domingo, 30 de agosto de 2009

"Largo domingo de noviazgo" ... con Amelie


Queridos "Cinéfilos":


Recién vuelto de un complejo veraneo, simplemente un aviso, por si os apeteciera: Mañana lunes en TVE2 a las 22:00 dan "Largo domingo de noviazgo", protagonizada por Amelie, perdón, Audrey Tautou, quiero decir, dirigida de nuevo por Jean-Pierre Jeunet.


"La misma y magnífica Amelie, caída de otro guindo. (...) la película es brillante, está narrada con un fulgor romántico y una avidez poética que arropan el frío interior de los personajes (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (E. Rodríguez Marchante, mi crítico favorito, dixit).


Desde luego, ya con su extraordinaria imaginería se premia sobradamente las dos horas de atención. Incluso uno de vosotros me la alabó como una de las películas que más le había ¿complacido?.
http://www.filmaffinity.com/es/film738255.html

Os aconsejo que la veáis y que ...opinéis.

Buen cine, amigos.

Manrique

miércoles, 22 de julio de 2009

Los hombres (suecos) que no amaban a las mujeres y el hombre (en Génova) que las adoraba



Queridos "Cinéfilos:

No había leído "Los hombres que no amaban a las mujeres" pero, a pesar de las discretas críticas, fui a ver la película esperando pasar un rato entretenido y, ¿por qué no admitirlo?, intrigado por el enorme éxito de la novela homónima en la que se basa.

Debo admitir que la película está correctamente realizada, que existe una buena ambientación (esperaba que se desarrollara en Estocolmo, ciudad que tengo muchas ganas de conocer, lamentablemete no es así) y una aceptable interpretación, entre la que se supone sobresale la de la ¿debutante? actriz Noomi Rapace en el papel de Lisbeth Salander, personaje bastante prototípico para el que he leído que el escritor de la novela se inspiró en una posible Pippi Calzaslargas crecidita: debe ser una deducción propia de la mentalidad sueca, ya que, desde mi punto de vista, resulta estrictamente aberrante comparar ambos personajes.

La trama no está mal, pero no es demasiado original, el desenlace llega un poco por que sí y al final la intencionalidad de el/la/los/las asesino/a/os/as es política y socialmente correcta. Una secuencia para mí innecesaria es la ¿última? de Lisbeth, cuando vestida como una adinerada joven.... Poco creíble y ¿para qué?. Parece la guinda final de una mala película americana.

Cuando los space cowboys éramos jóvenes se nos vendía Suecia como el país más justo y socialmente avanzado del mundo. Según esta pelicula, y en eso creo que su guión es fiel a la novela, no es oro todo lo que reluce y varias escenas de la película corroboran lo que un compañero, sueco consorte, me ha comentado: debajo de una capa de educación democrática, sobreviven sentimientos racistas muy importantes. A lo peor es así. Bergman en "La vergüenza" se granjeó la ira de muchos de sus compatriotas cuendo mostró en esa película hasta qué punto podía volverse salvaje un modélico sueco en el caso límite de una hipotética nueva guerra.

Volviendo a la historia de "Los hombres..." hay una cosa que me cruje moralmente en la protagonista: por muchas injusticias que hubiera padecido, no tiene razones, autoridad, ni derecho a dejar morir quemado/a vivo/a a una persona por muy asesino/a que ésta sea (espero no descubrir el final). Parece que la selva llega a Suecia. Me retrotraigo a cuando con doce o trece años vi "007 contra el Dr. No", primera película de la serie Bond, y en una escena de ella, JB, tras comprobar que un sicario ha vaciado su pistola contra la almohada cubierta con una sábana que simulaba su cuerpo, lo "ejecuta" tranquilamente por que tenía "licencia para matar". Hasta ese momento, ningún héroe de mis películas infantiles y preadolescentes había osado matar a un hombre indefenso, aunque fuera el "malo" de la película. Entonces me rompió los esquemas. Se ve que íbamos avanzando... y lo seguimos haciendo, ahora hasta en Suecia.
Gracias a Dios, mi siguiente película me compensó: "Génova" de Michael Winterbottom, director del que no había visto nada (¡cierto!).

Me ha gustado mucho. Es el anverso positivo de la moneda respecto a la anterior película: aquí se trata de un hombre que ama a las mujeres que le rodean y queda moralmente malherido cuando fallece su esposa en un accidente y tiene que rehacer su vida en esa difícil etapa en que su hija mayor está dejando de ser adolescente mientras la pequeña lo empieza a ser.

Me encanta el tempo de la película, las múltiples sugerencias que el director propone, las preocupaciones y sentimientos que sin palabras transmite Colin Firth (extraordinaria su actuación y la de la actriz que hace de hija pequeña) que tan bien entendemos los que somos padres de hijas.

