martes, 2 de agosto de 2016

¡Viva Premura!

Cuentan las leyendas locales que, con motivo de la visita a Betanzos de un candidato electoral cuyo nombre nadie recuerda, se organizó un mitin en la actual plaza Hermanos García Naveiras. Para caldear el ambiente, el candidato gritó:

¡Betanceiros! ¿Qué queredes?

La respuesta fue unánime: ¡Que suba o pan e que baixe a caña! (se referían al aguardiente, nombrado así por extensión del ron, que se llamaba entonces “Caña de Holanda”).

El candidato, populista como la mayoría (no, no era de Podemos), se apresuró prometer: Iré a Madrid y lo resolveré con premura.

La respuesta de los oyentes fue de nuevo unánime (y ostentórea, como habría dicho Don Manolo Fraga): ¡Viva Premura!

Sirva esta anécdota, negada en el propio Betanzos pero bien recordada en todos los pueblos, villas y parroquias de los alrededores, como introducción a una breve visita que hicimos recientemente a la antigua capital de una de las siete provincias del Antiguo Reyno de Galicia.

Esta condición de capital parece ser que les creó bastantes enemistades a los betanceiros, tenidos desde entonces como paletos pagados de sí mismos. Sirva como ejemplo una canción popular gallega que habla de “arroz con chícharos, patacas novas, xurelos de Betanzos e máis cebolas”, con toda la coña si tenemos en cuenta que la ciudad se encuentra al fondo del estuario del río Mandeo, a unos quince kilómetros del mar. Eso sí, cuando la canta un  betanceiro cambia xurelos por repolos.

Pese a la envidia de sus vecinos, la verdad es que la ciudad tiene muchas cosas que ver. A continuación describo las que me dio tiempo de ver en una breve visita.

Si llegamos andando desde Ferrol por el mal llamado Camino Inglés, o aparcamos el coche en el subterráneo de la plaza con la que comienza este texto, justo enfrente de la oficina de turismo, nos encontraremos con una curiosa estatua de dos señores, con sendos mostachos decimonónicos, uno de ellos señalando a lo lejos y el otro hablando por teléfono, en la que creo que es la primera representación escultórica de esta actividad.

Se trata de los hermanos Jesús y  Juan García Naveiras, que en su día emigraron a Buenos Aires siguiendo la estela de miles y miles de paisanos suyos. A diferencia de la mayoría de los emigrantes, estos hicieron fortuna y cuando volvieron a su pueblo decidieron emplear una parte considerable de la misma en llevar el progreso a sus vecinos. Y para ello aplicaron una política muy sencilla y muy propia de la época: educación, trabajo, y un poco de higiene.

Así, construyeron a sus expensas un gran lavadero público con capacidad para más de veinte lavanderas, un asilo-hospicio, un gran centro escolar, la Casa del Pueblo, una residencia para niñas discapacitadas, otra para monjas enfermas o ancianas, y el sorprendente Parque del Pasatiempo, del que hablaremos más adelante.

Desde la oficina de turismo nos dirigimos a la ciudad vieja, en su día totalmente amurallada, a través de la llamada Porta da Vila, que de puerta no conserva más que el nombre. Con la llegada del progreso y los ensanches, se derribaron este y muchos otros tramos de muralla para facilitar el crecimiento de la ciudad.

En el interior del casco antiguo se conservan no solo el trazado medieval de las calles y las murallas, sino también muchas casas tradicionales en mejor o peor estado. Y, sobre todo, tres iglesias góticas que solo por sí mismas ya justificarían la visita a la ciudad.

La primera que visitamos, la de Santiago, se ubica en el punto más alto de la villa, sobre otra románica de la que no se conserva nada salvo en la portada principal, que aunque gótica reutiliza numerosas imágenes y elementos decorativos románicos. Y a su vez la iglesia románica es muy probable que se elevara sobre un poblado celto-romano, como indica el nombre de una de las calles que allí confluyen, la Rúa do Castro.

En el interior, como toda iglesia gallega que se precie, tiene un magnífico retablo barroco. Lástima la reconstrucción que a principios del siglo pasado se hizo a la fachada principal, en la que se le añadieron sendas torres rematadas con agujas de cemento.

Como curiosidad, la torre del reloj adosada a la fachada que da a la Plaza de la Constitución, de la misma época de la iglesia, no tiene nada que ver con la misma, sino que es propiedad municipal. Eso mientras el obispo no se la apropie por la misma cara, inmatriculándola a nombre de la Iglesia como han hecho en tantos lugares de España.

La segunda, de Santa María del Azogue, no tiene nada que ver con el mercurio. Parece que su nombre deriva, muy corrompido con los siglos, de un zoco o mercado que se instalaba en las proximidades. Y no es casualidad que el actual Mercado Municipal se levante a escasos metros de la iglesia, o que algunas de las calles cercanas lleven nombres de los gremios que allí tenían sus talleres-tienda: Ferreiros, Pescadería, Sombrereiros, Prateiros… Allí al lado se encuentra una callejuela de nombre precioso: Rúa do Desengano.

Volviendo a la iglesia, la portada principal es muy similar a la de la Iglesia de Santiago, con imágenes de músicos y algunas estatuas que recuerdan al Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago de Compostela. En el tímpano de uno de los portales laterales, un relieve muy deteriorado muestra una representación sui generis del juicio final: un ángel pesa en las almas, mientras que unos demonios intentan desequilibrar la balanza tirando de uno de los platos. Claro que para compensar el ángel apoya el extremo de una cruz en el otro plato.

La tercera y última iglesia, la de San Francisco, en una primera impresión podríamos pensar que está dedicada a “O Santo Porquiño”. En lo alto del tejado de la nave más visible se eleva la estatua de un cerdo, coronada con una cruz, y este motivo del cerdo se repite por todo el interior de la iglesia, a veces acompañado de osos o vacas.

Pero no se trata de un culto idólatra, sino de una demostración del poder de una de las familias más importantes de la nobleza gallega en la Edad Media: Los Andrade. El porco (cerdo o jabalí) y el oso eran los animales totémicos de este clan, que en su día extendieron sus dominios por buena parte de la actual provincia de A Coruña: Ferrol, Pontedeume, Neda, Cedeira, Vilalba y Ortigueira se encontraban entre sus posesiones, y cuando Carlos III decidió construir los astilleros ferrolanos primero tuvo que negociar con los Andrade para que le cedieran los terrenos.

