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jueves, 15 de junio de 2023

Cormac McCarthy

 

Cormac McCarthy (1933-2023)


Recientemente ha fallecido el escritor Cormac McCarthy  en su casa de Santa Fe, Nuevo México, a los 89 años.

Se le recordará, sobre todo, por dos de sus novelas, La carretera y No es país para viejos, adaptadas al Cine con gran éxito.

Pero la obra de McCarthy es mucho más conocida por premios y reconocimientos como Todos los hermosos caballos, primera de la Trilogía de la frontera, que obtuvo el National Book Award  (1992) y el premio Pulitzer de ficción por La carretera (2006)


En las novelas de McCarthy, el individuo se encuentra en medio de una violencia de la que no puede escapar y a la que tiene que hacerla frente para sobrevivir, lo que puede suponer romper sus propias reglas o sucumbir.

En cualquier caso son novelas que no dejan indiferente al lector, viéndose éste obligado a plantearse la pregunta qué hubiera hecho él  mismo en esa situación, por muy extraordinaria que pueda parecer.

Y no es fácil contestarse sinceramente a ese dilema. Claro que siempre podemos pensar que estamos muy lejos de la frontera con México, como forma de eludir el problema.

Pero no es tan imposible extrapolar esas situaciones a nuestro entorno porque nadie está libre de sufrir algún tipo de violencia, hoy en día.

A Todos los hermosos caballos le sigue En la frontera y cierra la Trilogía, Ciudades de la frontera. Es imprescindible leerlas todas en ese orden, ya que son los mismos personajes pasando por distintas situaciones cada vez más difíciles. El sufrimiento, la pena y la impotencia se adueña de ellos mismos.

Mientras que Meridiano de sangre, especialmente violenta, narra la historia de un joven fugitivo que se une a la  banda de Glanton, un grupo histórico de mercenarios que fue contratado por el gobernador de Chihuahua para masacrar indígenas  en la frontera entre Estados Unidos y México entre 1849 y 1850.


Cormac McCarthy escribió hasta el fin de sus días. Sus dos últimas novelas: Stella Maris 2022 y El pasajero 2023 se han publicado conjuntamente.


Descanse en paz dicho escritor que nos ha hecho vivir momentos tan emocionantes de lectura.

lunes, 27 de julio de 2020

Juan Marsé

El 18 de julio fallecía Juan Marsé, uno de los grandes escritores de las Letras españolas y autor indispensable para conocer la sociedad de la postguerra. Pero Juan Marsé fue mucho más que eso. Creó un personaje genuino de Barcelona, su ciudad natal, un personaje que convirtió, a su vez, al escritor en un genio revelador de la sociedad que le tocó vivir. Es decir, como cuando decimos que Don Quijote y Cervantes se confunden en celebridad.
Estoy refiriéndome al Pijoaparte, protagonista de Últimas tardes con Teresa
El Pijoaparte es el personaje marginado del barrio de El Carmelo, que aspira a cambiar de vida gracias a su amistad con Teresa. Teresa es el prototipo de  la burguesía catalana que vive en  San Gervasio, el barrio del ensanche barcelonés, va a la Universidad, tiene amigos tan desocupados como ella y esta en una etapa de su vida de cambios.
He seleccionado una de las portadas más sugerentes de esta novela por su originalidad y porque explica de una forma sencilla al personaje de Teresa. Es la joven que se mueve por Barcelona en un descapotable, mira hacia arriba, porque se sabe observada, quizás también admirada.
Teresa y el Pijoaparte se acercan y se separan varias veces hasta que el azar resuelve o disuelve la relación.

La oscura historia de la prima Montse, es otra de sus grandes creaciones. ¿Qué ha pasado con Montse? ¿Por qué se guarda silencio en la familia sobre su existencia? Estas y otras preguntas se hará el protagonista.

El embrujo de Shanghai, sorprende por la originalidad de su trama. Sin salir de Barcelona se tiene la sensación de viaje, de distanciamiento.
Puedo seguir repasando las novelas de Marsé que siempre hallaré personajes femeninos perfectamente definidos, caracterizados y, por consiguiente, explicados y comprendidos.

A lo largo de su vida, Marsé fue renovando temas y personajes, aunque nunca abandonó las consecuencias de una guerra que trastornó la sociedad española. Si te dicen que caí, 1973. Ronda del Guinardó 1984 o Un día volveré, son claros ejemplos.

En el 2002 publicó un libro de Cuentos, que merece la pena leer, ya que en el relato corto el escritor dejó auténticas joyas.

De todos los premios que recibió en vida, el más importante fue el Cervantes que recibió con un discurso de evidente agradecimiento y seriedad.

Todos debemos estar agradecidos a este escritor que se hizo a sí mismo, solamente con intuición, observación y dedicación.

Descanse en paz.










miércoles, 1 de julio de 2020

SPQR por Mary Beard

SPQR. Una historia de la antigua Roma. Editorial Crítica.

Mary Beard es catedrática de Clásicas en el Newnham College de Cambridge. Es miembro de la Academia Británica y de la Academia Américana de Artes y Ciencias. Entre sus libros publicados se incluye: The Parthenon (2003), El triunfo romano (Crítica 2008), Pompeya (Crítica 2009) y La herencia viva de los clásicos (Crítica 2013).

Mary Beard ha investigado durante 20 años para reconstruir esta Historia de Roma. Lejos de ser una historia convencional o superficial, Beard ha escrito una historia con nuevos puntos de vista resaltando aquellos episodios más importantes y de mayor significado; aquellos que  han cambiado el curso de la Historia. Basado en restos arqueológicos, manuscritos y datos nuevos, la autora escribe fielmente sin reinventar la Historia.

Ella misma explica en el prólogo que la historia de Roma está aún en desarrollo y que este libro es su contribución a ese inmenso proyecto ofreciendo una versión de por qué es importante SPQR. La Historia se reescribe constantemente y siempre ha sido así; en cierto modo sabemos hoy más sobre la Antigua Roma que los propios romanos.

Roma nos ha legado ideas de libertad, ciudadania y explotación imperial combinados con un vocabulario de política moderna como "senadores" y "dictadores". Por eso es importante leer su Historia.

Esta obra trata de cómo creció y mantuvo Roma su posición durante tanto tiempo, no cómo declinó y cayó. Por eso, la autora elige el año 212 d. C. para terminar su historia. Momento culminante  cuando el emperador Caracalla adoptó la medida de convertir a todos los habitantes del Imperio Romano en ciudadanos de pleno derecho. ¿Fue este hecho el empiece de la decadencia? esta pregunta queda en el aire.

Este magnífico e interesante libro se completa con mapas e ilustraciones necesarios para comprender mejor los hechos históricos. También con un indice cronológico para no perdernos y saber, en cada momento donde estamos. Si ustedes tienen interes en saber algo más sobre Roma, con una lectura amena y fiel a la Historia este libro es una buena opción.







lunes, 29 de junio de 2020

Crónicas de los Cazalet






Elizabeth Jane Howard (Londres, 1923 -Sulfolk, 2014) es la autora británica de esta saga de la familia Cazalet. Ambiciosa novela dividida en cinco volúmenes de, aproximadamente, 500 páginas cada uno, que se leen en un suspiro.