Después de esta doble experiencia, aunque siga teniendo muchas ganas de conocer Estocolmo, sin ninguna duda opto por la vida que se refleja en Génova, ciudad donde los hombres aman a las mujeres.

Buen Cine, amigos

Manrique

PD: Recomiendo, sin la mínima duda, ver la reposición remasterizada de "Mishima" de Paul Schrader, que ahora reestrenan (cine Verdi, en Madrid). Para mí, magnífica, como película, e interesantísima, como historia verídica. Gracias a la generosidad de una persona del Foro, tengo el libro "Mishima o el placer de morir" de Vallejo-Nájera sobre el escritor japonés, que leí prestado en Ferrol en los finales 70 y tenía tantas ganas de poseer.

viernes, 26 de junio de 2009

"Cookie's fortune" y "Miss Marzo": Altman versus Farrelly



Queridos "Cinéfilos":

Para aquellos de vosotros que, por las razones que sean, no tengan otra más atractiva opción para esta cálida noche, a las 22:00 podéis elegir entre dos alternativas cinematográficas en la tele (la 2ª, no sé si es posible fuera de Madrid), en lo que llamo la "trampa del 6":

En la "Sexta", "Algo le pasa a Mary", ....que recaudó 170 millones de dólares sólo en el mercado americano...¡Qué garantía!.

En "Onda 6", "Cookie's fortune" (1989) de Robert Altman. Seguro que Arturo elegiría ésta de no tener algo mucho mejor que hacer en Coín (¡qué envidia me das, Arturo!), ya que me consta que es uno de sus directores favoritos, según nos escribió sobre "Vidas cruzadas".

Como el que avisa no es traidor, adjunto una crítica muy reciente de J. M. Cuéllar sobre una película, "Miss Marzo", realizada a imagen y semejanza de las de los Farrelly

"Hay asuntos peores que imitar a un tonto-listo, en este caso a unos tontos-listos, que es imitarles malamente y acabar generando una película tonta-tonta, con actores bobos, con planos inútiles, con argumento estúpido y con gracia nula. Pero aún peor, el problema de los hermanos Farrelly es que siempre han estado rozando el límite de lo permisible. Daban medio paso más y ya... ya estaban pisando de lleno la grosería, el mal gusto y la bazofia. Pasaban de la gracia más o menos original, de la transgresión simpática, a la ordinariez, a la chabacanería y al asco más repulsivo.
Si encima eres un mal imitador de ellos, como es el caso de esta «Miss Marzo», todo acaba siendo ridículo e inerme. De nada valen dos o tres gracietas de paletos rústicos de Kansas con el sombrero al revés y los traseros gordos. El panorama total es desolador.
El planteamiento inicial es forzado, el núcleo no concita interés y el desenlace resulta increíble. Pero más allá de lo puramente cinematográfico, donde realmente la cinta se vuelva basta y hasta repulsiva es en los momentos en que quieren ser originales a vivo músculo, pues cerebro no hay. En cinco o seis momentos, donde la cinta quiere tocar la cima humorística es justo donde resulta vomitiva, haciendo olvidar cualquier rasgo de generosidad hacia ella."


Por favor, no os confundáis en la "trampa del 6".

Buen cine, amigos.

Manrique

jueves, 11 de junio de 2009

Cierre de la temporada teatral



Adriana Ozores y Francesc Orella en "Macbetn, Lady Macbeth"
Queridos "Cinéfilos":

Tras el último comentario de Ana (Díaz), me animo a expresar una opinión sobre el teatro de esta temporada, que, salvo sorpresa inesperada, me temo que está acabada para mí.

Conectando con el final de la temporada anterior, me remonto a un prometedor espectáculo en las "Naves del Español en el Matadero" que resultó en un fiasco, tal como Ana comentó en este foro en julio pasado, a pesar de las espectativas y de la excelencia de su autor original: "Macbeth, Lady Macbeth", adaptación en versión "libre" y dirección de Carles Alfaro del "Macbeth" del Sr. Shakespeare que, a mi entender, no necesitaba de mayores aderezos ni de cualquier puesta al día para seguir siendo una obra maestra, de forma que tal reconversión, como Ana señaló, resultó en un ejercicio tan innecesario y petulante como pretender remodelar las vidrieras de la catedral de León, por ejemplo. Que conste que a mi me pareció atractiva la escenografía, lástima que no se hubiera limitado a tal ejercicio el Sr. Alfaro, pero en todo lo demás coincido con lo que ella escribió.

Me gustaría puntualizar que no es que yo me oponga a revisiones "en profundidad" de una idea original, que algunas las hay y, desde mi punto de vista, excelentes: si nos circunscribimos a las adaptaciones de obras de teatro llevadas al cine, que es nuestro principal escenario en este foro, me parecen irreprochables las adaptaciones "completas" de "El rey Lear" en "Ran" o en "Antes de que el diablo sepa que estás muerto", o la de "Romeo y Julieta" reflejada en la, al menos para mí, extraordinaria "West Side Story". Lo que en general no soporto, tanto sin salir del teatro como en su paso al cine, son aquellos arreglos consistentes en cambiar innecesariamente la época conservando los personajes y sus relaciones, dando lugar a anacronismos chirriantes que nada aportan ni para nada son necesarios, cosa que se puso de moda en mi juventud y era uno de los principales defectos en "Macbeth, Lady Macbeth".

