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viernes, 31 de mayo de 2024

"LOS PERROS DE RIGA" de Henning Mankell: Wallander en la Letonia de 1990, que ansiaba liberarse del férreo cepo de la URSS.

 Queridos Cinéfilos:

Especialmente me dirijo a los que sois amantes de la literatura meta policíaca, esto es, la que produce novelas que no se limitan a describir el proceso de investigación de asesinatos u otros crímenes, sino que también incluyen un análisis más o menos profundo del contexto social y/o político en que están inmersos los personajes de dichas novelas, siendo este objetivo tan relevante como la resolución de los crímenes e, incluso, a veces más, modalidad policíaca que supongo se inició con la la llamada "novela negra" norteamericana. 

Ya en diciembre de 2012 desvelé aquí que en mi adolescencia, muy especialmente durante las largas vacaciones veraniegas de entonces y posiblemente por ser hijo único, "devoraba" novelas de Agatha Christie protagonizadas por el famosísimo Hércules Poirot, cuyo núcleo esencial era el esclarecimiento de casos de asesinato, incluyendo en ello, en tanto fuera necesario para su resolución, un análisis de la personalidad de los implicados, casi siempre pertenecientes a la burguesía o a la alta sociedad, junto con sus sirvientes, prestando casi nula atención a la problemática de las clases menos favorecidas o a los cambios sociales que fueron muy importantes entre las dos guerras mundiales, justo las dos décadas en las que se desarrollan las más célebres novelas de esa autora. Pero como sus tramas eran muy originales, endiabladamente complejas y yo todavía muy poco consciente de la problemática social, pronto llegué a considerar a Agatha Christie mi escritora favorita y, aún ahora, le debo el enorme reconocimiento de haberme hecho amar la literatura descubriendo el placer de la lectura cuando, ya preadolescente, había abandonado al Capitán Trueno. Y todavía ahora, confieso, cada pocos años leo o releo alguna novela suya.

Según fui madurando aprecié cada vez más las novelas meta policíacas y por ello retomo hoy a Henning Mankell, excelente novelista y director teatral sueco (además de yerno de ¡Ingmar Bergman!, nada menos) del que ya os recomendé aquí en 2012  "Asesinos sin rostro" su primera novela policíaca (con un muy fino comentario adicional de Belén, que también  podéis leer en ese mismo enlace), obra iniciática de la serie en la que presenta al inspector Kurt Wallander, personaje que supongo es su trasunto ideológico, que vive y trabaja en Ystad, pequeña ciudad de 20.000 habitantes a unos 50 kms de Malmö, en la región de Escania, en el extremo sur de Suecia.

Basta ya de introducción sobre el autor y su personaje, porque cuando Mankell falleció en 2015, Ana D. publicó aquí sobre él un análisis muy acertado como obituario, que a su vez fue apoyado por un comentario de José Ramón (accesibles los dos en este enlace) que, junto con el anterior citado de Belén, son absolutamente definitorios de Wallander y su contexto, por lo que vamos al objeto específico de hoy. 

He leído este otoño la segunda novela de la serie escrita por Mankell y protagonizada por ese inspector,  "Los perros de Riga", sobre un crimen cuando dos cadáveres de hombres asesinados arriban a la costa sueca en 1990 en un bote salvavidas llevado por corrientes y mareas, que rápidamente se constata corresponden a personas letonas, presuntamente provenientes de la orilla opuesta del Báltico, por lo que la policía sueca debe contactar y coordinar su actuación para resolver el caso con la policía de la República de Letonia, en esa época aún soviética y federada en la URSS, aunque ya en proceso de intentar recobrar su perdida independencia aprovechando la apertura de la Perestroika del nuevo Presidente de la URSS, Mijail Gorbachov, existiendo en el país un movimiento pacífico de resistencia nacional letona contra la ocupación soviética que aumentaba día a día su activismo social para conseguirlo.