Los años ligeros, primero de los libros, abarca desde el verano de 1937 hasta el verano del siguiente año, 1938. Termina celebrando toda la familia que no habrá guerra.
Tiempo de espera, segundo de la saga, abarca desde septiembre de 1939 hasta invierno de 1941. Se juntan hasta tres generaciones en la casa de campo a pasar la guerra, alejados de Londres. A pesar de la guerra o, precisamente por ella, se vive con una cierta normalidad. Los viajes a Londres son relativamente frecuentes o, bien por trabajo, no se puede abandonar la industria maderera, negocio familiar, o, bien por compras,  tan  sólo las indispensables, ya que está racionada, además de la comida, también las telas.
Donde la autora acierta, sobre todo, es en la psicología de los más pequeños. Chicas y chicos de varias edades, la mayor de dieciseis años cuando empieza la guerra y el pequeño de nueve. La guerra estará presente en sus juegos, su desarrollo intelectual y en su estado anímico.
Confusión, tercer libro, abarca desde marzo de 1942 hasta mayo de 1945. Cuando todos asumen que la guerra se ha alargado más de lo esperado
Un tiempo nuevo, desde julio de 1945 hasta el verano de 1947. La guerra ha terminado y tienen que empezar a saber vivir en la paz. No es fácil ya que sus vidas han cambiado y todos ellos tienen que enfrentarse a nuevos retos.
Todo cambia, la última novela de esta maravillosa saga, abarca desde 1956 hasta 1958. Han pasado diez años, los niños ya son mayores y sus vidas toman caminos muy diferentes. El broche final no podría estar mejor narrado, que no voy a desvelar.
Los tres primeros libros tienen una unidad lógica y los otros dos siguientes son necesarios por las ganas que tenemos, a veces, los lectores de saber algo más sobre esos personajes que nos han acompañado durante las eternas tardes de esta terrible pandemia.
El estilo de la escritora recuerda a Jane Austin o a Louis May Alcott, lecturas de las jóvenes de la familia. Hay también referencias continuas a estas escritoras así como a Shakespeare, lógico. Se ve como los ingleses adoran a su escritor (algo deberiamos aprender nosotros y tener más presente a nuestro Cervantes).
Si alguien se anima a leer Las crónicas de los Cazalet, espero que disfruten tanto como lo he hecho yo. El verano es una buena época para empezar a leerla ya que muchos episodios se desarrollan en esta estación.
Todos los libros están editados por Siruela y se pueden encontrar en Amazón o en La casa del libro.

jueves, 19 de diciembre de 2019

Babylon Berlín



Babylon Berlín
En la portada del libro Sombras sobre Berlín figura un aviso: las novelas en las que se basa la serie de TV Babylon Berlín. No miente pero no dice toda la verdad.
El comisario Gereon Rath  lleva apenas dos meses en Berlín destinado a la brigada de Costumbres. Rath procede de Colonia donde estaba en el departamento de homicidios. La razón de este cambio, no deseado, se irá revelando según transcurra la novela. La historia comienza en víspera del uno de Mayo de 1929 y Zörgiebel, el jefe superior de policía, ha prohibido todas las manifestaciones en Berlín.
Volker Kutscher el escritor de tan maravillosa novela, es historiador de formación, especializado en Berlín de los años veinte y treinta del siglo XX. Por lo tanto esta novela y todas las que la siguen con Rath como protagonista, no sólo son novelas policíacas sino también históricas.
En Sombras sobre Berlín se cruzan tres asesinatos que desconcertarán al comisario jefe de homicidio, Böhm, sin pistas. Mientras que Rath tiene una buena pista, que se dispone a seguirla por su cuenta, sin permiso. Cuando Rath descubre al primer asesino debe callar.
Con Gereon Rath es fácil empatizar, aunque no sea un modelo de policía, duro con los delincuentes y tierno con las víctimas. En general va a lo suyo, pero se enamora de una mecanógrafa lista. Además de una novela histórica tenemos una novela policíaca y una historia de amor, todas entrecruzadas. Es decir, una influye en las otras y no es un lío. Está todo perfectamente estructurado y encajado como en un puzle. Debo decir que hay más de cuarenta personajes, por lo que recomiendo hacer una lista para no perderse.
Llevar una novela tan complicada al Cine, en este caso TV, no es sencillo. Así que los guionistas de la serie de TV han hecho una adaptación un tanto libre. Básicamente la historia es la misma pero la trama es diferente. Sin contar con que hay escenas totalmente inventadas en las películas. Pero les ha salido muy buenas películas, magníficamente ambientadas en el Berlín de 1929, muy bien interpretadas por Volker Bruch,  Liv Lisa Fries y Peter Kurth los principales papeles.
Se les puede plantear que hacer primero: ver la serie o leer la novela. Por azar yo vi primero la serie y después leí  la novela. Disfruté tanto con la serie que me lancé a leer la novela y debo reconocer que ésta me gusta un poquito más. Tanto es así que he leído la segunda novela de Volker Kutscher, Muerte en Berlín, el segundo caso del policía Gereon Rath, ajena totalmente a la serie de TV. Babylon Berlín.
He dicho al azar pero no es así. Vi esta serie porque un amigo de este foro me la recomendó. Debo darle las gracias a Manrique por su entusiasmo al hablar de las películas.
Tengo preparada para leer próximamente Un gángster en Berlín, la tercera novela de la serie de Gereon Rath.
Una buena opción para leer o regalar a amigos o familiares en las próximas fiestas.

domingo, 20 de octubre de 2019

Harold Bloom


Harold Bloom
1930-2019
Hace unos días fallecía Harold Bloom, crítico literario estadounidense, escritor y profesor de humanidades en la Universidad de Yale. Escribió  más de cuarenta libros, incluyendo veinte libros de crítica literaria, varios libros sobre religión y una novela.

Fue la publicación de su Canon Occidental en 1994, que levantó polémica, sobre todo en Europa. Se le acusaba de dar mucha más importancia a la literatura anglosajona y menos a aquellas literaturas en otras lenguas. El Canon es un libro denso, nada superficial, toda crítica está   justificada. Se podrá estar o no de acuerdo, pero hay que haber leído mucho para poder discutirle y, en cualquier caso, nos aporta nuevos puntos de vista perfectamente esclarecedores de los autores y de sus obras. 
En el 2000 publicó Cómo leer y por qué, en el que reduce toda la literatura occidental a unos pocos autores clasificados en Cuentos (se entiende que no es literatura infantil), Poemas, Novelas (éstas subdivididas en dos apartados) y Obras Teatrales. Pues bien, para mí es un libro absolutamente imprescindible. Son obras que hay que leer necesariamente para hacernos, nosotros mismos, críticos literarios, quiero decir que nos aporta una formación como lectores importantísima, además de disfrutar de la mejor literatura.