 De cómo se hicieron los Andrade con estas tierras nos puede dar una idea que uno de ellos, Fernán Pérez de Andrade, era apodado O Bó (el bueno), por contraposición a su sucesor Nuno Freire de Andrade O Mao (el malo). ¡Miedo me da! Por lo menos a los betanceiros les queda el honor de haber formado el primer movimiento hirmandiño, al haberse sublevado junto con los campesinos, burgueses y marineros de Ferrol y Pontedeume contra los desmanes de este cabrón. Ni que decir tiene que la sublevación, denominada Irmandade Fusquenlla y acaudillada por Rui Sordo, fue derrotada por las fuerzas unidas del rey Juan II y de los Andrade.

El poder de la familia, ya importante antes, se multiplicó cuando O Bó tuvo la suerte de apoyar al bando ganador, el de Enrique de Trastamara, en su disputa dinástica contra Pedro I El Cruel. En realidad, los Andrade y los Trastamara eran vecinos, ya que el Condado de Trastamara se extendía, como su nombre indica, tras el río Tambre, que pasa a pocos kilómetros de Betanzos.

Pero dejémonos ya de iglesias y pasemos al monumento más lúdico de esta ciudad: El Parque del Pasatiempo. Como ya decía más arriba, lo mandó construir Juan García Naveira, a finales del siglo XIX.

Los objetivos del parque, fieles a la mentalidad ilustrada de los Naveira, eran tres. Uno, declarado: dar trabajo a los más desfavorecidos (hasta 200 personas llegaron a trabajar en su construcción, que duró casi 20 años) y recaudar fondos para el asilo fundado por los hermanos.
Otro, explícito en el contenido del parque: Instruir a sus paisanos en las maravillas del progreso, la historia natural, y cuantos temas le parecieron de interés a su fundador. Así, tenemos una efigie de un buzo, una gruta con dinosaurios o un  friso de relojes de las principales capitales del mundo.

El tercer objetivo, no declarado, era el de mostrar sus viajes por todo el mundo; algo así como esos álbumes de fotos que prepara todo viajero que se precie, para demostrar a sus pacientes amigos que efectivamente ha estado en los países que cuenta. Por eso podemos encontrar un mapa del Canal de Panamá de varios metros de largo, o unos relieves de tamaños natural que representan a los Naveira visitando las Pirámides subidos a unos camellos, o recorriendo la Gran Muralla.

El destino del parque, bien triste, corrió parejo al de la España de la época. Aunque los hermanos Naveira no estaban del todo mal considerados por el franquismo oficial, en 1936 el parque construido para la ilustración y el bienestar de las clases populares fue transformado en campo de concentración, y en los años siguientes los sucesivos gobiernos municipales se dedicaron con saña a derribarlo, construyendo en su lugar un  campo de fútbol, un auditorio, la Avenida Manuel Fraga Iribarne, otro parque mucho más pobre…

Hubo que esperar a 1986 para que el ayuntamiento comprara y conservara lo poco que no se había destruido durante la dictadura franquista. Hoy solo queda en pie una décima parte de este monumento.

jueves, 30 de junio de 2016

Sólo le pido a tu dios

! Que sí !

Que yo sólo le pido a tu dios que lo injusto no me sea indiferente.
Que la reseca muerte no me encuentre vacía y sola sin haber hecho lo suficiente.
Que sólo le pido a tu dios que el dolor no me sea indiferente. 
Que tu dolor no me sea indiferente.
Que no me abofeteen la otra mejilla después de que una garra me arañó a esta suerte.
Sólo le pido a tu dios que la guerra no me sea indiferente porque es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente.
Aquí tienes a mi querida Mercedes cantando alto y fuerte y a su lado a León Giego, aquél que supo escribir lo que hacía falta. León, el que tuvo arreos para decir lo que sale del alma a golpe de tambor y fuerte.Si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente.
Sólo le pido a tu dios que nuestro futuro no me sea indiferente.
Desahuciado está el que tiene que marchar a vivir una cultura diferente, ¡mierda!

No lo olvides... y canta alto, y pisa fuerte tú.
Alza la mirada, grita, pelea, lucha por un mundo mejor, hazlo y ayúdame a hacerlo.Sólo pido que las fuerzas no falten, que siempre el dolor ajeno me turbe, que lo injusto no me sea familiar, que las bofetadas sean de quita y pon. 

Sólo le pido a tu dios que las guerras no me maten, que por muy culpables que sean no puedan vencer la inocencia de la gente.
Sólo le pido a tu dios que yo sea capaz de seguir siendo quien soy.Sólo le pido a ese dios que el engaño no me sea indiferente, si un traidor me puede y unos cuantos lo ven, que esos cuantos no miren a otro lado fácilmente.
Sólo deseo que nuestro futuro no nos sea indiferente. 
Que vivamos una cultura diferente sin ser desahuciados. Sólo quiero que los monstruos grandes no nos pisen fuerte.
Canta, grita, alza tu voz, pelea, siente, padece, ama, entrégate, dime, habla, escucha, siente, haz.
Quiéreme.


lunes, 27 de junio de 2016

El Mal, víctimas y verdugos: "Magical Girl" (España 2014) de Carlos Vermut


Queridos Cinéfilos:

Por puro azar, sin buscarla, simplemente porque se me ocurrió “explorar” La 2 la noche del domingo 12 de junio, empecé a ver “Magical Girl” cuando ya llevaba unos pocos minutos en emisión (película sobre la que no había leído ni una sola crítica, aunque os parezca raro en mí, únicamente me sonaba que a Bárbara Lennie le habían dado el Goya como Actriz Principal), a la buena de Dios, para ver si me interesaba o mejor ponía un dvd de Leonard Cohen con su gira de 2008, sí, ése que he visto ¿25 veces?.

Un cuarto de hora después ya estaba enganchado a la hipnótica película. Cuando terminó, a medianoche casi exacta, decidí, sin la mínima duda, quedarme al coloquio posterior a pesar de la hora.

Luis, el padre (Luis Bermejo), con su hija
    Tras tantos “considerandos”, creo que “Magical Girl” es una de las películas españolas más interesantes de los últimos años y que su director-guionista Carlos Vermut (creo que oficialmente se llama Carlos López del Rey, por cierto, persona físicamente de aspecto muy tradicional, nada en línea con su rompedor seudónimo) se puede sentir orgulloso de su trabajo. Esta es su segunda película; la primera, "Diamond Flash", se "estrenó" únicamente en la red, con muy buenas críticas, y se puede ver por solo 2,95€ en Filmin, cosa que aún no he hecho. 

