domingo, 25 de junio de 2023

De Hierro a Ferrol: Rapa 1. Asesinato en A Capelada, y RAPA 2. Desaparece una comandante en el Arsenal. Muy buena serie en Movistar.

 Queridos "Cinéfilos":

La verdad es que no soy muy aficionado a las series en TV, pero de vez en cuando veo alguna que, por sus buenas referencias y/o por mi afición sobre su temática, considero que me puede interesar. Circunscribiéndome a las del siglo XXI (porque si no tendríamos que hablar de algunas muy antiguas, como "Historias para no dormir", "Yo, Claudio", "Fortunata y Jacinta", "Cosmos", "Arriba y abajo" y otras, que sólo los que superamos los 70 años podemos recordar), en los últimos años he descubierto algunas que me han gustado mucho, tanto que hasta he comendado en este Foro unas pocas, pero que yo recuerde las que he aconsejado con más convencimiento han sido:

  • "Crematorio", española de hace una década, excelentemente dirigida por Jorge Sánchez-Cabezudo (recibió el Premio Ondas a la mejor serie nacional) y con guion basado en la muy reconocida novela homónima de Rafael Chirbes, a su vez ganadora en 2007 del Premio Nacional de la Crítica, que vi con bastante retraso y la recomendé aquí en diciembre de 2018. La serie está todavía disponible en Movistar a través de este enlace.
Tiene cuatro temporadas, de las que la T1+T2  (8+8 caps) completan un tema único, para mí interesantísimo y con un fondo histórico real al 100%, que como conjunto fueron las premiadas por la Academia Europea. Debo advertir que es una serie muy honestamente cruda a la hora de desvelar la miseria y podredumbre social y política que fueron contaminando inexorablemente la convivencia en la Alemania de Weimar 
desde 1918 a 1933, arruinada por la perdida Primera Guerra Mundial y esquilmada, vengativa y estúpidamente, por los vencedores, muy especialmente por Francia, que ansió durante décadas poder vengarse de la Prusia que la derrotó total y rápidamente en su guerra de 1870. Las consecuencias fueron nefastas ya que humillado y asustado por la situación una mayoría del pueblo alemán creyó las soflamas populistas de los Nazis, se agarró a ellas como a un clavo ardiente y así llegó Hitler al poder, democráticamente, para implantar en unos meses una dictadura apoyada por una mayoría de la población alemana, lo que concluyó doce años después con el país y gran parte de Europa continental totalmente destruidos en 1945; registrando el propio Tercer Reich más de tres millones de soldados y dos y medio de civiles muertos. Alguien escribió que los pueblos que no conocen la Historia volverán a cometer antiguos errores...

La T3 (12 caps), aunque formalmente con la misma muy alta calidad, por su tema policíaco me impactó menos, pero tiene el atractivo documental extraordinario de que se desarrolla durante la filmación de una  película del mítico Cine expresionista alemán en 1929, que se muestra con cierto detalle y buenos recursos. 

La T4 la tengo pendiente de ver, afortunadamente las cuatro están disponibles en Movistar, empezando por la T1, cuyo segundo capítulo es, en mi opinión, formal y cinematográficamente magistral, Me atrevo a afirmar que es el capítulo  que yo más hubiera preferido dirigir entre los de cualquier serie de TV que yo haya visto, tanto por su espectacularidad como por su capacidad de trasmitir cinematográficamente ideas y mensajes sin palabras. ¡Absolutamente genial!

  • El Comisario Montalbano
    Y he dejado para el final la serie que más repetidamente he aconsejado, tanto por mi identificación psíquica, ética, mediterránea, gastronómica  y hasta "capilar" con su personaje protagonista, "Comisario Montalbano" (que trata de servir más al espíritu de la Justicia que a su aplicación mecánica legal) como por su perfecta localización, ambientación y personajes sicilianos (hice una visita de sólo ocho días a Sicilia, con un espléndido guía, y me enamoré de esa Isla) y por la alta calidad literaria del autor de las novelas y creador de ese personaje, que son la base de todos los guiones de la serie, el reconocidísimo Andrea Camilleri, al que Ana Díaz dedicó aquí un sentido obituario con motivo de su fallecimiento. 
El resultado contrastado es un caso único de serie repuesta en La 2 de TVE, siempre en hora estrella de la noche, hasta cinco veces completas, la última el verano pasado, además de los dos pases iniciales, cuando aún sólo había comprado los primeros 26 caps, que son en conjunto los mejores para otros y para mí, aunque yo listé específicamente mis diez favoritos en la carta de despedida que le dirigí desde este Foro el otoño pasado "Arrivederci, Salvo Montalbano", a la que os remito. En Italia ha sido la serie más vista y apreciada en la historia de la TV.. Hay que agradecer a TVE que, debido al éxito creciente de esta serie en España desde su primera emisión en 2013 (con un retraso de 14 años respecto a su estreno en la RAI) y la última reemisión en 2022, haya decidido dejarla completa accesible en HD en este enlace (desde el primer al último capítulo).

Perdonad esta larga introducción antes de centrarme en "Hierro" y "Rapa"; digamos que lo he hecho para cancelar una deuda con Piedad y, de paso, facilitar estas referencias y enlaces a otras personas que quieran ver buenas series de TV este ver
ano. 

Cartel de la primera temporada
Movistar coprodujo con Arte France la original serie policíaca "Hierro", creada y muy bien dirigida por los gallegos hermanos Pepe y Jorge Coira, con guion del primero y de Fran Araújo, cuya acción se desarrolla en esa isla, que es el territorio español más alejado al suroeste de la Península, con dos temporadas, la primera en 2019 (seis caps de 50 min) y la segunda en 2022 (ocho caps) sobre sendos
 casos de asesinatos que son instruidos por una jueza (bien Candela Peña) que acaba de llegar destinada a un juzgado herreño.

En mi opinión, la primera temporada es muy buena, con guion complejo y creíble, excelente ambientación y localización y, como un plus, informa colateralmente 
Reparto de la primera temporada de "Hierro"
del proceso de cómo funciona una plantación platanera. 

Muy adecuadas interpretaciones, yo destacaría la de Darío Grandinetti y la de algunos secundarios, todos canarios, entre éstos la de la actriz que interpreta a una cabo de la Guardia Civil,  actriz que yo no conocía, a pesar de ser ya de media edad, Mónica López, tocaya con nombre y apellido compartidos con una meteoróloga de TVE, con la que no hay que confundirla. La segunda temporada estimo que tiene un guion no tan bien trabado, aunque su factura siguió siendo buena. Ambas están disponibles en Movistar a través de este enlace.

Cartel de RAPA 1ª temporada, mayo 2022
Tras el éxito de crítica y comercial de "Hierro", el mismo equipo, mayoritariamente gallego, de dirección, guion y producción, quizás por "morriña",  decidió en 2022 realizar la primera temporada (6 caps de 55 min) de una nueva mini serie policíaca, "Rapa", sin ninguna conexión en su argumento con la anterior, desarrollándose la acción en la bonita villa de Cedeira (6.500 habitantes) en las Rías Altas coruñesas y su entorno, arrancando la trama con el descubrimiento del cruel asesinato de su alcaldesa, política populista que había ejercido el poder municipal durante décadas apoyada por una agrupación municipal local y con las suficientes ramificaciones económicas y sociales necesarias para conseguir su permanencia, reelección tras reelección. 

En esta nueva serie es protagonista la jefe de la Guardia Civil en Cedeira, sargento Maite Estévez (interpretada magníficamente por Mónica López, su personaje aquí no es el mismo de "Hierro" tras ascender, no debo aclarar por qué no puede serlo, divorciada amistosamente y con una hija que acaba de ir a estudiar a la Universidad de Santiago) que inicia sus pesquisas interrogando a Tomás Hernández, que en uno de sus paseos prescritos por su médico  ha encontrado a la moribunda alcaldesa en la sierra A Capelada,  lo que se nos muestra el primer minuto de la serie. Profesor de Literatura en el Instituto de Cedeira, divorciado y en las primeras fases de sufrir ELA, muy bien interpretado por Javier Cámara, mostrando creíblemente su poliédrico estado de ánimo, que oscila entre el cinismo, la desesperanza, el cabreo y el miedo ante la cruel enfermedad que le matará en muy pocos años. Va a ganar a pulso el papel de coprotagonista. 