Llegados a este punto, muchos de vosotros podréis pensar que a qué viene esta reiteración de una crítica tan antigua ya expuesta en este foro. Es que necesitaba retomar el hilo para poder "pegar" estas frases (lamento no haber conservado el nombre del autor) de un crítico que expresa exactamente lo que denuncio, aplicado al caso de "Macbeth, Lady Macbeth":


"... y algo más de emoción, de entrega, a Vicenta Ndongo en el papel inventado de un sargento, demasiado átono, que Alfaro se saca de la manga para justificar su versión-adaptación, en la que corta sin piedad el texto de Shakespeare y se atreve a añadir de su cosecha.

Y aquí llegamos a lo peor de una propuesta que impacta, que acecha a las emociones del público con su inteligente iluminación y escenas de soberbia dirección (pienso en Macbeth, desencajado en la reunión con sus generales, subido a la mesa, al creer ver el fantasma de Banquo), pero que peca de esa maldita manía tan «moderna» de adaptar con exceso de libertad. ¿Es que el texto de Shakespeare no es lo suficientemente bueno? Lo de las pistolas ya aburre: ¿si todo es teatro, ilusión, si todo es metáfora del horror, no cumplen igual las espadas? Como revolución teatral, hace veinte años aún se entendía. Hoy da risa escuchar en un Shakespeare que, por lo demás, mantiene cierto aire medieval –aunque con sus oportunos anacronismos– órdenes como «que los fusilen». Al «horror», que tan bien acierta a retratar Alfaro, le sobran disfraces."
 


Pero lo triste fué que el defecto denunciado se presentó de nuevo en el siguiente espectáculo teatral al que asistí, también en el Matadero (1), "Las troyanas" dirigida por Mario Gas, versión de Ramón Irigoyen, que llegaba del Festival de Mérida considerada como el espectáculo más conseguido en esta edición y con muy buenas críticas.
En una desafortunadísima escena inicial con dos únicos personajes, Atenea y Poseidón, la diosa estaba representada por un conocido travestí, naturalmente travestido en un traje de chaqueta rojo, modelo años 50/60, con zapatitos de tacón y la aguda entonación oral al uso, y el dios por un señor con aspecto de catedrático de instituto jubilable, también de los años 50, diciendo un parlamento que sonaba tan falso como un texto de Gandhi declamado por Chávez. Y yo me pregunto: ¿Para qué esta falsa y horrible modernidad?. ¿Había que hacerle un huequecito a algún famosete en el reparto?. Pensad lo que queráis, pero ¡qué pena de chafarrinón que lastró el conjunto de la obra!, que no me pareció del todo mal a pesar de los "inevitables" cambios que hacían aparecer a los guerreros griegos como soldados de la OTAN en Afganistán, pero tenía algunas cosas buenas, por ejemplo las escenas con las troyanas, la estética de la aparición en escena de Helena y el asesinato de los nietos de Priamo...todo escrito por el griego Eurípides. Y algo similar debió pensar J. M. Villafaina, que en su crítica, muy positiva en general, acaba con el siguiente párrafo:

"Menos convincentes están Carles Canut (Poseidón) y Angel Pavlovsky (Atenea), algo forzados en su papel de grotescas deidades, caprichosas y vengativas. Por ello, su escena, muy original en la traslación a la actualidad, sólo se logra a medio Gas".


La siguiente estación ya no fue de viacrucis; esta vez no tocaban espadas, sino corazones: "Manos Blancas no ofenden", divertidísima trama, tan buena como la de "Casa con dos puertas no se ha de guardar", en un precioso, y musical, montaje de Eduardo Vasco con la Compañía Nacional de Teatro Clásico que nos encantó y me reconcilió con el teatro.

Se tiende a pensar que Calderón era un aburrido y serio señor. ¡Qué error!. Disfrutad de sus comedias de enredo y luego hablamos. Si tenéis ocasión de verla, ahora que creo está de gira, no os la perdáis. Desde luego, me ha gustado mucho todo lo que he visto montado por Eduardo Vasco a lo largo de estos últimos años.


"Auto de los Reyes Magos" por la Cía Nao d'Amores
Ya os comenté que los Reyes Magos me trajeron en la noche del 6 de enero, vamos con 24 horas de retraso, el montaje por la compañía Nao d'Amores en el Teatro de la Abadía del "Auto de los Reyes Magos", dirigido y adaptado por Ana Zamora (ganadora de los Premios ADE 2008, de la Asociación de Directores de Escena de España, y Ojo Crítico por el "Misterio del Cristo de los Gascones", su anterior espectáculo), con dirección musical de Alicia Lázaro. Un prodigio de elegancia y amenidad en el montaje de esta primera obra teatral de la lengua castellana.


