la entrega, a la comunión de los cuerpos. Nunca se desprendió de esa sensualidad que tantas veces la acompañó a lo más alto, tan alto que llegó a tocar el cielo con las manos cuando los planetas se conjugaban, cuando los cuerpos vibraban.

Dos o tres segundos de ternura son suficientes para no tener otro deseo más que estar entre sus brazos. Era mentira, sí le hacía falta la Luna y nunca le bastaron dos o tres segundos de ternura y fue por eso por lo que aprendió a atrapar la ternura, la hizo suya y la llevó con ella durante toda su vida. Con el paso de los años aprendió a esconder la ternura antes de que se le escapara de entre los dedos y se lamentó cada vez que no encontró con quién compartirla. Y pintó su sonrisa de plata cada vez que tuvo con quién sacarla a escena. La ternura no necesita la Luna, se decía, solamente dos cuerpos que vibren como la espuma.

―No te entiendo ―le dijo y ella volvió a dejar pasar unos segundos hasta saber que él no diría nada más.

―Lo sé ―respondió dulcemente y le tomó la cara con sus manos suaves, le besó con ternura y sintió que, hacía tiempo, él la estaba perdiendo.

Marga.
[Querido Aute, gracias siempre. Ojalá todo sea broma y superes este bache. ]


sábado, 1 de diciembre de 2018

"Todos lo saben", de la alegría familiar a la angustia en un pueblo toledano, escrita y dirigida por el dos veces oscarizado Asghar Farhadi



Queridos Cinéfilos

Por haber prestado mi dedicación prioritariamente a redactar otras entradas, he dejado pasar demasiado tiempo para comentaros "Todos lo saben", notable película de nacionalidad y ambientación española pero escrita y dirigida por el iraní Asghar Farhadi, uno de los escasísimos directores que ha ganado más de una vez, dos en su caso, sendos Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa correspondiente a los años 2011 y 2016 (obviamente los Oscar no son la Biblia y menos infalibles, pero son un razonable indicador de calidad y, en toda la historia de estos premios, a Farhadi sólo le superan en esa categoría Fellini y De Sica, con cuatro premios, y Bergman con tres).

En este Foro publiqué una muy positiva crítica sobre la obra de Asghar Farhadi en junio de 2017 y de la que ahora recuerdo, para darle la categoría que merece, la relación de los principales premios por él conseguidos como director y también guionista de sus dos más conocidas películas (los concedidos a otras suyas, también muy notables, ya los relacioné en el anterior enlace insertado) obviamente las que recibieron el citado Oscar, así:
  • “Nader y Simin. Una separación" (“Jodaeiye Nader az Simin” Irán 2011), Oscar y Globo de Oro a la Mejor Película de Habla no Inglesa. También estaba nominada al Oscar al Mejor Guión. En Berlín el Oso de Oro a la Mejor Película, y los premios al Mejor Actor y Mejor Actriz. Bastantes otros galardones no tan conocidos.
  • "El viajante” (“Forushande” Irán 2016), Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa. En Cannes los premios al Mejor Guión y Actor, y otros varios en festivales menos sobresalientes.
¿Y qué diablos puede escribir y rodar un iraní sobre una familia en un ambiente rural de la España actual? Pues mucho porque el comportamiento humano básico y esencial es común para todas las gentes y edades, como nos demostró palmariamente Shakespeare y otros cien genios de la Literatura. Lo que puede cambiar y lo hace de manera dramática a veces, son las reglas sociales de conducta pero no los sentimientos, pasiones y ambiciones humanas, no en vano Agatha Christie, enamorada de la Arqueología y supongo que de su segundo esposo, arqueólogo, hasta se atrevió a desarrollar su novela policíaca “La venganza de Nofret” en el Antiguo Egipto.

Debe ser la herencia genética arborícola la que hace que me vaya por las ramas con tanta frecuencia. Perdón por ello.