Maite y Tomás, los protagonistas
Partiendo de una nula empatía mutua inicial entre ambos personajes principales, la creciente implicación de Tomás en el caso, que asume como un ejercicio vital y desafío que distraiga su mente, para  apartarla de su muy grave problema de salud, logra que la sargento acepte su ayuda desinteresada como informante, tanto más cuanto que él ha dado clase a los estudiantes de bachillerato
 en el instituto durante los últimos 15 años y tiene acceso a ciertos antecedentes.

Le paso la palabra a Federico Martín Bellón, que escribió en El Cultural de ABC del 25.05.2022 sobre el estreno de esta primera temporada una crítica, para mí acertadísima, 

 'Rapa': Salto mortal en la niebla, accesible en este enlace y de la que copio sus dos primeros párrafos: 

Norma (Lucía Veiga) y su madre (Berta Ojea)
 No hay escena mala en 'Rapa' . Y las hay fabulosas. Si al lector le va la mala leche y las reseñas en las que el airado crítico destroza una obra cualquiera, a ser posible con un punto de rencor y dos gotas de amargura, es mejor que lea otra cosa. De la serie de Pepe Coira y Fran Araújo para Movistar solo se pueden, o se deben, decir cosas buenas. También sabe desconcertar, que conste. 

 De entrada, y más allá del recital de Mónica López y Javier Cámara , es fácil pasar por alto las virtudes, agazapadas en una estructura engañosamente sencilla. Y en 'Rapa' todo se entiende. Es tan poco pedante la propuesta que casi resulta tentador mirarla por encima del hombro, postura incómoda para ver la tele. Sin marcarse un Iñárritu del montaje ni emular el cubismo hipnótico de 'Pulp fiction' , tan difícil de copiar bien, los creadores gallegos juegan con aspectos más sutiles. Hasta el humor es gaseoso. Luego, se entregan a una pequeña ruleta rusa del guion , inofensiva para los mortales e invisible para el aficionado. En malas manos, acabaría en tragedia creativa....

Añado mi gran reconocimiento a los actores secundarios, casi todos entre buenos y muy buenos, destacando muy especialmente a Lucía Veiga en el importante papel de Norma, la fisioterapeuta de Tomás, a Berta Ojea, como su madre, a Paula Morado como Paquita, la yonqui, en su breve pero intenso papel, y a Ricardo de Barreiro, como Samuel, hijo de la asesinada alcaldesa. 

Cartel de RAPA 2ª temporada, junio 2023
Desvelo que, como a veces hacía Hitchcock, ¡a partir del capítulo segundo ya sabemos quien asesinó a la alcaldesa!, pero no las razones para hacerlo, si se podrá probar esa culpabilidad y si habrá otro crimen, concluyendo en un final sorprendente, un poco al estilo Montalbano, para mí excelente y creíble.

Dirección y fotografía, muy buenas, localizaciones y ambientación extraordinarias. No puedo dejar de subrayar la preciosa secuencia real insertada de una celebración de "A rapa das bestas", fiesta tradicional anual en la que se capturan y encierran en unos cercados los caballos salvajes, me parece que propiedad de los municipios, para ser controlados, marcados y cortarles las crines, liberándolos luego hasta el próximo año. Lo que sí es cierto es que no hay prácticamente razón para titular la serie "Rapa".

 Aclaro que viví 14 años de mi vida en Ferrol, visité muchas veces la cercana Cedeira para comer el famoso rape al "estilo" de esa villa, y doy fe de que los acentos y expresiones utilizadas en los diálogos son absolutamente típicos de la zona, lo que ocurrirá también en la segunda temporada, que paso a comentar.

Tomás con su chófer/cuidador, Tacho
Estrenada por Movistar hace sólo una semana, en sus seis capítulos se cambia la localización del nuevo "caso" a Ferrol (64.000 habitantes) uno o dos años más tarde, en cuyo más importante cuartel de la Guardia Civil está ahora destinada 
la sargento, a las órdenes directas de un teniente. Tomás, que ya vivía en Ferrol en la anterior temporada, está ya prejubilado por su enfermedad, que ya no le permite conducir y camina con bastón, habiendo decidido ambos alquilar sendos pisos en el mismo edificio, ya que se han convertido en grandes amigos, no pareja. 

La trama se inicia con la desaparición de una comandante de Infantería de Marina, responsable de la seguridad interna en el Arsenal de El Ferrol, caso que la Juez Togada  asigna investigar a la Guardia Civil, como Policía Judicial, al no haber constancia de que el tema cayera íntegramente en el puro ámbito militar, siendo la Sargento Estévez la responsable de las actuaciones policiales. Obviamente no puede evitar la implicación colateral y no oficial de Tomás  en las investigaciones, ya que él, que no tiene otra cosa mejor que hacer en su triste condición y astutamente, como en la primera temporada, disfruta "chantajeándola" para que le acepte extraoficialmente al ofrecerle las informaciones que ha averiguado por su cuenta.

Chamorro (Melania Cruz)
Sí. Obviamente no es original lo de la pareja de "detectives", esquema literariamente usado desde sus más famosos antecesores, Holmes con Watson o Poirot con el capitán Hastings, pero aquí uno está en sus últimos años/meses de vida semiactiva y no es tan "inferior 
mentalmente" como Watson o Hastings lo eran  respecto a sus dominantes "superiores".

La trama es movida y absorbente, está bien estructurada y, como pasaba a menudo en los casos de Montalbano, ¿por casualidad?, no, la investigación de la desaparición de la comandante se entrelaza con la sospecha de que un crimen cometido veinte años atrás estuviera policialmente mal resuelto.

En casa hemos visto esta segunda temporada en tres "sentadas" de dos capítulos y nos ha gustado mucho. Yo no puedo decir con certeza cuál de las dos más, aunque a mí me pareció que el desenlace de la primera era más rompedor y superior respecto al caso principal de esta última, aunque aquí el subcaso adicional "revivido"  tiene su importancia y a vG le ha gustado especialmente..

El Vicealmirante (Carlo Blanco)
La calidad de la producción sigue siendo excelente y no voy a repetir generalidades al respecto. En la interpretación, además de lo ya dicho sobre los dos protagonistas, quiero destacar al joven actor Darío Loureiro que interpreta excepcionalmente a 
Tacho, delincuente al que contratan como  cuidador y chófer de Tomás, en un papel secundario pero bastante importante. Exactamente igual opino del trabajo de Melania Cruz  interpretando a Chamorro (aclaro que es un nombre de pila todavía relativamente frecuente en Ferrol cuando yo llegué a trabajar en 1973, ya que su patrona  es la Virgen de Chamorro, en cuya ermita se ha rodado una escena del primer capítulo de esta segunda temporada). También me ha parecido acertada la interpretación que Carlos Blanco hace del vicealmirante jefe del Arsenal. 

Creo que la totalidad de los intérpretes secundarios son gallegos y eso se refleja excelentemente en los tonos de los diálogos, y demás los textos se han cuidado mucho para reflejar la muy diferente manera de hablar el español de personas pertenecientes a clases y círculos sociales variados. Adicionalmente expresiones como "de aquella" en vez de "entonces", "conacho" por un "don nadie" o la típica utilización del pretérito indefinido en vez del pretérito perfecto (refiero los tiempos como se llamaban en mi lejana época de bachillerato, no como ahora han redefinido los "modernos") eran, y me imagino que seguirán siendo, muy usuales en el habla popular de la calle en Ferrol.

Uno de los muchos buenos graffitis en Canido
Me han resultado muy familiares las localizaciones, ya que, además de haber vivido en Ferrol,  estuve destinado en el Arsenal, donde se desarrollan bastantes secuencias de esta temporada, los seis meses de prácticas de la milicia naval universitaria de entonces, tras terminar la carrera. 

