domingo, 18 de noviembre de 2012

CARLOS LATRE. YES, WE SPAIN IS DIFFERENT



No soy muy aficionado a los espectáculos de humor. En general,  estos intérpretes que  basan su éxito en la imitación humorística de políticos y artistas me aburren, incluso peor, a menudo me recuerdan a parásitos de pocos escrúpulos que viven de chupar la sangre de personajes de éxito mediático.

Sin embargo, este fin de semana he decidido ir a ver a Carlos Latre y su espectáculo “Yes, we Spain is different” con el que ya ha recorrido España con notable éxito. No pensaba escribir sobre él, pero al haber leído la crónica que Rogelio publicó ayer en este nuestro foro sobre el espectáculo de Pedro Ruiz, me he animado a hacerlo.

Carlos Latre es un castellonense de 33 años educado en Cataluña (lo cual tal y como están las cosas no deja de tener importancia) y que ha adquirido fama como imitador, participando en programas televisivos de éxito limitado en TV3, T5, la Cuatro y A3 y, desde hace unos años, en el programa radiofónico “Herrera en la Onda” de Carlos Herrera. Aquí es donde yo le he oído y tengo que reconocer que muchas de sus intervenciones me han provocado alguna sonrisa y respeto por su agudeza.

“Yes, we Spain is different” es un show bastante entretenido y los espectadores se ríen, en algún momento a carcajadas. Carlos Latre lo estrenó en Barcelona a principios de 2012 y la publicidad afirma haber sobrepasado ya los 100.000 espectadores. El Teatro Alcalá Palace de Madrid estaba ayer ocupado en sus 2/3 partes en la sesión de tarde. La edad media de los  espectadores podía ser alrededor de los 40 años y se nota que son fieles seguidores del artista al que aplauden con ganas.

Carlos Latre es incisivo, pero, en mi opinión,  no hiere ni hace sangre. Sacude a derechas e izquierdas, pero no creo que nadie se sienta excesivamente molesto por sus críticas. Desde el Rey hasta Torrente, pasando por Rajoy, Esperanza Aguirre, Rubalcaba, Obama, la duquesa de Alba, Lady Gaga y 100 personajes más son pasto de sus caricaturas. Pero, además, Carlos Latre canta y baila acompañado de coreografía filmada, porque él es el único personaje vivo sobre el escenario. Hora y media de show sin pausa, que te hacen pasar un rato agradable y olvidarte de la cruda realidad.

Recordando ahora el comentario de Rogelio sobre Pedro Ruiz, tengo la impresión que hay una diferencia de alguna década en la edad de los artistas y los espectadores y en el planteamiento del show. Los años, que no perdonan a nadie. La casualidad ha hecho que nuestros comentarios aparezcan en nuestro foro al mismo tiempo. A lo mejor esto les da algún valor añadido adicional.

JRL (18-11-2012)