"Llama un inspector" con Concha Cuetos,
José Luis Pellicena y Paco Valladares
Después llegó "Llama un inspector", de la que os pasé aviso, en un correcto montaje tradicional, nada revolucionario. José Luis Pellicena, como inspector, muy bien, Concha Cuetos y Paco Valladares cumplieron; el texto de la obra, una profunda crítica de J.B. Priestley a la acomodaticia moral posvictoriana cuando sirve egoístamente a nuestros intereses, es excelente. Aconsejo, como mínimo, leerla.

La semana pasada vimos en el Valle Inclán (vamos, en el antiguo cine Olimpia de Madrid, reconvertido ahora en nuevo teatro asignado al CDN) "Avaricia, Lujuria y Muerte", que Ana (Díaz) comentó con calidad y profundidad al día siguiente. Como sabéis, se trata de tres piezas breves que se representan con continuidad sin ninguna interrupción, a pesar de su distinto tratamiento por parte de sus correspondientes directores.


Montaje de "Ligazón" en CDN, por Ana Zamora
Estoy de acuerdo en un 95% con lo que expuso Ana, pero quisiera señalar que, para mi gusto, el entorno mágico gallego se evoca muy bien en la primera obra, "Ligazón", donde Ana Zamora integra sabiamente en la representación elementos colaterales, como el teatro de sombras, mientras una cortina evanescente da corporeidad al nebuloso ambiente mágico que impregna esta primera parte del montaje, ambiente galaico muy en línea con el teatro poético que tanto me gusta, esté o no de moda, como el de "La Dama del Alba" de Casona (autor republicano al que el lobby de cierta crítica neoinquisitorial progre le negó el pan y la sal por cometer el terrible pecado de regresar del exilio a finales de los 50; soberana injusticia y estulticia, desde mi punto de vista, para con el autor de "El caballero de las espuelas de oro", estrenada en los primeros 60, en donde hacía una crítica profunda y amarga de la corrupción que impregna a una parte importante de la clase política, mal existente entonces, antes y ahora en España, utilizando como trama la persecución que sufrió Quevedo por parte del partido del Conde Duque de Olivares, magnífica y edificante obra que he visto dos veces, la última con Manuel Galiana como Quevedo en el Teatro Español, ya en los primeros 90, cuando tan gran actor no tenía que hacer las "cosas" de Tele 5 en las que ha tenido que "trabajar" para poder sobrevivir en un mundo sin el añorado "Estudio 1").


Tras este largo soliloquio, que me ha salido del alma, lo lamento, respecto a "Ligazón" sólo declarar que no percibí la mínima obscenidad en en el montaje, sí la obvia carnalidad propia de Galicia, Valle y la juventud, pero sin la menor grosería.

De la segunda parte, "La cabeza del bautista" suscribo al 100% el comentario de Ana, y de la tercera, "La rosa de papel", reconociéndole una fantástica puesta en escena, cómo diría yo, como de un guiñol de estética mejicana a lo Arturo Ripstein, con irreverencias buñuelianas y acabado solanesco, pero los absolutos excesos de mal gusto al final del montaje traspasan mi barrera para delimitar lo atrevido de lo grosero.

"La rosa de papel" en CDN, dirigida por Salva Bolta
A pesar de todo ello, aconsejaría la obra, que ha obtenido críticas espectaculares. ¡Lástima de sus últimos cinco minutos!, que nada aportan, salvo descrédito para el conjunto, al menos esa es mi opinión y, creo, también la de Ana.

Ahora programan en el Matadero "Edipo", pero las críticas que he leído me han desanimado a ir a verla ya que, especialmente una de ellas, la compara muy desfavorablemente con la excelente versión, repartida en dos pases ("Edipo rey" con "Edipo en Colono" y "Eteocles y Polinices" con "Antígona") que, con motivo del 2500 aniversario de Sófocles, Manuel Canseco montó en el Teatro Galileo, versión que aconsejé vivamente al "grupo fundador" de este foro, cuando aún no había nacido, en nuestros cotidianos almuerzos laborales de aquel invierno 2003/2004...

Y se acabó el curso teatral, en el que ha habido de todo, malo y bueno, pero como prefiero quedarme con lo bueno y ha remontado a partir de diciembre, no me quejo. Mi descubrimiento del año ha sido Ana Zamora. De los otros dos codirectores de "Avaricia, Lujuria y Muerte", Alberto Sanzol y Salva Bolta, habrá que seguirlos, a ver qué hacen, especialmente el primero. Eduardo Vasco se confirma como un valor seguro. Lástima del pinchazo de Gas. De Carles Alfaro, ¡nunca mais!.