    Volviendo a “Magical Girl”  le voy a dar un 9 en calidad global; en interés le daré  un 10, todo ello porque:

    Luis buscando ayuda
    • La esencia de la trama es, en mi interpretación, éticamente trascendente e inquietante: cómo una víctima se convierte en verdugo de una nueva víctima, y este ciclo se repite… ¡Cómo me gustan los modelos que recuerdan a la cinta de Moebius!. ¿Será porque nací un día 8?.
    • Me impacta el escalofrío que me recorre cuando constato la existencia del Mal, con mayúsculas, del que nunca he dudado, como, por ejemplo, concluía Coppola en “Apocalypse now”. Como señalan varios críticos, es muy de agradecer al director que, muy inteligente y pudorosamente, opte por no mostrarlo explícitamente y dejarlo a la imaginación del espectador, como hacían los auténticos maestros del buen Cine de terror.
    • La estructuración de la película me parece formidable. Me recuerda a la de “La soledad”, de Jaime Rosales, que aquí alabé hace años. No sé si alguno de vosotros me hizo caso y la vio...
    • Me parece un gran acierto que el guión no nos facilite todos los datos y piezas para permitirnos que, al final, consigamos tener completo el puzle, como siempre ocurría con los casos de Poirot. A algunas personas les puede disgustar que sea así. Yo lo celebro: el resultado es que nos faltan piezas, como siempre ocurre en la vida real.
    • Respecto a las interpretaciones, excelentes los tres personajes principales, Bárbara Lennie, José Sacristán y Luis Bermejo, este último completamente desconocido para mí con anterioridad. Muy adecuada la niña debutante, Lucía Pollán, Bien el resto.
      Bárbara (Bárbara Lennie) y Damián (Pepe Sacristán)
      • Las localizaciones y la fotografía, sobresalientes.

      Entonces, ¿cuál es el “pero” para bajar de 10 de interés al 9 global? En mi opinión, algunos pequeños defectos del guión y un posible forzamiento para conseguir cerrar un “ciclo” perfecto. No puedo dar más pistas.

      Os aconsejo firmemente que la veáis en vuestra casa, disponiendo para ello del enlace gratuito de rtve.es que adjunto o mediante un pequeño pago en alguna web perfectamente legal.

      ¿Y qué opina la crítica profesional?. Pues le da, en general, excelente nota y con análisis más finos que el mío. Para vuestro conocimiento adjunto, como es habitual, los siguientes enlaces de referencia:

      Alicia (Lucía Pollán) con su ansiado traje
      Presentación de la película en el programa semanal “Días de Cine” en La 2 de TVE (7 min, incluyendo el tráiler de fondo):

      La película íntegra disponible “A la carta” en rtve.es (116 min), ahora hasta el 16.05.2024:

      Presentación y coloquio posterior en TVE2:

      Crítica de Oti R. Marchante en ABC: “Caperucita, o el Lobo”

      “Hay un extraño desapego de Vermut hacia el interior de sus personajes, pues nos los muestra en toda su complejidad y ciclotimia como quien disecciona un insecto, pero, al tiempo, nos los hace cercanos, comprensibles en su sordidez?, como si los quisiera encuadrar en un ambiente sucio, agresivo, de mundo en crisis, de actualidad perversa, de desesperación justificada. Y es al tiempo una película que no elude lo peor, lo más oscuro, y hace una elipsis que se agradece al dejarnos a este lado de la puerta cerrada a terribles secretos. Es, pues, una película sin fórmula, sin género, que no presume de su aire metafórico, que esconde o confunde la bondad y la maldad de sus personajes, que presenta un perfecto tramado y sugiere su doloroso reverso, y que tiene, además de la enorme interpretación de José Sacristán con su temor a sí mismo, la de la hipnótica Bárbara Lennie y el sorprendente Luis Bermejo”

      Opinión de Carlos Boyero en El País: “Turbias ficciones, horrores reales” 

      “Un raro en el mejor sentido el tal Carlos Vermut, un raro con talento, no un vacuo profesional de la impostura pretenciosa”

      Carlos Vermut, director-guionista
      Comentario de Luis Martínez en El Mundo “Un precipicio en la parte de atrás”

      “'Magical girl' es el ejercicio de cine más interesante, profundo y cabal que ha conocido el cine español en tiempos. Y todo ello con un único propósito: hacer dudar, volver la mirada hacia el vacío que necesariamente se abre a los pies. Otra producción es posible. La realidad como enfermedad”
      http://www.elmundo.es/cultura/2014/10/17/543fd79822601daf658b458b.html

      Buen Cine, Amigos. No os lo perdáis. Os interesará mucho, espero.

      Y, por favor, los que finalmente la veáis, compartid vuestros comentarios en el Foro.

      Manrique

      lunes, 20 de junio de 2016

      El crómlech de los almendros

      En un reciente viaje a Lisboa para celebrar mi jubilación, habíamos decidido parar a comer en Évora, pero nada más salir de la autopista vimos una indicación: “Cromeleque dos Almendres”. En mi vida había visto un crómlech, así que no lo dudamos. Por una carretera secundaria llegamos en unos minutos al pueblecito de Nuestra Señora de Guadalupe, del que arrancaba una pista de tierra, con sendos carteles indicando el crómlech y el menhir de Os Almendres.
      Con mucha precaución para no golpear los bajos del coche, nos adentramos unos cinco kilómetros en una dehesa, hasta encontrarnos con la maravilla: En lo alto de un cerro, sobre una ladera orientada al este y con unas vistas espectaculares de la campiña circundante, se extendían los crómlechs, porque en realidad eran dos. Uno, formado por tres círculos concéntricos, de unos ocho mil años de antigüedad, y otro constituido por dos elipses también concéntricas, de “solamente” cinco mil años. Algunas de las piedras, de entre uno y dos metros de alto, mostraban vestigios de petroglifos, pero bajo el inclemente sol del mediodía era casi imposible distinguirlos.
      Según el panel situado en el aparcamiento, representaban el sol, la luna, las estrellas y algunas figuras antropomorfas, pero la verdad es que no fui capaz de reconocer ninguna de estas imágenes. Parece mentira que hace ya ocho milenios que un grupo de personas dedicaran una tremenda cantidad de trabajo (sin ruedas, sin animales de tracción, solo a fuerza de brazos y como mucho de rodillos) a mover unas cien piedras y levantar aquel monumento para mayor gloria de sí mismos, o de sus dioses si es que los tenían.