sábado, 17 de noviembre de 2012

No Estoy Muerto. Estoy en Callao

Pedro Ruiz nos anuncia que tiene un nuevo espectáculo y llena el cine Callao. Edad media de la audiencia sesenta años, difícil encontrar localidades para los próximos días.
Pedro Ruiz se sube durante dos horas a un escenario con una pantalla detrás en la que se proyectan imágenes de apoyo a su actuación. Partimos de un corto protagonizado por él mismo que no se entiende, mucho volumen del sonido y muy poca calidad de la grabación.
Pedro Ruiz continúa siendo el mismo analista agudo de la actualidad socio política, despiadado con el poder, incisivo, valiente, pero... el problema es que el valor necesario para hacer crítica política en los setenta no es el mismo que hace falta para criticar hoy al gobierno, el problema es que el "ni Dios, ni Patria, ni amo" en aquellos años escandalizaba a muchos, pero hoy suena casi casi al programa de la ESO.
La fórmula es sencilla, Pedro Ruiz no apuesta por ninguna idea ni por nadie y procura repartir sus diatribas a diestra y a siniestra para no caer excesivamente mal a nadie, mientras tanto pone en solfa sin ningún respeto todo lo sagrado pero, por supuesto, lo sagrado de toda la vida. No vaya a pensar alguien que desde los años 70 hasta ahora han aparecido algunas nuevas vacas sagradas en la sociedad, los causantes de nuestros problemas continúan siendo los mismos.
Pedro Ruiz nos habla de bastantes cosas, de su madre a la que no tuvimos el gusto de conocer, de Cristina Kirchner a la que tenemos el disgusto de conocer, aunque solo sea por referencias. ¿por qué nos cuenta tantas cosas de la Argentina?
Pedro Ruiz canta, digamos que con decisión y también hace imitaciones, bastante buenas aunque un poco histriónicas, igual de buenas que las que hoy se hacen casi en cualquier programa de radio o televisión. Por cierto que para reforzar los aplausos, a veces escasos, del público también hay aplausos grabados, como en la televisión ¡qué difíciles se han puesto los tiempos Pedro!
Digamos para terminar que Pedro Ruiz deja entrar gratis a los parados para rellenar el aforo. Todo esto lo hace él, con la sola ayuda de un pianista y una señorita, sin duda lo mejor del espectáculo.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Lo Imposible

Lo imposible se convirtió en posible. Alguien lo hubiese achacado a una mano divina y es curioso que no tomaran el nombre de dios en ningún momento, ni se exclamara que lo sucedido fuese producto de un milagro.

Lo impactante consistió en el hiperrealismo de las imágenes.

Lo mejor ha sido la fotografía, los efectos especiales, la interpretación, la capacidad de emocionar, el doblaje con unas voces tremendamente oportunas, los tiempos, la densidad de una historia de un día contada en noventa minutos. En fin, lo mejor es la película, que no sé qué tiene de española.

Lo desconcertante fue entrar en la sala y ver que estaba llena a rebosar. Mi curiosidad fue más fuerte que mi discreción y me dispuse a cotillear qué tipo de gente había abarrotado la sala más grande del multicine. Cómo diría yo… no sé… a ver… quisiera no ser mal pensada… pero sospecho que no voy a poder evitarlo. Digamos que la gente que poblaba la sala hasta las trancas no eran los habituales de otras películas. Vaya, pensé, será que le han dado mucha publicidad, será que quieren sufrir (con la que está cayendo), será que… en fin…

Lo natural, siendo los protagonistas españoles, era que sus cabellos fuesen morenos, como en la realidad son, pero no. Lloramos más si el niño es rubito, vaya.

Lo agobiante era mantener la mirada en la pantalla mientras veía cómo alguien se estaba ahogando y los segundos pasaban con la angustia de sentir que cada vez la ahogada era menos ella y más yo. Uff… casi me sentía ahogada.

Lo emotivo lo encontré en el instante en el que cada miembro de la familia ya está fuera de la situación, observa algún objeto que perteneció a la pesadilla y lo observa ya con otros ojos. Sólo han pasado dos minutos, pero la realidad ahora es otra. El objeto se observa y ya no tiene el significado que tenía minutos antes.

Lo popular debió ser ese momento a tres bandas cuando se encuentra el hijo mayor con sus hermanos pequeños y todos ellos, a su vez y uno a uno, con su padre. Eso no hay pueblo que lo resista sin echar una lágrima.

Lo inesperado no existe. Todos hemos asistido a una película de la cual lo sabemos todo: presentación, nudo y desenlace. Aun así, han llenado salas.

Lo duro era oir aquélla tremenda frase “soy lo único que le queda a este hijo, ¿lo ha entendido?”. De esa forma, una mujer suplicaba por su vida a un médico, por el futuro de la vida de su hijo. Ahí me ahogué en mis lágrimas subterráneas.