Entre los mejores autores de Cuentos, nos recomienda a Turguéniev, Chéjov, Guy de Maupassant, Hemingway, Flannery O`Connor, Nabokov, Borges, Tommasso Landolfi e Italo Calvino.
Poemas como Canto a mí mismo de Walt Witman, El paraíso perdido de John Milton, William Wordsworth, Samuel Taylor Coleridge, Shelley y Keats entre otros.
Novelas, indudablemente, El Quijote, en primer lugar (por cierto, ¿Cuántos españoles lo han leído?), seguida de La cartuja de Parma, Emma, Grandes esperanzas, Crimen y castigo, El retrato de una dama, En busca del tiempo perdido o La montaña mágica.
Obras teatrales, esta vez sí, Shakespeare en primer lugar, con Hamlet, Ibsen con Heldda Gabler y Oscar Wilde con La importancia de llamarse Ernesto.
En la segunda parte de las novelas, títulos como Moby Dick, Mientras agonizo, Miss Lonelyhearts, La subasta del lote 49, Meridiano de sangre, El hombre invisible y La canción de Salomón de Morrison. Esta última recientemente fallecida y gran escritora de raza negra que pone el dedo en la llaga de las dificultades tanto como mujer como por su raza.
Como se ve, no se puede decir que excluya otras literaturas en lenguas distintas a la inglesa.
No es un catálogo, es una reflexión de por qué elige a este autor o esta obra sin menospreciar otras. Usted puede seguir las recomendaciones, puede atender a otras consideraciones del crítico o puede formarse su propia lista de autores y obras preferidas. Entonces qué es lo que nos aporta Boom; pues formarnos un criterio propio, de tal manera que renunciemos a leer literatura facilona y ramplona. Los editores están para vender libros, poco les importa si lo que editan es bueno o malo, si lo leemos o si lo regalamos, si lo ponemos en una estantería y dejamos que se quede allí olvidado. Somos nosotros a quienes nos debe importar en qué pasamos el tiempo, si ha merecido la pena o si lo hemos perdido tontamente.
Las grandes obras de la literatura universal requiere, en ocasiones, explicaciones necesarias, esta es la razón de leer libros como estos. Espero que si leéis a Bloom os aporte una nueva manera de leer.

jueves, 18 de julio de 2019

Andrea Camilleri


Andrea Camilleri
Porto Empedocle, 1925-Roma, 2019
Una vez leí a un crítico literario comentar: ¿Qué tienen las novelas de Camilleri que se venden rápidamente desde hace unos años? Escogí una al azar, no recuerdo cuál fue la primera que leí, pero siguieron una tras otra, hasta que dije, basta, debo leer a otros autores. Pero, al cabo de un tiempo volví con Camilleri, esa vez con las novelas históricas y fue un nuevo descubrimiento.

Camilleri tardó diez años en encontrar un editor para su primera novela: El curso de las cosas (1978). En mi opinión es una obra maestra. Los lectores vamos viendo cómo se van desarrollando los acontecimientos de la peor manera posible. El policía (todavía no había creado a Montalbano) se siente impotente para impedir un crimen que se veía venir. Posteriormente, introduciría un cambio importante: el punto de vista lo situó en el comisario y no en un narrador omnisciente que lo ve todo y lo sabe todo. Según el propio Camilleri, con este cambio le llegó el éxito. Los lectores se sentían mucho más cercanos a la investigación.
Escribió veintiséis  novelas de la serie Montalbano, casi todos saben que el nombre se debe a su amistad con Vázquez Montalban, otro gran escritor, que yo admiro muchísimo. No las he leído todas, pero sí  muchas, más de diez, así que todavía puedo deleitarme con algunas.

El otro Camilleri, el de las novelas históricas como La conexión del teléfono o La ópera de Vigata, nos sumerge en la Sicilia rural, inculta y obtusa. Esa Sicilia que él amó pero, que también, le dolía.
Estas últimas son de una calidad extraordinaria. En realidad, cuando se trata de un ambiente rural no hay grandes diferencias de un país a otro (estoy pensando en el nuestro). Entonces me pregunto qué es lo que le hace diferente en este caso. La respuesta es relativamente sencilla, el carácter terco de los habitantes de dicha isla. Terquedad hasta unos límites insostenibles, mientras que en el ambiente flota el deseo de venganza. En La voz del violín pero también en otras, aparece la Mafia más o menos indirectamente. Cada cierto tiempo aparecía un muerto de una familia o de otra. Tan acostumbrados estaban los policías a estas situaciones que no les daban mayor importancia. Esta ironía en temas tan dramáticos nos puede  sorprender a veces, aunque no para los habitantes de la isla. De esta manera no se justifica pero se desdramatiza.
El mejor homenaje que se le puede hacer es leer sus libros, más de uno y más de una vez. Desde luego es lo que yo estoy haciendo desde que me he enterado del fallecimiento del autor.
He leído que dejó escrita una novela con la muerte de Montalbano, prohibiendo a su editora publicarla. Me parece una gran idea no hacer desaparecer a un personaje tan carismático. Es posible que ahora se publique pero  no me gustaría leerla.

Gracias a Camilleri que me ha hecho pasar unos maravillosos ratos de lectura. Espero que también a todos ustedes y  si no le conocían les ánimo a probar con uno cualquiera.
En este foro se ha hablado de las series de TV que se han hecho con sus novelas, así que no voy a mencionarlas. Cada uno que elija lo que más le guste.

lunes, 8 de abril de 2019

Rafael Sánchez Ferlosio


Rafael Sánchez Ferlosio

El  1 de Abril  del 2019 fallecía Rafael Sánchez Ferlosio, en Madrid, a la edad de 91 años. Desde entonces, han corrido ríos de tinta sobre su personalidad, su calidad como novelista, como ensayista o como lingüista.
Sánchez Ferlosio hizo sorprendentes declaraciones a la Prensa en los últimos años: avergonzándose de sí mismo, arrepintiéndose de su más famosa novela y sintiéndose muy amargado por ser español e italiano. (Sánchez Ferlosio había nacido en Roma, en 1927).
Cualquiera tiene  derecho a equivocarse. Pero si, además, ha escrito una obra maestra, se le puede perdonar todo: su falta de patriotismo, su inestabilidad emocional y hasta su locura memorística. Porque Sánchez Ferlosio escribió El Jarama en 1955 y no tenemos mejor novela, que retrate a la sociedad de los años cincuenta, tan bien como ésta.

