domingo, 20 de octubre de 2013

Los Hijos de Kennedy

Se trata de una obra de teatro escrita por Robert Patrik y estrenada en 1975 en Londres. La ponen ahora en el Teatro Alcalá y yo he acaecido por allí el sábado.

La dirección es de José María Pou y está interpretada por Maribel Verdú, Emma Suarez, Ariadna Gil, Alex García y Fernando Cayo.

Para ser honesto dedería haber puesto ya dos signos de interrogación. El primero cuando digo que Los Hijos de Kennedy es una obra de teatro. En realidad es un monólogo o cinco monólogos sobre un mismo tema. No es lo mismo. En una obra de teatro los actores dialogan y al final se suicidan como Romeo y Julieta, o no; un monólogo es por ejemplo lo que nos cuenta Pedro J. los domingos en el Mundo si consigues convencer a alguien de que te lo lea en voz alta, creo que hay una diferencia sustancial. Llamar teatro a los monólogos es como llamar sexo al onanismo.

La segunda interrogación debería ponerla justo detrás del nombre del autor. Sabemos poco de este. Lo primero es que tienen la mala suerte de llamarse igual que un fabuloso actor de cine que trabajó en Terminator ¡ahí es nada! esto le relega a la segunda o tercera página de Google. Lo segundo que sabemos es que tuvo una escolarización escasa pero que su madre le inculcó el hábito de la lectura y gracias a ello consiguió ser un pionero del teatro gay en el Off-Off Broadway en los años 60.
¿Por qué Pou ha elegido esta obra para que incrementemos nuestro aprecio por su persona y su obra? Esto es un misterio que voy a tratar de explicar a continuación.

La obra trata de la generación que maduró en los sesenta y setenta, y arranca con el asesinato de Kennedy en el 63, gente nacida en los 40. Cinco puntos de vista, cinco monólogos: una oficinista devota de Kennedy, un soldado del Viet Nam, una hippie, una aspirante a suceder a Marilin dispuesta a perder su virginidad cuantas veces fuese preciso y un homosexual, actor "underground". Cada uno repasa los acontecimientos según su punto de vista. La idea es muy buena y los actores francamente están bien.

Sin embargo la obra es excesivamente localista, se menciona a políticos y personajes públicos de la época que no le dicen nada al público español y probablemente tampoco al americano de hoy. También se comprende la dificultad de traducir la jerga de los hippies o de los soldados en Viet Nam, pero hay que hacer un esfuerzo, el público lo merece. Al final la obra queda deslabazada, cada monólogo va por su lado y parece que está escrita juntando recortes de periódico.

Lamento que no me haya gustado porque los 60 y los 70 fueron geniales a pesar de las guerras, las drogas y de James Mason. Quizás esperaba más para hablar de unos años a los que quiero tanto.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Maribel y la Extraña Familia. Reposición

A la vuelta de vacaciones he visto en la prensa que reponen "Maribel y la Extraña Familia" y me han entrado ganas de escribir alguna nota sobre la obra animando a ir a verla. Mientras mis buenos deseos se desperezaban, José Ramón, que es un hombre de raciocinio y voluntad, aparte de un amigo que te invita y luego habla bien de ti. Bueno pues lo ha hecho y como es costumbre en él lo ha hecho de forma tan completa que deja muy poco que añadir y nada que rectificar.

La obra se plantea como una comedia ligerita pero de pronto te encuentras con que el autor te ha llevado de la mano a asomarte a balcones que dan un poco de vértigo y que te encojen un poco el alma. La dirección y los actores demuestran que en ocasiones como esta vale la pena ir al teatro. Si alguien ha visto una película del mismo título, por favor que abomine de ella y la olvide

Miguel Mihura y Enrique Jardiel Poncela son para mi dos grandes figuras de la literatura y el teatro en español con el valor añadido de ser maestros en un género tan escaso por estos pagos como el humor.

Solo dos notas biográficas para completar lo publicado. Miguel Mihura fue el fundador de "La Codorniz" y el guionista de "Bienvenido Mr. Marshall" junto con Juan Antonio Bardem. Nunca había oido que Miguel Mihura hubiera pertenecido a Falange Española - ya ves, con lo simpático que parecía.

Rogelio

domingo, 15 de septiembre de 2013

MARIBEL Y LA EXTRAÑA FAMILIA

Ficha técnica:

  • Fecha: 14-09-2013
  • Sala: Teatro Infanta Isabel de Madrid
  • Autor: Miguel Mihura
  • Dirección: Gerardo Vera
  • Intérpretes: Lucia Quintana (Maribel), Markos Marín (Marcelino), Alicia Hermida (Doña Paula),  Sonsoles Benedicto (Doña Matilde), Chiqui Fernández (Pili), Elisabet Gelabert (Rufi), Macarena (Niní).
  • Duración 120 minutos

Comentario

Estaba este verano tomando una “relaxing cup of café con leche” con Rogelio, mirando a la bonita bahía de Santander, cuando me comentó que había visto “Maribel y la extraña familia” y que le había dejado tan gratamente impresionado que, solo por falta de tiempo, no había podido escribir una pequeña nota en nuestro foro para recomendarla. Como me fío mucho de las recomendaciones de mi amigo, la he visto en cuanto he tenido oportunidad para ello. Como no me fío tanto de que vaya a escribir algún sabio y original comentario, lo hago yo, pero con mi humilde reconocimiento de que el humor y la inteligencia de Mihura casan mucho mejor con la fina ironía de Rogelio que con mi espartana literatura.