Lo inconcebible era que sólo dos protagonistas estuviesen en las imágenes de la gran ola arrasadora de todo. ¿Nadie más compartía la lucha por la vida en esos instantes? Al parecer, todos ya estaban ahogados. No sé, eso no me cuadró. Hubiese estado bien que algún que otro turista hubiera aparecido intentando asirse a algún tronco, no sé… se me hace difícil verles solos en esas secuencias, a no ser que insertar más gente en las magníficas composiciones de NextLimit elevasen el presupuesto de Zurich Travellers.

Lo deseable hubiese sido que las consecuencias del tsunami de aquélla Navidad no hubiesen sido las que ahora vemos en las imágenes aéreas. No hubo mecanismos para alertar a la población, nadie se acordó de miles de asiáticos y entre ellos cayeron turistas, claro. De ellos se hace la película.

Lo tremendo siempre será recordar con esa película que hubo islas enteras que fueron engullidas por las aguas, que nadie se salvó en infinidad de aldeas, que la fragilidad de la vida alrededor del lujo asiático es un insulto para la dignidad.

Lo irrepetible debería ser para mí ir a un estreno de una película comercial. No lo volveré a hacer, lo prometo.

Lo gracioso es que nuestro ministro Soria dijese, meses antes del estreno, que los españolitos debíamos viajar dentro de España haciendo un turismo seguro y de calidad porque fuera de nuestras fronteras, por ahí, sólo nos esperaban mosquitos, desastres e infortunios. Qué oportuno, tiene su gracia el Soria.

Lo oculto pudieran ser esos instantes en los que, al principio de la película y cuando todos se prometían unas vacaciones felices, aparece sobre la mesa un sobre con documentos de ‘Zurich Travellers’. Ya nada oculto, un miembro de la compañía de seguros suiza se presenta ante la familia siniestrada y ya él se encarga de todo, ya no han de preocuparse por nada. No en vano, Zurich Travellers es patrocinadora de la película y por un módico precio de 3 euros al día te garantiza volver sano y salvo a tu casa, con tu familia entera, si te sucede la peor de las tragedias en el lugar más devastado del planeta. En fin… no sé si alegrarme de haber detectado el detalle, porque eso me hace carne de cañón de anunciantes, o envidiar a todos los miles de espectadores que ni se coscaron. No lo pensaré.

Lo agradecido fue poder observar la película, las imágenes tenían los tiempos suficientes como para poder mirar donde quería. Agradezco al director que me haya dejado ver la película.

Lo incomprensible es que una madre dé a un hijo por muerto. Aún viéndolo... No sé... no lo comprendo.

Lo posible se me antoja que, independientemente del carácter comercial de la película, la familia española haya accedido a recordar el horror para retomar, rencontrar, a los que con ellos sufrieron tanto y cuyos nombres no recuerdan, casi ni rostros. No se me escapa que son incapaces de recordar nada más del niño Daniel ni del padre desesperado que se une en la búsqueda de su familia ya dada por perdida al ver a nuestro protagonista decidido a buscar a los suyos hasta la muerte. Esos personajes aparecen en las imágenes casi diluídos, difusos, en segundos planos, siempre detrás… ¿qué habrá sido de ellos, quiénes serán? Me preguntaría yo siempre. Y quién se abstrae de la tentación de saber. Seguro que los protagonistas verán la película y se sentirán identificados y habrá un email a una productora, o…, eso, un mensaje en una botella en forma de película, es posible.

lunes, 5 de noviembre de 2012

SPAIN FOREVER. MICHEL CAMILO Y TOMATITO


Michel Camilo y Tomatito, piano jazz y guitarra flamenca, comenzaron su relación profesional hace 15 años. Hace 12 publicaron su primer disco, “Spain”. Hace 6, publicaron su segundo disco, “Spain again” y próximamente publicarán su tercer disco, “Spain forever”. Para el lanzamiento de este su tercer disco han emprendido una gira mundial que les ha llevado hoy al Auditorio Nacional en Madrid. El Auditorio estaba casi lleno y cerca de 2300 personas han disfrutado de un magnífico concierto.