Os pido disculpas por lo larguísima que me ha salido esta perorata y le doy las gracias a todo el que haya tenido la paciencia de soportarme. Voy a tratar de ser mucho menos hablador, pero, por favor, ¡vosotros no dejad de alimentar este foro!.

Antes de despedirme no quiero dejar la oportunidad de felicitar a Antonia y a los Antonios de nuestro foro en el día de su Santo (salvo para los que lo sea el Abad, que creo que toca el 17 de enero).


Buen cine ... y teatro, amigos.

Manrique

Nota 1: Por favor, no penséis que el "Matadero" es un lugar maldito, como su nombre parece indicar. Guardo un recuerdo excelente, según os comenté hace dos años, de la magnífica versión que Mario Gas montó de la ópera "Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny", con libreto de Bertold Brecht y música de Kurt Weil, compositor alemán emigrado a los Estados Unidos y destacado miembro de los "artistas degenerados", según les calificó la ortodoxia nazi ya en 1933, que a mi me encanta y del que seguro conocéis su famosa canción "Mack, the knife" de la ópera "Happy end", que tuve la suerte de ver hace una década. Son muy famosas sus canciones para cabaret alemán, que antes cantó Marlene Dietrich y ahora borda Ute Lemper.


viernes, 5 de junio de 2009

Decíamos ayer... y Sicilia, ¡¡nada menos!!



Pantocrátor en la catedral de Cefalú
Queridos "Cinéfilos":

Tras varias semanas sin internet, "daño colateral" al trauma de haber tenido que cambiar temporalmente de residencia, deficiencia eternizada por una pésima gestión de mi suministrador de ADSL, finalmente dispongo de nuevo del servicio pero, como no he ido al cine desde hace meses, poco os puedo aconsejar, salvo para recomendar que los no la hayáis visto, no tengáis nada mejor que hacer esta noche y podáis sintonizar Telemadrid a las 22:10, veáis "Pequeña Miss Sunshine", de la que ya resaltamos varios "Cinéfilos", hace un par de años, su absoluta frescura, divertidísima envoltura y profunda crítica social. Una pequeña gran obra maestra. Y no exagero nada.

Por otra parte, si vivís en Madrid o nos visitáis este fin de semana y os gusta la música francesa de Brel, Moustaki, Piaf, etc., en el Café Central (Pza del Ángel, al lado de la de Santa Ana, entrada 12€ + consumición, tfno 91 3694143 y web
www.cafecentralmadrid.com) actúa Paloma Berganza, de la que ya he hablado aquí mucho y muy bien. Me consta que también la han oído en directo, donde brilla su gran capacidad para "contactar" con el público, Ana Díaz, Teresa y Antonio Rivas, al menos. Ellos os pueden dar una opinión, posiblemente, más neutral. A mí me encanta y por ello os la aconsejo de todo corazón.

Otra sugerencia, que os trasmito para más largo plazo, claro, es visitar Sicilia. Esta Semana Santa, tras intentarlo en vano hace un año, lo he hecho y me ha gustado muchísimo. Un compañero, que la conocía muy bien por largas estancias de trabajo, me comentó hace años que si quería ver arqueología griega, casi se conservaba más en Sicilia que en la propia Grecia. Como no he estado en ésta, no puedo juzgar, pero en Sicilia hay restos interesantísimos, además de una tremenda cantidad de monumentos de la extrañamente encantadora mezcla que resulta ser el arte árabe-normando.


Plaza central en Siracusa
¡E innumerables templos y palacios barrocos!, herencia de la dominación española.

Interesados contactadme sin problema. Eso sí, me pega que en verano debe hacer mucho calor. Cosas del Sur.

Pero es que compensa poder pasear por delante de la catedral de Siracusa en una plaza donde solo falta el “Gatopardo” fumando señorialmente sentado mientras se toma un buen café y admira su fachada barroca purísima, fachada que enmascara un interior construido integrando el peristilo del templo de Artemisa de 2200 años antes (casi como lo de la mezquita de Córdoba, pero al revés, lo más antiguo en el interior), cortejada en la misma plaza por una encantadora iglesia en estilo barroco manuelino portugués, cuando a dos manzanas se encuentra la fuente de Aretusa (de agua dulce a … 5 metros del mar) donde, seguramente, Arquímedes bebía cuando dejaba de razonar sobre los fundamentos de la teoría del buque, que decimos los navales, para ir a ver el estreno de “Los persas” a un teatro capaz de 20.000 (he escrito veinte mil) espectadores, no demasiados para una población de medio millón de habitantes en el siglo IV aC, por lo que tampoco extraña que te afirmen documentadamente que en el ara del sacrificio cercana al teatro se ofrecieran holocaustos de 450 bueyes simultáneamente. ¿Impresionante?. Creo que sí, claro que yo tengo un 50% de sangre del Sur... Pero no exagero en esto.