Pues tengo que reconocer que Rogelio tenía razón. “Maribel y la extraña familia” es una comedia extraordinaria, llena de humor ácido y sensibilidad humana, que narra la historia de un joven provinciano que llega a Madrid en busca de una “novia moderna” y acaba enamorándose de una prostituta de barra americana. La tesis de la obra es que todo el mundo tiene derecho a ser feliz, dejando de lado, si es necesario, el orden burgués establecido, que, por otra parte, no es tan fiero en su defensa como podía haberse pensado.

Miguel Mihura estrenó esta comedia en 1959, en plena dictadura; políticamente estuvo adscrito a la Falange Española durante la guerra. Sin embargo, su teatro se caracteriza por representar el ansia de libertad del individuo frente a los convencionalismos sociales, la emancipación de la mujer  frente a su sometimiento al hombre, el humor, la sátira, el surrealismo y lo absurdo. Como dice Gerardo Vera en la presentación de esta obra, “este autor, soltero, perezoso y sentimental, nos hace reconciliarnos a todos con el mejor teatro.”

Miguel Mihura fue un avanzado de su tiempo y solo hay que ver como, 54 años después de su estreno, obras como “Maribel y la extraña familia” siguen estando de actualidad y los espectadores siguen disfrutando viéndola. Obra muy recomendable.


JRL (15-09-2013)

domingo, 8 de septiembre de 2013

“El cebo” (película, 1958) de Ladislao Vajda / “El cebo” (novela, 2009) de Tomás García Yebra


Queridos Cinéfilos:

Cartel alemán de la película para el DVD
“El cebo” (1958, “Es geschah am hellichten Tag”, traducción literal del título original: Sucedió a plena luz del día) es una película de culto, al menos en España. Desde luego, creo que lo es para la gran mayoría de los Space Cowboys. A  poco que busquéis en otros foros de cine, comprobaréis que también lo es para la generalidad de los aficionados al Cine (votada por más de 3.200 personas, su nota media en Filmaffinity es nada menos que 7,8, a pesar que la gran mayoría de los comentarios sobre esta película en ese Foro parecen corresponder a personas que no habían nacido cuando se estrenó).

En diciembre pasado, cuando comenté la novela “Los crímenes del Museo del Prado” e introduje a su autor, Tomás García Yebra, escribí de él, respecto a “El cebo”:

“Ya en un capítulo de su libro “Historia secreta de las Navas del Marqués” narra su no superado terror infantil al ver la primera película que recuerda, “El cebo”, inusual y excelente coproducción hispano-suiza-alemana del director húngaro Ladislao Wajda, en cuyo guión coparticipaba nada menos que Friedrich Dürrenmatt (es pecado mortal que no hayamos publicado nada sobre ella en el Foro)”

Hoy trato de redimirme de dicha falta con este comentario.

La pregunta es: ¿Merece “El cebo” ser considerada una película mítica?. Racionalmente no puedo dar una respuesta aséptica; como cualquiera, soy un observador subjetivo. Para mí, sí lo es, porque:
  • Me gusta la dirección de Ladislao Vajda (nombre completo correcto, László Vajda Weisz). Húngaro, inicialmente director expresionista  en la senda de Fritz Lang, también montador con Billy Wilder (antes de que éste abandonara Austria), escapó a Italia y luego pasó a España huyendo de la Guerra Mundial. Aquí rodó, entre otras, dos películas muy notables, “Marcelino pan y vino” (1955) y “Mi tío Jacinto” (1956), premiadas respectivamente en Cannes y Berlín, donde posteriormente “El cebo” estuvo nominada para el Oso de Oro.
  • Considero muy bueno su guión (magnífico detalle, por ejemplo, la utilización del dibujo infantil de la última víctima del asesino) y con personajes muy verosímiles: el inspector Matthäi (por el actor alemán Heinz Rühmann; solamente recuerdo haber visto otra película suya, ya que casi no llegaban cintas alemanas a España en los finales 50s); el asesino Herr Schrott (Gert Fröbe, creo que en su papel más importante, inolvidable su expresión cuando, en una escena con espléndido enfoque, coge su cuchilla de afeitar “profesional” del estante de su cuarto de baño, arma con la que se venga en el género femenino, en las niñas, siendo preciso, de las permanentes ofensas que recibe de su rica y despótica esposa; esto se desvela pronto, no me estoy “cargando” la película); la pequeña Annemarie, ignorante del terrible peligro que corre actuando como cebo para el “Señor Mago”, que la embelesa con su marionetas y le regala riquísimos erizos de chocolate; su madre, la recatada, pero atractiva, viuda Frau Heller (la actriz española María Rosa Salgado); el buhonero Jacquier (el actor francés Michel Simon, muy bien en su secundario papel) falsamente acusado de los crímenes...
  • Encuentro magnífica su fotografía en blanco y negro.
  • En mi admiración existe, sin embargo, una excepción: no me gusta nada la música original de la película, que pretende ser descriptiva de la acción e incluye varios muy desafortunados “sobresaltos” para subrayar momentos de tensión o peligro, cosa muy normal en las películas de aquella época.

El inspector Matthäi con Frau Heller
Recuerdo que fue un auténtico éxito popular desde su estreno hasta que consumó su exhibición comercial, entonces en los cines de reestreno de programa doble y sesión continua, por lo que ocupa un lugar destacado en la galería de películas de mi infancia.