Michel Camilo y Tomatito forman una  pareja de éxito. Camilo es un extraordinario pianista, dominicano de nacimiento y residencia en Nueva York, especializado en música de jazz. De él hemos hablado ya con entusiasmo en este foro con motivo de algún concierto de la ONE en el que ha intervenido como solista. Su calidad, su espontaneidad y su facilidad para interpretar a los grandes compositores americanos del Siglo XX le convierten en uno de las grandes pianistas mundiales del momento. Tomatito, José Fernández Torres, es un guitarrista almeriense que lleva el flamenco en lo más profundo de su alma y lo interpreta con su guitarra como nadie desde la muerte de Camarón, su gran amigo y maestro.

Lo curioso es que la unión Camilo-Tomatito funcione a pesar de la disparidad de sus dos componentes, sus estilos y sus instrumentos. Camilo es extrovertido, le gusta hablar, envuelve al público en una música épica que brota de un piano desbocado con acordes de jazz. Tomatito es introvertido, casi tímido, no habla nada durante el concierto y la música de su guitarra tiene un espíritu intimista con profundas raíces flamencas. Componentes distintas, incluso dispares, y, a pesar de ello, un conjunto que suena bien y entusiasma a sus seguidores.

El concierto de hoy fue de menos a más. Como siempre que se utiliza la electrónica en el Auditorio, la interpretación empezó con algún problema de audición y los músicos un poco descoordinados. Resueltos los problemas, la música de Chick Corea, Charlie Haiden, Mike Mainieri, del propio Tomatito, de Astor Piazzola y hasta de Erik Satie sonó vibrante  ante un público y unos intérpretes entregados. Hubo vises y el público despidió a los dos concertistas puestos en pie.

En conclusión, una buena tarde de música que se repetirá dentro de unos días en Barcelona y en Gijón para trasladarse después por otros países y continentes. Bien por Michel Camilo y Tomatito.


JRL (04-11-2012)

domingo, 4 de noviembre de 2012

La Verdad

Vuelve Flotats a las carteleras de Madrid, esta vez con algo muy alejado de los temas históricos a que nos tenía acostumbrados.

La Verdad, teatro Cofidis antiguo Alcalá, es una comedia del francés Florian Zeller, nacido en el 79, casado con una modelo y aparentemente estrella de la actualidad francesa.

La obra se presenta como un análisis mas o menos filosófico sobre el tema que exhibe en su título. ¿Debe conocerse la verdad? ¿Sobreviviría alguna pareja a la verdad? y la verdad es que lo intenta, pero a mi juicio se queda en una divertida, sorprendente y ligera comedia de enredo basada en un profundo cinismo que al final no sabemos si compadecer o aplaudir y la filosofía es de andar por casa.

Los actores están muy bien: Maria Adanez y Kira Miró atractivas y convincentes, Aitor Mazo crece a medida que transcurre la trama y Flotats es Flotats.

Por cierto que en esta obra se ven algunas "peculiaridades" de este gran actor. La primera, que no es su culpa, es que está un poco pasado de años para el papel.

La segunda es una ligera sobreactuación, que si bien se le puede perdonar a Talleyrand o a Descartes, porque ¿quién sabe cómo se expresaba essa gente?, pero que para un ejecutivo de hoy día resulta un poco ampulosa.

La tercera y última es conocida: Flotats sigue perfeccionando un acento inventado por él mismo y que pretende ser de-ninguna-parte pero creo que esta vez se lo he pillado: es una mezcla de finlandes y madagascareño.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Submarinos de película

Desde hace unos meses, en la web de Ingeniería Naval solemos hacer unos "top10" todas las semanas sobre distintos temas marítimos. Esta semana hemos recopilado 10 películas de submarinos.