      Lo único que se sabe a ciencia cierta es que los dos centros de la elipse y el del círculo están en línea recta y que coinciden con la orientación Este-Oeste, marcando así los puntos de salida y puesta del sol durante los equinoccios. Pese al calor (mediodía de junio, a pleno sol), el lugar impresionaba e invitaba a quedarse, disfrutando de las sensaciones y de la paz. Los pocos visitantes (alemanes en su mayoría) guardábamos un respetuoso silencio, y no se oía ni una voz, ni un sonido telefónico, ni siquiera un silbido de Twitter. Solo el murmullo del viento entre las hojas de los alcornoques, el zureo de una pareja de palomas torcaces y el golpeteo de un pájaro carpintero en un pino cercano ponían la música de fondo.
      En el mismo panel informativo de la entrada leímos que en la comarca se conservaba un número considerable de dólmenes, menhires, crómlechs y otros vestigios neolíticos. Intentaré volver en otra ocasión para irlos recorriendo con base en Évora.
      Volvimos por la misma pista, y antes de llegar al pueblo dejamos de nuevo el coche, para caminar unos doscientos metros por un senderito entre sembrados y alcornoques y llegar al menhir de Los Almendres. Una única piedra de granito, de tres o cuatro metros de alto, se erguía en un claro en lo alto de otra colina.
      Al parecer, si no fuera por los árboles el menhir se vería desde los crómlechs, y la línea que lo unía con el centro del círculo marcaba exactamente el nacimiento del sol en el solsticio de verano, una de las fiestas más universales entre los pueblos primitivos y otros no tan primitivos, que los católicos se han apropiado como noche de San Juan. Al monolito le calculo unas veinte o treinta toneladas; ni el mismo Obélix habría sido capaz de colocarlo allí sin ayuda.
      No puedo dejar de hacer mención a los para mi desconocidos propietarios de la Herdade dos Almendres, el cortijo en cuyas tierras se encuentran estos monumentos, que no solo permiten el acceso sin restricciones sino que mantienen en buen estado el entorno.

      miércoles, 8 de junio de 2016

      Jaque al rey

      Jaque al rey, segunda parte de House of Cards
      Michael Dobbs
      Cuenta el autor, al final de la novela, (en los agradecimientos), que fue su tía quién lo puso todo en marcha; ya que le llamó por teléfono  a medianoche, tras la emisión del último episodio de la serie House of cards,  de la BBC, para quejarse: << ¡Han dejado que el muy desgraciado se saliera con la suya!>>
      No es la primera vez que el autor se siente motivado por alguien de su entorno para iniciar una nueva novela. Me cae simpática esta actitud y, además por qué no va a ser verdad.
      Hubo un tiempo en que a los reyes se les cortaba la cabeza, como a Carlos Estuardo, defensor de la fe y rey por derecho hereditario de Gran Bretaña e Irlanda, en 1649. Hoy en día, los reyes se ven obligados a abdicar, no pueden decir lo que piensan y se deben mostrar siempre de acuerdo con el primer ministro.
      La novela arranca con la renuncia de Henry Collingridge como primer ministro y la elección de Francis Urquhart. Es importante este cambio, ya que el nuevo primer ministro no llega después de unas elecciones, sino después de una serie de intrigas que se relatan en la primera parte.
      Francis Urquhart comenta con su esposa, después de despachar con el rey. ” El trabajo de rey es dar fiestas en el jardín y librarnos de la molestia de elegir a algún otro como presidente, no andar por ahí interfiriendo en los asuntos de Gobierno”. No se caen bien el rey y el primer ministro, lo que desencadenará una lucha de poder a poder.
       Benjamin Landless, magnate y amo del Telegraph,  tampoco tiene muchos escrúpulos a la  hora de destruir la carrera del hombre que está a punto de renunciar al poder y al prestigio del cargo de primer ministro, Henry Collingridge, a favor de Francis Urquhart. Con el lema: la información es poder y dinero, intentará convencer  a Sally Quinn, una periodista americana, llegada al Reino Unido huyendo de su Boston natal, de un divorcio y de la pérdida de un hijo, para que, como experta en sondeos de opinión, colabore con él; << porque los sondeos de opinión no son análisis objetivos. Son noticias. Si un editor quiere que un asunto se mueva, les encarga a personas como usted que investiguen un poco. Conoce las respuestas que quiere y el titular que va a sacar, tan solo necesita unas cuentas estadísticas para que el asunto tenga visos de autenticidad. Los sondeos de opinión son las armas de la guerra civil. Acabar con un gobierno, demostrar que la moral nacional está siendo masacrada, establecer que todos queremos a los palestinos o detestamos el pastel de manzana. No se necesitan hechos, sólo la aprobación de un sondeo de opinión>>.
      Con estos tres pilares de personajes, Michael Dobbs escribe una novela política, en la que hay muy poco de política y mucho de venganza personal.
      Hay muchos que creen que la política es supervivencia, pero Urquhart va un poco más lejos, ¿De qué servía entablar la batalla de ideas y de egos si al final a uno sólo le quedaba la supervivencia? El éxito en la política requería sacrificios, preferentemente de los demás y él ya había sacrificado lo suficiente en su momento. Amigos, colegas, los más cercanos a él. Había empujado, dado codazos, los había arrojado  desde azoteas y bajo las ruedas de la opinión pública. Y nunca se arrepintió. El liderazgo traía consigo unas responsabilidades asombrosas e ineludibles con respecto a la vida y la muerte, y él sabía que era digno de semejantes decisiones.
      Landless también habla de supervivencia cuando Sally le pregunta: ¿qué saco yo?  Y responde: Una garantía de supervivencia y, añade, una oportunidad de ganar mucho dinero, de llegar a donde quiere llegar, a la cima. De demostrarle a su exmarido que no solo puede sobrevivir sin él sino que encima puede triunfar. Es eso lo que quiere, ¿no?
      Todo esto ocurre el mismo día de diciembre, de la primera semana. A partir de aquí y hasta la segunda semana de febrero del siguiente año y en poco más de trescientas páginas asistimos a cambios inesperados.
      Me parece una lectura muy recomendada, precisamente ahora, que estamos en vísperas de elecciones.
      Una aclaración: en todo momento mi comentario va dirigido al libro de Michael Dobbs, Jaque al rey y nunca a las versiones de las series de televisión (BBC y Netflix) que como ya comenté en su momento difieren sensiblemente.

      Buen día de elecciones y mejor lectura.

      martes, 31 de mayo de 2016

      Didáctica parábola: "El olivo" de Icíar Bollaín... con guión de Paul Laverty


      Queridos Cinéfilos:

      Descubrí a Icíar Bollaín ya desde su primera aparición en el Cine: era “Estrella” adolescente (como niña la intérprete fue Sonsoles Aranguren), uno de los dos principales personajes y, a la vez, narradora de la historia en “El Sur”, la maravillosa película de Víctor Erice que opino (creo que en ello no difiero demasiado de los críticos más relevantes) es la mejor película española de los últimos 50 años, a la que sólo considero razonable comparar con “Los santos inocentes” de Mario Camus, “El espíritu de la Colmena”, también de Erice, “Secretos del corazón” de Moncho Armendáriz y quizás alguna(s) otra(s) en la(s) que ahora no caigo.