Por completar sus referencias, quiero señalar que el coguionista y autor de la idea original, el famoso dramaturgo suizo Friedrich Dürrenmatt (recuerdo un fastuoso montaje de su famosa obra “La visita de la vieja dama” en el María Guerrero hace una década o más), parece ser que no quedó muy conforme con el desenlace del guión y que, poco después del rodaje de la película, escribió una novela sobre el mismo tema, con el título “La promesa”, obviamente con un final distinto, que ha dado lugar a un par de películas, desconocidas por mi parte. La última, reciente, he leído que es la primera de Sean Penn como director: “The Pledge”.


Dibujo realizado por la última niña asesinada
Si no habéis visto “El cebo”, aconsejo que lo hagáis tan pronto la repongan en TVE2. También la dan con cierta frecuencia en el Canal 8 Madrid (creo que propiedad del productor, y presidente del Atleti, Enrique Cerezo).

Pero como anuncia el título de este cometario y señalé en el que he citado sobre “Los crímenes del Museo del Prado”, Tomás García Yebra se embarcó en 2009 en escribir su versión novelada de “El cebo”, película que le seguía fascinando, trasladando la acción a su querido pueblo, Las Navas del Marqués, manteniendo la trama fundamental, con bastante libertad en cuanto a los detalles, retrasando la historia a mediados de los 60 y ¿manteniendo al asesino original?.



El Sr. Mago embelesa a Annemarie
Y para esta reescritura se olvida del inspector Matthäi, que no pegaría nada en la España en los años del desarrollo, pero lo sustituye por Samuel González, Jefe de la Guardia municipal de Socuéllamos y primo del alcalde de Las Navas, al que éste llama para que trate de resolver los asesinatos de niñas que la Guardia Civil no consigue aclarar. Para cerrar las referencias hispanas, Samuel González se supone que es hermano de Manuel González, alias Plinio, probablemente el más famoso policía español con anterioridad al detective Pepe Carvalho, todo ello con permiso del creador literario de los casos de Plinio, Francisco García Pavón, que con dos de ellos, “El reinado de Witiza” y “Las hermana coloradas”, ganó respectivamente los premios de la Crítica y Nadal.




Portada de la novela
De la trama no voy a desvelar nada más, para pasar a lo más complicado en este caso: opinar sobre la novela, porque, como advertí en mi citado comentario sobre “Los crímenes del Museo del Prado”, “siento a la vez ganas y temor, por el respeto y admiración que tengo por la película original de 1958, a leer “El cebo” que también ha escrito García Yebra”.

En la historia de la Literatura (tanto en el teatro como en la novela), de la Música, de la Pintura, de la Escultura y, no digamos, del Cine, hay múltiples casos de nuevas versiones de una obra preexistente o la incorporación a una nueva creación de elementos de una anterior ajena. Tales antecedentes autorizan que García Yebra reelabore, convertiéndolo en novela, con los significativos cambios antes señalados, el guión de la película “El cebo”. Y aquí llegamos al quid de la cuestión: Habrá cinéfilos que sentencien: ¡ANATEMA!. Nos han destrozado nuestro querido Cebo, como si fuera el celebérrimo caso del Ecce Homo de hace un año. Habrá otros que, en cambio,  sientan interés por conocer esta nueva adaptación de la misma trama y se acerquen a ella honestamente, esto es, sin prejuzgarla negativamente de forma inquisitorial.

Desde esta segunda actitud, yo señalaría que el desarrollo de la trama está muy bien adaptado a sus nuevas peculiaridades, pleno de anécdotas y guiños que, por haber vivido esos tiempos, serán mucho más comprensibles para los Space Cowboys que para los del Brat Pack, y muchos de ellos resultarán impagables para los que, además, conocemos Las Navas del Marqués, mientras que alguno, como, por ejemplo, el berlanguiano e inapropiado uso de un melón, a mí me parece demasiado "atrevido" hasta para la pluma de Azcona.

Desde luego García Yebra no da puntada sin hilo y es habilidosísimo para sacar provecho de todos los elementos nostálgicos de ese tiempo y lugar, llegando en su desparpajo hasta incluir su personal cameo con unos 10 años de edad en una escena. Y ya en el desenlace intentar un triple “looping” de alternativas que alguno considerará excesivo, pero que sería razonable en la boca de Poirot cuando al final de sus casos explicaba a todos los participantes en la trama las posibles soluciones y eliminaba razonadamente las falsas hasta llegar a la verdadera.

De lo que no cabe duda es que Tomás García Yebra ama al CINE en general y a “El cebo” en particular, película a la que rinde su muy particular homenaje en su homónima novela. Creo que en esto estaréis de acuerdo todos los Cinéfilos que os animéis a leerla, tanto los que la apreciéis mucho como los que la consideréis como una variación innecesaria para una obra maestra preexistente.

Buen CINE, amigos.