Destino Tokio
Os invito a leer la recopilación y, si queréis, a sugerir aquellas películas que no deberían faltar en la misma. Como en la lista de las 10 canciones relacionadas con el mar ha sido complicado reducir las películas a sólo 10, pero no faltan ni "20.000 leguas de viaje submarino", "Das boot", ni "La caza del octubre rojo".

domingo, 21 de octubre de 2012

“The Deep Blue Sea” (El profundo mar azul) de Terence Davies (GB 2011)


Queridos Cinéfilos:


Hace unos días fui a ver esta película de Terence Davies (director que no conocía y del que parece que sus más valoradas películas anteriores han sido “Voces distantes” y “El largo día acaba”), basada en una obra teatral de Terence Rattingan, yo diría que “inglesa hasta los tuétanos”, remake de la del mismo título de 1955, de Anatole Litvak, protagonizada entonces por Vivien Leigh y Kenneth More. Ahora los intérpretes principales son Rachel Weisz, Tom Hiddleston, Simon Russell Beale y Ann Mitchell.

Lo primero que quiero aclarar es que ya me he enterado del por qué del título: La expresión inglesa "Between the devil and a deep blue sea" es la equivalente a la nuestra "Entre la espada y la pared", que se puede aplicar al caso de Hester Collyer (Rachel Weisz, actriz que me gusta cada vez más desde que dejó de flirtear con momias), aburridamente casada con un encumbrado juez, amable y educado, por el que siente el típico cariño-rechazo propio de una hija adolescente respecto a su padre (lo que el citado Sir William Collyer podría ser para ella por la edad) cuando conoce a Freddy, ex piloto de la RAF incapaz de encontrar un buen trabajo tras la guerra, que, la verdad, tiene el atractivo mental de un portero de fútbol, no titular, de 3ª regional. Como el amor es "loco", se convierte en su (servil) amante. El escándalo está montado (la acción se desarrolla en la Inglaterra  de los últimos 40’s) y en sí no es exactamente el tema de la película, sino, más bien, la tormenta interna que Hester alberga, de ahí su título.

¿Qué es lo que me ha gustado?. Pues lo previsible en el típico cine inglés con el que tan fácilmente conecto: La película está muy bien realizada; las interpretaciones son muy buenas, con magníficos secundarios, como siempre; una fotografía que, a base de extremada calidez, polvo en el ambiente o lo que sea, da la sensación de rimar en consonante con la historia; la excelente ambientación, destacando las tres o cuatro secuencias del pub con los parroquianos cantando tras la tercera pinta de cerveza (ellos, ellas, yo diría, que parecen tomar martini blanco dulce, cosas de los 40’s, I guess). Y, como me comentó Belén (le paso el turno de inmediato, que para eso la ha visto), la extraordinaria acidez del peor yogur británico posible en algunas conversaciones (especialmente la de nuera-suegra en la escena en que toman el té de las cinco, memorable).

¿Y qué hay de la música?: Dejando aparte las canciones citadas, el fondo musical proviene del Concierto para violín y orquesta Opus 14 de Samuel Barber (que conste que lo sé por que lo leí al final, no porque lo conociera), un tipo de música que puede espantar a la mayoría de los del Brat Pack, pero que encaja a la perfección con las bandas sonoras de aquella época (y a mí no me disgusta en ese contexto). Para ilustrar lo que os comento, podéis, si os apetece, escuchad el concierto en: 

Mov. I Allegro (creo que es el único que se inserta en la BSO):
Mov. II Andante:
Mov. III Presto:

Concluyendo: Si os gustan las películas de esa época y estilo, como “Breve encuentro” (a Rogelio creo que mucho), id a ver “The Blue Deep Sea” (en Madrid, creo que ahora únicamente la dan en el Renoir Pza de España; aconsejo vivamente verla en VO a poco que uno entienda inglés, algunos diálogos son una delicia y suenan como si hablara Thatcher).

Más información en:

Trailer subtitulado en español:

Trailer con canción en el pub:

Buen Cine clásico inglés, amigos.