En las dictaduras, más aún cuando se da el caso de que el omnipotente Estado tiene la entidad de imperio multinacional, con una etnia o nacionalidad preponderante (como destacadísimamente lo fue Rusia en la URSS y, en menor grado, Serbia en Yugoeslavia), las estructuras administrativas de los poderes social, judicial y policial represor siempre están infiltradas/controladas por agentes al servicio del Imperio, "nomenklatura" que a lo largo de su existencia desdobla su actuación generando redes mafiosas de corrupción piramidal que incluso puedan supervivir en una hipotética futura desagregación del Imperio al independizarse de él  los países subordinados. Interesante entorno para la acción de esta novela, ¿no?  

Subrayo, por ser muy importante para entender el contexto en el que se desarrolla la trama, que los tres países bálticos menores, Estonia, Letonia y Lituania, fueron incorporados manu militari a la URSS, tras ser físicamente "intervenidos" en la primavera de 1940 por el Ejército Rojo para "asegurar su independencia" en la fase más expansiva de la Segunda Guerra Mundialacción  "casualmente" simultánea con la exitosa invasión alemana de Holanda, Bélgica e inmediatamente Francia, mientras el ejército aliado franco/británico estaba siendo derrotado y ésta ocupada y rendida por Alemaniarazón por la cual ninguna de las dos potencias occidentales tuvo la mínima oportunidad para auxiliar a los tres pequeños países bálticos "deglutidos" por la URSS, que no osaron defenderse, teniendo muy en cuenta la inmediatamente anterior experiencia de Finlandia, mayor que los tres juntos, que sí lo intentó heroicamente al ser invadida el 30 de noviembre de 1939, tras negarse a las exigencias de cederle territorio nacional y bases estratégicas, teniendo que rendirse tras tres meses de numantina resistencia ante un enemigo que disponía de una población y recursos 25 o 30 veces superior. Finlandia había tenido que aceptar, como mal menor, ceder el 10% de su territorio a la URSS, incluyendo la importante ciudad de Viipuri (que todo sigue formando parte de Rusia) y mantener una independencia tutelada por Putin. Perdón, por Stalin, quise escribir, que, recordemos, previamente había firmado con Hitler el ominoso acuerdo de amistad y cooperación de agosto de 1939 para repartirse Europa, empezando en septiembre por Polonia. Os refiero a mi comentario en este mismo Foro sobre la excelente y rigurosamente histórica "Katyn", del gran maestro polaco Andrzej Wajda, que en 2007 pudo exponer lo que nunca le fue permitido en la época dictatorial comunista en Polonia, a pesar de ser considerado ya entonces el director más internacionalmente reconocido de ese país.

Como soy muy aficionado a la Historia, quizás me he extralimitado en las referencias, pero, ¿de verdad todos conocíais estos antecedentes acerca del papel libertador del Ejército Rojo en los inicios de la Segunda Guerra Mundial cuando actuaba coordinado estratégicamente con la Wehrmacht nazi devorando la  Europa libre simultáneamente? 

Reitero que ese odio/temor anti ruso que impregnaba a la gran mayoría silenciada de la población letona en 1990 (temor que, aunque disminuido, siguen manteniendo ante las amenazas del actual Zar/Presidente ruso) es un elemento esencial en la trama de la novela, hasta el punto de que cuando se edita un año después de la fecha en que la escribió Mankell, él añadió una nota final muy reveladora del curso de la Historia que fue y la que pudo ser en ese plazo. Chapeau!  

Y no creo que sea necesario añadir nada más para respaldar mi consejo de que leáis a Mankell, ahora que empieza la Feria del Libro en Madrid, ya sea las novelas de Wallander, empezando por la primera, la ya aquí muy comentada "Asesinos sin rostro" y siguiendo con esta segunda, "Los perros de Riga", o con una totalmente desconectada de este personaje, que el "Cinéfilo" Antonio R. me aconsejó y me gustó mucho, aunque sea de tema triste, "Zapatos italianos", de la que tan sólo di aquí una mínima referencia.

Muy buena e interesante Literatura, Amigos.