Manrique

Enlaces de interés:

Trailer alemán de la película:

Opinión en Filmaffinity de “Neathara” (la persona que ha escrito el mayor número de críticas en ese Foro, generalmente muy interesantes):

Comentario en el blog “Esculpiendo el tiempo” sobre la película:

Un comentario sobre la novela de García Yebra:

Anuncio de presentación de la novela en el Ateneo el 16.11.2012:
http://www.ateneodemadrid.com/index.php/esl/Agenda/Actividades/Presentacion-de-la-novela-El-cebo

lunes, 2 de septiembre de 2013

O' SISTER

Ficha técnica:

  • Fecha: 31-08-2013
  • Sala: Clamores
  • Intérpretes: Paula Padilla, Helena Amado y Marcos Padilla, voces; Matías Camino, guitarra; Pablo Cabra, batería; Camilo Bosso, contrabajo. Artista invitado Angel Andrés Muñoz, piano
  • Nacionalidad: Española
  • Estilo: jazz
  • Duración 120 minutos

Comentario

La música de jazz en España es claramente minoritaria. Pocos son los compositores, los intérpretes e, incluso, los locales dedicados a este tipo de música, que han sobresalido y sobrevivido en nuestro país, dedicados a esta música tan típicamente americana. En Madrid yo recuerdo los míticos locales  “Balboa Jazz”, “Bourbon street” y “Whisky Jazz”, fatalmente desaparecidos, el “club de jazz del Colegio Mayor  San Juan Evangelista” y el “Festival de jazz de San Isidro” por el que pasaron los mejores músicos de jazz europeos de los años 70. En cuanto a los músicos, es difícil que nadie mencione a alguien más que a Pedro Iturralde, Tete Montoliú, Juan Carlos Calderón o Vladimiro Bas, el único español que llegó a tocar con Louis Armstrong, según se decía en aquellos años.

En este panorama tan poco atractivo surgió en el año 2002 el grupo sevillano O’ Sister, liderado por las melómanas Paula Padilla y Helena Amado, que interpretan, como auténticos ángeles, acompañadas espléndidamente por el tenor Marcos Padilla, la música americana de los años 20 y 30 del siglo pasado. Su referente son las Boswell Sisters, una banda de tres mujeres americanas de segunda fila que compusieron e interpretaron grandes composiciones de jazz sin el reconocimiento que merecieron. O’ Sister las divulga ahora con entusiasmo, arreglando sus antiguas composiciones, vibrando a ritmo de swing y haciendo justicia a su calidad.

El día 31 de agosto, sábado, O’ Sister actuó en la Sala Clamores de Madrid y yo pude asistir al concierto, cosa que no había podido hacer en el Café Central, donde ya habían actuado con anterioridad con gran éxito. Durante dos horas interpretaron música de Cole Porter, las hermanas Boswell, Lewis and Young y muchos otros grandes compositores de jazz americanos. Lo hicieron muy bien todos, no solo las voces, sino también los instrumentos. El contrabajo me fascinó. Angel Andrés,  artista invitado al concierto, mostró un dominio asombroso del piano. En resumen, un éxito del que, para mi, es la mejor banda de jazz española del momento, que los espectadores que llenaban la sala, en su mayoría maduritos, reconocieron con fuertes aplausos.

Si hay que poner un pero a O’Sister es, que en mi opinión, se han estancado. La música que hacen en 2013 es casi la misma que hacían en 2002 y casi, también, con la misma calidad. El tercer CD del Grupo, del 2012, suena muy parecido al primero de 2004. No se si ha llegado la hora de algún replanteamiento que impida que su público se canse.



JRL (02-09-2013)

domingo, 1 de septiembre de 2013

Feliz 40 cumpleaños, John (carta a John Ford)

Buenas noches, John:

John Ford, dirigiendo a John Wayne
Ayer se cumplieron 40 años desde que pasaste a mejor vida y, tras ver el reportaje que con ese motivo te han dedicado en "Días de Cine" (benditos sean los mejores programas de La 2, aquí tienes el enlace para verlo, dura sólo 12 minutos), he decidido enviarte esta carta para trasmitirte mi devoción por tu obra, misiva breve ya que he leído que en cierta ocasión dijiste que a ti lo que te gustaba era hacer películas, no hablar de ellas. 

Te doy las gracias primeramente por las tuyas que disfruté en mi infancia y adolescencia, no en vano eres el único director de Cine que ha recibido cuatro óscar.

Recuerdo que me gustó "Misión de audaces" (en inglés, tú la llamaste "The Horse Soldiers") cuando la vi, yo debía tener 10 u 11 años y ya entonces empecé someramente a detectar los mensajes morales subyacentes habituales en tu Cine. Me gustó entonces y ahora mucho más, tanto que le he dedicado un comentario específico en este mismo Foro, accesible aquí, al que te remito.

No voy a entrar en algunas de tus archiconocidas y celebérrimas películas del Oeste, como "La diligencia", "Fort Apache" o "Centauros del desierto", sobre las cuales se han escrito decenas de libros y miles de artículos, pero lo que no puedo dejar de hacer es darte las gracias por el inmenso placer que me produce ver una y otra vez "El hombre tranquilo", con el personaje de la orgullosa y digna irlandesa Mary Kate Danaher (maravillosa Maureen O'Hara) que tras su boda no se amilana un milímetro frente a su más pragmático, americanizado y tranquilo marido Sean Thornton (muy bien John Wayne, como hombre calmado y pacífico) cuando trata de hacer valer su derecho tradicional a obtener su dote matrimonial, que le racanea su bruto hermano mayor (excelente Barry Fitzgerald) y cabeza visible de la familia Danaher, todo ello en la encantadora localidad imaginaria de Innisfree (el pueblo en donde se rodó esta película en 1952 es uno de los más visitados en Irlanda por miles  de turistas aficionados al buen Cine). Confieso que estoy bastante convencido de que, si tuviera que dejar de ser español, elegiría ser irlandés. Como tú, John, como tú.

Yo no era un niño genio precoz, ni superdotado, y por ello no aprecié justamente, con 12 o 13 años, "El hombre que mató a Liberty Valance", pero ya con 14 o 15  vi "El gran combate" y fui capaz de captar la inmensa dignidad de los jefes indios frente al incumplimiento por parte de los comisionados del Gobierno de los acuerdos de paz que se habían visto obligados a firmar años atrás tras su inevitable derrota. 