Al inicio del primer capítulo, preciosa la visualización del acceso navegando desde la mar hasta el puerto siguiendo la  ría y pasando entre las artilladas fortalezas de la Palma, en la orilla de estribor, justo delante de la preciosa villa marinera de Mugardos, y la de San Felipe, a babor, que defendían la ciudad del acceso de buques enemigos desde finales del siglo XVI.

Totalmente reconocidas la Calle Real, la Plaza del Marqués de Amboage, una escena en que se ve como suben las niñas uniformadas al que fue colegio de mis hijas en los 80s y, en otra, los guardias civiles están tomando cervezas, fuera de servicio y de paisano, al atardecer en la muy bonita playa de Valdoviño, que sigue casi tan virgen como hace 50 años. En cambio celebro constatar la mejora urbana de algunas zonas y la rompedora decoración de paredes medianeras en el barrio de Canido con muy trabajados grafitis, muchos de ellos de variaciones de las Meninas velazqueñas.

Una sola localización existente en las dos temporadas me resulta extraña, aunque no mala: el buen edificio en la plaza  delante de la Puerta del Dique del Arsenal con un gran cartel "JUZGADOS", en realidad era y sigue siendo el Teatro Jofre.

El Teatro Jofre, en Rapa 2 hace de Juzgados

Inserto sendos enlaces para ver los trailers oficiales de ambas temporadas, el de la primera y el de la segunda.

 Creo que soy honesto aconsejándoos que veáis "Rapa" por sus valores reales y no por mi nostalgia de Ferrol, porque es, en mi opinión, una muy buena serie, Amigos.

Manrique    

PD: Que conste que lo he "trabajado"  a conciencia para que os sirva de posible guía para vuestro disfrute este verano. Espero, "Cinéfilos" y "Asimilados" que, si veis alguna de estas series, la comentéis aquí desde la más libre independencia respecto a mis opiniones. 

jueves, 22 de junio de 2023

Un país soñado

   


  Desde muy joven soñé con ir a Australia. La emigración a dicho país de uno de mis compañeros de enseñanza primaria fue el pretexto que utilizó don Antonio, nuestro maestro, para contarnos algo de aquel lejano continente, descubierto en 1770 por el marino británico James Cook. Don Antonio era un maestro excelente; no voy decir de los de antes, porque los de ahora están igual o más entregados a su oficio. Nos habló de antípodas y canguros, de selvas y desiertos, de colonos y de indígenas y consiguió mantener nuestra atención durante varios días, en aquellas horas difíciles de después del recreo.

   Tras conocer casualmente en octubre de 1996 a una australiana, Juanita Furness, en Waikabubak (isla de Sumba, archipiélago de la Sonda), entablé una amistad con ella que ha durado hasta ahora. Después de dos estancias suyas y de su marido Peter en Cádiz y una vez jubilada María, mi mujer, había llegado el momento de devolverle las visitas y transformar aquel sueño juvenil en realidad.

   Antes de viajar, a través de diversos libros y de la película Donde sueñan las hormigas verdes, dirigida por Herzog en 1984, ya conocía la existencia de los sueños de la creación de Australia, pero hasta llegar allí no fui plenamente consciente de la importancia de aquellos sueños, cuyo recuerdo se remonta a hace unos ochenta mil años.

   Altjeringa o Jukurrpa es como llaman los aborígenes australianos a la época, el tiempo de los sueños, en que se creó su mundo, su continente. Antes, érase una vez que diríamos nosotros, el mundo era llano y estaba vacío. Aparecieron entonces los animales primigenios o totémicos, que recorrieron Australia a la vez que soñaban y creaban los accidentes geográficos, los seres vivos y los usos y costumbres que los hombres debían observar para cuidar aquel mundo recién creado. Por eso, los indígenas no se consideran propietarios del país en el que viven, sino meros cuidadores.

   Como la cultura aborigen no conocía la escritura, los innumerables relatos que nos cuentan la creación se recogieron en formas de canciones de sueños o líneas de sueños, que a su vez se podían plasmar de manera gráfica en las paredes de los abrigos rocosos o en otros soportes. Tengamos en cuenta que, por respeto a las creencias de los aborígenes, no se deben reproducir los nombres o las imágenes de indígenas ya fallecidos y que muchas de estas leyendas e imágenes no pueden ser mostradas a los no iniciados.

   Un buen ejemplo de canción de sueño es la historia de Warramurrungungdji, la madre ancestral, tal y como la cuentan los Bininj en la zona de Katherine (Territorio del Norte):

En el tiempo del ensueño, la anciana Warramurrungungdji, nuestra madre de la Tierra, llegó del mar y nos creó a nosotros, a nuestro país y a todo lo que hay sobre él. Ella y su marido, Wurragag, salieron del mar en Wangaran, lo que ahora llamáis Bahía Malaya, llevando un palo para excavar y zurrones llenos de alimentos. Ella tenía el estómago lleno de niños y excavó hoyos para plantar banianos. Su camino llegó hasta Mungenella, hasta Mangulwan, hasta Gariargan Marriarwu, donde crecen tan altos los árboles de corteza de papel y las palmeras iwark. Allí dejó niños para que hablaran Iwaidja y plantó tubérculos comestibles.

Wurrawang, su marido, estaba cansado y se convirtió en una roca para seguir soñando eternamente. Warramurrungungdji continuó andando hasta Mamul, lo que ahora se llama Cooper’s Creek, y dejó niños para que hablaran Amarduk, plantó castañas de agua y arroz silvestre. Creó la llanura de Mangarrargul para los gansos urraca, un nido aquí, otro nido allá. Ella dijo que los dejaría para todos los habitantes de aquel lugar de ensueño de los gansos.

Luego dijo: “Ahora me voy a Gindjala a buscar un sitio para acampar”. Se sentó en una charca, pero le picaron las sanguijuelas, así que creó Indjalbarralbi, la tierra seca.

Warramurrungungdji había creado todos los huevos de pato y de ganso. No había ningún animal en aquella tierra hasta que ella los creó. Luego envió niños, con sus idiomas, para que hablaran Ngarduk, Gagudju, Erre, Urningangk, Limilngan, Gunbudj, Bugurniidja, Gun-djeihmi, Ngumburr, Umbugarla, Narwinj’il, Jawoyn.

Todos esos somos nosotros, el pueblo de Kinga, el cocodrilo. Ahora Warramurrungungdji es esa roca de ahí enfrente, ese es su sueño.

   Cada uno de estos “cantos de ensueño” describe una parte del país, un mito, una historia; en este caso, el canto contiene la ruta para ir desde la punta norte de Australia hasta un lugar situado dos mil kilómetros al sur. Cada clan tiene los suyos y muchos de ellos solo se pueden compartir dentro de un grupo determinado, sea de hombres, de mujeres o de iniciados de un cierto nivel. Durante el proceso de aprendizaje de los niños, los ancianos se encargan de trasmitirles conocimientos prácticos, como técnicas de caza o de cultivo, pero también estos cantos. Muchas veces, un canto puede salvarte la vida durante una expedición de caza, ya que te explica cómo llegar a una fuente, a un abrigo, a un árbol de frutos comestibles.

   El tiempo del ensueño terminó bruscamente cuando llegaron los colonos (blancos) de origen inglés y holandés. Ellos también traían un sueño; el de un país vacío, terra nullius, donde podrían hacer realidad sus fantasías: libertad, prosperidad… El choque entre ambos sueños fue brutal y asimétrico. Unos tenían como objetivo cuidar la naturaleza, conservarla como estaba para que los siguiera alimentando durante decenas de miles de años; los otros querían domarla, conquistarla, ponerla a su servicio. En el sueño inglés no había espacio para los aborígenes (negros), esos salvajes que caminaban desnudos por selvas y desiertos, que se negaban a trabajar por un salario, que se oponían a la construcción de carreteras, cercados y ferrocarriles para no molestar el sueño de sus animales ancestrales, que preferían que en las pozas bebieran los canguros en lugar de las ovejas, a las que los colonos no les permitían cazar. Por eso, los ingleses negaron la existencia de una sociedad establecida, de una cultura, de cultivos, de religiones. Luego, para evitar futuras reclamaciones, se dedicaron a eliminar sistemáticamente aquellos rasgos de humanidad. A los indígenas que sobrevivieron a las luchas por la tierra y a las enfermedades importadas desde Europa los obligaron a concentrarse en las misiones, les prohibieron hablar su lengua y practicar sus ritos y les arrebataron sus hijos para educarlos en el seno de la nueva cultura.