El Jarama recibió el Premio Nadal, el mismo año de su publicación. Narra una historia muy sencilla: unos jóvenes van a pasar un Domingo de Verano junto al río Jarama, con intención de pasar un día de campo, bañarse para refrescarse del calor y disfrutar de la compañía. Cómo hablan, qué se cuentan entre ellos, cómo es su relación; su presente y su pasado saldrán a relucir. Al final, un suceso inesperado  y, sin embargo, lógico, les cambiará la vida. Pese a  que algunos digan que es abrupto.
Si El Jarama es la novela por excelencia de los años cincuenta, Nada es de los cuarenta y Tiempo de silencio de los sesenta. Las tres, constituyen novelas de canon, de las que nos podemos sentir orgullosos los españoles. Después, se han escrito buenas novelas, muy buenas, pero no encuentro una que destaque como excepcional ni que se pueda decir que retrate a la sociedad de su época. Al contrario, cuando nuestros novelistas quieren hacer algo extraordinario, recurren a escenarios pasados o recuerdos que de una manera u otra influyen en el presente.
Unos recurren a la guerra civil; otros son muy localistas, su ciudad, su barrio, pero éstos no representan el resto de España; también están los recursos a cuadros de pintores famosos, para hilvanar una historia;  manuscritos encontrados, casualmente, que les obliga a investigar. La gente corriente no solemos encontrarnos este tipo de valiosos documentos. Sin embargo, los personajes de El Jarama,  de Nada o de Tiempo de silencio son gente corriente, como nosotros mismos.
La obra literaria de Sánchez Ferlosio fue muy reconocida, en vida: recibió el Premio Cervantes en el 2004 y el Premio Nacional de las Letras Españolas en el 2009. Descanse en paz. Siempre estará en nuestra memoria como un escritor excepcional.

jueves, 14 de marzo de 2019

La utilidad de lo inútil


La utilidad de lo inútil
Manifiesto
Nuccio Ordine
Tengo en mis manos la vigésimo primera edición de este ensayo de Nuccio Ordine (Diamante 1958), profesor de Literatura italiana de la Universidad de Calabria y autor de diversos libros, varios de ellos sobre Giordano Bruno y el Renacimiento. No me voy a extender más sobre los méritos de dicho profesor, que  son muchos y que se pueden leer en la segunda página del libro.

El título puede sorprender pero el autor lo explica muy bien. La paradójica utilidad a la que me refiero no es la misma en cuyo nombre se consideran inútiles los saberes humanísticos y, más en general los saberes que no producen beneficios. En una acepción muy distinta y mucho más amplia, he querido poner en el centro de mis reflexiones la idea de utilidad de aquellos saberes cuyo valor esencial es del todo ajeno a cualquier finalidad utilitarista. Existen saberes que son fines por sí mismos y que-precisamente por su naturaleza gratuita y desinteresada, alejada de cualquier vínculo práctico y comercial- pueden ejercer un papel fundamental en el cultivo del espíritu y en el desarrollo civil y cultural de la humanidad. En este contexto, considero útil todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores.
Todo aquello que nos ayuda a hacernos mejores. No se puede explicar mejor, mi propio pensamiento y, supongo, también el de miles de personas que, como yo, tienen inquietudes humanísticas. Pero no voy a hablar de mi misma sino de este librito, de tan sólo 170 páginas, que pone el dedo en la llaga de la preocupación más importante de nuestra sociedad, como es la Educación.
Estructurado en tres partes, la primera: La útil inutilidad de la literatura, recoge aquellas páginas de la literatura universal de autores que, de una manera o de otra, nos hablan de las cualidades del alma. La mayoría son libros famosos. Por ejemplo ¿Qué es el agua? Una anécdota de Foster Wallace o Los pescaditos de oro del Coronel Buendía de Cien años de soledad de Gabriel García Márquez.  Kant: el gusto por lo bello es desinteresado, Ovidio: nada es más útil que las artes inútiles. Montaigne: no hay nada inútil, ni siquiera la inutilidad misma. Y así hasta veintiséis citas. Sorprendente y muy  interesante.
La segunda: La Universidad-empresa y los estudiantes-clientes. Consagrada a los efectos desastrosos producidos por la lógica del beneficio en el campo de la enseñanza, la investigación   y las actividades culturales en general. En palabras de su propio autor.
En la tercera parte y última: Poseer mata: dignitas hominis, amor y verdad, La voz de los clásicos. He destacado algunas ideas: Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices. (Montaigne). El error, para Séneca, obedece sobre todo al hecho de que no valoramos a los hombres por lo que son sino por los hábitos que visten y los ornamentos con los que se atavían. Amar para poseer mata el amor. Citas y citas buscando la dignidad del hombre. Las he elegido al azar, no son las que más me han impactado, pero son muy buenas.
En la portada se reproduce el cuadro de Velázquez, Demócrito. El filósofo que sus conciudadanos creían enfermo, para lo que llamaron a Hipócrates, médico que desprecia las riquezas y que ansía ejercitar su profesión sin dejarse condicionar por el dinero. Desde el inicio el encuentro entre los dos insignes interlocutores se revela muy fecundo, en especial cuando se plantea la discusión en torno a las razones que han suscitado la risa del filósofo. Las reflexiones de Demócrito no sólo impresionan a Hipócrates, sino que nos iluminan, a siglos de distancia, también a nosotros, lectores del nuevo milenio.
Muchos siglos después Pico della Mirandolla, en su célebre Discurso sobre la dignidad del hombre, nos descubre que la esencia de la dignitas humana se basa en el libre albedrío. Este Discurso se puede encontrar en Internet y lo recomiendo especialmente.
Miles de ejemplares vendidos, traducido a  varios idiomas y numerosas ediciones, hacen que  La utilidad de lo inútil merezca toda nuestra atención. Recomiendo, que se lea despacio y, a ser posible, se recurra a los textos que cita el autor. Además la bibliografía nos ayuda a encontrarlos.
Al final, se incluye el ensayo de Abraham Flexner, La utilidad de los conocimientos inútiles. Flexner (1866-1959) fue un famoso pedagogo estadounidense. Tras sus estudios en la Universidad Johns Hopkins y en Harvard, fundó varias escuelas experimentales y participó en la creación del Institute for Advanced Study de Princeton, que dirigió entre 1930 y 1939. Durante esta etapa favoreció el exilio de muchos investigadores que huían de las persecuciones nazis. Autor de numerosos libros de pedagogía. Sus trabajos han ejercido una profunda influencia en la enseñanza de las ciencias en Estados Unidos y Europa. En este articulo Flexner cuenta someramente la vida del instituto, algunas anécdotas y el entusiasmo de investigadores y amigos.