      Después Icíar ha actuado en veintitantas películas, entre ellas “Tierra y libertad”, dirigida por Ken Loach en 1995, (basada libremente en la participación de George Orwell, como voluntario extranjero encuadrado en las columnas del POUM y la CNT-FAI, en los combates en el frente de Aragón durante el primer año de la Guerra Civil Española; a partir de mayo de 1937, la “cosa” cambió drásticamente: aconsejo fervientemente leer la imprescindible reseña autobiográfica  “Homenaje a Cataluña” donde Orwell relata su increíble peripecia dentro de la “pequeña guerra civil” que se desató ese mes en Barcelona entre las milicias trotskistas del POUM, apoyadas por la FAI, contra las unidades militares controladas por el comisariado del PSUC y ERC, de facto contra todas las fuerzas de la Generalitat y del mando central del Ejército Popular, rebelión interna en el bando republicano que se saldó tras una semana de lucha y con Orwell, que estaba hospitalizado por una herida recibida en el frente, escapando a Gran Bretaña, eso sí, con mucha mejor suerte que Andrés-Andreu Nin, líder máximo del POUM, pero de eso se habla y escribe poco porque la mano del “Gran Hermano” y de sus lacayos era, y siguió siéndolo muchos años, larga y terriblemente poderosa, ¡que se lo pregunten al ectoplasma de Trostki!), premiada como la Mejor Película del año por la Academia Europea, aunque a mí no me parezca una de las mejores de Ken Loach, prefiero su magnífica “Lloviendo piedras”, la muy buena “Mi nombre es Joe”, “Sólo un beso” o la inquietante “Agenda oculta”; tengo ganas de ver “El viento que agita la cebada”, que se me escapó.


      Laverty, Yolanda Flores (crítica de RNE) y Bollaín 
      En ese mismo año, Icíar Bollaín decidió pasarse al otro lado de la cámara con su fresco largometraje “Hola, ¿estás sola?”, habiendo dirigido desde entonces una decena, entre ellos el más celebrado ha sido, probablemente, “Te doy mis ojos”. A mí también me gustó mucho “Flores de otro mundo”.

      Durante el rodaje de “Tierra y libertad”, Icíar, que tenía el papel de miliciana anarquista, se supone que trabó amistad con el guionista “fijo” del director, Paul Laverty, que debía andar por allí,… del que sigue siendo pareja actualmente y con el que ha contado como responsable del guión para dos de sus películas, “También la lluvia” (que no he visto) y  la última, “El olivo”, que es de la que paso a opinar tras el casi inevitable preámbulo con los antecedentes que considero significativos para “entender” el resultado.

      Tras las referencias anteriores no sorprende que Icíar Bollaín parezca que comparte la ideología militante que impregna todo el Cine de el tándem Loach-Laverty, no en vano aquél es considerado como uno de los más izquierdistas entre los buenos directores europeos actuales, teniendo todas sus obras un fin didáctico y defendiendo siempre a los más desfavorecidos frente a una real o presunta "frialdad" de los aparatos del Estado o, a veces, de la Sociedad en su conjunto, habiendo “levantado ronchas” algunas de sus películas, como, por ejemplo, “Agenda oculta” respecto al Gobierno Británico, en la que, si no recuerdo mal, se acusaba directamente a la policía y autoridades del Ulster de “entorpecer” la investigación de un atentado unionista que acabó con la vida de un miembro de una comisión independiente norteamericana que, sin ser “invitada”, se dedicó a investigar la situación de los presos del IRA en Irlanda del Norte durante los primeros 80s.


      El abuelo con Alma, todavía niña, delante del Olivo
      Considero a Icíar menos radical que Loach, de forma que en “El olivo”, como muy bien señala Oti. R. Marchante (ver el enlace que facilito al final), la radicalidad se aplica a defender un principio absolutamente tradicional y hasta conservador: el respeto y cariño para los ancianos de la familia, en este caso por parte de una nieta, postadolescente contestataria, Alma, hacia el abuelo con un alzhéimer bastante avanzado al que intentan “gobernar” sus hijos, que fueron sensibles ante una oferta económica por una importante cantidad de dinero para que vendieran un olivo milenario que el abuelo consideraba como símbolo de sus tierras de cultivo, operación que había chocado frontalmente contra la tradicional terquedad del anciano cuando aún no lo era.

      El desarrollo del conflicto da lugar a una hispánica “road movie”, con refrescantes gotas de humor, en una operación liderada por Alma (excepcionalmente interpretada por la principiante Anna Castillo) para resolver la situación, organizando un “viaje de recuperación del árbol” para el que ella “enrola” a su tío (fantástico Javier Gutiérrez, al que descubrí en “Woyzeck”, según os comenté aquí) y a su compañero de trabajo (muy bien el para mí desconocido Pep Ambrós), que también pretende serlo de otras cosas, con poco éxito, pero que nunca la deja en la estacada.

      Lo peor del guión es la escasa sutileza y originalidad en algunas situaciones y episodios, lo que es señalado por las críticas que refiero al final, de Carlos Boyero y Luis Martínez. Yo me temo que este defecto es el inevitable “toque” Loach-Laverty que contamina las películas de Bollaín con guión de su “loachiano” esposo.


      El audaz trío "expedicionario" en Alemania
      Y no sigo, porque esta es la vez que creo más coincido en la opinión sobre una película con mi crítico más cercano, Oti R. Marchante, con el que suelo estar generalmente muy de acuerdo, pero esta vez ainda mais. No voy a reinventar la rueda, mejor leéis su crítica, si os apetece. Eso sí, quiero calificar cinematográficamente esta amena película como notable y ya más personalmente como entrañable, a pesar del defecto antes señalado, que, en mi opinión, no la lastra demasiado porque Bollaín sigue manteniendo en sus ojos, y yo diría que también en su corazón, el amor por los mayores (me estoy refiriendo al padre, que al principio parece que va a ser casi el “malo” de la película en su papel de hijo que ha sufrido durante toda su vida a un terco y mandón padre-padrone que ahora, ya anciano y abuelo, a todos nos parece entrañable) que como la adolescente “Estrella” mostraba en “El Sur” hacia su infeliz padre.

      Por cierto, premio para el Cinéfilo que encuentre en el anterior párrafo un semioculto “guiño” cinéfilo sesentero… ¡A ver quién lo comenta!. Se agradecería.