   Pero la casi extinción de los indígenas no fue la única pesadilla que trajeron los ingleses. Para entretenerse con la caza, importaron zorros y conejos, que llevaron a muchos animales nativos a la extinción. Para cazarlos también trajeron perros ingleses, que pronto se mezclaron con los dingos hasta el punto de que hoy en día es difícil encontrar un dingo de pura raza.


   Tras esta rápida introducción, a continuación comienzo a transcribir las notas tomadas durante el viaje, cuyo recorrido intento mostrar en el mapa adjunto.

   Ya en el aeropuerto de Barcelona tuve un indicio de la mentalidad práctica y poco formalista de los australianos, que luego pude corroborar en los contactos que tuvimos allí. Al ir a facturar el equipaje, el empleado de Singapur Airlines me dijo que había un problema con mi visado de entrada a Australia, que “el sistema” no lo aceptaba. Revisamos juntos la documentación, yo bastante preocupado, hasta descubrir que, por un error mío, el visado estaba emitido a nombre de Arturo Matínez. La falta de una erre en mi apellido hacía que el visado no coincidiera con el pasaporte. Cuando ya me estaba preparando para cancelar el viaje, el empleado me tranquilizó:

   —No se preocupe. Ahora mismo llamo por teléfono a las autoridades australianas de inmigración, les explico lo que pasa y lo arreglan.

   Lo miré con incredulidad, pero vi cómo marcaba un número, le descolgaban inmediatamente y explicaba la situación. A los pocos segundos, me entregó las tarjetas de embarque.

   Volamos desde Barcelona hasta Melbourne, con escalas en Milán y Singapur, en un viaje agotador de treinta y seis horas de duración. En el aeropuerto nos estaban esperando Juanita y su marido, Peter, a los que nunca terminaré de agradecer su ayuda y su hospitalidad. Ya en el camino hasta su casa en Kyneton se cumplió uno de mis deseos: ver un canguro. En cuanto salimos del aeropuerto, el paisaje viró a negro. Ni una luz rompía la oscuridad que nos rodeaba; Peter nos confirmó que las pocas granjas estaban muy distantes unas de otras y, en general, lejos de la carretera. Su propia casa, amplísima para los estándares europeos y a la que llegamos en poco más de una hora, había sido construida hace más de cien años con adobes fabricados por el granjero que la habitó inicialmente. Estaba oculta tras unos árboles y a más de un kilómetro de la granja más cercana. Antes de llegar a su casa, un ejemplar de canguro gris cruzó la carretera y, deslumbrado por los faros de nuestro coche, acabó enganchándose en la alambrada que cercaba un prado.

   La mañana siguiente a nuestra llegada nos despertaron los cantos de la urraca australiana, mucho más melodiosos que los de la europea. Desayunamos ante la mirada curiosa de un grupo de canguros que se habían acercado desde el bosque cercano y una bandada muy escandalosa de cacatúas blancas.

   Luego nos llevaron a conocer Kyneton, el pueblo más cercano, a diez kilómetros de distancia.


   Kyneton se había fundado en 1850, un año antes del comienzo de la fiebre del oro del estado de Victoria, durante la cual se triplicó la población de Australia y se extrajeron mil novecientas toneladas de oro, que sirvieron para pagar toda la deuda exterior del imperio británico y pusieron las bases de su posterior desarrollo industrial. En la actualidad, Kyneton cuenta con cinco mil habitantes, una pequeña estación de ferrocarril, una sucursal bancaria, cinco pubs, seis iglesias y doce cafeterías (los australianos han abandonado la costumbre inglesa del té y son unos grandes y exigentes consumidores de café). Sorprende la calidad de vida y el fuerte sentimiento solidario, con mucho voluntariado y establecimientos basados en la economía social y sostenible, en uno de los cuales pude comprarme un chaleco acolchado de segunda mano, para hacer frente a la ola de frío que estaba adelantando la llegada del invierno. En el mismo establecimiento, dirigido por un hijo de Juanita y Peter, funcionaba un comedor social similar al que gestionan en Cádiz las mujeres de Amigas al Sur.

   En la calle principal de Kyneton, Piper Street, han conservado bastantes edificios de la época de la fiebre del oro, lo que le da un aspecto muy del oeste americano. Visitamos una de las panaderías más antiguas de Australia y el pub que lleva funcionando más años consecutivos. En este pub comimos unas deliciosas “Buffalo Wings”, que no son alas de búfalo como su nombre parece indicar, sino alitas de pollo fritas al estilo de Buffalo (NY). Junto a la puerta del local se exhibía un retrato de una jovencísima Isabel II.

   Antes mis preguntas sobre el mantenimiento de esa dependencia del recién coronado Carlos III, que es también rey de Australia y sigue ostentando la Jefatura del Estado a través de un gobernador general, me explicaron que en 1990 habían tenido un referéndum para elegir entre seguir como una monarquía o pasar a un sistema republicano, con el resultado de una mayoría del cincuenta y seis por ciento a favor de la monarquía frente al treinta y nueve por ciento en contra. Como posibles motivos para ese resultado me explicaron que no pagaban ningún impuesto a su rey ni a la familia real, que la intervención del gobernador general en los asuntos del país era meramente simbólica y que su condición de súbditos de un rey inglés reforzaba su identidad europea frente a la creciente inmigración asiática.

   Estoy convencido de que, si en España se celebrara un referéndum similar, los resultados serían muy diferentes. De todas maneras, es probable que la situación en Australia cambie en un futuro no muy lejano, ya que las últimas encuestas dan un predominio de republicanos (42%) frente a monárquicos (35%). 

   Al día siguiente, nuestros amigos nos llevaron a conocer Melbourne, la capital del estado de Victoria. Recorrimos el paseo marítimo de san Kilda, un barrio en el que se conservan muchas viviendas minúsculas en primera línea de playa, habitadas inicialmente por trabajadores y hoy en día con precios disparatados. Como curiosidad y enlazando con el libro Relatos píos que espero publicar en unos meses, parece ser que nunca ha existido un santo de nombre Kilda. Lo mismo le pasa a mi patrón, san Arturo.

   Después recorrimos con ellos el centro de Melbourne para, aprovechando que se estaba celebrando un festival de cine francés, ir a ver Les Cyclades, por cierto muy divertida. 

   Melbourne es, quizás, la más europea y cultureta de todas las ciudades australianas. No esperemos encontrar allí teatros griegos, foros romanos ni murallas medievales, pero en algunos de los callejones del centro, casi ocultos entre rascacielos, puedes sentarte en cafés con terraza, comprar en pequeñas galerías comerciales de hace cien años o fotografiar paredes cubiertas de grafiti, como en este callejón AC/DC, en el que aparecemos con nuestros amigos.

   Una de las cosas que me enseñaron Peter y Juanita fue cómo debía comportarme en un pub. Las consumiciones se piden en la barra y se abonan al pedirlas, no cuando te vas a marchar. Las bebidas te las suelen servir en el momento y para la comida te entregan un soporte con un número, que debes colocar sobre tu mesa para que te la lleven cuando esté lista. Es un sistema similar al de los pubs ingleses, con la diferencia de que, en Australia, las propinas son muy poco habituales. En general, se considera que los sueldos de los camareros son buenos, que los convenios colectivos se cumplen escrupulosamente y que las propinas no tienen sentido. En muchos locales hay avisos de que las consumiciones en sábado o domingo llevan un diez o un quince por ciento de recargo, dinero que se destina íntegramente a los empleados. Eso sí, los precios de las consumiciones suelen ser entre un cincuenta y un cien por ciento más altos que en España; en cualquier pub un tercio de cerveza o una copa de vino cuesta en torno a doce dólares australianos, unos ocho euros.

