sábado, 30 de marzo de 2013

“Donde mira el ruiseñor cuando cruje una rama” de Hugo Pérez y Mikhail Studyonov

Queridos Cinéfilos: 

En la madrileña Sala Tribueñe tiene su sede la compañía independiente de TEATRO (en este caso no hay duda en utilizar mayúsculas) del mismo nombre, de la que ya hablé colateralmente en este Foro en abril de 2008 aconsejándoos ir a ver su montaje "Por los ojos de Raquel Meller", un muy conseguido musical sobre la vida de esa famosísima, en su época, cantante de cuplés, con excelentes críticas, que creo gustó a los dos “Cinéfilos” que también fueron a verlo, Antonia y José Ramón. A dicha aportación le adjunté un comentario adicional en diciembre pasado cuando el prestigioso programa de RNE "El Ojo Crítico" le concedió el Premio de Teatro 2012 a dicha Compañía… que, por cierto, actualmente sigue reponiendo dicha obra alternándola con "La casa de Bernarda Alba" los fines de semana… y van casi siete años desde su estreno.

La noticia es que, con ocasión de la Semana Santa, desde el pasado día 20 al Domingo de Resurrección, inclusive, en la sala pequeña del Teatro Español, la Compañía Tribueñe está montando su obra "Donde mira el ruiseñor cuando cruje la rama", que es un espectáculo propio absolutamente original (“Santo retrato de Gabriel y María en seis jornadas, que hacen siete con el Glorioso epílogo a modo de Auto Sacramental” lo presenta el narrador justo al comienzo) escrito por el director de siempre de Tribueñe, Hugo Pérez, también autor de "Por los ojos de Raquel Meller", con una magnífica representación visual y escénica (lo que en tan pequeño escenario y medios muy limitados sólo se consigue a base de inteligencia e imaginación teatral) y música original (Mikhail Studyonov) en piano directo, que poéticamente narra (en 65 min) desde la Anunciación hasta una apoteosis final de la proclamación de la Inmaculada Concepción. 

Esta obra la estrenaron hace justamente un año en su Sala Tribueñe en Semana Santa. Lo que no sé es si el premio de "El Ojo Crítico" se lo han dado por ella o por el conjunto de su actividad. El éxito en la función de ayer fue tremendo (en cuanto a vítores y aplausos del público). 

A mí visualmente me ha gustado muchísimo (inusual estética barroca colonial española de finales del XVII, con personajes, como el Arcángel Gabriel que se mueve exactamente como una de esas imágenes que sólo pueden girar rígidamente los brazos alrededor de un eje en el hombro, iluminación inteligentísima logrando una estética muy atrayente) pero con dos salvedades en otros aspectos: el texto suena bien, con rimas muy variables, pero después de haber asistido este año a "La vida es sueño", en la versión de Helena Pimenta con Blanca Portillo en el papel principal, que aquí comentó José Ramón, no hay color en cuanto a su contenido. Otra cosa, que me pareció inexplicable y negativa, es que el edecán que anuncia cada una de las jornadas imposta una voz de alto que resulta ridícula. ¿Y por qué lo entona así?. 

Me gustaría haber podido ir a la función del miércoles, en la que se celebraba un coloquio al final de la obra en el que hubiera tenido la oportunidad de poder preguntar algunas cosas que me parecieron “guiños” que no tengo claro si interpreté bien, pero no quedaban entradas para ella, el jueves también se llenó, me imagino que está funcionando el boca a boca a falta de la mínima propaganda (la primera reseña de prensa la he visto ayer, 48 horas antes de que se terminen las funciones). ¡Qué queréis que os diga!. Si con estas referencias os atrae … y quedan entradas (18 €, precio único, sala con 116 butacas), no dudéis en ir a verla. El espectáculo lo merece. 

Si no os fuera posible hacerlo, es probable que la monten en su sede permanente de la calle Sancho Dávila en un futuro. Y en cualquier caso, vuelvo a aconsejar a los que les pueda interesar que vayan a ver "Por los ojos de Raquel Meller" que sigue allí en cartel hasta el 28 de abril (al menos) como podéis comprobar en su web http://www.salatribuene.com/ , donde podéis acceder a fotos de todos sus montajes, entrega del premio "El Ojo Crítico", historial, etc. Para el montaje actual de "Donde mira el ruiseñor cuando cruje la rama" en el Teatro Español, en este enlace podéis ver fotos de alta definición del espectáculo y toda la información habitual: 

http://www.teatroespanol.es/notas_de_prensa_teatro_espanol/espectaculo_material.php?id_obra=252

Buen TEATRO, amigos. Y apoyad a compañías como Tribueñe, que se lo merece, ¡leñe! (no me he resistido al ripio)

Manrique

martes, 26 de marzo de 2013

Una visión ligera y divertida de la historia

Buenos días a todos
En estas fechas en las que siempre la lluvia nos deja metidos en casa más de lo que nos gustaría estar, querría recomendaros un blog de historia al que llevo un tiempo suscrito:
Historias de la Historia
Varias veces al mes te envía nuevas entradas que suelen enriquecerse mucho con los comentarios de los suscriptores, algunos de los cuales on verdaderos expertos en la materia.
Además, hace poco ha sacado un libro, que he comprado en la fnac por la irrisoria cantidad de 15€ , en el que hace un compendio de las entradas de su blog y es de una lectura realmente amena.