viernes, 18 de enero de 2019

Yo, Julia


Yo, Julia
Santiago Posteguillo

Imposible que pase desapercibido  este libro, último Premio Planeta 2018, porque se encuentra en los escaparates de las principales librerías de nuestro país y solo falta que nos lo pongan en  la mano cuando entramos en cualquiera de ellas. También llama la atención la fotografía de una señora imponente vestida a la moda de la antigua Roma. Así, que de entrada ya sabemos que se trata de una novela histórica.
Santiago Posteguillo, especializado en la antigua Roma, ha elegido esta vez un personaje que, según él mismo, es menos conocido popularmente pero que fue muy influyente en su momento y que, hasta ahora, se ha escrito muy poco sobre esta extraordinaria mujer de la antigüedad. Posteguillo incluye en el apéndice una nota histórica que nos ánima a leer después de la novela y no antes. Por tanto, no seré yo, quien cuente la biografía de Julia.
El mayor acierto, según mi modesta opinión, es el personaje de Galeno, el médico de la familia imperial, que nos relata en forma de diario, diario secreto por el momento, lo que ve, lo que oye y lo que tiene que callar. Por tanto, es un narrador testigo excepcional de la historia de Julia y Septimio Severo. Porque de esto se trata, de la historia de ambos, no se puede hablar de Julia únicamente. Severo resulta tan atractivo como Julia. ¿Dominado por su esposa? Quizás, o ¿es que se deja dominar, dulcemente? Severo se deja llevar porque le atrae ser emperador de Roma. Severo conoce los riesgos que asume por dar gusto a su encantadora esposa, de belleza exótica y única en el lecho. Severo es un soldado romano en toda su dimensión, gran estratega y valiente. No sin esfuerzo consigue todo lo que se propone. Después de leer la novela me imagino a Severo guapo, imponente.
Casi al final de la novela, en el diario de Galeno flota una idea: ¿Por que llegar tan lejos? ¿Se equivocó Julia, deseando fundar una dinastía? No hay respuesta a estas preguntas, pero sí anuncia una segunda parte.
Más de cincuenta personajes acompañan a estos dos protagonistas, conformando una novela coral, exhaustiva, larga, quizás demasiado, pero de intriga fascinante. Algunos de éstos podrían ser principales en otra novela, porque cuesta entender, por ejemplo, a Marcia, amante de Cómodo o a Julia Maesa, hermana de Julia Domna, ambas son también personajes  históricos.
El objetivo del autor, según él mismo dice, ha sido dar importancia histórica a las mujeres, ya que, en ocasiones, se ha olvidado su papel. En mi opinión, deseo que la importancia histórica de la mujer sea menos malvada. En cualquier caso ánimo a leerla, por todo lo dicho y porque relata muy bien los distintos escenarios, muy importante la descripción de las batallas y, no digamos, las intrigas.
Una cosa más: mejor como título solo  Julia, ya que no es una novela autobiográfica. 

domingo, 9 de diciembre de 2018

Calígula


Calígula
Albert Camus
Se está representando Calígula de Albert Camus en el teatro María Guerrero de Madrid desde el 4 de diciembre. La dirección es de Mario Gas. Los interpretes son: Pablo Derqui en Calígula, Borja Espinosa en Quereas, Mónica López en Cesonia, Bernat Quintana en Escipión, Xavier Ripoll en Helicón y Pep Ferrer, Pep Molina, Anabel Moreno y Ricardo Moya son el Corifeo.

 El Calígula histórico fue un emperador romano entre los años 37 y 41 d. de J. C. cruel, tirano y, probablemente sufrió un tipo de esquizofrenia o de disociación de la personalidad. Pero en su niñez era simpático al que adoraban los soldados de su padre, Germánico, cuando se encontraba en campañas, y que apodaron por este nombre que quiere decir Botita por el tipo de calzado   militar que usaba, pero su nombre era Gayo o Cayo. Al principio de su reinado era generoso con los pobres, restituyo a la Asamblea sus poderes y era conocido como soldado valeroso y concienzudo. Pero la rápida transformación hace pensar en la alteración de la personalidad de la que hablaba antes. En los raros momentos de lucidez era cordial, ingenioso y tenía el sarcasmo fácil y la respuesta pronta. Comenzó a tener crisis nocturnas de terror y a recorrer el palacio pidiendo auxilio. Fue apuñalado por el comandante de los pretorianos, Casio Quereas, cuando le acompañaba por el pasillo de un teatro. Los pretorianos también acabaron con la vida de su mujer, Cesonia, y de su hija pequeña.
Esta introducción me parece necesaria porque decir que Calígula esteba loco es simplificar demasiado. Ahora debo hablar de la obra de Albert Camus. Además de ser una crítica al poder tirano es un estudio de caracteres psicológicos. Calígula sufre y quiere que los demás también sufran, para ello emplea una lógica implacable a los demás hombres, se muestra integro pero quiere lo inalcanzable, la Luna. Quereas es un sofista, dialoga con Caligula en una de las escenas más interesantes de la obra de Camus, en la que ambos demuestran gran habilidad dialéctica. Helicón es el esclavo liberado, representa la lealtad. Escipión es el poeta, el que sufre y no se queja. Cesonia es la fidelidad a Calígula pero es condenada. Los demás patricios se lamentan de las decisiones de Calígula, de las humillaciones a las que los someten, pero no son capaces de tomar la decisión de eliminación del tirano y, ante su presencia se muestran cobardes y hacen todo lo que les pide, por cruel que sea.

Ahora voy con la representación que vi hace unos días, en el teatro María Guerrero en Madrid. Es complicado interpretar un personaje como Calígula, que es cómico y melodramático a la vez, que cuando se enfada hace temblar a todos. Resumiendo, que es histriónico. Pero no nos hace reír, porque sus decisiones no tienen nada de graciosas. Pablo Derqui no sabía transmitir esta complejidad de personalidad, hizo sólo un aspecto, la tiranía. Pero olvidó que Calígula también era un líder. Tampoco los demás actores lo tienen fácil. ¿Cuál debe ser su comportamiento? No todo está en el texto; son contradictorios como seres humanos que son. Pero no deben parecer marionetas sino transmitir credibilidad.
Dicho todo esto, no fue demasiado mala, tampoco buena, pero se dejaba ver si no somos muy exigentes. Hay que agradecer que Mario Gas fuera fiel al texto de Camus, aunque se ponga especial énfasis en la sentencia: el gobierno siempre roba. Sin embargo derrocho imaginación, no siempre acertada, cuando Calígula se transforma en Venus. Un número musical de Bowie, Let`s dance acompañado por Joker y La Máscara. Resultó patético y se distanciaba del sentido de la obra de Albert Camus. Para salir de semejante extravagancia y volver al texto original, no se le ocurrió, ni más o menos, que montar un baño turco en el escenario  con un Calígula desnudito mirándonos como si los raros fuéramos nosotros.