   Esa noche, cuando llegamos a la casa de nuestros amigos, nos recibió un grupo de cinco o seis canguros que estaban pastando en su césped delantero.

   Estoy seguro de que recordaréis Picnic en Hanging Rock, la magnífica película dirigida por Peter Weir en 1975 y protagonizada por Anne-Louis Lambert, Vivian Gray y Helen Morse. En ella, tres alumnas de un colegio que habían ido de excursión con su maestra y sus compañeras de clase desaparecieron para siempre, dentro de un ambiente especialmente opresivo.

   Pues bien, la famosa roca colgante, Hanging Rock, existe y está ubicada en el estado de Victoria, a no muchos kilómetros de Kyneton, en lo alto de una colina. En toda la comarca la consideran una de sus principales atracciones turísticas, por lo que no es de extrañar que Juanita y Peter nos propusieran visitarla.

   Aunque la historia que narra la película se basa en una leyenda local y no hay pruebas de que haya sucedido nunca, al visitar el lugar se te hace totalmente verosímil. Las formas inquietantes de las rocas, los eucaliptos quemados en los frecuentes incendios forestales y las numerosas cuevas y grietas te hacen pensar que cualquier cosa pudo haber sucedido.

No muy lejos de allí, en lo alto del monte Macedon, hace más de doscientos años que los habitantes más ricos de Melbourne comenzaron a construir sus chalés de verano para escapar del calor de la llanura. En la actualidad sigue siendo una zona privilegiada, con grandes residencias victorianas, tilos y cedros descomunales y pubs que te hacen sentir de vuelta en la vieja Inglaterra, que es lo que, en el fondo, buscaban sus habitantes.

   Esa misma noche nos cocinó Peter una estupenda cena a base de gambas tailandesas y una ensalada que luego añoraríamos muchas noches a lo largo de nuestro recorrido por Australia.

   Al día siguiente saldríamos hacia Alice Springs, la capital del Red Centre, el desierto rojo que ocupa el centro del continente. Comenzaba así un largo recorrido en avión y en coche que durante cuarenta días nos llevaría del sudeste fértil al desierto central, a la selva del norte, a la Gran Barrera de coral y a la mayor ciudad del país, Sídney, y que pretendo recoger en este cuaderno no como canto de ensueño ni guía de viajeros, sino como recuerdo de un país que me enamoró, pero esa es otra historia que puedes leer pinchando aquí.

Otros capítulos de este cuaderno:

Las rocas sagradas

El salvaje norte

De chicharras y medusas

La ciudad del mar

Wollongong y Melbourne

jueves, 15 de junio de 2023

Cormac McCarthy

 

Cormac McCarthy (1933-2023)


Recientemente ha fallecido el escritor Cormac McCarthy  en su casa de Santa Fe, Nuevo México, a los 89 años.

Se le recordará, sobre todo, por dos de sus novelas, La carretera y No es país para viejos, adaptadas al Cine con gran éxito.

Pero la obra de McCarthy es mucho más conocida por premios y reconocimientos como Todos los hermosos caballos, primera de la Trilogía de la frontera, que obtuvo el National Book Award  (1992) y el premio Pulitzer de ficción por La carretera (2006)


En las novelas de McCarthy, el individuo se encuentra en medio de una violencia de la que no puede escapar y a la que tiene que hacerla frente para sobrevivir, lo que puede suponer romper sus propias reglas o sucumbir.

En cualquier caso son novelas que no dejan indiferente al lector, viéndose éste obligado a plantearse la pregunta qué hubiera hecho él  mismo en esa situación, por muy extraordinaria que pueda parecer.

Y no es fácil contestarse sinceramente a ese dilema. Claro que siempre podemos pensar que estamos muy lejos de la frontera con México, como forma de eludir el problema.

Pero no es tan imposible extrapolar esas situaciones a nuestro entorno porque nadie está libre de sufrir algún tipo de violencia, hoy en día.

A Todos los hermosos caballos le sigue En la frontera y cierra la Trilogía, Ciudades de la frontera. Es imprescindible leerlas todas en ese orden, ya que son los mismos personajes pasando por distintas situaciones cada vez más difíciles. El sufrimiento, la pena y la impotencia se adueña de ellos mismos.

Mientras que Meridiano de sangre, especialmente violenta, narra la historia de un joven fugitivo que se une a la  banda de Glanton, un grupo histórico de mercenarios que fue contratado por el gobernador de Chihuahua para masacrar indígenas  en la frontera entre Estados Unidos y México entre 1849 y 1850.


Cormac McCarthy escribió hasta el fin de sus días. Sus dos últimas novelas: Stella Maris 2022 y El pasajero 2023 se han publicado conjuntamente.


Descanse en paz dicho escritor que nos ha hecho vivir momentos tan emocionantes de lectura.

viernes, 26 de mayo de 2023

"Campanadas a medianoche" ("Falstaff - Chimes at Midnight" España-Francia-Suiza 1965): Orson Welles rueda en España un maravilloso mix de Shakespeare

Queridos Cinéfilos:

Hoy comento brevemente "Campanadas a medianoche" para que os llegue una referencia positiva que os decida a verla esta noche a las 22:05, si aún no la conocéis, en el programa semanal Classics de Trece TV, donde Garci y los Cinéfilos que lo acompañen en esta ocasión la presentarán durante unos 15 minutos, para seguir con la proyección y, tras ella, un siempre interesante coloquio, que yo aconsejo seguir en directo o, si es muy tarde, recuperarlo de la web de Trece TV donde queda accesible.

Aconsejo ver esta película porque:

  • Es posiblemente la más inusual película española, por su producción y rodaje, sobre un tema histórico inglés, aunque con director, guionista y máximo responsable de la misma norteamericano, Orson Welles, indiscutiblemente uno de los genios activos en el Cine durante el tercio central  del siglo XX.
  • Filmaffinity informa que su guion es un compendio de cuatro obras de Shakespeare, "Enrique IV", "Enrique V", "Las alegres comadres de Windsor" y "Ricardo II" (de las que yo sólo conozco la segunda, a través de la premiada versión fílmica  homónima, primera cinta dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh en 1989), autor que, a su vez, es uno de los cuatro o cinco más geniales dramaturgos de la Historia. Pero es que, además, Welles tuvo la genial inspiración de incluir como personaje guía a lo largo de toda la trama a Falstaff, orondo y extrovertido caballero amante de la buena vida en la mesa, en la copa y en la cama, cuya satisfacción guiaba sus actos, que muy eficazmente "desengrasa", que diría un cocinero moderno, la trágica historia de guerras civiles en la Inglaterra del siglo XV que se nos cuenta.
  • La interpretación es muy buena, empezando por la del propio Welles, que se reservó egocéntricamente el papel de Falstaff, el más lucido, pero lo cierto es que él mismo se asemejaba mucho en su vida real a ese personaje en la búsqueda de la felicidad material. Tanto la gran actriz francesa francesa Jeanne Moreau como la veterana inglesa  Margaret Rutherford cumplen sobradamente. Entre los actores británicos, en general con papeles cortos, destacaría al muy reconocido Sir John Gielgud, y entre los escasos españoles Fernando Rey, nuestro actor más internacional en los años 60 y 70, y el sólido Julio Peña.
  • Fotografía excepcional en B/N y localizaciones, siempre españolas, muy adecuadas, porque Welles estaba enamorado de España.