A través de este blog, han llegado a mi conocimiento dos libros que tienen muy buenas críticas si os gusta la historia bélica, que quiero compartir con vosotros:

Una historia de la guerra civil que no va a gustar a nadie
La guerra civil española como no la ha contado nadie
Sí, otro libro sobre la guerra civil, pero que no marea con datos innecesarios. El lector acompaña a un joven general Franco que se labra un porvenir y nos lo labra, de paso, a cuarenta millones de españoles, pero también acompaña a muchos ciudadanos anónimos a los que la guerra marcó para siempre. ¿Quiénes eran los buenos y quiénes los malos?. Eso, que el lector lo decida. (SINOPSIS de Casa del Libro)


Historia de la incompetencia militar
En este libro, el historiador militar Geoffrey Regan traza el estremecedor cuadro de un fenómeno recurrente a lo largo de la historia y disecciona los diversos aspectos de la ineptitud marcial –falta de preparación de los altos mandos, exceso de confianza, errores de intendencia, escasa información o inherencia de políticos ambiciosos- que han causado pérdidas humanas y materiales sin cuento. (SINOPSIS de Casa del Libro)

Buena historia para todos!!

sábado, 23 de marzo de 2013

Bebo Valdés, hasta el final.

Claro, es que no lo pude evitar: me entregaron mi coche nuevo un 31 de julio, justo cuando comenzaban mis vacaciones y, con un fantástico techo acristalado como tenía mi Peugeot, no pude hacer otra cosa más que pasar por casa, hacer las maletas, meter a mis hijas en el coche y tirar hacia Los Picos de Europa como destino. "Mamá, pero eso está muy lejos", "Calla, niña, que verás lo que vas a ver, je".

Casi siempre me había llevado música de Madredeus, Dulce Pontes, o alguna cosa celta en mis viajes por el Norte, y en aquella ocasión también estaban en el tragadiscos de mi flamante 307SkyWindow-StationWagon. Y con esas llegamos a Viella, lugar donde yo me había refugiado tantas y tantas veces cuando vivía en Madrid. Paseos por el monte en silencio... silencio en el coche al pasar el túnel cuando más que un túnel era un callejón en donde elegir si rozarte contra las paredes o contra los que vienen de frente, si no andas espabilado. De allí a Aigüestortes y Lago San Mauricio, caminatas, silencios, sonidos de aguas, vida. Y de allí, siguiendo siempre hacia los Picos..., Ordesa y su Monte Perdido, Valle del Salazar, Selva de Irati... y seguía sonando en el coche Madredeus o mi linda Dulce.

Apareció la costa en San Sebastián y ya no la pude dejar, me atrapó el mar. Sonaba Night Noise y también Bill Douglas, hasta que pasado Santander volvieron a aparecer los montes y di paso a Amalia Rodrigues y "Por uma lágrima túa". Me atraparon los acantilados de Suances, donde tantas veces también busqué aire en mis días de asfixia.

Desde Bulnes y disfrutando del Picu y en una milagrosa cobertura de movistar: "Hola, que estamos en Asturias...".

Ya no sonaba música, sonaban palabras bajo un espléndido y recio magnolio llenito de flores, charlas por el Paseo de San Pedro, silencios disfrutando de la belleza de Ballota y calor en la casa, sidrina y cariño. Y, mientras disfrutaba del cobijo de la piedra en la pared y de la madera alrededor, comenzó a oirse un piano. "¿No le conoces?, es Bebo". Era Bebo y también El Cigala en una combinación perfecta de jazz latino con un desgarrao flamenco. Impecable. Me habló de Calle 54, del cortometraje y del Bar en Madrid, de Fernando Trueba.

"... tiene lágrimas negras como mi vida..." "... aunque tú has muerto mis ilusiones..." "... en vez de maldecirte con justo encono, en mis sueños te colmo de bendiciones" "... y yo lloro sin que tú sepas que el llanto mío tiene lágrimas negras como mi vía".

Y ya no pude dejar de oirle, me atrapó Bebo y me atrapó El Cigala. "Toma, llévatelo".

Y el Cigala cantó hasta llegar a Cádiz y el Bebo le acompañó una y otra vez sin rechistar. Y tampoco rechistó nadie en el coche por oirles una y otra y otra vez.... "Se me olvidó que te olvidé, a mí que nada se me olvida".

"... seré en tu vida lo mejor en la neblina del ayer..."

Fue un viaje inolvidable del verano del 2003; hoy, diez años más tarde, aquí sentada en el sofá de mi casa, sin montañas, sin sidrina, sin chirucas, sin el cielo en un techo de cristal, me estoy enjugando algunas lágrimas negras porque también Bebo me ha dejado.