Manrique


domingo, 14 de octubre de 2012

Lo Imposible

La película me ha gustado, podría estar firmada por cualquier grande, desde Coppola a Eastwood, mantiene el interés e incluso la tensión y hasta podría ser una más de las diez mejores de la temporada.

La película reproduce la historia real, a mi me parece que de una forma muy verosimil, de una familia madrileña de vacaciones en Tailandia y que sufre el famoso tsunami del año 2004. Básicamente es una historia de sentimientos humanos y de la fuerza insuperable de los lazos familiares, es también una historia del comportamiento de las personas ante las catástrofes.

Segunda obra de Bayona, la primera "El Orfanato". Hay que felicitar a este cineasta por su madurez y por el acierto y originalidad en la elección de los temas, en este caso sacado de un programa radiofónico en el que se entrevistaba a la protagonista en la vida real.

Solamente una pega que probablemente es debida a la versión española. Resulta que en Tailandia todo el mundo habla español, aunque a veces hay que hablar despacito para que te entiendan. La película hubiera quedado mucho mas creíble con los diálogos en inglés entre personas de distinta nacionalidad y en español dentro de la familia, aunque espero que se haga una versión catalana que deje claro que lo que de verdad se habla en Tailandia es el catalán.

¡Ah! y como siempre un diez para Next Limit y su Real Flow sin el cual las imágenes del tsunami no serían sobrecogedoras, como realmente son.

LA VIDA ES SUEÑO


Ficha técnica:
  • Año 2012
  • Autor: Pedro Calderón de la Barca
  • Versión: Juan Mayorga
  • Directora: Helena Pimenta
  • Intérpretes: Blanca Portillo (Segismundo), Marta Poveda (Rosaura), Joaquín Notario (Basilio), Fernando Sansegundo (Clotaldo), David Lorente (Clarín)
  • Teatro: Teatro Pavón ( Compañía Nacional de Teatro Clásico)
  • Género: Drama
  • Duración 115 minutos

Comentario

La Compañía Nacional de Teatro Clásico representa en el Teatro Pavón de Madrid, desde el 18 de septiembre al 16 de diciembre de este año, la obra cumbre del barroco español: “La vida es sueño” de Pedro Calderón de la Barca, estrenada en 1635,  hace ya casi  400 años. La gran novedad de esta representación es que el papel de Segismundo lo interpreta una mujer, la actriz Blanca Portillo, que ya había  interpretado algún otro papel masculino, Hamlet por ejemplo,  con anterioridad. El Teatro Pavón tiene vendidas todas sus localidades de fin de semana hasta el final de las representaciones y ya hay problemas  para encontrar localidades en algunos días de diario. Éxito, en fin, por el que hay que congratularse y que me gustaría comentar brevemente.

La  impresión que tiene el espectador que asiste a la “vida es sueño” del Teatro Pavón estos días es que ve un gran espectáculo y que sigue la obra con muchísima más facilidad que otras  de nuestro repertorio clásico. Yo no sé si eso es debido a la versión de Juan Mayorga sobre el complejo tema central de la obra, la concepción de la vida como un sueño, la belleza de sus versos o la familiaridad de algunas de sus décimas más famosas, pero es un hecho que el espectador sigue la trama con mucho interés y disfruta con los filosóficos diálogos de los protagonistas y con la excelente música que los acompaña.

Temas más complejo es valorar la interpretación de Blanca Portillo en su papel de Segismundo. Por un lado, Blanca lo borda. Es difícil sentir mayor emoción que la que ella transmite recitando los famosos soliloquios de Segismundo. El público lo agradece y aplaude a rabiar su representación. Pero por otro, a mi me dio la sensación como que Blanca Portillo iba un poco a su aire, como alejada de los restantes intérpretes, mucho más clásicos en su ejecución. No se si ahí hay algún problema de coordinación que resolver.