Pero para que seas consciente de lo que opino sobre ti, salté a la arena a defenderte ante la liga de falsos progresistas de salón que, no sé si por pura ignorancia o por seguir ciega y fielmente obtusas directrices políticas, te acusaban de ser:
Cartel de "Las uvas de la ira"
  • Derechista radical: ¿Hay alguna otra película que denuncie más vivamente el trato recibido por los humildes granjeros desahuciados en los Estados Unidos durante la gran depresión de 1929 que tu espléndida "Las uvas de la ira" sobre la obra de John Steinbeck?, comentada aquí por Ana Díaz. ¿Y de la explotación de los mineros galeses en tu no menos buena, "¡Qué verde era mi valle!"?
  • Racista: ¿No se han enterado de nada o es que no han visto, ni querido ver, tu "Sargento negro" ("Black Sargent")? que tiene un mensaje antirracista similar al de la obra maestra de Robert Mulligan "Matar un ruiseñor", nada menos. Ante esa falsa acusación, hay otra defensa no menos potente: la inequívocamente honesta toma de posición  por tu parte a favor de los jefes indios de una reserva esperando horas, de pie y bajo un sol de justicia, a las autoridades del Gobierno Federal norteamericano, que  no llegan a la cita prevista, en el comienzo de tu excelente "El gran combate" ("Cheyenne Autumn") . El desarrollo posterior de la trama es totalmente favorable a las razones de los indios frente a las del establishment USA.
  • Machista: En la Irlanda campesina de los años 40, no olvidemos el contexto, ¿puede negarme razonadamente alguien que la triunfadora de la diatriba sobre su dote es Mary Kate frente a su botarate hermano, llegando incluso a forzar a su marido, Sean (recordemos que éste había prometido nunca más pelear con nadie, traumatizado por haber matado a un hombre en un combate cuando era boxeador profesional) para que llegue al extremo tradicional masculino del enfrentamiento físico para defender sus derechos como hermana casamentera, en la mítica "El hombre tranquilo"?
  • Pero vamos a la defensa de la primacía de la ley frente al poder de los grupos criminales: Desafío a cualquiera a que me cite una película que supere a tu magistral "El hombre que mató a Liberty Valance" ("The Man Who Shot Liberty Valance") en la defensa de la Ley y la prensa libre frente a pistoleros violentos. 
 Y adicionalmente a mis contundentes argumentos, en su apoyo no quiero dejar de insertar una copia del comentario que el director de "Días de Cine" de La 2 de TVE, Gerardo Sánchez, ha incluido en el programa de esta semana, que yo suscribo, sobre tu "cine social", aunque he de confesar que no he visto la tercera película que cita: 

Es curioso como alguien a quien años más tarde algunos desorientados (por decirlo suavemente) llamarían "fascista" filmó algunas de las películas más comprometidas socialmente de la historia, las emotivas e indispensables, "Las uvas de la Ira", "Que verde era mi valle"(su segundo y tercer óscar respectivamente) y "La ruta del tabaco". Si la primera (basada en la novela de John Steinbeck) estaba ambientada en el éxodo de los campesinos de Oklahoma acuciados por la gran depresión, la segunda en las minas de Gales, y la tercera, bajo la forma de una comedia bufa, en el fin de una familia pobrísima de granjeros, en realidad, en las tres estaba omnipresente la destrucción del núcleo familiar como unidad vital. 

Bueno, John,  quedamos para tomarnos unas pintas ahí donde estés. Previsiblemente ya no me faltan muchos años para ello. Avisa a los otros Paddys que tengan que ver con el CINE.

Always  Yours!, Master

Manrique

domingo, 21 de julio de 2013

“Remando al viento” (Gonzalo Suárez, 1988): Lord Byron y los Shelley veranean en Suiza junto al lago Leman. Mary Shelley concibe “Frankenstein”


Queridos Cinéfilos:
Gonzalo Suárez

Gonzalo Suárez (Oviedo 1934) empezó trabajando como periodista, iniciando su carrera como director de cine en 1967 con una serie de películas, yo diría que algo presuntuosas, como corresponde a todo novel con vocación de hacer “cosas grandes” (hasta llegó a lanzar una especie de manifiesto sobre las “diez películas de la Edad del Hierro del Cine” que se proponía dirigir), rodando “El extraño caso del Dr. Fausto”, “Ditirambo” (que no estaba mal), “Aoon” (fantasmada notable y típica del cine de aquella época), “Morbo” (a años vista, muy flojita, pero entonces famosilla porque lanzó a la recién formada pareja de Ana Belén y Víctor Manuel) y alguna(s) más.

Supongo que, ante la escasa taquilla y relevancia de tales películas, cambió el rumbo a partir de su adaptación de “La Regenta” (1974), puro realismo, retomando años después su inicial personaje, Ditirambo, para darle un final en “Epílogo” (1984), que tuvo cierta fama y algunos premios.

Ya en los noventa dirigió algunas películas bastante originales e interesantes: “Don Juan en los Infiernos”, “El Detective y la Muerte”, … pero en general con escaso público. En el 2000, con “El portero”, nada rompedora, sí tuvo un relativo éxito popular. No tengo ninguna referencia directa o fiable de sus dos últimas películas: “El genio tranquilo” (2005) y “Oviedo Express” (2007).