Vuelvo a "Todos lo saben" para opinar que globalmente la considero una película de calidad muy notable y creo que a una gran mayoría de público le habrá gustado mucho. No voy a afirmar que sea una obra maestra ni que tenga el atractivo “exótico” de los problemas éticos que se planteaban en las dos suyas arriba citadas, porque las raíces de ellos estaban fuertemente “irrigadas” por los principios morales propios de una sociedad gubernamental y socialmente islámica, como lo es la iraní, lo que en absoluto ocurriría en un supuesto pueblo de Toledo (aunque la cinta esté realmente rodada en Torrelaguna), habiendo acertado plenamente el guionista-director al plantear una trama perfectamente asumible en un ambiente español, incluso con algunas características o defectos nacionales desgraciadamente habituales por estos lares.

Considero excelente la labor del realizador en el rodaje de la celebración de la boda, que ocupa no menos de un 20% del metraje, a cuyo final se desencadena “el problema”, que es realmente el nudo gordiano (¡¡qué bien rima el calificativo persa en este caso!!) de la trama.


Darín, Farhadi, Cruz y Bardem
Respecto a la interpretación, casi todos sabéis que ni soy ni he sido un fan de Penélope Cruz, pero creo que en esta película hace muy bien su lucido personaje, al igual que el resto del reparto, todos sobresalientes o notables, Bárbara Lennie, Inma Cuesta, Elvira Mínguez, Javier BardemRicardo Darín, Eduard Fernández, Ramón Barea… La dirección de actores es excelente y el mismo calificativo hay que aplicarle a la fotografía del siempre eficaz José Luis Alcaine
Entonces, ¿por qué no concederle un sobresaliente a la película? Porque considero que la resolución de la trama al final es algo apresurada y no especialmente brillante, aunque esta película no se debe ver como un simple caso policíaco, como parece que va a ser en una fase de ella, sino más bien, en mi opinión, como un análisis casi sociológico de las relaciones entre los seres humanos que eventualmente coinciden en un pueblo de Toledo para celebrar una boda con la natural alegría y que… Mejor no cuento más.

Como suelo hacer siempre, paso la voz a los críticos profesionales:

Oti R. Marchante en ABC: «Todos lo saben»: Sutileza iraní en el pisto manchego” 
“Farhadi atrapa de forma cristalina unos ambientes y personajes que la trama irá oscureciendo, mancheguizando”

Luis Martínez en El Mundo: “«Todos lo saben»: la transparencia como enfermedad”
“De nuevo, el director iraní vuelve a librarse de dramaturgias y gestos impostados para construir la realidad desde dentro”

Carlos Boyero en El País: “Las facturas del pasado”
“Es una narración dura, tensa y realista de la que no puedo desentenderme en ningún momento, en posesión de clima y misterio”

Sergi Sánchez en La Razón: “«Todos lo saben», otra Cruz para Cannes”
“«Todos lo saben» podría titularse, en honor a Renoir, «Todos los hombres tienen sus razones». O «Todos guardan secretos», otra gran máxima a la que obedece el universo de Asghar Farhadi.”

Concluyo aconsejándoos verla cuando podáis. Creo que os gustará. A lo mejor más que a mí, que la calificaría globalmente con un 8.

Buen Cine, Amigos.

Manrique

lunes, 26 de noviembre de 2018

"El reino" de la corrupción, denunciado por Rodrigo Sorogoyen: Objetivo fallido.



Queridos Cinéfilos:

Animado por la muy alta calificación que "El reino", dirigida por Rodrigo Sorogoyen, había alcanzado por parte de la mayoría de la crítica oficial y en la opinión de los usuarios de Filmaffinity, hace casi dos meses no dudé en ir a ver esa película pero, tras haberlo hecho, no pude suscribir ese entusiasmo por las razones que voy a tratar de exponer en la forma más concisa posible.