Buen espectáculo en suma. Gran obra, gran interpretación y gran puesta en escena. En mi opinión merece la pena ver esta obra, uno de los grandes dramas del barroco español y europeo.


sábado, 29 de septiembre de 2012

Mi imprevisto encuentro con Lady Brandon


Mi ejemplar

Queridos Cinéfilos:

¿Cuántos de vosotros habéis tenido alguna vez un encuentro imprevisto que os haya dejado un recuerdo “perdurable”?. Rogelio ya nos confesó en estas páginas el suyo con Scarlett Johansson. Mi caso es mucho menos llamativo, pero, por si os pudiera interesar vivirlo en primera persona, lo que está al alcance de vuestra mano, paso a relatároslo:

Hace dieciséis años, el Día del Libro entré a comprar uno en un Vips donde, como gentileza por la fecha, regalaban por cada compra otro libro a elegir entre una selección de restos de ediciones. Tardé en escoger, ya que no parecía haber nada demasiado apetecible en aquel montón, decidiéndome finalmente por una novela que supuse era medio policíaca (incluía, en sus primeras páginas, el ramificado esquema de una noble familia inglesa de finales del siglo XIX y un croquis de una mansión victoriana) y, por la reseña de la contraportada, supe que su autor, totalmente desconocido para mí, era un sobrino de Virginia WoolfQuentin Bell, que ahora sé que era uno de los adolescentes que aparecían en la película “Las horas” cuando Virginia Woolf se reunía con su hermana Vanessa en una casa de campo en verano). La novela era “El secreto de Lady Brandon” (mucho mejor su título original: “The Brandon Papers”, 1985).

Edición inglesa
Pasado un tiempo, me animé a leer aquel libro “no buscado” y me gustó mucho, muy mucho, desde luego infinitamente más que el que entré a comprar aquel día en el Vips … que ni siquiera recuerdo cuál fue. Conocí la extraordinaria vida de Lady Mary Brandon y me maravilló la educadísima e inmisericorde crítica de la farisea alta sociedad inglesa que se hacía en la novela, plena de frases de doble sentido y toques de humor británico, por más que, desde las cloacas, debajo de los elegantes trajes de las ladies y fracs de los gentlemen, estrictamente requeridos para las cenas, se filtrara un trasfondo de depravación nada ejemplar. Me imagino que esta visión crítica entroncaba muy bien con la asunción por Quentin Bell del espíritu reinante en el Círculo de Bloomsbury en sus años de juventud. Sin en absoluto ser un experto en literatura inglesa, yo diría que a Oscar Wilde le hubiera encantado esta novela.

Como sabéis, mi gran defecto es convertirme en divulgador incansable de los “hallazgos” que descubro y, por ello, me atreví a tomar la iniciativa de prestar el libro, entre otros, a varios de vosotros hace años y, el último junio, a José Ramón. Como siempre que dejo un libro le pido al lector que lo firme, puedo confirmar que este ejemplar lo han leído quince personas, al menos.
Quentin Bell

Este verano lo he releído y me ha encantado de nuevo, lamentando no haberlo podido hacer en inglés, ya que me imagino que, si se tiene un muy buen conocimiento de esa lengua, se podrá detectar matices que, seguro, yo no capté (a pesar de que la traducción de Montserrat Serra Ramoneda es muy buena). Me ha comentado Belén que lo ha conseguido en su versión original. Estoy seguro de que, con su dominio del inglés y afición a la lectura, nos dará una opinión más profundamente basada sobre esta novela, que hoy os aconsejo como una pequeña joya escondida.

Podéis encontrar una crítica inglesa a la publicación de la novela en:

una referencia biográfica de Quentin Bell:

y, en el New York Times, un muy bien elaborado obituario del autor:

Buena Literatura, Amigos

Manrique

PD: De todas maneras, he de confesar que hubiera preferido encontrarme a Scarlett Johansson, como le pasó a Rogelio, …especialmente si hubiera tenido (yo) 30 años menos.