Aconsejo leer el libro antes de ir a verla, o después, también vale, pues conviene tener nuestro propio juicio y compararla con la versión de Mario Gas. Al final el diálogo entre Cesonia y Calígula cierra la obra, ya sólo queda la llegada de Quereas y los patricios para consumar la ejecución. Ejecución que se espera desde el principio, pero no sólo se mata al tirano sino que se mata a quién se ha reído de nosotros, al que nos ha puesto en ridículo.
Hasta el 30 de diciembre se puede ir a verla y sería muy provechoso leer otras opiniones. Las que han salido en prensa son más o menos acertadas. De las mejores son la de La Vanguardia y la de El Confidencial.

viernes, 25 de mayo de 2018

Philip Roth


Philip Roth (Newark, Nueva Jersey, 19 de marzo 1933-Nueva York, 22 de mayo 2018)

Ha fallecido Philip Roth sin el premio Nobel en literatura. Para vergüenza de la Academia sueca que no han sabido o no han  querido valorar los méritos de uno de los mejores escritores de nuestro tiempo.
Philip Roth no sólo era un escritor americano más, sino un escritor universal. Comprometido social y políticamente, podía molestar a algunos. Judío de nacimiento no tenía reparos en denunciar o criticar lo que así le parecía de una religión tan rancia.
Criticaba porque amaba y esto es fácil de encontrar en sus libros. Aquellos libros que son obligatorios leer: para comprender América, para comprender al hombre, para comprender a su generación, en definitiva es un legado, el que nos ha dejado, valiosísimo.
No le faltaron a Philip Roth premios y reconocimientos. En 1997 obtuvo el Premio Pulitzer por Pastoral americana. En 1998 recibió la Medalla Nacional de las Artes y las Letras en la Casa Blanca, y la Medalla de Oro de Narrativa, concedida anteriormente a John Dos Passos, William Faulkner y Saul Bellow, entre otros. Fue galardonado en dos ocasiones con el National Book Award y el National Book Critics Circle Award. Ganó el PEN/Faulkner Award tres veces. En 2005, La conjura contra América obtuvo el Premio de la Society of American Historians. En 2006 el PEN/Nabokov Award y en 2007 el PEN/Saul Bellow Award por logro en la literatura estadounidense. Y en 2011 el Man Booker International.

De los casi doce libros que he leído de Roth hay algunos de canon, como Pastoral americana, La mancha humana o El teatro de Sabbath.
Recomiendo leer seguidas Pastoral Americana, La Mancha humana y Me casé con un comunista. Son todas novelas de los años 90 y constituyen la gran trilogía americana.
Zuckerman encadenado reúne las tres primeras novelas protagonizadas por Nathan Zuckerman- La visita al maestro (1979), Zuckerman desencadenado (1981),  y La lección de anatomía (1983)-y, como epílogo, una pieza genial: La orgía de Praga. Todas ellas tienen en común al alter ego del autor.
Otras: La conjura contra América (2004), Elegía (2006), Sale el espectro (2007), esta última con un Zuckerman envejecido.
Su última novela, Némesis (2010), trata de  cómo se vivió la epidemia de la polio en Netwark, Nueva Jersey por sus habitantes.
Estas son las novelas que me parecen más interesantes pero hay muchas más como Deudas y dolores (1962) o El lamento de Portnoy (1969) también interesantísimas. Lo mejor de Roth es su prosa fluida, bella, elegante- esto último se lo leí a un crítico inglés- e irónica. De manera que gusta leer y que no se acabe nunca…
Pero, por desgracia, se ha acabado y el mejor homenaje que podemos hacerle es leer sus libros una y otra vez porque no nos cansaremos y siempre, es posible, encontrar algo nuevo que habíamos olvidado.
El último Premio que recibió fue el Príncipe de Asturias de las letras en el 2012.
Acaba de hacerse público que el próximo Premio Princesa de Asturias es para Fred Vargas, una escritora francesa de novelas policiacas. Me alegro muchísimo por esta decisión, sus libros son excelentes.

jueves, 29 de marzo de 2018

Los archivos del Pentágono


Los archivos del Pentágono
2017
Steven Spielberg
En 1971 el New York Times y el Washington Post publican los documentos clasificados del Pentágono, sobre la guerra de Vietnam, una guerra que nadie esperaba ganar, un error tras otro y una información oculta a la opinión pública que duro cuatro décadas y afecto a cuatro presidentes.
La historia se centra en Katherine Graham (Meryl Streep) editora del Post y su redactor jefe Ben Bradlee (Tom Hanks). Para Graham es un reto como dueña del periódico y como mujer. Además por esos días se está considerando la salida en Bolsa del Post, un periódico, hasta ese momento modesto, no como el Times de mayor prestigio. Graham está en ese cargo por herencia, debe demostrar cuánto vale para dirigirlo. Bradlee es testarudo, sabe dirigir a sus redactores pero él arriesga menos que ella. El duelo entre ambos, en el mejor sentido interpretativo, es extraordinario, como espectadora he disfrutado muchísimo.
Cuando empieza la película Katherine Graham es una mujer insegura, tímida pero dispuesta para la lucha. Intenta convencer  a Bradlee que sea más suave con la administración de Nixon, ya que ésta le ha negado las credenciales para cubrir la boda de la hija del presidente. Cuando la película termina, Graham se siente segura y lanzada a asumir la decisión más importante de su vida.
Cómo se consiguen los famosos archivos clasificados forma parte de la trama de la película pero no es la esencia. Hay un inevitable espionaje periodístico y unas escenas bélicas para que nos hagamos una idea de lo que supuso esa guerra, a la que iban los jóvenes soldados sin convicción. Supongo que ninguna guerra es popular pero ésta mantuvo una oposición sin precedentes en la calle.
Al final se llega hasta el Supremo que debe votar a favor o en contra de la publicación: si pone  o no en peligro la seguridad del Estado. Decisión que sentó un precedente importante en la historia del periodismo. El Supremo declararía que un bien a corto plazo no puede ir en contra de un principio general para todo el país y el periodismo debe estar al servicio de los gobernados y no de los gobernantes. Sentencia aprobada por seis votos a favor y tres en contra. El momento culminante de la película es cuando se llega al Tribunal Supremo, recogido en la famosa escalinata, fotografiada desde abajo para que el impacto sea aún mayor de respeto y aceptación.
La mínima aparición de Richard Nixon hablando por teléfono de espaldas y dando la orden: que nadie del Washington Post entre jamás en la Casa Blanca, manifiesta su derrota. Derrota que sería definitiva cuando se descubriera el asunto del Watergate.
Spielberg dirige y produce nuevamente una obra maestra para guardar en su mejor filmografía.
Recomiendo verla por cómo está tratado el tema, por la magnífica interpretación de Meryl Streep y Tom Hanks, actores que con la  madurez ganan en calidad  interpretativa y como documento histórico.

viernes, 23 de marzo de 2018

Todo el Dinero del Mundo

Todo el Dinero del Mundo
2017
Ridley Scott
Mi admiración por Ridley Scott es de sobra conocida en este foro. En este caso, sabe transmitir admirablemente la desesperación de una madre por su hijo secuestrado, que nos deja a los espectadores conmovidos. No ahorra este director ninguna imagen particularmente sangrienta y cruel de los secuestradores.