Marga.

sábado, 9 de marzo de 2013

"The Hamlet Trío" en el Oratorio de San Felipe Neri

En el Sur de los sitios suele haber carencias de muchas cosas. En este Sur en el que estoy somos menos carentes una vez al mes, durante un semestre. Ayer se celebró en el Oratorio de San Felipe Neri (Constitución 1812) la tercera sesión del Ciclo de Música que organiza la Asociación Qultura de Cádiz. Fue un disfrute entregar los sentidos a “The Hamlet Trio” Cándida Thomson (violín), Xenia Jankovic (violonchelo) y Paolo Giacometti (piano) Beethoven, Haydn, Brahms y una magnífica propina que me terminó de reconfortar, "Primavera Porteña" de Astor Piazzolla, "parecía que se oyera el bandoneón entre las cuerdas del chelo", se oyó.

Hoy 9 de Marzo a las 20:30 repiten actuación en Jerez, González Byass ofrece una combinación de vino y música, según leo en una de sus páginas, que se antoja sugerente, aunque sólo se disfrute de la música de este impecable Trío sirva de recomendación para los que viven en el Sur.

The Hamlet Trio, Beethoven, op.70, "Ghost" 1st mov. (dejad que se cargue primero el fichero y luego 'play')

Marga.

viernes, 8 de marzo de 2013

UTE LEMPER CANTA “LOS SIETE PECADOS CAPITALES” DE KURT WEILL-BERTOLT BRECHT EN EL AUDITORIO


Queridos Cinéfilos:

El musical que más he disfrutado en mi vida, de los que he visto en directo, es una ópera (no os asustéis los no aficionados a la ópera clásica, ésta es del siglo XX y, afortunadamente en esa ocasión, con todos los textos cantados en español): “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny”, en la inauguración de “Las Naves del Español” del “Matadero” de Madrid, en junio de 2007, montaje de Mario Gas, a la sazón director del Teatro Español, que, según las críticas, superó de largo al que tres años después programó el Teatro de la Ópera de Madrid con dirección escénica de La Fura dels Baus. Desde luego en el que yo vi, con un irrepetible escenario “apaisado” de 36 mts de embocadura y una anchísima grada de asientos para el público a lo ancho de todo él con sólo siete u ocho filas de profundidad, visión panorámica perfecta y un juego escénico que permitía que coches reales, con aspecto de los años 20, pasaran velozmente de lado a lado del escenario, orquesta completa en directo y ¡más de 60 intérpretes en escena!.

Punto fuerte era la muy crítica historia vertida en acidísimas letras por Bertolt Brecht (si lees esto, LGS, ¿te acuerdas de nuestro, al menos mío, primer Brecht  cuando fuimos juntos a ver El círculo de tiza caucasianoal María Guerrero en el curso 70/71, si recuerdo bien?, desde entonces masoquistamente acepto que BB me cante las cuarenta de vez en cuando… por eso de la contrición penitencial, supongo, porque ¡anda que el tío no te “atiza” con fuerza!; ¡cuánto me gustó “La persona buena de Sezuan” en el María Guerrero en 2006!), pero no menos lo fue la magnífica música de Kurt Weill, compositor calificado por los nazis de “degenerado” junto con otros artistas y autores, como Brecht, Stefan Zweig, Thomas Mann, Otto Dix y muchos más, por lo que escapó de su patria a la llegada de aquéllos al poder, muriendo Weill en USA, donde trabajó durante 15 años para el Cine entre otras áreas, sin haber vuelto a Alemania.


Me encantó “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny” y supongo que también al Sr. Alcalde de la época (Gallardón) que en la función aplaudió a rabiar a 10 mts de mí, manifiestamente orgullosísimo del nuevo espacio cultural de propiedad municipal recién inaugurado (eso sí, con el horrendo nombre de “Matadero” por estar instalado aprovechando los restos de tan tétrico antecedente).

Ese no había sido mi primer contacto con Weill, antes ya había visto en el Cuartel de Conde Duque un humilde, pero muy inteligente, montaje de otra ópera del tándem Brecht-Weill, Happy End, y, más recientemente, en los Teatros del Canal, el firmado por Marina Bollaín, de la famosa Opera de los cuatro cuartos (“Die Dreigroschenoper” en su título original, traducido otras veces como de los tres peniques, tres centavos o de la perra gorda) de los mismos autores, del que no me gustó nada su escenografía y ambientación “actualizada” que ya critiqué aquí. 

Tuve las primeras noticias de Ute Lemper hace pocos años y, como las críticas eran muy buenas, me animé a escucharla en directo en junio de 2010 en los Teatros del Canal en “El proyecto Bukowski”, cantando las letras vitriólicas de ese poeta maldito americano en un montaje de Mario Gas, que también actuaba haciendo del propio Bukowski rodeado de libros, periódicos desparramados y botellas vacías, donde nos leía sus poemas que inmediatamente interpretaba una fatalmente seductora Ute. Desde luego estoy plenamente de acuerdo con un comentario que he leído según el cuál Ute Lemper es, sin duda, la heredera viva de Marlene Dietrich sobre un escenario. Pero no inventemos la rueda. Mejor os transcribo la opinión de Julio Bravo sobre dicho espectáculo, que suscribo al 100% y no soy capaz de mejorar su redacción en una coma:


“Tiene Ute Lemper un oscuro magnetismo, un irresistible poder de atracción. Camaleónica, felina, sinuosa, poseedora de una garganta caleidoscópica en la que habitan todos los sonidos del mundo, es una de esas artistas a las que se adora o se detesta. Conozco algunos a los que no les interesa nada. Yo estoy entre las víctimas de su hechizo, y me confieso seducido por su arte, como he dejado patente cada vez que he escrito sobre ella en ABC. Estos días se ha presentado en los Teatros del Canal dentro de este descolocado Festival de Otoño madrileño. “The Bukowski Project” es el título de su nuevo espectáculo, en el que ha contado con la colaboración de Mario Gas, responsable del revuelto escenario y de la pretendidamente caótica puesta en escena. Bukowski, autor provocativo y provocador, políticamente incorrecto, símbolo del realismo sucio y de escritura áspera y comprometida, vivió, según cuentan, en permanente estado de embriaguez; y es ese vaporoso ambiente el que se trata de reproducir en este espectáculo donde Ute Lemper se yergue majestuosa a bordo de unas canciones que tienen un perfume jazzístico e íntimo. La alemana se agiganta, claro, cuando se sumerge en ese repertorio canalla del que es referencia indiscutible desde hace muchos años: Kurt Weill, Bertolt Brecht, Jacques Brel... A ellos se arroja con una entrega total, sabedora de que las canciones se ciñen a su garganta como un perfecto vestido.
La seducción es total. Ute Lemper, vestida para matar, maneja a la perfección a su público, sabedora de que está ya entregado de antemano. Tira del hilo y lo va llevando hasta donde quiere tenerlo: callado, expectante, impaciente... Hasta que concluye con un emocionante “Ne me quitte pas” que es lo mismo que, entre ovaciones, le suplica al público mientras lentamente abandona el escenario”

Pero no os comento esto para provocar vuestra envidia, sino para aconsejaros que, si estáis en Madrid hoy (a esta hora, imposible, ya ha empezado), mañana o el domingo y los “antecedentes” que os he trasladado os han atraído, asistáis en el Auditorio Nacional de Música al concierto nº 15 del ciclo III OCNE (tres pases: viernes y sábado a las 19:30, domingo a las 11:30) en el que se integra la interpretación de “Los siete pecados capitales” por Ute Lemper con un pequeño grupo vocal de apoyo y, naturalmente, con la Orquesta Nacional de España. Los precios, como todos los conciertos de los ciclos anuales de la OCNE, están muy subvencionados. Para los que no conocéis el Auditorio: el domingo entre 16 y 4 €, aconsejo de 9 para arriba, ya que los de 4 son entradas posteriores al escenario; viernes y sábado cuesta de 29 a 6 €. Yo ye pagado 13 por estar en la primera fila de butacas que, aunque no es lo más aconsejable para oír una interpretación  sinfónica, sí me encanta para estar lo más cerca posible de la cantante. Vamos, una oportunidad única para conocer a Ute Lemper por este precio, porque acabo de constatar que queda todavía un nº importante de entradas (¡debería haber escrito antes esto!, bueno no es así, que parece que no tengo abuela ... y a lo peor a nadie le interesa lo que escribo). Pero no seamos obsesos de Dª Ute, que el programa completo es (para mí, todo muy atrayente salvo Hindemith, que no es fruto de mi devoción): 
§                J. Strauss II (1825-1899)
Kaiser-Waltzer (Vals del Emperador), Op. 437
§                P. Hindemith (1895-1963)
Metamorfosis sinfónicas sobre temas de Carl Maria von Weber
§                F. J. Haydn (1732-1809)
Die Schöpfung (La Creación), Hob XXI:2, preludio
§                K. Weill (1900-1950)
Die sieben Todsünden (Los siete pecados capitales)

Obviamente no puedo asegurar que la actuación de Ute Lemper en  este concierto me vaya a gustar tanto como en “El proyecto Bukowski”. A lo peor resulta más “fría” en un marco tan presuntamente clásico y, por otra parte, no va a haber canciones francesas... Pero yo soy optimista y la espero con mucha ilusión.

Según creo haber entendido, al menos tres “Cinéfilos” vamos a estar allí el domingo. ¿Os veremos a alguno más?.

Bueno, si no estáis en Madrid, tomad nota, que uno de estos links es de una actuación de Ute Lemper en Santiago de Compostela… ¿Vale JM de J-G?:

Entrevista de hoy en el ABC con Ute Lemper: “Hoy en día es terrible ser alemana”:

Comentario transcrito de Julio Bravo de la actuación de Ute Lemper en “The Bukowski project” en los Teatros del Canal:

Comentario de María José S. Mayo sobre “The Bukowski project” en los Teatros del Canal:

Página oficial de Ute Lemper en:

“Dans le Port d’Amsterdam”, canción que me encanta de Jacques Brel, cantada por Ute Lemper:

Actuación de Ute Lemper en Santiago de Compostela:

“Los Siete Pecados Capitales” por Ute Lemper:

“Alabama Song” de “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny” por Ute Lemper:

Comentario de Pérez Rasilla (con reparto completo y muchas fotos) sobre el montaje citado de “Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny”:

Otra, muy entusiasta, de dicho montaje en:

Comentario sobre el montaje citado de “La persona buena de Sezuan”: en el Teatro María Guerrero:
http://www.madridteatro.eu/index.php?option=com_content&view=article&id=440:la-buena-persona-de-sezuan-&catid=63:informacion&Itemid=18

Buen TEATRO y MÚSICA, amigos

Manrique

domingo, 24 de febrero de 2013

“Los Miserables” de Tom Hooper (“Les Misérables” GB 2012)


Queridos Cinéfilos:

 Habida cuenta de que esta noche entregan los Oscar, voy a romper una lanza a favor de “Los Miserables”, no porque la considere una obra maestra, pero sí porque me ha producido un gran placer verla y, además de su fantástica BSO (el musical de Claude-Michel Schönberg) y atrayente historia, tiene varios aspectos más que destacables, al menos desde mi punto de vista:

·                La magnífica interpretación de Anne Hathaway en el papel de Fantine, que, en genérico, estimo merecedora de un Oscar, opinión necesariamente parcial para este año, ya que no he visto las películas de las otras candidatas en la categoría de actriz secundaria. En esta película, también muy notables las de Helena Bonham-Carter y la del preadolescente Daniel Huttlestone como Gavroche. Jackman y Crowe cumplen sobradamente y los demás no desentonan.
·                Algunos secuencias memorables como la del estallido revolucionario en París o la que se desarrolla en la taberna de la pareja Bonham-Carter-Baron-Cohen (con esto de los apellidos compuestos, parece un cuarteto). Otra es artísticamente espléndida pero realistamente nefasta para las gentes de la Construcción Naval: la inicial de la película en la que unas centenas de condenados a trabajos forzados tratan, en 1815, de meter un buque de línea (¡con una tremenda escora y en medio de un temporal!) en un dique seco halando (es perfecto castellano, para los no avezados al tema naval diríamos “tirando”) de unas estachas inmensas desde el ¡¡¡PLAN (SUELO) DEL DIQUE!!!. Vamos, ¿es que en la producción no consideraron oportuno pagar 1000 € a un becario ingeniero naval para que les asesorara advirtiéndoles de que en los diques los barcos entran flotando, luego se coloca la puerta estanca del mismo y se bombea fuera el agua, con lo que el buque se va quedando en seco y apoyándose en los picaderos (de madera) colocados previamente en la posición adecuada para que descanse sobre ellos sin sufrir daños su estructura?. La escena visualizada en la película es técnicamente INVEROSÍMIL. Yo le rogaría a José María (de Juan-García) o a cualquier otro Cinéfilo bien informado en historia de la Construcción Naval que nos comentara adicionalmente si en esa fecha ya estaban en funcionamiento diques como el representado (informáticamente) en dicha escena o cualquier otro detalle técnico que le llame la atención.
·                La espléndida fotografía.
·                El vestuario del español Paco Delgado, candidato al Oscar por ello.

 Había leído algunas demoledoras críticas a la dirección, especialmente con el uso abusivo de primeros planos mantenidos en el personaje que canta, obviando planos generales y coreografías. Estoy de acuerdo en el defecto señalado ya que, para mí, Tom Hooper no es un director excepcional, ni siquiera lo demostró en “El discurso del Rey” (un dato significativo: en los Bafta de ese año, los Goya británicos, no le dieron el correspondiente a dirección al que estaba nominado) pero de ahí a que algún crítico destacado le dé sólo una estrella a la película… Por todo lo antes señalado, yo me decantaría por tres o tres y media estrellas, pero subrayando lo placentera de ver que me ha resultado esta película.

Un consejo final, si vais a verla, hacedlo en VOSE ya que el 90% del texto es cantado en inglés (sin versión española) y entender directamente traducido el mínimo 10% hablado restante en absoluto compensa que cambien la voz de los personajes.


Buen CINE, amigos

Manrique

lunes, 4 de febrero de 2013

La Mujer de Teniente Francés (The French Lieutenant's Woman)

La primera vez que vi a La Mujer del Teniente Francés no la entendí. Estaba tan metida en mí que no la vi. Treinta y dos, toma segunda. Tragedia, la llaman a ella. No se caerá al mar, está loca –dice alguien.

¡¡Señora, es muy peligroso estar ahí, señora!! Y ella se vuelve y le mira, le mira. Y el viento sigue arreciando sobre el malecón, siguen las olas pasando de un lado a otro como si de un juego se tratase. Y ella sigue incólume volviendo la cara hacia los lados atendiendo a los gritos pero centrándose en el horizonte, nuevamente.

¿Cómo sería hoy día una Mujer del Teniente Francés? Venga, hagamos todo un esfuerzo de imaginación. Podría ser una amante esposa de un señor de pro avenido a sus buenas costumbres y de vida ordenada, impoluta, envidiable y envidiados por todos. No sé. Diría que no. Quizás fuera una mujer incombustible, un ave Fénix de esas que militan en partidos feministas, que se exponen a todo con tal de tener un abrigo grande de gentes que la cobijen y le aseguren un retorno al status quo que no haga daño si las cosas salen mal. Eso, una mujer arriesgada en las seguridades. No, a esta mujer también le digo que no. Esta no.