Jeanne Moreau con Orson Welles, éste como Falstaff
Un aspecto muy poco conocido, narrado por Gonzalo Núñez y Jaime Vicente Echagüe en La Razón con motivo del 50º aniversario de la película es que el productor, Emiliano Piedra, contrató al excelente dramaturgo Antonio Buero Vallejo para adaptar al español los diálogos que, según explican: «Orson Welles había escrito en verso troceando obras de Shakespeare, añadiendo frases de la "Historia de Inglaterra" de Holinshead y con partes inventadas con estilo del siglo XVI», explica Deltell. ¿Quién mejor que un dramaturgo contrastado, traductor del bardo inglés, con un "Hamlet" su muy reciente montado en Madrid, para enfrentarse al texto de Welles? Según Carlos Buero, hijo del escritor, fue Welles quien instó a Piedra a contratar a alguien de altura para la versión en castellano. 

Desafortunadamente, al final no se utilizó esa traducción porque se consideró que estaba elaborada usando un lenguaje "demasiado clásico", muy adecuado para teatro de calidad pero nada comercial para una película ni tampoco para el carácter cachazudo y juerguista del personaje Falstaff, que es el que casi permanentemente habla en la obra.

Al ser una película con más de 50 años, no he encontrado críticas de su estreno, por lo que paso la palabra al muy destacado escritor, ex director de la Biblioteca Nacional y cinéfilo pertinaz  Luis Alberto de Cuenca , que, en su faceta de crítico, publicó el artículo "Falstaff, entre Shakespeare y Welles" en el ABC Cultural (15.05.2019) sobre la película: 

El imponente, jovial y entrañable Sir John es una de las mayores creaciones shakespeareanas. Con este personaje, aún vigente, creó Orson Welles una película inmortal, «Campanadas a medianoche» 

...la película de Orson Welles rodada íntegramente en España, producida por Emiliano Piedra y protagonizada por el propio Welles, es lo más importante que ha urdido el séptimo arte para honrar a Falstaff , contribuyendo a agrandar su leyenda como personaje y enriqueciendo su retrato. No solo de ahondar en la psique de Falstaff y de Hal vive la película, sino también de haber contribuido a la historia del cine con la filmación de la batalla de Shrewsbury , una de las más memorables que ha filmado nunca una cámara de cine. Inicialmente rechazada por la crítica , aplaudida hoy por la inmensa mayoría de los estudiosos, «Chimes at Midnight» es probablemente la mejor adaptación cinematográfica de una obra de Shakespeare que se haya nunca llevado a cabo. En un blanco y negro imperecedero, asistimos a uno de los dramas de poder más despiadados que puedan verse en fotogramas. no hay duda de que el Falstaff que nos regala Shakespeare en las dos partes de su «Enrique IV» se merecía una traducción en imágenes tan deslumbrante como la del genial Orson Welles. 

 Ante la imposibilidad de ofreceros accesos gratuitos a artículos sobre esta película en El Mundo y El País, termino facilitando un enlace a Filmaffinity, donde hay ocho accesos, no gratuitos, a críticas de la prensa anglosajona, todas ellas positivas. 

Esta noche podéis gozar de esa gran película, "Campanadas a medianoche", y además comentada por Garci y Cía.

Muy buen Cine, Amigos.

Manrique

jueves, 25 de mayo de 2023

Tina, el alma.

No me gusta hablar de quienes han muerto, aunque últimamente me veo rodeada de gente que ya no está y que, de alguna manera, dejaron algo de su rastro en mí. 
Gente cercana me aconseja no hablar de quienes ya no están junto a mí en un intento de mejorar mi felicidad y no sé cómo explicarles que añorarles no es solo una forma de hacerles homenaje sino también de sentirme mejor persona porque soy quien soy gracias a que dejaron algo de sí en mí. 
Tina Turner ya no está. El espectáculo de su vida ha terminado. La mayor exposición de arte, aparte de la indiscutible magistralidad en la música desde el soul al rock, pienso que fue en su propia vida privada. La generosidad que tuvo al contarnos el infierno en el que había vivido desde que era una niña con los malos tratos de su madre hacia ella y de adulta con los canallas que la molieron a palos y a humillaciones, es quizás el mayor y mejor legado que nos ha dejado. Cuesta pensar que alguien a quien admiramos, su gente cercana la haya hecho picadillo. Qué difícil es reconocer que te han tratado peor que a un trapo. Con ella no pudieron. Y no es que las otras mujeres fuesen menos que ellas, no, y se me vienen a la cabeza otras tantas genialidades de mujeres, grandes referentes, que sucumbieron a la depresión y a la mala vida y que pusieron fin a sus días cuando aún la parca no estaba esperándolas incapaces de soportar el sufrimiento del desprecio. 
El referente de las mujeres de hoy no puede ser otro que el de una mujer que sabe amar en profundidad y sin vergüenza, pero queriéndose, guardándose, preservándose y avanzando, bailando en el escenario de la vida llena de 'brilli-brilli' (si es el caso), poniéndose el mundo por montera, amando, y, lo más importante, sabiendo decir "help me, if you can, I'm feeling down". 
Hay quienes dejan el alma sólo para que tenga un papel el día en que mueran. Qué equivocación.
La vida nos distingue entre quienes ponen el alma en lo que hacen y entre quienes no.
Gracias, Tina. 
Hoy somos un poco peor que ayer, sin ti. 
Que la tierra te sea leve. 
Marga.

viernes, 19 de mayo de 2023

"Leviatán" ("левиафан" Rusia 2014) dirigida por Andréi Zviaguintsev: Una crítica mirada social a la Rusia postsoviética.

Queridos Cinéfilos:

Varias veces he pensado comentaros la película rusa  "Leviatán", dirigida por Andréi Zviaguintsev, lo que finalmente he decidido hacerlo hoy ante el anuncio de que esta noche emitirán esta interesante película a las 10, por enésima vez en TCM, para recomendarla públicamente ya que creo que no ha sido vista por muchos aficionados debido a su escasísima promoción, aunque en el ámbito de nuestro círculo yo ya avisé de su emisión en La 2 cuando la programaron hace un par de años.

Considero que es muy digna de ser vista porque:

  • Es una honesta y profunda crítica contra la corrupción existente en muchos ámbitos de las administraciones públicas en Rusia, en el específico caso de la trama de la película a nivel municipal en una pequeña ciudad costera del mar de Barents, corrupción generalizada que no es de nueva planta sino consecuencia evolutiva del modus operandi generalizado en la antigua URSS para establecer una estructura piramidal de sustento al poder dictatorial, de forma que las élites comunistas han evolucionado hábilmente tras el derrumbe de la Unión Soviética no sólo para conservar de facto  sus privilegios  sino hasta para desarrollarlos aún más de acuerdo con las reglas del juego de la  presunta democracia rusa actual.  
  • Con unos muy limitados medios y sin financiación pública, es una película formalmente bien hecha, tanto por su dirección, guion, interpretación (no cito nombres de los actores por ser casi desconocidos en España, al menos para mí) y fotografía.
  • Por la novedad que para muchos de nosotros representa visualizar a vida actual en ese duro ambiente  del extremo norte de la Rusia europea, física y socialmente muy frío. 
  • A pesar no haber contado con el mínimo apoyo del Gobierno de Putin, por razones presuntamente obvias, para su proyección internacional, la película consiguió ser nominada para el Oscar a la Mejor de Habla no Inglesa, que no ganó (fue batida por la excelente polaca "Ida", que aquí alabé hace años), pero sí consiguió el no menos importante Globo de Oro en esa misma categoría, el de Mejor Guion en el Festival de Cannes, Mejor Película Extranjera para la Academia Sueca y otros, que podéis encontrar en este enlace de Filmaffinity.
 Yo la califico con un notable alto por las razones expuestas, pero no mejor porque encuentro que su ritmo narrativo no es homogéneamente constante y que, por otra parte, a pesar de su premiado guion, la trama principal base de los hechos narrados sólo es novedad cinematográfica por el espacio físico y político actual en el que se desarrolla, ya que conocemos muchos argumentos esencialmente similares en la Historia del Cine.

Le paso la voz a la Crítica profesional, más fiable que la mía:

Luis Martínez escribió en El Mundo: 
...Andrey Zviagintsev se abraza a la sombra de Tarkovski en 'Leviathan'. Y éste último con la no tan simple intención de reconstruir una parábola mitológica (y hasta bíblica) de la existencia. Brutal.