La historia es muy conocida, ya que no hace tanto tiempo que ocurrió. En 1973, el nieto de un famoso millonario, es secuestrado en Roma, por una banda de poca monta que les desborda enseguida el hecho. Pero lo que asombró al mundo fue que el abuelo se negara a pagar el rescate, alegando que tenía munchos más nietos, posibles rehenes, y, por tanto, numerosos rescates a pagar. Argumento que no a todos convencía. El millonario no es ni más ni menos que Paul Getty, magnate del petróleo, que supo sacar tan codiciado producto de Arabia Saudí, negociando “sabiamente”.
Es particularmente importante la figura del mediador, contratado por  Getty y que acompaña y asesora a la madre. No sé, hasta qué punto se desarrollaron las negociaciones cómo se ven en la película, guion basado en un libro, Painfully Rich de John Pearson,  escrito por David Scarpa, pero no creo que difiera demasiado de la realidad.
El secuestro se vuelve particularmente difícil cuando los secuestradores “venden” al secuestrado a una mafia, especialmente cruel.
En medio no podía faltar la prensa, ese colectivo que todo lo justifica porque es noticia y no se paran ante nada.
Pocos premios para una película tan bien hecha. Tres nominaciones  a los Globos de oro para mejor director, mejor actriz y mejor actor de reparto. Nominación a los Oscar para mejor actor de reparto y premio Bafta para este último.
La sustitución de Kevin Spacey por Christopher Plummer supuso una importante pérdida para los que admiramos a Spacey, pero Plummer está bastante bien, aunque dentro de lo esperado. No hace falta que recuerde cuál es la razón de esa sustitución: una denuncia por violación ocurrida hace unos treinta años a un menor, causó estupor en una sociedad, por otra parte bastante frívola e hipócrita.
Michelle Willians esta espléndida como madre impotente, ella no tiene el dinero que piden por su hijo y necesita pedírselo  a su suegro, que se niega sistemáticamente a recibirla.
Mark Wahlberg, interpreta a Fedcher Chase, el que hace tratos, como se define a sí mismo, es el personaje en cuyo papel se pone el espectador, de manera que vive directamente el drama, sin ser parte afectiva en él.
Los demás actores secundarios están bien, cabe destacar a Romain Duris, como el secuestrador compasivo, si es que puede haber una mínima compasión en un acto tan violento.
Charlie Plummer, (Paul Guetty III), un joven de dieciocho años, que ha tenido una buena oportunidad en esta película de lucimiento como actor.
Si alguien tiene dudas de que un secuestro es lo peor que le puede pasar, aquí se resuelven. Efectivamente, es lo peor que te puede pasar.
Resumiendo, muy buena película que recomiendo expresamente

miércoles, 28 de febrero de 2018

Dresde, capital del Estado de Sajonia

Dresde, capital Del Estado federado de Sajonia


Llegué a Dresde en el verano de 1999, la primera ciudad alemana que visitaba. La elegí por su arte y no me defraudó, a pesar de encontrarse en proceso de reconstrucción. Pero conservaba ese glamour que tienen algunas ciudades europeas. Alguien la ha comparado con Florencia, la Florencia del Elba, dicen. Los gustos son tan personales que es difícil establecer cánones. Desde luego, para mí, una cosa es Florencia y otra es Dresde. Ni una es mejor que  la otra ni tampoco se parecen. Prometí volver cuando la cúpula de la Frauenkirche estuviera terminada y no he vuelto. En ese momento estaban todos los pedazos de la famosa cúpula, como si de un puzle gigantesco se tratara,  debidamente clasificados y acordonados en un perímetro aproximado al tamaño de la plaza de España de Madrid. Eso me emocionó, por eso decidí volver.

Era una ciudad que empezaba a levantarse de un pasado duro, todavía se veían trabant, esa marca de coches de la República Democrática alemana, con aspecto de que se iban a parar en cualquier momento para no volver a arrancar. Calles con poca circulación, con lentos tranvías, parecía el tiempo detenido. Pero sabíamos que no iba a seguir así por mucho tiempo, que la reunificación iba en serio y, que en unos pocos años, Dresde se podría comparar a cualquiera de las ciudades del oeste de Alemania.
El mayor esplendor de la ciudad comenzó en 1694 coincidiendo con el comienzo del reinado de Federico Augusto I, el Fuerte; una estatua ecuestre totalmente dorada y con armadura romana que desde un alto pedestal parece que nos diera la bienvenida, nos lo recuerda; 69 años de reinado en el que se dieron cita artistas, músicos, artesanos italianos, literatos, entre los mejores de Europa y  nos dejaron bellísimas obras de arte.
El día de la Ascensión, a las tres, penetraba un joven en la ciudad de Dresde por la Puerta Negra, metiéndose, sin advertirlo, en un cesto de manzanas y de bollos que vendía una vieja, de modo que toda la mercancía salió rodando y los chiquillos de la calle se apresuraron a apoderarse del botín que tan generosamente les proporcionaba aquel señor. (El puchero de oro. E. T. A. Hoffmann  (Könisbreg, Prusia 1776- Berlín, Alemania, 1822)
Estamos en la mejor época de Dresde, la ciudad rococó por excelencia. El nombre de rococó, que viene de rocaille se dio mucho más tarde por los adversarios en sentido despreciativo y caricaturesco. Pasan los años, los gustos cambian y se ponen las cosas en su lugar. Un estilo, que a menudo se considera heredado del barroco y no es así, convive en la misma ciudad, como es nuestro caso y lo supera en gracia, originalidad y belleza. Francia inició el proceso. Pero, por lo menos, en arquitectura, Alemania produjo el mayor número de obras. El Zwinger de Dresde es la obra maestra de
Matthäus Daniel Pöppelmann construido entre 1711 y 1722 para Augusto el Fuerte. El Zwinger es un conjunto de salones de baile, de juego, termas, grutas y galerías, destinado a albergar las grandes fiestas de corte, único en su género en Europa. La estructura adoptada por Pöppelmann en el pabellón del recinto del Zwinger, un cuerpo redondo en el centro de dos alas bajas, fue la solución típica del Rococó alemán. Así, hay que verlo para entenderlo.
No estoy menospreciando el barroco pero la diferencia de estilos es importante. Mientras que el Rococó busca lo agradable, refinado y desenvuelto, sutilmente sensual, el barroco tiende a lo imponente y sublime. Ambos estilos subsisten a la vez, el barroco destinado a edificaciones más serias, iglesias, el rococó más lúdicas. Es decir es la función lo que determina el estilo. Así tenemos la impresionante cúpula de la Frauenkirche, iglesia de Nuestra Señora, construida entre 1726-1743, de estilo barroco.
En escultura y pintura las diferencias son todavía más notables; el abandono de los temas grandiosos, de las proporciones majestuosas, en favor de los temas más ligeros y agradables, de pequeñas y refinadas dimensiones, de colores mórbidos y airosos. Y, además, la valorización de las artes menores, que en este periodo viven un gran momento: muebles, espejos, tapices, porcelanas y plata.
Las primeras porcelanas europeas fueron fabricadas precisamente en la manufactura sajona de Meissen, que mantuvo y mantiene un altísimo prestigio.  
En la estrecha calle Augustusstrasse, se encuentra la fachada exterior de la Larga Galeria, aquí , sobre una longitud de 102 metros, el pintor Wilhelm Walter había representado (1873-76) a los soberanos de la dinastía de los electores de Wettin, el llamado “Desfile de los Príncipes”, primeramente con la técnica del revoque rasguñado. Después de que aparecieran daños en la construcción, en 1906 se reprodujo el monumental mural sobre 24.000 azulejos de porcelana de Meissen. Esta obra aguantó incluso la noche del bombardeo de 1945 sin detrimento y documenta la historia milenaria de la dinastía de los príncipes electores de Wettin así como la vestimenta y armas de las distintas épocas.