Teatro Politeama de Palermo
Y Palermo, con sus dos maravillosos teatros Art Nouveau, que tanto contrastan con sus espléndidas iglesias barrocas o árabe-normandas, y Agrigento, con su valle de los templos, y Segesta, y Piazza Armerina, con sus fantásticos mosaicos, y Erice, con su catedral, que recuerda a la de Tuy, y Cefalú, con su Pantocrátor, y Taormina, con su teatro, y Catania, a la sombra del Etna … y todo lo que no tuve ocasión de admirar en una corta semana.

Esta vez Ana (Moya), que conoce Sicilia mucho mejor que yo, podría animarse a contarnos algo… sugiero.


Mari Carmen y Virginia en el Templo de Segesta

También podría daros alguna reseña muy reciente de teatro, ya en Madrid, pero como Ana (Díaz) se me ha adelantado, poniendo muy alto el nivel, me limitaré a insertar otro día un comentario a su aportación, con mi visión personal, que es muy parecida a la suya, aunque mucho menos fundada porque yo no he leído las obras que ella comenta.

Y un consejo para terminar: ¡No dejéis de visitar Sicilia!, Amigos.

Manrique

Teatro

Un comentario sobre Avaricia ,Lujuria y Muerte de Valle-Inclán que se puede ver en Madrid en el Centro Dramático Nacional.
No basta con ser fiel al texto; si se olvidan las indicaciones del autor y Valle-Inclán es complejo, el resultado varía de forma significativa.
La primera: Ligazón, dirigida por Ana Zamora, en mi opinión le faltó dramatismo; las tijeras son el hilo conductor de toda la obra, desde el principio en el que la actriz sale con ellas colgadas, después cuando se las afila precisamente quién va a ser victima y hasta cuando son reflejadas, después de consumirse la tragedia ¡Cómo es que la mozuela no hace más ostentación de ellas! Este personaje, de la mozuela, evoluciona desde la más pura inocencia, aunque esto también está en entredicho, hasta la venganza, para que al final no sea mucho mejor que su madre. No me parece fácil de representar el doble lenguaje, pero me pregunto porqué leyendo la obra se entiende claramente y sin embargo, ayer en el teatro me pareció una acción sosa y un final gratuito. Las actrices estaban estáticas, les faltaba soltura, salieron a decir el texto que tenían aprendido y el escenario no las ayudaba; las puertas, los cerrojos, las ventanas no se ponen para que haga bonito sino para que formen parte de la representación y ayuden a los actores en su expresión; pero una sucesión de cortinas transparentes no dicen gran cosa y el público acabamos por no saber si están juntas o separadas si se oyen o se ignoran. El autor dejó explicado cómo representar esa parte final: el cadáver de un hombre con unas tijeras clavadas, os lo cuento porque leí ayer la obra.
La tercera: La rosa de papel, dirigida por Salva Bolta, bastante fiel al texto aunque prescinde del yunque donde está trabajando Simeón al comienzo de la función. Pero es el final donde el director derrama toda su imaginación y se salta las indicaciones del autor, de Valle-Inclán. Si hubiéramos visto representado ese otro final el efecto hubiera sido otro muy distinto: un hombre abrasado por las llamas producidas al arder la rosa de papel que había sido prendida por la vela, porque no puede desprenderse del cadáver de su mujer con el que mantiene una unión lascivia. Pero lo que vimos fue una serie de obscenidades (por cierto también Ana Zamora utiliza el paraguas para su propia obscenidad) que a determinado sector del público le debieron parecer excelentes pero que se alejan del final de Valle.
La segunda: La cabeza del Bautista, del director Alfredo Santol, no sólo es fiel al texto sino que dice lo que Valle quiere decir haciendo una representación muy original y utilizando perfectamente el mobiliario de la escena. Con unos actores que saben lo que el director quiere y que nos conducen perfectamente a la escena final de la tragedia sin hacer perder el interés, muy al contrario creciendo éste por momentos.

domingo, 31 de mayo de 2009

Gran Torino

Estimados cinéfilos

Hace algún tiempo vi "Gran Torino", la magnífica nueva película de Clint
Eastwood. Por problemas técnicos con mi ordenador no pude mandaros entonces
mis impresiones sobre ella. Ayer Josechu me animó y lo hago ahora por si
alguno todavía no la ha visto y puedo animarle a que lo haga.

Un abrazo,
José Ramón


Ficha técnica:
  • Año 2008
  • Director: Clint Eastwood
  • Intérpretes: Clint Eastwood, Bee Vang, Christopher Carley.
  • Guión: Nick Schenk
  • Nacionalidad: Americana
  • Duración 116 minutos


Comentario

CLINT EASTWOOD, con mayúsculas, es un animal político del cine, el último Gran Clásico de la Industria Cinematográfica, que nos sigue viviendo. Todas sus películas marcan y, transcurridos muchos años, se siguen recordando.