Manrique


viernes, 19 de mayo de 2023

"Leviatán" ("левиафан" Rusia 2014) dirigida por Andréi Zviaguintsev: Una crítica mirada social a la Rusia postsoviética.

Queridos Cinéfilos:

Varias veces he pensado comentaros la película rusa  "Leviatán", dirigida por Andréi Zviaguintsev, lo que finalmente he decidido hacerlo hoy ante el anuncio de que esta noche emitirán esta interesante película a las 10, por enésima vez en TCM, para recomendarla públicamente ya que creo que no ha sido vista por muchos aficionados debido a su escasísima promoción, aunque en el ámbito de nuestro círculo yo ya avisé de su emisión en La 2 cuando la programaron hace un par de años.

Considero que es muy digna de ser vista porque:

  • Es una honesta y profunda crítica contra la corrupción existente en muchos ámbitos de las administraciones públicas en Rusia, en el específico caso de la trama de la película a nivel municipal en una pequeña ciudad costera del mar de Barents, corrupción generalizada que no es de nueva planta sino consecuencia evolutiva del modus operandi generalizado en la antigua URSS para establecer una estructura piramidal de sustento al poder dictatorial, de forma que las élites comunistas han evolucionado hábilmente tras el derrumbe de la Unión Soviética no sólo para conservar de facto  sus privilegios  sino hasta para desarrollarlos aún más de acuerdo con las reglas del juego de la  presunta democracia rusa actual.  
  • Con unos muy limitados medios y sin financiación pública, es una película formalmente bien hecha, tanto por su dirección, guion, interpretación (no cito nombres de los actores por ser casi desconocidos en España, al menos para mí) y fotografía.
  • Por la novedad que para muchos de nosotros representa visualizar a vida actual en ese duro ambiente  del extremo norte de la Rusia europea, física y socialmente muy frío. 
  • A pesar no haber contado con el mínimo apoyo del Gobierno de Putin, por razones presuntamente obvias, para su proyección internacional, la película consiguió ser nominada para el Oscar a la Mejor de Habla no Inglesa, que no ganó (fue batida por la excelente polaca "Ida", que aquí alabé hace años), pero sí consiguió el no menos importante Globo de Oro en esa misma categoría, el de Mejor Guion en el Festival de Cannes, Mejor Película Extranjera para la Academia Sueca y otros, que podéis encontrar en este enlace de Filmaffinity.
 Yo la califico con un notable alto por las razones expuestas, pero no mejor porque encuentro que su ritmo narrativo no es homogéneamente constante y que, por otra parte, a pesar de su premiado guion, la trama principal base de los hechos narrados sólo es novedad cinematográfica por el espacio físico y político actual en el que se desarrolla, ya que conocemos muchos argumentos esencialmente similares en la Historia del Cine.

Le paso la voz a la Crítica profesional, más fiable que la mía:

Luis Martínez escribió en El Mundo
...Andrey Zviagintsev se abraza a la sombra de Tarkovski en 'Leviathan'. Y éste último con la no tan simple intención de reconstruir una parábola mitológica (y hasta bíblica) de la existencia. Brutal.

El relato de Andrey Zvyagintsev me parece que está de forma más plana que inquietante

Puntualización necesaria, por mi parte, a la semi comparación que Luis Martínez propone entre su director, Andréi   Zviagintsev, con el muy añorado Tarkovski:  De acuerdo con que "notablemente" recuerda al estilo de aquel gran director, pero para mí este último era mucho mejor precisamente por la indescriptible  sensación de profundidad que impregnaba todas sus películas, como José Ramón y yo opinamos aquí sobre su última y casi póstuma  obra  maestra "Sacrificio" (Suecia 1986), que me pareció maravillosa.

Pero en cualquier caso estimo que  "Leviatán" es una clara muestra de buen Cine en la Rusia actual y, además, una obra comprometida con la regeneración de su tambaleante democracia, Amigos.