En 1697, Augusto el Fuerte se pasa, con toda su corte, al catolicismo y se convierte en rey de Polonia. Las primeras misas las mandaba celebrar en la capilla del Palacio Residencial y, a partir de 1707, en el vacío teatro de la ópera, junto al Palacio. En 1727 cuando la población evangélica estaba a punto de crear, con la construcción de la iglesia “Frauenkirche”, la obra arquitectónica religiosa protestante más importante de Europa. Augusto III vio la necesidad de edificar una iglesia católica. La planificación y los preparativos se llevaron en el máximo secreto, Fue encargada a Gaetano Chiaveri, entre 1739-1755, que la decoró con 78 imágenes de santos en las  balaustradas, al gusto italiano. La Horfkirche o catedral de la Santísima Trinidad que así se llamó, tenía prohibido el tañer de las campanas  y las procesiones deberían celebrarse dentro de la catedral.
En el siglo XVIII, un grupo de pintores venecianos, Canalleto, Belloto, Guardi, Marieschi, crean un tipo de paisaje nuevo, son vistas de Venecia en su mayoría, pero no sólo de ésta, también de otras ciudades europeas a donde viajan y recrean su ambiente, los lugares donde se desarrolla la vida cotidiana de sus ciudadanos, sus costumbres, mercados, meriendas en las orillas de los ríos o en pequeñas embarcaciones, todo con el decorado de la ciudad al fondo; son los que se llamarán vedutistas. Se pusieron tan de moda porque muchos príncipes, aristócratas y adinerados personajes de la época deseaban adquirir una de estas “vistas”.
Bernardo Belloto, llamado el Canaletto joven, (Venecia 1721- Varsovia 1780) pintor y grabador, sobrino de Canaletto, viajó por distintas ciudades europeas; llegó a Dresde en 1747 donde trabajó hasta 1758 y fue nombrado pintor de corte de Augusto III.  Nos dejó las más bellas vistas de la ciudad con el Augustusbrücke sobre el Elba en primer término y la ciudad con su esplendorosa cúpula de la Fraunenkirche en segundo término. Se pueden contemplar todas sus obras en la Gemäldegalerie Alte Meister. Belloto en 1759 viaja a Viena, después Munich, pero en 1761 regresa a Dresde, devastada por la guerra de los siete años, permanece allí otros seis años. Acabaría sus años en Varsovia.
En la pinacoteca de los “Maestros Antiguos” además de muchas otras pinturas
magistrales se puede admirar la famosa Madonna Sixtina, obra de Rafael (1483-1520).
Los angelitos que el pintor italiano pintó en la base del cuadro en actitud de cansancio y aburrimiento se han convertido en el  lema de la ciudad y se pueden ver repetidos en multitud de objetos de recuerdo. Estoy casi segura que Rafael incluyó en su cuadro a unos niños que le estaban dando la lata.
Ni en Dresde ni en las principales ciudades europeas se puede vivir sin música. Ha formado parte de nuestra tradición desde siempre y ha evolucionado paralelamente a nuestro desarrollo cultural y científico. Los grandes compositores, los genios son europeos: alemanes, italianos, rusos sobre todo, pero también, ingleses, franceses o españoles.
Por tanto se necesitaban hermosos teatros para escuchar tan maravillosas melodías. Y
los arquitectos se lucían cuando había que hacer un auditorio o un palacio para representar ópera. No sólo la acústica sino también la belleza artística buscaban estos genios de la arquitectura. En Dresde, Gottfried Semper construye un palacio para ópera en 1841 y se convierte en la envidia de toda Europa. Un año después llega Richard Wagner como director de música. Pero el afamado y suntuoso edificio, de estilo renacentista italiano fue pasto de las llamas y quedó destruido en 1869. Nuevamente se le encarga a Semper la planificación de un teatro para ópera y otra vez realiza un maravilloso proyecto que será destruido en febrero de 1945. Pasaron 40 años pero se ha reconstruido fielmente el proyecto de Semper. Ojalá esta ciudad no tenga que sufrir nuevas reconstrucciones.
Continuación de El Puchero de oro de Hoffmann:
Ante el griterío que armó la vieja, abandonaron las comadres sus puestos de bollos y aguardiente, rodearon al joven y lo llenaron de soeces insultos; tanto, que el infeliz, mudo de vergüenza y de susto, sólo pensó en entregar su no muy bien provisto bolsillo a la vieja; que lo cogió ávidamente, haciéndolo desaparecer. Entonces se abrió el círculo; pero cuando el joven salió huyendo, la vieja le gritó: “¡Corre…, corre…, hijo de Satanás, que pronto te verás preso en el cristal! La voz chillona y agria de la mujer tenía algo de horrible; los paseantes se quedaron parados en silencio y la risa de todos desapareció. El estudiante Anselmo-que este era nuestro joven- aunque no comprendía el sentido de las palabras de la vieja, se sintió sobrecogido por un involuntario estremecimiento, y apresuró más y más el paso para escapar a la curiosidad de las gentes. Conforme se abría camino entre la multitud, oía murmurar: “¡Pobre muchacho!... ¡La maldita vieja!...”
Pasó de largo por la puerta de los Baños, y por fin fue a refugiarse en el paseo  a orillas del Elba, que estaba solitario. Bajo un saúco que sobresalía de una tapia halló una sombra amable; se sentó tranquilamente y sacó una pipa que le había regalado su amigo el pasante Paullmann. Ante su vista jugueteaban las ondas doradas del Elba, detrás de las cuales se levantaban las torres esbeltas de Dresde en el cielo polvoriento del cielo, que cubría las verdes praderas floridas y los verdes bosques; y en la profunda oscuridad se erguían las dentadas montañas, nuncios del país de Bohemia.
Como Anselmo podemos sentarnos y disfrutar de tan bellas vistas si, durante unas cortas vacaciones, decidimos pasarnos por Dresde.
Los jardines de los Baños de Linke, en la orilla derecha del Elba, eran uno de los sitios más frecuentados por los habitantes de Dresde; se podía escuchar música y beber café con ron, cerveza o aguardiente. La puerta negra hace referencia a una construcción romana