El relato de Andrey Zvyagintsev me parece que está de forma más plana que inquietante

Puntualización necesaria, por mi parte, a la semi comparación que Luis Martínez propone entre su director, Andréi   Zviagintsev, con el muy añorado Tarkovski:  De acuerdo con que "notablemente" recuerda al estilo de aquel gran director, pero para mí este último era mucho mejor precisamente por la indescriptible  sensación de profundidad que impregnaba todas sus películas, como José Ramón y yo opinamos aquí sobre su última y casi póstuma  obra  maestra "Sacrificio" (Suecia 1986), que me pareció maravillosa.

Pero en cualquier caso estimo que  "Leviatán" es una clara muestra de buen Cine en la Rusia actual y, además, una obra comprometida con la regeneración de su tambaleante democracia, Amigos.

Manrique

jueves, 4 de mayo de 2023

César García Fermín revela un Madrid desaparecido ...

Queridos Cinéfilos:

Plaza mayor: Arco de Cofreros

Permitidme que os presente a César García Fermín, que junto con su gemelo, Pepe, completaron el núcleo duro de mis amigos, cosecha del 50, al empezar el curso de Preu en el otoño de 1966, cuando vinieron a vivir a Madrid y se unieron a los otros cuatro compañeros que habíamos formado nuestra panda a lo largo de los seis años del bachillerato de entonces en nuestro colegio, San Estanislao de Kostka, actualmente convertido en el elitista SEK, pero que entonces mantenía en funcionamiento, además de su novísimo internado en Arturo Soria, sus tres clásicos centros (uno femenino y dos masculinos, sin mezclar, como era preceptivo en esa época) en la zona alta de la calle Atocha, impartiendo el último curso escolar, el preuniversitario, en el situado en el nº 45 de esa calle. 

Comercios en la calle de la Sal
En la Navidad de ese mismo año, los seis nos incorporamos a un centro juvenil con actividades formativas y recreativas, afortunadamente ya para ambos sexos, ocupando la cripta y sótano del convento/parroquia de los Dominicos en la calle Cañizares 4, a una manzana de nuestro cole, centro que durante los siguientes dos o tres años fue el "local social" de nuestro grupo, ya entonces de unos veinte integrantes, habiendo llegado incluso a montar dos obras de teatro ("Otra vez el Diablo", de Alejandro Casona, al que le debo una muy merecida entrada específica aquí, que espero pronto tendrá, y "Vd puede ser un asesino", de Alfonso Paso, autor que en esa época solía tener dos y hasta tres obras simultáneamente en la cartelera teatral madrileña) en su sala principal, que contaba con un altillo elevado en su cabecera, como modesto escenario, y capacidad para unos 100 o 150 espectadores, eso sí, sentados en incómodas sillas de tijera. Pero nosotros lo pasamos muy bien, en plan compañía de teatro amateur autosuficiente.
Arco de Cuchilleros

El local también nos servía como punto de reunión muchas tardes de sábados, para luego, a falta de un guateque, siempre en casa de una chica (gracias mil, si lees esto, querida Ana Arigita, nuestra mejor y más firme amiga de esos años, por los muchos guateques que nos montaste en la casa de tu abuela francesa en la calle Duque de Sesto, con la que vivías, de la que educadamente siempre nos despedíamos, en nuestro pésimo francés, al terminar), decidir si ir en grupos a nuestras cafeterías o bares preferidos en la vecina zona de la Plaza de Santa Ana (allí sigue impertérrita la inolvidable Cervecería Alemana) o, alejándonos más, hacia los mesones del barrio de los Austrias, donde las juergas permitidas eran mucho más sonoras y más que menos etílicas. 

El Cine, que en esa época de mi vida ya me empezaba a infectar, era más bien para los domingos por la tarde y, obviamente, no en panda, sólo con uno o dos amigos.  

Puerta del Sol en 1857, antes de su reforma
Hasta aquí, Cinéfilos, como si se tratara de una película neorrealista española, he tratado de reflejar el contexto en el que se forjó la amistad de nuestro núcleo de seis amigos en el paso de la adolescencia a la juventud, particularizado respecto a César en este comentario, ya que supongo que en nuestros recorridos por los barrios de los Austrias y la Latina es donde él debió ir reflejando en su retina el atractivo de rincones de un Madrid que desaparecía aceleradamente y que, gracias a su innata habilidad y/o adquirida técnica, ahora nos revela tal como eran en el pasado en sus detallados dibujos, mayoritariamente  realizados  tras jubilarse de una vida profesional muy absorbente.
Corrala en el Barrio de Lavapiés

Con estos antecedentes es perfectamente lógico que César sea un entusiasta lector de Pío Baroja y especialmente de su trilogía "La lucha por la vida" (compuesta por "La busca", "La mala hierba" y "La Aurora Roja") que se desarrolla en los barrios más populares de Madrid en los años de cambio del siglo XIX al XX, novelas que yo también leí entre entre 1969 y 1971, que me gustaron tanto que inmediatamente después seguí con su tetralogía "El Mar", que siendo yo tan aficionado a los barcos... Pero ése es tema para otro día.

Volviendo al central de hoy: He querido compartir en este Foro la obra de mi amigo César mucho más para descubriros su Arte y la Belleza nostálgica del viejo Madrid, exponiendo aquí una mínima muestra de sus excelentes dibujos, que por promocionarle a él, que además es familiar político mío, ya que Pepe y yo nos casamos con dos hermanas, ya en los 70s, lo que declaro por la requerida transparencia frente a vosotros en este caso, Cinéfilos, tan poco practicada por algunos políticos ante los ciudadanos de base. 

Lhardy, en la Carrera de S. Jerónimo 
Confío que compartáis mi calificación de "excelentes" respecto a sus obras cuando veáis las que aquí inserto, que podéis y deberíais ampliar accediendo a https://www.instagram.com/cesargarciafermin/?hl=es , donde encontraréis un centenar de temas variopintos diferentes a los antiguos paisajes ciudadanos madrileños: cabezas de Cristo, copiadas de famosos cuadros o imágenes esculpidas; retratos "sentidos", como el dedicado a la abuela de una persona amiga, los de dignos ancianos hindúes frente a los críticamente deformados italianos renacentistas o el de homenaje a Rembrandt; paisajes urbanos de otras ciudades, esta vez coloreados, desde Venecia o la Alhambra a Ragusa (ciudad siciliana donde se ruedan las escenas correspondientes a la imaginaria Vigata de la serie  Montalbano),  caras de niñas con inmensos ojos, algún desnudo...  

Quiero subrayar el mensaje de César que acompaña uno de sus dibujos, porque es muy de su estilo y modo de pensar: El tiempo entra por nuestra vida a través de la maquinaria de los relojes de nuestra existencia, haciéndola mover y, sin poder evitarlo, nos va robando segundo a segundo nuestra vida. Ese pensamiento ha impregnado mi comentario ahora que, en pocos días, cumpliré 73 años.

Solo me resta aclarar, por si alguno tuviera interés en contactar a César, que él dibuja por pura afición, no ha organizado, que yo sepa, ninguna exposición ni puesto a la venta sus obras, pero que, por si alguno de vosotros tuviera interés en contactarle por algún motivo, me ha autorizado a publicar aquí su correo: cesargarciafermin@yahoo.es 

Excelentes dibujos de un excelente Amigo. Gracias, César.

Manrique

miércoles, 5 de abril de 2023

Algo así como escalar el K2: Leer "Un espía perfecto" de John Le Carré. Tras el esfuerzo. la recompensa.

Queridos "Cinéfilos":

Ya sabréis, si aquí habéis leído mi comentario sobre la última novela, "El balón de Omar",  de nuestro colega de Foro y gran amigo Arturo, que tuve la suerte de poder comer con él en Madrid, tras unos cuantos años sin vernos.

Sibilinamente le cité en la muy bien dotada biblioteca (y filmoteca) municipal de mi barrio, "Eugenio Trías" (reconocidísimo filósofo, experto musicólogo y gran cinéfilo, nada menos) que, además, está situada en la antigua Casa de Fieras de El Retiro, perfecto marco cultural  para nuestro reencuentro.