Reiteradamente he recordado que el gran maestro Akira Kurosawa aseguraba que con un buen guión se puede conseguir una buena o una mala película, según sea la realización, pero que con uno fallido es imposible filmar una buena, por excelente que sean el director, los intérpretes y los medios técnicos empleados.

En mi opinión, los mayores fallos y carencias de "El reino" se deben a defectos de su guión, escrito por Sorogoyen e Isabel Peña, advirtiendo que, como voy a referirlos, algunos pueden descubrir giros en la trama, lo que aviso a los posibles lectores:

  • La falta de profundidad e inexistencia de análisis de la corrupción generalizada, que sólo se "enuncia", y de los sentimientos de los corruptos, de los que prácticamente no se da el mínimo reflejo, dejando a la imaginación del público que rellene todas estas carencias. Consecuentemente el análisis de los personajes es totalmente superficial y absolutamente ridículo en el caso del nuevo vicepresidente regional del partido, tópico al 100% y además muy mal interpretado.
  • La absoluta falta de explicación mínimamente detallada del entramado de corrupción que se denuncia y en qué grado se generalizaba dentro de la dirección regional del partido. Me parece infantil la postura de que "todos eran corruptos".
  • El guión falla en facilitar la comprensión de los personajes del organigrama del partido, ya que son bastantes, y a los que unas veces se les llama por su nombre, otras por su apellido y en bastantes ocasiones por motes o "nicknames". Es difícil seguir la trama por ello, sin poder hace "replays" al verla en un cine.
  • Ridícula al 100% la escena que se desarrolla en el balcón, con los dos personajes sobreactuando como si fueran el dúo Sacapuntas, e inmediata posterior dentro de la oficina, cuando ya han llegado los "chinos".
  • El episodio de la "visita" a la casa de Andorra para buscar y apropiarse de pruebas incriminatorias de la trama creo que es enormemente inverosímil, cuando simplemente varios de los asistentes a la fiesta que allí se estaba dando, en total 8 o 10 jóvenes, podían eficazmente haberse opuesto a la "requisa", manifiestamente sospechosa, de dos personas desarmadas, una de ellas de bastante edad y completamente pacífica. Vamos, que en absoluto resulta creíble.
  • Menos aún puedo aceptar la secuencia de la persecución e inexplicable accidente terminal en choque frontal de los dos coches a gran velocidad. En un caso tal los conductores morirían, lo más probable, o como mínimo quedarían gravemente heridos. Lo que se supone ocurre en la película es totalmente inverosímil. Por otra parte, ¿qué pasó con el abogado desaparecido en el lavabo de la gasolinera?
  • El sorprendente final también me parece muy poco creíble, aparte del tramposo y excesivo parecido que se le ha dado a la actuación de la sagaz entrevistadora con una real, muy conocida, de la Sexta TV.
Respecto a la interpretación, en esta película casi coral y con un único semiprotagonista destacado, papel que realiza bien, pero algo exageradamente, para mi gusto, Antonio de la Torre, yo destacaría a José María Pou, en mi opinión, perfecto.  

Concluyo: una pena de cómo se degrada una película, en algunos aspectos bien realizada, con graves fallos en el guión y hasta de interpretación en unas cuantas escenas.

Como antes señalé, la mayoría de los críticos profesionales no opinan igual que yo, así:

Oti R. Marchante en ABC: “Sorogoyen habla de la cloaca y lo titula «El reino»”

"Demoledor retrato a lo «Uno de los nuestros» del estiércol moral de la política”


Luis Martínez en El Mundo: 
«El reino»: la incomodidad como estado del alma”


"El continuo moverse a ninguna parte del protagonista se enreda con las tramas de un guión pensado para perderse"


Carlos Boyero en El País: “Potencia visual y adrenalina para hablar de la corrupción”

“«El reino» no solo es una muy buena película. También era necesaria

Quim Casas en El Periódico: “«El reino»: vértigo y corrupción”