O, posiblemente, sería una buena esposa/amiga/compañera, solícita de su esposo dispuesta a aguantar carromatos, carros y carretas con tal de llegar al fin siendo ‘la única’ y que todo atisbo de infidelidad haya quedado eclipsado con un dedo. Sí, ésta es un buen elemento del paradigma que buscamos. Pero tampoco da la talla, porque esta mujer no tiene nunca la mirada de una verdadera Mujer del Teniente Francés.

Pero, quizás, sólo quizás, la mujer actual del Teniente Francés sea un espejismo de una mujer. Intangible, incontable, insolente e indolora. Invisible. Insoportable. Solitaria. Irreverente. Incontestable. Incuestionable. Independiente. Incombustible. Incansable. Inaguantable. Doliente. Ingenua.

Alguien podría pensar que tras una mujer que pasea sobre un malecón en plena tempestad protegida con una capa se halla alguien tan inconsciente o interesante como una mujer que va a trabajar a un astillero sobre una motocicleta. Deberá ser una mujer independiente, que tiene una historia detrás. Ya.

Una vez descubierta la historia de detrás, una vez descabalgada de la moto, de su vida, una vez deshojada, qué queda. Nada. Sólo la mujer del Teniente Francés. Alguien que arriesga hasta su vida por un sentirse viva, alguien capaz de mirar a los ojos a pesar de las lágrimas acumuladas en las ojeras. No, no estaba esta mujer en el malecón, ni encima de su moto para que nadie la descubriera, la volviera a la vida, la quitase la capucha (el casco) necesaria para ocultarse del mundo, para volver a la muerte. No, la Mujer del Teniente Francés sólo esperaba a su Teniente, estaba en sus sueños en sus mundos, en sus esperanzas, en su malecón. No necesitaba auxilio. Sólo necesitaba Amor.

La actriz, la que finge, la que tiene un papel, la que se protege con un maquillaje y una vestimenta, esa juega con ventaja, esa decide cuándo salir de la escena, cuándo enamorar y cuando abandonar. La otra, no. La Mujer del Teniente Francés sólo sabe entregarse, amar y no odiar. Esperar en el malecón que la vida sea como ella quiso. Qué lástima. Esta mujer no sabe que la vida no va de sentimientos, que la vida es más compleja, que va de otras cosas, que con los sentimientos no se construye nada, que con la entrega no se da nada, que con el amor y la pasión sólo se consiguen agujeros en el alma. Esa mujer no sabe nada. No se conoce a ella misma, no recuerda su nombre, no sabe quién es. Se expone a la muerte en un malecón donde hubiera estado a punto de entregar lo mejor, donde pudo hacer un submundo perfecto con sólo unas latas de cervezas y unas aceitunas en un atardecer sin solsticios. Qué tonta. Qué mujer más tonta la mujer del teniente francés. Qué tonta.

Y la otra mujer del Teniente Francés, esa… esa... esa... esa sí que sabe, esa sabe lo que yo no sé. Esa vive por encima de lo que pase, del tiempo, del malecón, del amor, de todo. Esa sabe lo que es vivir. Sólo tiene que esperar a que el Teniente vuelva a casa, aunque no viva con ella lo que él ya sabe vivir.

No le digáis nunca más a ninguna de las mujeres del Teniente Francés que os encontréis en vuestra vida “¡eh, cuidado!”, no os acerquéis a ellas, dejadlas en paz, dejadlas ser ellas, dejadlas seguir siendo la mujer de algún Teniente Francés, porque os arriesgáis a convertiros vosotros en el Teniente. Antes os habrá amado, os habrá dado lo mejor de ella, se habrá entregado, no habrá dejado resquicio de su vida que no haya sido vuestro, os habrá deseado, os hará el amor como ni pensabais, os sentirá en cada poro de su piel y os mirará a los ojos, se fundirá con vosotros y os hará sentir que no hay nada más allá. Pero la dejaréis. La abandonaréis porque es “La mujer del teniente Francés” y es dejable. Otros lo hicieron antes, no pasa nada. Ella seguirá viva, seguirá su viaje, terminará el contrato de la película, volverá a su vida, se olvidará de vosotros, pero… pero… Seguirá siendo… “La mujer del teniente Francés” y tú, el Teniente.

Te amará durante años. Te esperará eternidades. Te respetará y no te hará daño. Te soñará. Te guardará en los altares. Te venerará y te recordará. Te deseará y no te tendrá. Te adorará.

Por lo que más queráis, por vuestras santas esposas, no os acerquéis jamás a ninguna mujer de un teniente francés.

Dejadlas, antes de dejarlas.
Marga.