Pero hoy yo quería recomendaros “Remando al viento” ("Rowing with the Wind" 1988), que, sin considerarla perfecta (especialmente por su guión, en mi opinión, no demasiado bien trabado), me gustó por su muy buena factura, fotografía y cuyo tema (de base perfectamente histórica) me resultó fascinante:

En el verano de 1816 se reúnen en una villa, a orillas del Lago Leman,  el “irrepetible” Lord Byron (el calificativo lo podría explicar perfectamente Lady Caroline Lamb, al menos por lo que se cuenta de la relación entre ambos descrita en la excelente película británica que tiene como título el nombre de esta "arrastrada" dama, que vimos varios compañeros en la primavera de 1973 en Londres durante nuestro viaje de fin de carrera; ¿en un cine de Leicester Square?; LGS: confírmamelo, si es que lees esto), su médico, John Polidori (famoso por ser autor del primer cuento en inglés sobre vampiros, “The Vampyre”), Percy B. Shelley (quizás el mejor poeta romántico inglés), su esposa Mary y la hermanastra de ésta, Claire Clairmont (servilmente enamorada del imparejable Byron), todos ellos fervientes románticos y libertinos liberales. 

Byron propone una noche que cada uno escriba, en unas pocas horas, un cuento fantástico … y Mary Shelley concibe “Frankenstein”, que con posterioridad, convenientemente expandido, publicará como novela, con enorme éxito. Atractivo tema, ¿no?.

Respecto a la interpretación, de calidad variable (la película está rodada en inglés, aconsejo verla en VOS, cosa siempre posible en TVE2), aclarar que es una de las primeras de Hugh Grant, que en este trabajo conoció a Elizabeth Hurley, su inmediatamente posterior novia en la vida real hasta que... Dejémoslo, esto no es "¡Qué me dices!" ni Telecinco, gracias  a Dios. Completan el reparto Lizzy McInnerny, Valentine Pelka, José Luis Gómez, una muy joven Aitana Sánchez-Gijón y la desaparecida, para el cine, Virginia Mataix, además de otros secundarios.

La fotografía es magnífica, especialmente en las secuencias iniciales y finales rodadas en el Cabo Norte de la costa noruega.

Musicalmente, la “Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis” (éste era el famoso músico que aparecía en la corte de Enrique VIII como personaje secundario, muy delgado y con bigotito, en la serie “Los Tudor”) de Ralph Vaughan Williams, que se repite alternándose con otros cortes clásicos, es, para mi gusto, una auténtica maravilla (también la pusieron como música ambiental en el montaje de "Drácula" en el CDN que aquí os comenté el 6 de enero de 2010) y en la escena de "Master and Commander" en que tienen que abandonar a su suerte un "hombre al agua".

Retrato de Mary Shelley
Hace unas semanas, os circulé un aviso, con muy poca antelación, de que daban esta película (ganadora de la Concha de Plata a la Mejor Dirección en San Sebastián, sendos goyas al mejor director, fotografía, vestuario y otros menores) en la noche del Cine español en TVE2, donde la volví a ver, reafirmando mi opinión de cuando lo hice en pantalla grande en las salas Alphaville (ahora Golem).

Os aconsejaría verla si algún día la reponen en la tele o en La Filmoteca Nacional en el Cine Doré. Si se da el caso, espero que os guste (al menos una persona, muy conocida de casi todos vosotros, me escribió, tras verla en la tele en esta última emisión: “¡Que película tan fascinante!”). A mí, a pesar de sus defectos, me ha vuelto a conquistar.

Presentación de la película en La 2 (6 min):


The haunted summer of 1816: 

Todo sobre Shelley en:
http://www.poetryfoundation.org/bio/percy-bysshe-shelley

A lo peor todo lo anterior es un rollo para más de uno, o de veinte, de vosotros, pero la "Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis" de Vaughan Williams creo que es una maravilla para una gran generalidad, que, si queréis, podéis disfrutar en una versión con muy "bonitas" imágenes en:
http://www.youtube.com/watch?v=ZnD1Ev6kZlM


o en una magnífica versión completa desde los Proms del Albert Hall (17 min completo, pero ya a los dos minutos, al menos a mí, me deja "tocado"): 
http://www.youtube.com/watch?v=FppYjt6wZJI

Buen Cine, y Música, amigos.

Manrique

domingo, 14 de julio de 2013

Rayuela, 50 años. Ayer. Hoy. De ambos lados.

&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp&nbsp"¿Encontraría a la Maga? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la rue de Seine, al arco que da al Quai de Conti, y apenas la luz de ceniza y olivo que flota sobre el rio me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en el Pont des Arts, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en el pretil de hierro, inclinada sobre el agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños del puente, entrar en su delgada cintura y acercarme a la Maga que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico."