El retrato de la corrupción galopante es incisivo y está pautado con un ritmo visual y musical acorde con la agitación de los personajes retratados”


A mí me da la sensación de que la mayoría de los críticos han optado por concederle un "plus" de calificación a esta película por una razón extracinematográfica, el innegable y general hartazgo social contra la corrupción que denuncia, rechazo que suscribo plenamente, pero ello no quita para que, en mi modesta opinión, el resultado "técnico/artístico" de la cinta debo considerarlo como insatisfactorio para un tema con tanta "garra" y oportunidad por su innegable y desafortunada cotidianeidad en la España actual.

Como siempre, pero quizás esta vez por más razones, me gustaría que los Cinéfilos que la hayáis visto "os mojéis" opinando sobre "El reino" como película, no como denuncia social

Manrique

PD1: Escribiré un comentario sobre la excelente serie de TV "Crematorio", basada en la novela homónima de Rafael Chirbes, ganadora ésta del Premio Nacional de la Crítica. En mi opinión, a pesar de su diferente formato, la citada serie, disponible en Movistar+ sin recargo alguno, que también trata sobre el tema de la corrupción en el Levante español, le da "sopas con honda" a la tan cacareada película, razón por la cual he realizado este tan tardío comentario sobre la tan sobrevalorada "El reino", al menos para mí.


PD2 (insertada el 12 de diciembre): Ya he cumplido la anterior promesa y, si os interesara, aquí podéis acceder a mi comentario sobre la serie "Crematorio", en el que incluyo varios enlaces y resúmenes con la opinión de la crítica profesional, como generalmente suelo hacer. Reitero mi anterior recomendación de que la veais y la juzguéis comparativamente, ahora que "El reino" compite para los premios Goya con sus 13 nominaciones frente a las 11 de "Campeones", de Javier Fesser. Pero basta ya, hoy todavía no toca hablar de esta última.

sábado, 17 de noviembre de 2018

“Winter’s Bone” (USA 2010) dirigida por Debra Granik: La terrible dureza de una muy joven vida en el profundo Misuri


Queridos Cinéfilos:

Una de las principales virtudes del buen cine norteamericano de calidad, del que de entrada no opta a ser puramente palomitero, este último generalmente prescindible, salvo contadas excepciones, es su capacidad demostrada de haber producido muchas de las mejoras películas de denuncia de los fallos de los sistemas político, económico y social vigentes en los Estados Unidos, entre las que algunas son auténticas obras maestras del Cine Mundial.

De este tipo de películas-denuncia, sin pensarlo demasiado, recopilo unas cuantas cintas (seguro que no están todas las que son pero sí son todas las que están, en mi opinión), para que si no las habéis visto lo intentéis hacer, así “Tiempos modernos” (“Modern Times” 1936) de Charles Chaplin; “Furia” (“Fury” 1936) del director alemán, huido del nazismo, Fritz Lang; “Las uvas de la ira” (“The Grapes of Wrath” 1940) de John Ford; “Matar a un ruiseñor” (“To Kill a Mockingbird” 1962) de Robert Mulligan; “La jauría humana” (“The Chase” 1966) de Arthur Penn; “Danzad, danzad, malditos” (“They Shoot Horses. Don’t They?” 1969) del entonces muy joven Sydney Pollack; “Chinatown” ("Chinatown" 1974) de Roman Polanski; “Todos los hombres del Presidente” (“All the President’s Men” 1976) de Alan J. Pakula; “Apocalypse Now” (1979) de Francis Ford Coppola; “Desaparecido” (“Missing” 1982) de Costa-Gavras; “Arde Mississippi” (“Mississippi Burning” 1988) de Alan Parker; "J.F.K.” (“J.F.K.” 1991) de Oliver Stone“L.A. Confidencial” (“L.A. Confidential” 1997) de Curtis Hanson; “En el valle de Elah” (“In the Valley of Elah” 2007) de Paul Haggis; “Leones por corderos” (“Lions for Lambs” 2007) y “La conspiración” (“The Conspirator” 2011), ambas dirigidas por Robert Redford