      Aquí van los accesos habituales a las críticas antes referenciadas y a la siempre interesante presentación de la película en “Días de Cine”:

      “Días de Cine” en La 2 de TVE (6 min, incluyendo el tráiler de fondo):

      Crítica de Oti R. Marchante en ABC: “Radical y conservadora

      “El cine de Icíar Bollaín siempre busca acomodo en el ideal ético de su directora (y de su guionista, cuando es, como en este caso, su marido Paul Laverty, también guionista de Ken Loach). ‘El olivo’ cuenta una historia de transmisión familiar mediante el poético ejemplo de un olivo milenario que el abuelo padece su pérdida, los hijos «gozan» su venta y la nieta (la protagonista) intenta recuperar con el ecológico y psicológico fin de restaurar el entorno. Película, por lo tanto, tan progresista como en el fondo conservadora, y que tiene como puntal la extraordinaria interpretación de Anna Castillo de su extraordinario personaje, una joven de aspecto descuidado, de moral aparentemente relajada, pero con unos principios absolutamente insobornables y capaz de cualquier cosa por hacerlos prevalecer, como un personaje de Howard Hawks. Lo cierto, es que la grandeza de este personaje impregna toda la trama de la historia y convierte en grande a todos los personajes y todos los actos que ocurren a su alrededor. Con una pizca de aderezo de «road movie», todo y todos confluyen hacia la moral y la moraleja, que viene a decir que lo auténticamente radical está en el talento y la voluntad de saber conservar”

      http://hoycinema.abc.es/critica/20160506/abci-critica-olivo-201605052122.html

      Crítica de Carlos Boyero en El País: “Buenas intenciones, tibio resultado

      “En la pantalla y en la vida real la mirada de Icíar Bollaín posee misterio, curiosidad, inteligencia y también puede ser burlona. Al igual que nos ocurrió con la niña Ana Torrent en ‘El espíritu de la colmena’, casi todos los espectadores nos quedamos colgados con la adolescente Icíar Bollaín en ‘El Sur’, interpretando a esa cría que amorosamente era cómplice de su atormentado padre, pero que no puede evitar que éste sea trágicamente derrotado por sus fantasmas, sus recuerdos, la sensación de lo que pudo haber sido y no fue.

      La actitud del cine de Ken Loach imagino que siempre ha sido un modelo para Icíar Bollaín. Por mi parte, es un director que a veces me interesa mucho, sobre todo cuando centra sus lacerantes y subversivas historias en universos que conoce y los hace verosímiles, y en otras ocasiones me resulta tan previsible como aburrido. No solo de buenas intenciones vive el cine.

      Y lamentablemente vuelve a ocurrirme lo mismo con ‘El olivo’. Narra la lucha de una cría muy gritona, llena de incertidumbres pero con sentido moral como para lograr que el olivo milenario que ha vendido su agobiada familia para que decore el vestíbulo de una multinacional retorne a su sitio natural, a sus raíces. El simbolismo es tan evidente como cansino. Y vale. Todo lo que de verdad importa está en venta. Pero quedan rebeldes. Pues vale”



      Comentario de Luis Martínez en El Mundo “El olivo: excesos metafóricos

      "La historia quiere ser una alegoría, fábula y metáfora. El problema es la evidencia, la obviedad.

      Demasiada metáfora de lo mismo.
       
      Lo mejor: Las brillantes interpretaciones de Anna Castillo y Javier Gutiérrez rescatan la película de lo más evidente"



      Buen Cine, Amigos.

      Manrique

      domingo, 29 de mayo de 2016

      Salud Hernández Mora,

      Salud Hernández Mora
      Salud Hernández Mora es la periodista recientemente liberada por el E. L. N. después de un secuestro de siete días. A estas alturas no voy a añadir más de lo que se ha dicho  en los medios de comunicación sobre su secuestro y liberación en uno de los territorios más golpeados por la guerrilla colombiana.
      Mi intención es alabar a dicha escritora por su sensibilidad y bondad ante los más pobres y que más han sufrido a las guerrillas.
      Hace años no me perdía un solo artículo de Salud que se publicaban en la última página del diario El Mundo.  Más tarde tuve la suerte de leer un libro con la recopilación de algunos de sus mejores escritos publicados en El Tiempo, diario colombiano, la lectura continuada daba una idea del infierno que se vivía allí por los más pobres, los menos favorecidos, los más silenciosos.
      No busquéis este libro porque se publicó en Colombia y no llegó a España; yo, lo conseguí porque me lo dejó una de las cuñadas de la periodista y, claro, se lo tuve que devolver.
      Salud, cuando escribe, pone énfasis en las victimas, muestra lo que está pasando, llama la atención para que nada quede en el olvido, pero no juzga, no condena, es comprensiva, hasta donde se puede ser, con la circunstancia que a unos y a otros les ha tocado vivir.
      Que nadie piense que es una inconsciente haciendo lo que hace, todo al contrario, no arriesga por arriesgar, no va más allá de lo que le dicta su sentido común, lleva años en Colombia disfrutando con lo que hace. Su liberación ha supuesto para mí una alegría y un alivio, aunque no la conozco personalmente, pero la amistad que nos une (a mi marido y a mí) con uno de sus hermanos hace que sienta un gran respeto por ella.

      Si alguien, de los que participan en este blog, tiene la oportunidad de conseguir sus libros que no deje de leerlos descubrirá un mundo que no se podía imaginar.

      domingo, 22 de mayo de 2016

      El hombre que conocía el infinito


      La película describe la vida de Srinivasa Ramanujan, un matemático indio que murió en 1920 a los 33 años de edad.

      La película me ha impresionado muy gratamente porque siempre he tenido una admiración por las matemáticas y los matemáticos. Merece la pena contemplar la recreación del Trinity College y su ambiente a principios de siglo xx en la que junto a los matemáticos Godfrey H. Hardy y John E. Littlewood que son los mentores de Ramanujan y coprotagonistas de la historia, aparece fugazmente Bertrand Rusell, más conocido por el gran público como pacifista, activista político y divulgador científico que por su aportación a la lógica formal.

      La película es puro cine inglés de calidad, capaz de convertir episodios que pasarían inadvertidos en caldos de cultivo más comerciales en películas que estimulan reflexiones interesantes. Actores como Jeremy Irons, el fantástico Toby Jones y Dev Patel (Slumdog millionaire) contribuyen a presentar un producto digno para casi todo el mundo y excelente para algunos.

      La visión intuitiva de las matemáticas de Ramanujan, autodidacta y profundo creyente hindú contrastada con el enfoque riguroso de su mentor Hardy, distinguido miembro de la élite intelectual británica y ateo declarado; el brutal contraste entre la civilización india y la encopetada Gran Bretaña, la capacidad británica para suscitar admiración sin ocultar sus propios defectos, son algunos de los pensamientos que nos pueden asaltar a la salida del cine antes de sumergirnos en la adocenante pseudorrealidad de las televisiones y sus telediarios.