Cincuenta años hace, por estos días, que "Rayuela" vió la luz. Comenzaban los años sesenta y Julio Cortázar nos hablaba del lado de allá y del lado de acá y también de ambos lados. Nos contó una vida, quizás su vida, en un desorden ordenado como sólo se puede contar una vida. Los personajes están aquí y están allí, unos te recuerdan a otros, cuando estás con unos añoras a los otros, cuando estás aquí quieres estar allá. La línea puede ser hasta discontinua si me apuran.
Yo sabía que tenía que leer "Rayuela" desde hacía tiempo, pero sólo pude tenerla en mis manos cuando Seix Barral lanzó una colección en una edición de bolsillo barata, tan barata que yo la pude comprar en aquéllos días del 84 cuando ganaba a penas 40.000 pesetas, pagaba 30.000 del alquiler de mi fabuloso apartamento en Altamira, y después de gastos de luz, agua, teléfono, transporte, alguna camisa o camiseta para los eternos vaqueros, El País, Fortuna y alguna entrada de cine, me quedaban para vivir unas 6.000 pesetas. Aun así vivía feliz del lado de allá, absolutamente feliz me compré mi "Rayuela" y la leí entera por el lado de allá y por el lado de acá debajo de un castaño de indias en El Retiro de Madrid cada tarde al salir de la Bazán durante dos semanas. Al regreso a casa cada noche me sentía un poco menos Marga y más Maga. Posiblemente todos hayamos jugado a rayuela y sabemos que el dibujo que se pinta en el suelo es absolutamente arbitrario, al antojo del grupo que va a saltar. El orden de los números se pueden pintar según el grado de dificultad que los jugadores quieren, todo esto es así porque las reglas del juego son del que lo juega. Vuelve a aparecer el gran inconveniente de ser muy bueno en algún juego, ya que ganar puede suponer dejar de jugar. Eso sucede en rayuela. Si eres capaz de tirar la piedra lejos, atinar a encajarla en la cuadrícula después de acordarte de por cuál casilla vas, claro, y además tienes la fuerza física para saltar tan lejos como ya intentas llegar y a todo eso le sumas tu capacidad de guardar un equilibrio aun agachándote a recoger la piedra del suelo y soportas que todos te miren... entonces... eres digno de jugar a rayuela y saldrás de ella con la cara alta y satisfecho de haberlo hecho bien. En cambio, si eres del grupo de los no-ganadores, de los torpes, tendrás el privilegio de jugar y jugar y volver a tirar la piedra una y otra vez y de caerte al perder el equilibrio y de volverte a levantar y de apuntarte a este juego y al otro y del lado de acá y del lado de allá. Quizás no te aplaudan, ni te admiren o no encuentres quién quiera jugar contigo o te dejen solo jugando, no sé, quizás sí salgas con la cara alta porque puedes aún seguir jugando. Quién podría vivir dos vidas, una del lado de acá y otra del lado de allá y no ser alguien que pierda la mirada mientras te hablan o alguien que recuerda porque no quiere olvidar, o alguien que no encuentra su sitio. "Marga, que te estoy hablando, ¿a dónde te has ido?" "Disculpa, que no, que estoy en la conversación, es que me estaba acordando de algo y..., pero sigue, sigue." El Puente de las Artes estaba gris la primera vez que me acerqué a él, tan gris como el plomizo cielo de París aquella mañana del 84. Creo que me hubiera quedado allí sentada sobre la madera, mirando hacia el lado de acá y hacia el lado de allá y otras mirándome las rodillas dobladas sobre mi pecho. "Venga, venga, Marga, que aún tenemos que ir a Montmartre" "Voy". No iré nunca a Montparnasse. Me enamoré de Cortázar y me hice cronopia por él y hoy cojo "Rayuela" en mis manos y la valoro tanto.

Marga.
Jamás he usado papel rayado para escribir ni he apretado el tubo de pasta de dientes por abajo.





sábado, 13 de julio de 2013

Las nuevas series policíacas en TVE2: "Comisario Brunetti" y "Varg Veum"

Queridos "Cinéfilos":


Primer episodio
Hace casi exactamente un mes os comenté el final de la emisión de la serie italiana "Comisario Montalbano" (sobre el personaje de Andrea Camilleri) en TVE2 la noche de los sábados (21:25) y su substitución por la no italiana, por más que todas las historias transcurran en Venecia, sino alemana, "Comisario Brunetti" (policía creado por Donna Leon, auténtico best seller en Alemania), al mismo tiempo que hacía votos para que ésta me gustara tanto como aquélla.

Tras haber visto cuatro capítulos, yo no la suspendería, pero sí le bajaría la nota respecto a la anterior por varias razones:
  • Es conocido que Italia y sus habitantes presentan una diversidad  geográfica, social y cultural entre el norte y el sur, por simplificar, equivalente a la que se da en España, que ya es decir, y, consecuentemente, un veneciano, como se supone que es Brunetti (y no veáis si fuera de Trieste , entonces sería medio croata, medio austriaco), nada tiene que ver con un siciliano como Montalbano. Pues bien, Montalbano y su entorno dan perfectamente la imagen siciliana. No así Brunetti y sus compañeros, todos actores alemanes, con la serie rodada en ese idioma y por más que se haya realizado en Venecia (destacan bastantes interiores que tienen toda la pinta de ser en casas de la clase alta tradicional) parecen auténticos venecianos y hasta se han dado algunos detalles chuscos, por ejemplo: Brunetti compra un periódico local (creo que Il Gazzetino), nos lo muestran  y, salvo el nombre, ... ¡¡todas las noticias están en alemán!!.
    Los primeros Brunetti
  • Brunetti, hombre escéptico, honesto y amante de su familia, no suele salirse de los procedimientos legales, al revés que el soltero Montalbano (con eterna, atractiva y culta novia en Génova, que lo visita en algunos capítulos) que no duda en "saltarse" algunas prohibiciones para tratar de servir más a la Justicia que a las Leyes, incluso llegando, de facto, a dejar enterradas antiguas historias redivivas que, muy razonablemente, ya habían prescrito ... también de facto.
  • Por otra parte, parece que Donna Leon (a la que no he leído y sólo conozco por estas cuatro historias basadas en sus obras) se considera más en la línea de una justiciera "wikileaks" que el muy maduro Camilleri, aunque en el fondo ambos denuncian equivalentes  casos de crímenes repugnantes (corrupción urbanística, trata de blancas, tráfico de niños para trasplantes de órganos en un capítulo de Montalbano, venta de medicinas obsoletas, ...), pero Brunetti actúa con un tono más "ejemplarizante", mientras que Montalbano lo hace estando un poco "como de vuelta de todo" y aceptando que quizás pueda arreglar un caso, pero no la generalidad.
  • Los nuevos Brunetti