(¡¡Señora, es muy peligroso estar ahí, señora!!
No vuelvas la cara, no vuelvas la cara, NO).

miércoles, 23 de enero de 2013

Margarita Recio Montillet

Margarita nació un 10 de Julio de 1924 en Cádiz, en la Calle General Luque nr. 8, antigua posada y casa de vecinos que regentaba su padre del cual ella decía que, cuando fue al Registro a notificar su nacimiento, le ofrecieron los nombres del santoral y dijo: “Ya tengo una Victoria, una Emilia, una Pilar y una Gloria, así que tiene que ser también un nombre grande y bonito, Margarita”.

Ha vivido una vida larga, completa, aprovechando las oportunidades que la vida le presentó y vivió cada etapa de su vida con elegancia. Las calles de Cádiz recordarán durante muchos años cómo Margarita caminaba por ellas con paso firme y decidido, siempre adecuadamente arreglada, siempre correcta y educada, repartiendo saludos y luciendo presencia discreta de mujer recia criada bajo la educación de una familia disciplinada. Miraba a los ojos. Le gustaba el color, la luz, los olores y los sabores, los tactos y los besos. Ella se obligaba a estar bien, disfrutaba de su ropa hecha por ella, de costureras de casa de toda la vida, de sus collares de cuarzo y de su pulsera de plata vieja y azabaches, de sus labios pintados y su poquito de sombra en los ojos.

Margarita se alegraba de todo lo bueno que le sucedía a los que a su alrededor estaban, se le veía en la cara, y se entristecía con el dolor ajeno, no lo podía evitar. Quiso estar al lado de todos en los momentos buenos y en los malos nunca faltó. La vida le puso dificultades antes de que ella pudiera saber salvarlas y aun así lo hizo. También la vida le dio sonrisas y satisfacciones y un gusto por la pintura, la gimnasia, la playa, la amistad y las manualidades. Leyó libros. Escribió pensamientos. Siempre intentaba hacer las cosas mejor. Enseñó a sus tres hijos a leer. Dio su tiempo a todos los que la quisieron y nunca pedía nada a cambio. También hacía la sopa de tomate mejor que nadie y disfrutaba apuntándose a todo siempre que podía. Alguna vez decía que ella se apuntaba a “estos tiempos” y realmente Margarita era de estos tiempos.

En su casa todo el mundo era bienvenido y disfrutaba sentándolos en su cocina “qué cocina más hermosa tengo” haciéndolos sentir más cercanos aún. Era buena anfitriona, siempre dio lo que tuvo. Buena conversadora, sabía de todo, coherente y curiosa por todo lo demás, aprendía. Mantuvo su mente siempre activa y controló su cuerpo con rigor y autodisciplina hasta en los momentos más difíciles cuando las fuerzas se marchaban.

Margarita era una mujer buena que nos quiso y a la que tanto quisimos y que siempre tendremos en nuestro recuerdo porque fue nuestra madre, nuestra abuela, nuestra tía, nuestra vecina, nuestra amiga, nuestra compañera, porque fue nuestra.

El día 3 de enero de 2013 en Cádiz, acostada en su cama y mientras dormía, Margarita se nos fue, pero sólo un poquito.

Era mi madre.

sábado, 19 de enero de 2013

“Blancanieves” de Pablo Berger

Queridos Cinéfilos:


La verdad es que hace mucho, mucho tiempo, que no comentaba favorablemente una película española y hoy tengo el placer de hacerlo con “Blancanieves” de Pablo Berger (muy original su anterior “Torremolinos 73”, que vi en el “ejecutado” Cine Dúplex, al que le dediqué un humilde responso en estas páginas, en “Obituario Cinéfilos”, hace años, ¡sentimentalismo de cinéfilo terminal!), que me ha encantado. Por situarla en el escalafón: me ha gustado aún más que “The Artist” ya que, técnicamente (dirección, interpretación, montaje, fotografía, música, compuesta por Alberto Iglesias, varias veces nominado al óscar, etc.), la española es absolutamente comparable, pero su guión, al menos a mí me lo parece, es claramente superior al de la francesa y rebosa inteligencia a la hora de exprimir las posibilidades del cuento original de los Hermanos Grimm (que tiene el fondo de sadismo típico de muchos cuentos infantiles tradicionales, ¡menudo es “Hansel y Gretel”!, vamos que, con las teorías actualmente en práctica para temas educativos de la infancia, serían considerados totalmente inaceptables) trasladado a la España de primer cuarto del siglo pasado. Suscribo plenamente lo que opinó el crítico Oti Rodríguez Marchante
Blancanieves crecida.

“Para ser de Bilbao, o precisamente por ello, Pablo Berger, el director de "Blancanieves", tiene bien claro la estética, el poso cultural y sentimental, el universo tan español, valleinclanesco, buñueliano y hasta orteguiano en el que habita su gran película.”