      Hace algún tiempo nuestro compañero y amigo Samuel Calabrés hizo una pregunta sobre cine relacionado con las matemáticas. Naturalmente esta película es para añadir a una lista, no tan corta.
       http://elforodemanrique.blogspot.com.es/2008/02/el-septimo-sello-una-mente-maravillosa_23.html


      Los que se adhieran inquebrantablemente al conocido slogan "yo es que soy de letras" se la pueden ahorrar.

      domingo, 15 de mayo de 2016

      "Así que pasen cinco años" de Federico García Lorca por la Compañía Atalaya en el CDN


      Queridos Cinéfilos:

      En mi opinión, la lírica es el género literario cuya “aprecio” está más condicionado al respectivo carácter anímico de cada persona en particular, de forma que un mismo poema puede entusiasmar a unas y dejar indiferente a otras, sin que ello sea función directa del nivel cultural o índice de inteligencia del individuo. Estoy convencido de ello, aunque sin disponer de la base de un mínimo estudio serio del tema, por lo que, razonablemente, lo dejo en mera “suposición”, con la que, obviamente, podéis estar de acuerdo o no.

      Esta mínima introducción creo que es necesaria para comentar el montaje de la obra de Federico García Lorca "Así que pasen cinco años" en el Teatro Valle Inclán del CDN por parte de la compañía Atalaya, siendo su director Ricardo Iniesta, formación sevillana que inició sus pasos en 1986 con esta misma obra en el 50º aniversario de la muerte de Lorca, pieza que el poeta granadino calificaba como de ‘teatro imposible’, al igual que la posterior “El público”, ya que la “acción” es totalmente surrealista y plena de simbologías, por lo que presenta dificultades notables para descifrar el mensaje que el autor quiso trasmitir y si uno cree haber “entendido” una parte o la totalidad de la obra, al menos en mi caso, le es imposible asegurarse de que lo ha hecho con éxito porque Lorca, parece ser, no dejó las “claves” para explicar inequívocamente su significado. Se me ocurre un posible ejemplo equivalente pictórico en cualquier cuadro de la obra de Francis Bacon, bueno a éste yo lo comprendo y aprecio mucho menos que al Federico autor de "Así que pasen cinco años".


      Los Novios se reencuentran
      De qué diría yo que va la obra: por algunas referencias que he leído previamente a verla, todo parece ocurrir en la vida vivida o soñada del “Joven”, del que nunca conoceremos su nombre, como tampoco de la “Novia”, el “Criado”, el “Viejo” y así hasta 25 personajes que van pasando, supongo que de manera más imaginada o en un sueño que realmente, por la vida de aquél mientras se desespera en la espera de cinco años a que su novia regrese de un viaje por el extranjero con sus padres, despreciando mientras tanto la posibilidad de reemplazarla por la “Mecanógrafa”, que ansía darle el sí, con episodios surrealistas, alguno bellísimo, como el diálogo entre una gata y el niño, hijo de la portera, que va a morir de inmediato. En el final la tragedia se desarrollará tras el aviso de una nueva espera de otros cinco años.

      Conviene aclarar que parece ser Lorca acabó esta obra exactamente cinco años antes de ser asesinado. No puedo certificar la veracidad de esta casualidad, pero es lo que he leído en diferentes fuentes y, si efectivamente es así, sí que tiene su aquél…



      Los amigos en la escalera

      Contado así, tan mal como lo he hecho, cualquiera pensaría que ver esta obra es malgastar 90 minutos de vida. Pues, en mi opinión, no, porque si amáis la poesía lorquiana, a pesar de las dudas de interpretación del significado general, en muchos momentos notaréis que “sentís su magia” y ello no porque seáis/seamos más listos o inteligentes que otros, sino por algo así como que tenemos la frecuencia propia de vibración muy cercana a la de Lorca y entramos en resonancia con él, cosa que parece que le pasa a Leonard Cohen.

      Respecto al montaje, me ha parecido aceptable, con su escenografía excesivamente simple, en la que sólo destaca, pero mucho, sus escaleras en V aparentemente inspiradas en los diseños de Escher, pero no admirable, como por ejemplo sí me parecieron los de “Woyzeck”, 'La buena persona de Sezuan” o “La visita de la vieja dama”, sin salir del CDN, o el extraordinario de “El tiempo y los Conway” en los Teatros del Canal, obra que, de alguna manera también tenía su punto surrealista. Quiero subrayar que los dos últimos montajes citados fueron del brillante director Juan Carlos Pérez de la Fuente, que, vaya por Dios, acaba de ser despedido fulminantemente, sin dejarle completar su contrato vigente, de su cargo de responsable técnico de los teatros municipales de Madrid, entre ellos el Español, Matadero y Fernán-Núñez, por los novísimos responsables políticos de la Cultura en el Ayuntamiento.


      La Novia
      Opino que la interpretación aprueba, pero no maravilla, destacaría a la ya veterana Carmen Gallardo que he leído hizo de Novia en el citado estreno de esta compañía con esta misma obra en 1986. Me gustó mucho la del Niño y la Gata en la escena antes citada, no me convenció demasiado el reencuentro entre el Novio y la Novia, con ésta actuando casi como Pinito del Oro (los del Brat Pack no entenderéis la comparación, claro).

      Para concretar: sí os gusta Lorca y os emociona su poesía y, además, os atraen las historias con significado no explícito, no os perdáis este montaje de ninguna manera (quedan libres la mitad de las entradas de la sala grande para la última función, hoy domingo a las 19:30, duración 90 min). Venta, sin cargo adicional, en http://www.entradasinaem.es/ListaEventos.aspx?id=1&idEspectaculo=171


      Carmen Gallardo en escena
      Y si en vuestro caso no se dan las condiciones anteriores, no vayáis.

      Para que podáis contrastar mi opinión con las más válidas de los críticos profesionales, incluyo los siguientes enlaces:

      • Presentación de la obra (con tráiler 1.39 min) en la página del CDN:

      • Crítica de Juan Ignacio García Garzón en ABC “La materia de los sueños”:
      http://www.abc.es/cultura/teatros/abci-pasen-cinco-anos-garcia-lorca-materia-suenos-201604071947_noticia.html

      • Comentario de Javier Villán en El Mundo “Grandeza de un Lorca imposible”:


      Los críticos opinan
      • Crítica de Javier Vallejo en El País “Prefiero recordar hacia mañana”:

      Obra esencial para lorquianos.