Manrique

domingo, 1 de septiembre de 2019

El Infinito, ese lugar extraño




1. La Nostalgia

De mi bachillerato me quedó claro que el Infinito no es un número y que cualquier desliz en este terreno podría llevar a consecuencias tan catastróficas como las que acarrea una división por cero. Eran tiempos, claro es, en que los libros de matemáticas eran escuetos, ligeramente ásperos al tacto, con las figuras justas y las definiciones en negrita, como órdenes. Casi todos los autores venían de la escuela de Rey Pastor y mi profesor A. Martinez Losada no lo podía hacer mejor.

Después vinieron los libros de SM, mucho mas gordos, con muchas fotos, en papel satinado y en los que para explicar el área del rectángulo necesitaban una gran foto de un campo de futbol. “Ahora son más didácticos”, decían algunos.


2. La Broma

Recientemente circulan por la red algunos memes que “demuestran” que la serie

1 + 2 + 3 + 4 + … = -1/12. ¿ Cómo dices? Un valor inferior al primer término y encima negativo.

Bueno, no hay que alarmarse, aún. Por ahora estamos de broma

Para ello toman la serie 1 – 1 + 1 – 1 + … Esta serie suma cero o uno según donde paremos y no converge, por tanto no se puede hablar de suma, pero ellos ajenos a una "legalidad impuesta" razonan así:

Llamemos A a la suma:

A = 1 – 1 + 1 -1 + …, Restamos A de la unidad
1-A = 1- ( 1 – 1 + 1 -1 + …), y separando el primer término 1 – A = 1 – 1 + ( 1 – 1 + 1 – 1 + ...)

es decir 1 – A = 0 + A , con lo cual A = ½

Otros, mas lanzados, ahorran pasos: como la mitad de las veces suma cero y la otra mitad uno, pues nos quedamos con la media aritmética  y asunto concluido 1/2.

¿ qué te ha salido la serie ?
½ ¿ y a tí ?
Igual, ¡ lo tenemos bien colega!

A continuación toman la serie 1 – 2 + 3 – 4 + 5 - … y sometiéndola a similares torturas demuestran que suma ¼, a partir de aquí, combinando habilmente ambos resultados encuentran que la mencionada serie 1 + 2 + 3 + 4 +… suma -1/12.

Ahorro al lector las demostraciones bromistas intermedias, son muy fáciles de encontrar en Internet.

3. En Serio

Hacia 1900 Ramanujan describió un complejo algoritmo de suma de series que asignaba un resultado tanto a las series convergentes como a las que no lo eran. Naturalmente, el resultado de aplicar este algorítmo se llama “suma de Ramanujan” y se escribe con el signo = añadiendo una R mayúscula al final de la ecuación.

¿Por qué introdujo Ramanujan este algoritmo? Probablemente por el mecanismo que ha hecho crecer a las matemáticas desde siempre: aparecieron los número negativos cuando alguien se dió cuenta de que se podian deber mas vacas de las que se tenían, los número complejos cuando alguién se empeñó en calcular raices cuadradas de números negativos, etc.

Lo verdaderamente notable es que ahora si podemos, o debemos, decir

1+2+3+4+ … = - 1/12 ® La suma de Ramanujan de la mencionada serie sale lo que decían los “bromistas”

Debo reconocer que el resultado me deja estupefacto. ¿ Para que puede servir un algoritmo que llega a resultados tan “absurdos”? Y sobre todo ¿ no podía haberles dado una buena colleja a los bromistas?

4. La Naturaleza

La mencionada serie está apareciendo en estudios y experimentos relacionados con la ya  famosa teoria de cuerdas que trata de encontrar una teoría unificada de las fuerzas que intervienen en la naturaleza: gravitacional, electromagnética, etc.

También en el llamado efecto Casimiro que estudia las fuerzas elctromagnéticas de origen cuántico que aparecen entre dos placas conductoras paralelas.

Y posiblemente en algún otro fenómeno estudiado a la luz de la mecánica cuántica aparece esta serie 1+2+3+4+ ….