Curioso detalle que dos miembros de la familia Fonda protagonicen separadamente tres de ellas: el siempre recordado Henry la tercera y su hija Jane, a la que los Space Cowboys no podremos olvidar, la quinta y la sexta. Para presuntamente compensar tanto a las Space (no Spice, ¡¡por favor!!) Girls como a las más jóvenes Foro Girls, subrayo que Robert Redford tuvo sendos destacados papeles en la sexta y octava películas de la lista, además de ser el director de las dos últimas. Como decimos en casa, si bajo tortura, que tendría que ser refinada para que yo dejara caer títulos de esa lista, tuviera que elegir sólo una película como representante de la categoría "denuncia", creo que, justo antes de desmayarme … o expirar, confesaría “La jauría humana”.

Centrándome en el objeto principal de este comentario, considero que cabría catalogar a “Winter’s Bone” como película-denuncia, aunque el retrato de la miseria moral que en ella se disecciona corresponda a un círculo local privado y, por otra parte, se trata de una producción infinitamente más humilde que todas las anteriormente referenciadas, ya que como auténtica cinta independiente su coste total fue de tan sólo dos millones de dólares (sí, 2.000.000 $).

La casi debutante Debra Granik coescribió el guión y la dirigió en 2010, estando destacada y magníficamente protagonizada por una entonces prácticamente desconocida Jennifer Lawrence, que aparece en casi el 100% de las tomas, consiguiendo la película ganar en el Festival de Sundance el Gran premio del Jurado y el de Mejor Guión. Pero es que ya en la “champions league” de los Oscar fue nominada como Mejor Película, Actriz Principal, Actor Secundario (John Hawkes) y Guión Adaptado (basado en la novela homónima de Daniel Woodrell), a pesar de su extrema modestia y nulo apoyo de la industria hollywoodense. Obviamente no ganó ningún Oscar, pero ¿es que podía hacerlo una cinta del peso “minimosca” frente a los cuatro “superpesados” filmes ganadores en esas especialidades, respectivamente: “El discurso del Rey”, Natalie Portman en “Cisne Negro”, Christian Bale por “The Fighter” y Aaron Sorkin como guionista de “La Red Social”.

Pero, ¿de qué trata? En Fotogramas dan una excelente sinopsis, en mi opinión:
La joven Ree con sus dos hermanos pequeños

“Ree Dolly, de 17 años, decide buscar a su padre después de que este ofrezca la casa familiar como garantía para la fianza que le permitirá salir de la cárcel y desaparecer sin dejar rastro. Antes de perder su hogar y encontrarse sin techo en medio de los bosques de las montañas Ozark, Ree prefiere enfrentarse a la ley del silencio de sus parientes con tal de salvar a su familia. Poco a poco, consigue abrirse paso a través de las mentiras, evasivas y amenazas de sus parientes hasta llegar a la verdad”

Aclaro por si alguno no lo sabéis: En los EEUU existen, de siempre, compañías que prestan el dinero para fianzas de personas insolventes pendientes de juicio, exigiendo que se hipoteque un bien, generalmente la vivienda, para el caso de que el encausado no se presente a juicio o, haciéndolo, no pague los intereses. Si tal acontece, ejecutan la hipoteca rápidamente. En el caso del padre de Ree se había pagado la fianza con un préstamo de este, habiendo desaparecido aquél sin dejar rastro ni presentarse a la vista judicial.