      Manrique

      sábado, 14 de mayo de 2016

      "Aquiles y Pentesilea" de Lourdes Ortíz en el CDN



      Queridos Cinéfilos:

      Se puede hacer una crítica a la guerra desde una óptica maximalista o razonablemente pacifista, radical o constructiva, amarga o poéticamente bella, aunque no optimista, tenebrista o luminosa.

      En mi opinión, Lourdes Ortiz, autora de "Aquiles y Pentesilea", lo ha conseguido en un formato muy atractivo, racional y en absoluto radical-feminista, pero sí femenino y defendiendo la equivalencia y complementariedad de los sexos así como la maternidad, todo ello impregnando de ese mensaje una amena obra de teatro, basada en una leyenda conexa con la Guerra de Troya (aunque no me suena en absoluto que, al menos como tal, se refiriera en “La Iliada”, guerra y epopeya que siempre me han interesado mucho, hasta el punto de que, tras maravillarme muy tempranamente con una de las míticas películas de mi niñez , “Helena de Troya”, y ya con unos quince años, devoré la obra de Homero en una preciosa edición adulta que me regalaron, ilustrada con grabados neoclásicos ingleses de principios del siglo XIX, en las cuáles dioses y personajes se representaban prescindiendo frecuentemente de ropa, cosa que yo apreciaba muy especialmente cuando lo hacían Venus, Helena, Briseida o Criseida. Cosas de un 1965 sin acceso a Playboy, supongo…

      La leyenda dice que, tras la muerte de Héctor (con cuyos funerales termina “La Iliada”), las Amazonas (mítico pueblo de mujeres guerreras que, tras derrotar a sus enemigos, consideraban “invitados” a sus más nobles y atractivos prisioneros, con los que, para celebrar la victoria, celebraban una fiesta cuyo epílogo era siempre un “singular combate amoroso” nada fraternal, culminándolo con el asesinato de aquéllos y, nueve meses después, con la eliminación de los nacidos varones, encarnando las niñas la siguiente generación de amazonas; añado, porque se da por sabido en la obra y es dato esencial para entender la primera frase que declama Pentesilea en el tráiler del que adjunto su enlace, que se supone era costumbre de dichas guerreras extirparse el pecho derecho para poder lanzar sus flechas más cómoda y eficazmente, ya que combatían siempre con arco y a caballo, de ahí su nombre), con su reina Pentesilea al frente, acudieron en ayuda de Troya y al enfrentarse a los aqueos, en un combate entre ella y Aquiles quedaron prendados el uno del otro y…


      Las amazonas disparando sus arcos
      Pues este es el arranque de la trama de la obra y paso a calificar el montaje como brillante, pues opino que:

      • Visualmente es muy atractivo, con seis amazonas que lucen petos de combate de colores cálidos, mientras los de los siete héroes Aqueos son negros, como sus cóncavas naves, que describía Homero. Aclaro que todos luchan o hacen el amor, según corresponda, mediante sendos ballets, rítmicamente agresivos, con música en directo interpretadas por los mismos actores, yo diría de un regusto étnico, esencial y primitivo muy adecuado. Pasos “pianissimi” subrayan las exequias. Gesticular y sonoramente realista, pero elegantemente esquemático, el parto de un niño.
      • El espacio escénico es de un minimalismo total, pero a mí me gustó, quizás por su eficaz iluminación. Da la base justa para que nuestro cerebro, al menos el mío, nos “sumerja” en el área de la acción.
      • La interpretación cumple, aunque a veces “rechina” la dicción de algunos intérpretes que no son españoles, como concesión, supongo, a una visión multicultural. Para mí, el mejor intérprete es el que hace el papel de Ulises (no doy nombres de los intérpretes porque no son, creo, primeras estrellas, aunque su trabajo sea globalmente muy aceptable, podéis acceder al reparto completo en la primera referencia que inserto al final). La actriz que hace de Pentesilea, muy bien; Aquiles, aprobado. Eso sí: la “expresión gestual” y el movimiento rítmico de todos, muy bueno, lo mismo que la amazona que canta en directo. La que da a luz, muy bien en ese acto y en su inmediata desesperación cuando le arrebatan al niño para matarle... como marcan las reglas de su pueblo.



      Encuentro entre Aquiles y Pentesilea
      Resumiendo: nos gustó mucho, con un montaje solamente comparable en resultados, entre los que he visto esta temporada, al de “Medea” en el Teatro Español, que no os comenté), a pesar del mucho mayor presupuesto de aquél.

      Por poner alguna “pega” al texto, en un momento uno de los aqueos se refiere al “cornudo Agamenón”, cuando ese calificativo debería ser para Menelao (personaje que no aparece en la obra), aunque tras volver de Troya se descubrió que también aquél hermano había sido engañado por su esposa, Clitemnestra, pero eso no lo supieron los aqueos hasta que volvieron de la guerra. Otro punto es cuando en otro momento Ulises (mejor llamarle Odiseo, entre griegos), creo que es él y no Aquiles el que lo dice, refiere la sabiduría de Tales y Anaximandro, sabios griegos que vivieron más de 500 años después de la Guerra de Troya. Pero el objeto de esta obra no es ser un manual de Historia, por lo que dichos errores no tienen la menor importancia, en mi opinión.

      La verdad es que me apetecería tomarme un café con Lourdes Ortiz y charlar con ella un largo rato sobre estos temas que tanto nos interesan a los dos. Por lo poco que he sabido de su biografía, tiendo a apreciar su personalidad, pero ese es otro tema… Como no podía ser de otra manera, os aconsejaría, a los que estéis en Madrid y podáis, ver esta obra, que sólo permanecerá en la Sala Nieva del Teatro Valle-Inclán hasta mañana día 15 (a lo mejor la montan por otras ciudades), quedando en este momento 58 y 47 entradas (hoy a las 19:00 y mañana a las 18:00, duración 85 min), sobre un total de unas 150, todas con excelente visibilidad en esta moderna sala.

      Para que podáis contrastar mi opinión con las más válidas de los críticos profesionales, incluyo los siguientes enlaces:


      El parto de una amazona
      Presentación del montaje (incluyendo un tráiler de 2 min) en la página del CDN “Aquiles y Pentesilea, una de las más bellas historias de amor de la mitología griega”:

      Crítica de Juan Ignacio García Garzón en ABC “Amor en tiempos de guerra”:
      http://www.abc.es/cultura/teatros/abci-aquiles-y-pentesilea-amor-tiempos-guerra-201604282013_noticia.html

      Crítica de Rut de las Heras en El País “Del amor a la guerra”:

      Muy buen y ameno Teatro, Amigos.

      Manrique