Pero luego, camino al cercano restaurante, le guie directamente hacia una trampa perfecta para él: la mejor dotada, limpia, amplia y ordenada librería de "segunda mano" (también local con talleres de lectura y Cine) que conozco, Re-Read en el nº 28 de la calle O'Donnell. Se encuentran auténticas gangas (precios únicos entre 4€ y 2,40€, según sea la compra entre uno o cinco libros), frecuentemente en excelente estado. 

Como era previsible, Arturo se compró un libro que le interesaba, pero lo "mágico" es que también tenían la novela de John Le Carré "Un espía perfecto" (1986), que yo estaba trabajosamente leyendo y de la que ya le había preguntado a Arturo, días antes,  si tenía referencias. Tras mi sugerencia, no tuve que esforzarme en convencerle para que comprara el ejemplar. Hoy me arriesgo a adelantarme a su profesional opinión sobre esta novela, estando seguro que será más experta que la mía.

Actividades anunciadas en Re-Read

En "Lecturalia" (donde cometen el error de dar como título "El espía perfecto")  sólo hay tres opiniones de lectores sobre esta novela, con una muy fuerte dispersión de calificaciones: 3, 9 y 8. Yo me quedo entre las dos últimas. 

Se me ha ocurrido ver en "La Casa del Libro" y esta misma tarde he decidido publicar simultáneamente mi comentario aquí y allí, que es:

Novela de no fácil lectura por su estructuración poliédrica y, además, no secuencial, sin que nunca se preadvierta al lector de la etapa en que va a transcurrir cada nueva pieza del relato ni de las relaciones de los personajes ya conocidos con los recién aparecidos, quedando sólo caracterizados plenamente cuando se hayan encajado las piezas del puzle al final.

Esa dificultad es especialmente desasosegante si, como yo, se comete el error de ni siquiera leer su reseña antes de empezar con la novela, ya que aquélla desvela algún dato orientativo que yo ignoré de partida.

Adicionalmente a la estructuración compleja del relato, el tipo de redacción particular del protagonista en sus "memorias" (este dato es una "pista") inicialmente no ayuda nada para entender la trama.

Otra dificultad es la utilización de frases en las conversaciones con sentido  específico para la cultura inglesa y referencias culturales/históricas normalmente desconocidas para muchos lectores no aficionados a esas materias, carencia que no puede solventar la traducción del siempre excelente Jaime Zulaika.

A mí me ha gustado mucho, a pesar de su dificultad, que me ha obligado a "volver atrás" muchas veces, pero el resultado al acabarla es muy gratificante,

Es formidable la crítica de Le Carré, sutil y elegante, pero mordaz y "florentinamente letal", a los servicios secretos británico y norteamericano, dirigida especialmente a la prepotente e ineficaz "nómina" de sus anquilosados miembros veteranos.

Yo me siento tan satisfecho de haberla leído y completado como si, siendo aficionado al alpinismo,  hubiera "hecho cima" en el K2 por su ladera norte.

A pesar de su dificultad, aconsejo leer “Un espía perfecto”, opinión que apoyó el diario "La Razón" al incluirla en la selección de su artículo "Cinco libros indispensables de Le Carré", publicado en diciembre del 2020 con motivo del fallecimiento del autor, del que transcribo la muy apropiada sinopsis que incluía sobre su trama, seguida de su valoración sobre la novela: 

En el curso de una vida aparentemente irreprochable, Magnus Pym ha sido todas las cosas para todos: un devoto hombre de familia, un colega en el que se puede confiar, un amigo leal… y un espía perfecto. Pero a raíz de la muerte de su padre distanciado, Magnus desaparece, y el servicio secreto británico se levanta en armas. ¿Es el dolor, o la razón de su desaparición es más siniestra? ¿Y quién es ese hombre misterioso con un bigote triste que parece siempre estar buscando a Magnus? 

En "Un espía perfecto", John le Carré ha confeccionado una de sus obras maestras, tejiendo una emotiva e inusual historia de crecimiento con una moralmente enmarañada crónica de espionaje moderno.

 Bueno, Arturo, tu turno, salvo que otro Cinéfilo se te adelante: ¿África, Ana D, Ana M, Belén, Javier, José María, José Ramón, Josechu, Juan, Juan Antonio, Marga, Miguel Ángel, Rocío, Rogelio, Samuel, Susana, Teresa ?

Buena LITERATURA, Amigos

Manrique

domingo, 2 de abril de 2023

"EL BALÓN DE OMAR". Nuestro colega del Foro, Arturo Martínez González, acierta de nuevo.


Queridos
Cinéfilos:

Esta vez no puedo argumentar la misma excusa que empleé hace casi cinco años en este mismo Foro para no haber publicado más rápidamente mi comentario de entonces sobre su "presunta traslación a libro" de "Los cuadernos de Rekalde", excelente primera novela escrita por nuestro colega de Foro, categoría maduro Space Cowboy, Arturo Martínez González.

Ahora os pido perdón a a todos por el retraso y, muy especialmente, al propio Arturo, compañero del alma, compañero, en la, digamos parodiando a Peter Weiss (fastidiaos los millennials, zetas y otros indocumentados si no tenéis referencias... con tanta Matrix y matracas similares),  "Persecución y desmantelamiento del nuevo sistema de codificación para Arriar", una misión más compleja que descifrar Enigma y en la que que él y yo terminamos, más o menos, como Butch Cassidy y Sundance Kid al final de nuestro destino. No sé, no sé si los del Brat Pack lo captáis, pero me imagino a Marga guiñándome un ojo de complicidad con mi homenaje a su favorita película, ex equo con "El Príncipe de las Mareas", claro.

Reseña de la contraportada

Basta de preludios y al grano: Arturo ha escrito una novela, "El balón de Omar", que tiene el argumento, la verosimilitud del entorno histórico  y cualidades para, en mi opinión, que en este caso considero muy fundada, poder ser convertida en un perfecto y exitoso guión de película o serie para TV, ya que según la lees la estás mentalmente visualizando. 

Pero esa disponibilidad para pasar  a la pantalla no es su principal ni, mucho menos, su único valor: Arturo comparte con un tocayo suyo, famoso novelista y miembro de la RAE, la viveza descriptiva de la acción, que te atrapa desde el principio, la excelente documentación sobre los contextos de sus obras y la Cultura, en su más general ámbito, de la que ambos hacen gala en todo lo que escriben. 

Prefiero no desvelar nada sobre el tema salvo insertar la referencia que se incluye en la contraportada del libro.

Y para no parecer que actúo como un empalagoso crítico con un amigo, puedo opinar que las caracterizaciones de algunos personajes, destacadamente, la del general Zanjanovic, son demasiado maniqueas, pero, habida cuenta de los crímenes que conocemos en las terribles guerras durante el desmembramiento de Yugoeslavia, es muy posible que lleve más razón Arturo con su negritud que yo, más partidario del marengo.

Mi ejemplar, dedicado por Arturo
Lo que sí quiero subrayar es la excelente prosa de Arturo y las muy acertadas y atractivas ilustraciones de Gloria Garrastazul con cartas del tarot, que creo ella elaboró eligiendo él los temas.

Ahora que caigo: ¿No hizo eligió muy similar tipo de ilustraciones Arturo Pérez-Reverte en la edición de su novela "El Club Dumas"? (llevada al cine por Polanski como "La novena puerta"). 

A mí me parecen evidentes las similitudes entre ambos como novelistas, aunque nuestro Arturo no coincida con APR en otros temas, si tal es el caso.

Arturo presentó esta nueva novela en Madrid el 19 de enero y compartimos la oportunidad de comer juntos antes de volver él a San Fernando el día siguiente. Tras unos cuantos años sin vernos, un placer.

Termino dando el único consejo que procede: Leed "El balón de Omar" ... y comentadlo libremente aquí.

Buena y muy amena Literatura, Amigos y ¡¡Felicidades, Arturo!!  

Manrique