“Winter’s Bone” me gustó mucho cuando la vi en los Alphaville Golem (es típica de esos cines) en la primavera de 2011, animado por la Crítica que la había tratado muy bien (al final inserto los enlaces correspondientes) y por ello os aconsejé verla en uno de mis usuales correos de “Aviso para Cinéfilos y Asimilados” el 05.10.2014, cuando la iban a emitir en La 2. El aspecto más destacable de la película es, adicionalmente a la excelente dirección de Debra Granik, su enorme naturalidad, tanto de las interpretaciones como de las localizaciones y ambientación, desbordando credibilidad en todos sus aspectos. En este sentido hay una secuencia para mí cumbre absoluta del realismo: cuando Ree visita una casa en la que una serie de humildes vecinos se han reunido para tocar/cantar juntos en una sesión privada de música folk. Tan sólo un par de canciones, con subtítulos, extraordinarias. Parece talmente un reportaje de National Geographic, con intérpretes reales de sí mismos. Pero es que la banda sonora es superlativa en calidad pero muy mesuradamente aplicada en momentos muy bien elegidos, ya desde la primera escena.

Una pregunta, especialmente dirigida a las Cinéfilas de 40 y pico: ¿Quién es la actriz, popularísima hace años, que hace un pequeño papel en la antes citada secuencia, ya con 43 años, con pelo rubio oscuro y conservando una belleza de melancólico atractivo? Llamémosla SL y juraría que nuestra Cinéfila colega con las mismas iniciales conoce perfectamente la respuesta.


J. Lawrence y J. Hawkes, ambos nominados al Oscar por esta cinta
No puedo evitar hacer dos comparaciones con sendas películas comentadas en este Foro que estimo pueden estar relacionadas con “Winter’s Bone”:

“Frozen River” (2008), que aquí os comenté el 26 de septiembre de 2009. La comparación entre ambas mejor la podéis leer de la profesional y experimentada pluma de Oti R. Marchante, cuyo enlace inserto al final, que opina: 

"Al estilo de «Frozen River», aquella excelente película de Courtney Hunt que hace dos o tres años saltó de Sundance a los Oscar, «Winter’s bone» traza la misma pirueta y tiene la temperatura y los ingredientes apropiados para pisar sobre sus mismas huellas hacia el éxito, aunque en vez de al norte, esta película dirigida por Debra Granik mira al sur, pero el sur invernal y gélido de los bosques de las montañas Ozark, en Missouri."

Celebro un hecho curioso que hizo justicia a la protagonista de “Frozen River”, la estupenda veterana Melissa Leo, nominada al Oscar a Actriz Principal en 2009, que entonces no ganó, pero sí lo hizo como Mejor Actriz Secundaria por “The Fighter” dos años más tarde, edición en la que esta cinta competió con “Winter’s Bone” al Oscar como Mejor Película.

La otra película que me parece relacionada es “Tres anuncios en las afueras”, dirigida por Martin McDonagh, comentada favorablemente en este Foro por Ana (D) en febrero pasado, con acotaciones adicionales de Arturo y José Ramón, película que obtuvo mayoritariamente buenas críticas, estuvo nominada para siete premios Oscar y ganó dos, Mejor Actriz y Mejor Actor secundario. Yo no la voy a criticar aquí, lo haré subordinadamente en el comentario original de Ana, pero sí quiero opinar que me parece mucho más creíble la llamada “América profunda” de “Winter’s Bone”, que la mostrada en “Tres anuncios en las afueras”, a pesar de contar ésta con un presupuesto ocho veces superior, cuando ambas historias se desarrollan en el mismo estado norteamericano, Misuri, por lo que aconsejo a los que habiendo visto esta última no conozcáis aún la cinta de Debra Granik que lo hagáis, cosa al alcance inmediato de todos los que tengáis contrato ADSL con Movistar, puesto que está disponible sin coste adicional para todos los contratos de fusión desde el más económico, permaneciendo en la oferta de “Cine” sólo hasta el día 30 de este mes, así podréis comparar ambas películas. Pero ya sabéis, tenéis de plazo únicamente dos semanas, aprovechad una tarde/noche de lluvia y, en vez de salir de casa, ved cómodamente una humilde, pero verosímil y excelentemente rodada, cinta. Ahora entenderéis por qué comento, en fecha tan tardía, esta película de hace “sólo” ocho años.