Clint Eastwood, a sus 80 años, ha dirigido, interpretado y protagonizado, casi en exclusiva, lo que, para mi, es una nueva maravilla: “Gran Torino”, que recibe su nombre del modelo de coche, un gran Torino de 1972, que Walt Kowalski (Clint Eastwood) cuida, limpia y mima como su elemento mas preciado en la película.

“Gran Torino” cuenta una historia simple, pero profundamente dramática y emotiva. Walt Kowalski, un viejo patriota, racista, veterano de la guerra de Corea, antiguo empleado de la industria del automóvil, americana por supuesto, que vive en la América más profunda, ve, impotente, como su barrio se va convirtiendo en un barrio marginal, donde las minorías étnicas imponen su Ley. Kowalski, viudo, casi abandonado por sus hijos, se enfrenta solo y con la fuerza que le da su profunda creencia en los valores tradicionales de la cultura americana, a esa invasión, pero acaba sucumbiendo a los encantos de dos adolescentes asiáticos, vecinos, que le cambian la vida y le conducen a un final inesperado.

“Gran Torino” es simple, pero técnicamente espléndida. Los planos, los silencios, los gestos, la música: todo responde a las leyes del cine clásico de calidad. Pero lo que más impresiona es la interpretación de Clint Eastwood, perfecto en su papel de Wasp, aunque católico y polaco, en vez de protestante y anglosajón; un “Harry el sucio” de buen corazón, en versión urbana.

Cuando tanto director mediocre solo es capaz de vivir de subvenciones; cuando tanta falta de talento se encubre en una política victimista sobre el uso de las nuevas tecnologías; cuando tanto actor y actriz es mas conocido por sus posiciones políticas que por sus interpretaciones, CLINT EASTWOOD nos da un ejemplo de lo que se puede y debe hacer en el cine.

Como lo siento, lo cuento.

JRL (23-04-2009)

lunes, 25 de mayo de 2009

El Jardinero Fiel

Por Chema Caballero.

Estos días se habla mucho por estas partes del tema de la tuberculosis y de cómo después de haber estado casi erradicada, ahora esta resurgiendo y se está haciendo endémica y los casos se multiplican a una gran velocidad, no sólo en África, sino también en Europa y América.

Por eso me he acordado de esta película, EL JARDINERO FIEL dirigida por FERNANDO MEIRELLES y basada en la novela del mismo título de John le Carré (2001).

Esta película cuenta la historia de Justin Quayle, diplomático británico en Nairobi, que se entera de que su mujer, Tessa, ha sido asesinada y violada, comienza su propia investigación. Descubre una trama internacional de corrupción, burocracia y acciones lucrativas de la Industria farmacéutica. Haciendo caso omiso de las advertencias, amenazas y palizas, Justin descubre que Tessa había destapado una gran compañía farmacéutica que distribuía medicamentos contra la tuberculosis con importantes efectos secundarios. Intentan ocultar estos efectos enterrando los cadáveres en fosas comunes y mejorando la composición de la droga en previsión de una epidemia masiva de tuberculosis a escala mundial, que quieren afrontar desde una posición privilegiada. Al final, Justin regresa al lugar donde apareció el cadáver de Tessa, sabiendo que los conspiradores han pagado a un grupo para que acaben con él, pero sólo una vez que ha arreglado su plan para desenmascarar en Gran Bretaña a los políticos corruptos que habían consentido lo sucedido.

Sobre el tema de la investigación farmacéutica con seres humanos, este vez con el SIDA, se puede leer el libro de HENNING MANKELL, EL CEREBRO DE KENEDY (2005), que aunque no deja de ser una novela tiene algunos puntos que te hacen reflexionar sobre este tema.

El tema de la falta de ética de la industria farmacéutica es algo muy debatido y sobre el que se debe hacer algo. Esta industria es tan poderosa y omnipotente que nadie se atreve a enfrentarse con ella y así sigue, sin escrúpulos, probando nuevos métodos para ver como conseguir más beneficios.

El tema que trata esta película (si se puede leer el libro, mucho mejor como de costumbre) es un tema actual y omnipresente en nuestras vidas, por eso vale la pena visionarla.

Mi copia de EL JARDINERO FIEL me la pirateó Javier Folgado de Internet.