No hace falta que gaste más tiempo en redactar este comentario, salvo para no dejar pasar la oportunidad de apostar a que Maribel Verdú ganará el Goya a la mejor actriz con su magistralmente diabólica interpretación de la pérfida Madrastra y quizá pase lo mismo con Macarena García como Blancanieves joven, de niña la actriz es Sofía Oria, que también lo hace muy bien. Igualmente perfecto José María Pou en su secundario papel 

La pérfida Madrastra
También apostaría que, si unos hollywoodianos, perfectos ignorantes del hispánico sentido del humor negro, no hubieran prevaricado eliminando “Blancanieves” del quinteto final de candidatas al óscar a la mejor película de habla no inglesa (error, o maldad, sólo comparable en prevaricación a premiar hace años la, para mí, nefasta “Todo sobre mi madre”, la insulsa "Volver a empezar", en mi opinión de las más flojas y melifluas de Garci, o la simplísima "Belle Epoque", todas ellas infinitamente peores que  “Blancanieves”), Tim Burton y Woody Allen hubieran votado por ella como ganadora. ¡Seguro!.

Os aconsejo verla. Pasaríais un rato excelente.

Buen CINE, Amigos.

Manrique

miércoles, 9 de enero de 2013

El pequeño Templo del Gran CINE: La “SALA DORÉ” en Madrid


Queridos Cinéfilos: 

Querría haber empezado 2013 con una crítica positiva y optimista de una película reciente, pero de momento no la he visto y, en cambio, sí me ha parecido oportuno (a lo peor es la enésima indeseada cháchara de un cinéfilo terminal, difícil de soportar, ¡que horror!; en tal caso, perdonadme) daros algunas pistas para posibles planes cinematográficos en las próximas semanas, aunque lamentablemente (afortunadamente, pensaréis más de uno, no contaminados por el Cine) son sólo útiles para los que vivís o visitéis Madrid. De cualquier manera me ha parecido preferible dároslas insertadas en el marco físico donde se van a desarrollar algunos de ellos: El Cine Doré (originalmente la “Sala Doré”) sede actual de las proyecciones de películas (desde los inicios del Séptimo Arte al día de hoy, que nadie crea que son sólo “antiguallas”) del archivo de la Filmoteca Española. 


Confieso que no voy más de tres o cuatro veces al año al Doré, aunque durante los seis cursos de mi lejano bachillerato (10.60-06.66, ¡que mal número!), como mi Colegio, el entonces nada presuntuoso San Estanislao de Kostka (SEK), se encontraba en la misma acera, a menos de 100 mts de ese cine, yo pasaba por delante de él cuatro veces al día y, hasta tercero, cerró en el 63, siempre me fijaba en las carteleras de sus programas dobles, a los que creo que sólo fui una o dos veces, ya que estaba en completa decadencia y mis padres no me dejaban ir a él porque no tenía buena fama. Mis cines de referencia eran el entonces recién estrenado Consulado (desaparecido en combate), el Monumental (ahora sede de conciertos de la Orquesta de RTVE), el Ideal (activo como Yelmo-Ideal), el Progreso (ahora teatro Nuevo Apolo), el Pavón (actualmente sede temporal de la CNTC), el San Carlos (ahora ¿Sala Capital?) y algunos otros del entorno, por lo que no asocio al cine Doré con mi descubrimiento de las películas preferidas de mi preadolescencia: “El Cid”, “A 23 pasos de Baker Street”, “Hatari”, “Moby Dick”, “Misión de audaces”, “Misterio en el barco perdido”, “Hundid al Bismark”, "La conquista del Oeste", “Solo ante el peligro”, “Los tramposos”, “La última noche del Titanic”


No es cuestión de que os cuente la historia del Doré, sí de que os anime a conocerlo, aunque sea una sola vez, renovado completamente hace unos 10 años pero recuperando su atractivo sabor art decó, entre kitsch y progre (entrada única 2,50 €, no numerada, proyección y sonido buenos, sin 3D, claro; para bases con miedo a que les marque un pívot, aconsejo subir al entresuelo), con programas que cambian a diario y en que este mes de enero incluyen varias películas muy interesantes, desde las magníficas “Blade Runner” (ya mañana, jueves) o “All About Eve”, a la escandalosa, en mi juventud, “Último tango en París”, la curiosa “Pandora y el holandés errante”, la mítica “Gilda”, la “maldita” y excelente española “El extraño viaje”, la clásica “Las cuatro plumas”, mejor lo descubrís en:
http://www.mcu.es/cine/MC/FE/CineDore/Programacion.html


El segundo aviso es que mañana comienza un ciclo (“Cine de vanguardia: Una aproximación”) en el Cine-Estudio anexo al Círculo de Bellas Artes (entrada para no socios 5,50 €) que incluye, entre otras como “El gabinete del Dr. Caligary” o “El Golem”, una auténtica joya de 69 minutos, muda pero con música, un extraordinario documental que, realmente, es una ácida y nostálgica visita al Berlín de finales de los felices 20s, justamente antes de la gran depresión y lo que siguió, “Berlín, sinfonía de una ciudad” (Die Symphonie der Großstadt), Walter Ruttmann (1927), para mi gusto, imprescindible:
http://www.circulobellasartes.com/cine.php

Por último, avisaros de que en la generosísima Fundación Juan March, en el ciclo mensual de cine mudo, proyectan los días 18 y 19 “Asfalto” Alemania 1929:
 http://www.march.es/conferencias/detalle.aspx?p1=6&p3=2867

Buen CINE, Amigos:

Manrique