Siguiendo con “Winter’s Bone”, personalmente la califico con un 8, no mejor por sus limitaciones, generalmente achacables a su escasísimo presupuesto, con un honesto guión que huye de la falsa brillantez de incorporar fáciles exabruptos, a la que son tan aficionados muchos guionistas hollywoodenses, porque encuentro que es perfectamente verosímil en tanto en cuanto yo ahora conozco, por lo que me informé, tras ver la película, sobre Misuri y el poco desarrollado territorio de las montañas Ozark donde transcurre la acción, verdadera América profunda de EEUU. Podéis acceder a su tráiler doblado en https://www.youtube.com/watch?v=x375Gig4CSU

¿Y cómo la califica la crítica profesional? En general mejor que yo y unánimemente subrayando su realismo. Para vuestra información adjunto, como es habitual, los siguientes enlaces de referencia:

Comentario en febrero de 2011 de RTVE (Laura G. Torres) con motivo del estreno en España “'Winter's bone', el retrato independiente de la América profunda”:

“…
Este retrato de la población más deprimida de la América profunda viene de triunfar en el festival independiente por antonomasia, el Sundance, donde se hizo con el Gran Premio del Jurado y con el premio Waldo Salt de guiones, y en otros como el Gothan Awards de Nueva York o el Festival de Berlín.


El filme tiene una valoración sobresaliente entre la crítica (95% Rotten Tomatoes, 90% Mettacritic), a la que ha cautivado y que no escatima en elogios, desde 'cojonuda' (San Francisco Chronicle), a 'espectacular por su humanidad, su belleza austera y de infarto' (Wall Street Journal) pasando por 'inolvidable' (Rolling Stone).


Aunque sus cifras de recaudación están muy lejos de cualquiera de sus competidoras, con 6,5 millones de dólares recaudados en EE.UU. (4,7 millones de euros) y casi ocho en todo el mundo, la cinta cuadruplica la inversión de dos millones de dólares que costó producirla. Lleva en cartel 36 semanas consecutivas.”




Oti R. Marchante en ABC: “La América profunda y fría: Crítica de la película «Winter’s bone»”

“…
Debra Granik es generosa en el retrato de ambientes y personajes (suciedad por fuera y por dentro), pero muy astuta en la dosificación y detalles de la trama, que ronronea alrededor del espectador sin dejarse ver con claridad, sino sugiriéndose, desbrumándose. La historia es obviamente dramática, pero su clima es negro turbio y mantiene un equilibrio muy cinematográfico entre lo que muestra (los tipos y entornos) y lo que elude (las causas del drama), hasta conseguir una conversión dificilísima, lo ordinario en extraordinario: una historia que, en esencia, es tópica y habitual en el cine adquiere tonalidades excepcionales y aparece en la pantalla tan original como la vestimenta, el modo de hablar y la ética harapienta del mundo que nos muestra.”

Javier Ocaña en El País: “Fascinante hueso”

“Las películas con hueso hay que atacarlas desde la convicción, el ánimo, la paciencia y el rigor. Requieren un esfuerzo del espectador que, inducido por determinados alicientes, puede decidir no tirar la toalla a pesar de la cuesta arriba. «Winter’s bone», segundo largo de la inédita en nuestro país Debra Granik, es una película con hueso. La información otorgada sobre trama y personajes es mínima. Apenas hay banda sonora de apoyo. Los diálogos que envuelven su intriga criminal casi parecen un jeroglífico. Se acumulan las preguntas sin respuesta. Quizá porque, más que el thriller en sí mismo, lo que le interesa a Kranik son sus personajes y el retrato de un microcosmos rural. Sin embargo, a pesar de las dificultades, sus alicientes iniciales (credibilidad en los ambientes, hermosa fotografía y una heroína adolescente de fuerza, y belleza, arrolladoras) ejercen de señuelo para el esfuerzo. Y al final llega el premio. «Winter’s bone» es dura de roer, pero fascinante.
…”