  • A los dos les gusta comer, pero infinitamente más a Montalbano, que también cocina de vez en cuando y, a pesar de todos los pesares, también sabe encontrar buenos momentos en la vida con un mucho más profundo y socarrón sentido del humor.
  • A pesar de que yo me llame León por mi sevillana abuela materna, de Cazalla de la Sierra, mi 50% de sangre andaluza me hace sentirme más pariente del siciliano Montalbano que del Brunetti creado por Donna Leon y reflejado por la productora alemana de la serie, que continúa emitiéndose,  pero creo que a partir de hoy (5º capítulo) cambiando a los actores protagonistas (Brunetti e  Signora), ya que los anteriores, la verdad, no tenían demasiado gancho. 

  • Cartel de "Angeles caídos"
    Y ya que hablamos de series policíacas en TVE2, por si no lo sabéis, os aviso que los domingos a las 22:00 han iniciado, hace también cuatro semanas, la emisión de la noruega "Varg Veum", siguiendo los casos en que interviene el policía privado con ese raro nombre (creación del escritor Gunnar Staalesen) que vive y trabaja en la hanseática Bergen, que tuve la suerte de conocer, muy brevemente.

    La verdad es que los tres primeros capítulos no me gustaron demasiado, pero el cuarto ("Angeles caídos") ha tenido una trama que me ha parecido muy original e interesante. Al igual que con Wallander, Montalbano o Brunetti, existe en la serie una denuncia de los males sociales que conectan con el crimen, pero el protagonista es aquí más joven, 38 años, y un aspecto manifiestamente despreocupado con imagen "descuidada" que supuestamente atrae a las chicas (cara de malote tipo Nick Nolte de joven, con escaso consumo personal de champú, vamos casi como el policía sueco Stephen, compañero de trabajo y novio intermitente de la hija de Wallander, aunque aquél era moreno).

    Pues ya sabéis, especialmente si no tenéis mejor plan para la primera parte de la noche de los sábados y domingos (la selección en TVE1 de la "película de la semana", estas últimas, ha sido horrorosa).


    Si os interesan algunos link adicionales a los que ya incorporé sobre Montalbano y Brunetti el 14 de junio en el anterior comentario sobre series policíacas en TVE2:

    Importancia dada a la receta siciliana de pasta con brócoli por el Comisario Montalbano:
    http://www.youtube.com/watch?v=T2sSVavUg4s

    Tráiler de lanzamiento de la serie Comisario Brunetti:
    http://www.youtube.com/watch?v=gm15jZ9B_dI

    Sobre Varg Veum (Vikipedia):

    Tráiler del capítulo "Angeles caídos" de Varg Veum:
    http://www.youtube.com/watch?v=63Qce14ZZKg

    Buenas, esperemos, series en TVE2, amigos.

    Manrique




    domingo, 7 de julio de 2013

    “Los tres entierros de Melquíades Estrada” (2005) de Tommy Lee Jones



    Queridos “Cinéfilos":


    Ya hemos hablado en este Foro, siempre bien, de Tommy Lee Jones  como actor, por más que, al menos en mi opinión, su mejor papel no creo que haya sido el de inflexible teniente perseguidor de “El Fugitivo”, por el que le dieron el óscar como Mejor Actor de Reparto, quitándoselo al fantástico “padre” de “En el nombre del padre”, Pete Postlethwaite; prefiero mil veces el de veterano militar y padre del soldado asesinado que representó en “En el Valle de Elah”.

    Hoy le dedico este pequeño homenaje a su labor como director, además de protagonista, de una notable película: “Los tres entierros de Melquíades Estrada” ("The Three Burials of Melquiades Estrada" 2005).

    Es una dura historia en la zona fronteriza entre México y Estados Unidos, con guión de Guillermo Arriaga, responsable de los de las mejores películas de López Iñárritu (“Amores perros”, “21 gramos” y “Babel”, hasta que se enemistaron, aparentemente por los méritos respectivos en esta última película), cuya experiencia y buen hacer se nota:

    “El cuerpo de Melquíades Estrada aparece en pleno desierto, donde ha sido enterrado precipitadamente después de ser asesinado. Las autoridades locales, sin preocuparse por las causas del crimen, dan sepultura a Melquíades en el cementerio público. Pete Perkins, el mejor amigo de Melquíades, decide investigar por su cuenta” (sinopsis de FILMAFFINITY).

    Señalo la actuación en un papel secundario de Melissa Leo, a la que alabé en mi comentario sobre “Frozen River”. Muy buena en estos papeles (era la esposa del personaje de Benicio del Toro en “21 gramos”).

    El caso es que esta noche dan “Los tres entierros de Melquíades Estrada” en Paramount Channel a las 22:00 (seguro que la repetirán con otro horario en días posteriores), vamos casi ya. Espero que os guste si el mensaje os llega a tiempo y la veis. A Arturo creo que le encantó cuando la vio en TVE2 un lunes por la noche. A Rocío y Samuel, expertos en México, estoy seguro que les gustaría.

    Buen CINE, amigos.

    Manrique