Chema Caballero

martes, 21 de abril de 2009

The Reader


Si tuviera que buscar un sólo adjetivo para definir esta película (http://www.imdb.com/title/tt0976051/) probablemente sería compleja. O quizá densa. Densa por la cantidad de temas que giran y se entremezclan alrededor de los dos personajes protagonistas. Dos protagonistas o, pensándolo mejor, dos individuales y un tercero colectivo, de trasfondo, que es la propia Alemania tras la Segunda Guerra Mundial. La historia, que comienza en apariencia como la iniciación sentimental de un joven de quince años, va descubriendo a medida que avanza un complejo tapiz donde se entrecuzan temas como la sexualidad, la diferencia de edad, la literatura, el paso a la madurez del protagonista y la repercusión emocional posterior de su relación, el amor, la vergüenza, la traición, la reciente historia colectiva de un pueblo, su culpa y el ansia de las nuevas generaciones por exorcizar los demonios desatados por sus progenitores.
Todo esto encarnado en un trío actores protagonistas que van tejiendo el devenir de la vida de sus personajes a lo largo de cuarenta años de historia de la Alemania contemporánea. Por un lado una Kate Winslet en estado de gracia (recordad su interpretación en Revolutionary Road), que otorga una gran profundidad y humanidad, con todos sus extensísimos claroscuros, a su personaje, una mujer que huye de su pasado. Su interpretación, por cierto, le ha valido un Óscar en la última ceremonia de entrega de los premios de la Academia. Qué retorno el de esta mujer. Por otro, un debutante David Kross que a pesar de su juventud (tuvo que esperar a cumplir 18 años para rodar las escenas de sexo de la película) transmite convincentemente la montaña rusa emocional en que se convierte su vida desde que conoce a la protagonista y que dejará profundas secuelas en su corazón. Finalmente, un actor ya consagrado como Ralph Fiennes, que es capaz de traspasar al espectador todo el peso de la historia que arrastra desde su adolescencia, su angustia, su desazón, con una gran delicadeza. No creo que nadie se pueda sentir impasible sobre este argumento, basado en una novela autobiográfica de Bernhard Schlink, ni que pueda dejar de reflexionar sobre los múltiples senderos del alma humana que se entrecruzan en esta película. ¡Excelente para la tertulia de las cañas posteriores! Creo que no se puede decir nada mejor de una película, y no cuento nada más para no desvelar el misterio del argumento (¿hasta dónde llegarías por guardar un secreto...?)...¡Voy a buscar ya mismo la "Señora del Perrito" de Chéjov!

Waltz with Bashir. Platoon en Beirut


Imaginad que uno llegara tarde al cine, sentándose a trompicones en la butaca, a oscuras y con la proyección de esta película ya empezada. Podría llegar a tener la impresión de estar viendo una versión de Platoon pasada por la mano de Ralph Bakshi. Y, en cierto modo, creo que no estaría muy errado. Waltz with Bashir cuenta el trayecto personal de un antiguo soldado israelí, el propio director Ari Folman, al intentar recuperar la memoria de su paso por el ejército durante la campaña de la primera guerra del Líbano en 1982. El protagonista, que siguió con su vida después de su servicio de armas, se encuentra al cabo del tiempo con un único recuerdo de aquella etapa de su vida, una extraña escena a la que no encuentra sentido. Así empieza un largo peregrinaje en pos de médicos, amigos y antiguos compañeros, que poco a poco ayudaran a rescatar de la censura de su propia mente las atrocidades vividas durante aquella etapa, en especial la masacre de los campos de refugiados palestinos de Sabra y Shatila. Esta cinta, a partes autobiografía a partes documental, nos muestra un punto de vista sobre el conflicto árabe-israelí poco habitual, desde la lucha por no olvidar de un soldado de las fuerzas de defensa israelíes y contada desde el marco de la propia sociedad israelí. La comparación con las vivencias de los soldados estadounidenses en Vietnam, como apuntaba al principio, creo que es fácil de reconocer y pueden encontrarse numerosos paralelismos con muchas de las historias que nos ha mostrado el cine de Hollywood sobre aquel conflicto. Las desgracias de la guerra no conocen fronteras.

Esta película me parece muy recomendable tanto por su argumento como por lo original de su factura, una lograda mezcla entre animación tradicional, animación Flash y 3D. He localizado por internet el pressbook de la película (www.sharmillfilms.com.au/Film/Press/Kits/WaltzWithBashir_PB.pdf), donde el propio director describe el proceso de producción de la película y su propia experiencia personal al realizarla. Esta cinta es una interesante visión tanto sobre el propio tránsito personal del protagonista por la experiencia de la guerra, como por su lucha por recuperar la memoria de lo que pasó en aquellos campos, que me parece en el fondo una metáfora por la que llama a la sociedad israelí en particular y al mundo en general a no dejar en el olvido aquellas atroces matanzas. Personalmente, esta película me ha revelado algunos detalles que desconocía sobre aquellos acontecimientos, lo que siempre es interesante para entender en un conflicto tan complejo y con tantos intereses diferentes como este. Para los curiosos, algunos enlaces en la red:
http://en.wikipedia.org/wiki/Sabra_and_Shatila_massacre, http://web.archive.org/web/20041009200930/http://www.littleredbutton.com/lebanon/,
http://www.counterpunch.org/fisksabra.html.