Jordi Batlle en La Vanguardia: “«Winter’s bone»: Retrato de la miseria moral”

“…
Localizada en las montañas de Ozark, Missouri, los escenarios son desasosegadores: casas ruinosas, granjas grises, caravanas... El apartado sentimental es todavía más deprimente, presidido por la hostilidad, la incapacidad o imposibilidad de generar ternura o estrechar lazos. Ver al tío de la chica intimidar al sheriff con una escopeta da la clave del paisaje humano: los modos del Far West todavía perviven allí. Granik nos sirve el espectáculo en crudo, que la carne ya la ponen en el asador los actores, todos extraordinarios”

Jordi Costa en Fotogramas: “Para amantes de la ficción con voz propia”

"En muy raras ocasiones tiene el espectador la oportunidad de encontrarse con una película que, sin aspavientos y solo con un firme compromiso con el relato que quiere contar, rompe con la tradición de dos géneros: en este caso, el policiaco, en su doble vertiente de narco-thriller y cine de mafias, y el western. Segundo largometraje de Debra Granik –cuya primera película, 'Down to the Bone', lidiaba con las derivas de la drogodependencia funcional de clase media–, 'Winter’s Bone' adapta una novela del maestro del country noir Daniel Woodrell –el autor de 'Cabalga con el Diablo', de Ang Lee–, y cuenta la historia de una búsqueda en el hostil territorio de las comunidades de cocineros de crack en las montañas Ozark, en Missouri. Con ecos del 'Valor de ley' de Charles Portis (novela que rompió con la mirada masculina del western), 'Winter’s Bone' articula un microcosmos inédito y acaba formulando un discurso matizado y complejo sobre la feroz defensa de la identidad (familiar, genética), en el seno del asfixiante y opresivo trenzado de códigos y lealtades de una comunidad firmemente asentada en las últimas fronteras de la marginalidad. Granik sabe contar la odisea de su heroína Ree sin sucumbir al golpe bajo sentimental, pero sin renunciar a la poesía de gran calado."


Buen Cine, Amigos. Si veis “Winter’s Bone” creo que os interesará mucho porque es un retrato creíble del más profundo Misuri, en opinión de la totalidad de la crítica que he consultado y, más modestamente, en la mía.

Y, por favor, los que finalmente la veáis, compartid vuestros comentarios en el Foro.

Manrique

PD: Querida, si me permites el platónico calificativo, Jennifer (Lawrence), habiendo protagonizado tan bien esta muy notable película, ¿cómo es posible que aceptaras rodar la infame  trilogía "Los juegos del hambre", que consiguió dejarme KO ya a la media hora de su primera entrega? Me temo que tengo la respuesta, aunque tu conocimiento del español presumiblemente no te va a permitir captar la rotundidad del gran Quevedo: "Poderoso caballero es Don Dinero". Me quedo mil veces con la humilde Ree en vez de la supergirl Katniss.  

domingo, 4 de noviembre de 2018

La sociedad literaria y el pastel de piel de patata

Chic@s, como sigo sin entender los circuitos actuales de exhibición de las películas y me temo que en breve desaparecerá de las carteleras, corro a recomendaros la película que vi ayer: “La sociedad literaria y el pastel de piel de patata”.

Se trata de una escritora inglesa que va descubriendo poco después del final de la segunda guerra mundial una historia ocurrida durante la ocupación alemana de una de las islas inglesas del Canal de la Mancha.

La forma de contarla te hace seguirla con mucho interés y además intercala algunos aspectos del mundo de la edición que tanto nos atraen a algunos de nosotros.