En todos estos casos, los estudios teóricos concuerdan mejor con los resultados medidos cuando se admite que el valor de la serie es el de su suma de Ramanujan, es decir:

- 1/12

5. Epílogo

Rey Pastor yace, junto a otros meritorios matemáticos de la época en el mas profundo de los olvidos , de los libros de matemáticas que se usan en la EGB vale mas no hablar. Por suerte los buenos profesores de matemáticas seguirán en el recuerdo de algunos de sus alumnos mientras estos vivan.

Srinivasa Ramanujan dejó su semilla en un ambiente cultural más acogeror que le hizo una merecida película homenaje en 2016 “El Hombre que Conocía el Infinito”, comentada en este foro.

Los “colegas” son hoy día cincuentones, uno es profesor de mates en un IES. El de la media aritmética es consejero autonómico.

Pedro Pérez, becario del Consejo Superior de Investigaciones Científicas le pide todas las noches a Dios, o al Big Bang, que si no tiene tiempo para arreglarle lo de su beca al menos nos envíe pronto un nuevo Newton o Einstein a ver si aclara un poco las cosas.

Si el lector siente curiosidad por visitar un lugar tan impredecible como el Infinito puede reservar un billete al Paraiso de Cantor y alojarse en el Hotel de Hilbert. También puede, para irse preparando,  leer “el Aleph”, pequeña narracion de J.L. Borges inspirada en los trabajos de Cantor.





viernes, 7 de diciembre de 2018

"Crematorio", serie basada en la novela homónima de Rafael Chirbes, dirigida para la televisión por Jorge Sánchez-Cabezudo


Queridos Cinéfilos:

En mi comentario sobre la película “El Reino”, que aquí publiqué hace unos días, tras señalar lo que en mi opinión son fallos importantes en el guión de esa película puse como ejemplo de obra mucho más conseguida sobre la corrupción a la serie española para televisión "Crematorio", muy bien dirigida por Jorge Sánchez-Cabezudo, que trata del tema de los negocios sucios urbanísticos que en las últimas décadas han dado lugar a la construcción masiva en las zonas costeras que atraen a millones de veraneantes, basada en la novela homónima de Rafael Chirbes, ganadora del Premio Nacional de la Crítica de 2007, que yo no he leído.

De entrada justo es que le dé las gracias públicamente a mi amigo Daniel, que sigue fielmente este Foro pero, maldición, no se anima a dar el paso de enrolarse en el mínimo equipo de Cinéfilos activos que tratamos de mantenerlo a flote, por ser la persona que hace dos o más años me aconsejó que viera “Crematorio”, cosa que hice a través de DVDs prestados por la biblio-videoteca Eugenio Trías, la que se encuentra situada en la antigua Casa de Fieras de El Retiro, pero que ahora constato está disponible sin cargo extra para cualquier usuario de Movistar+, razón por la que procede aún más que os la recomiende.

Exactamente, ¿de qué va la trama?: En un pueblo costero levantino, imaginariamente bautizado como Misent, un constructor ambicioso y sin el mínimo escrúpulo ciudadano, Bertomeu, ha ido construyendo urbanización tras urbanización sobre antiguos naranjales a lo largo de los años y pretende que la siguiente sea su auténtica “joya de la corona”, para lo que tiene que resolver posibles incompatibilidades con normas urbanísticas vigentes, obstáculos que está seguro resolverá siguiendo una similar hoja de ruta a las exitosamente empleadas en parecidas ocasiones anteriores, no en vano ha establecido concienzuda y previsoramente una red de contactos colaborativos con poderes económicos y políticos locales, amén de contraer alianzas con mafias criminales extranjeras asentadas en la zona.

Con estos materiales en manos inhábiles se podría haber rodado una telenovela mejicana pero, gracias a Dios, no es el caso porque el guión, elaborado a partir de la citada obra de Rafael Chirbes por Alberto Sánchez-Cabezudo, Laura Sarmiento y Jorge Sánchez-Cabezudo, en combinación con la ágil y precisa dirección de este último y con el trabajo actoral muy realista y perfectamente creíble de José Sancho, Alicia Borrachero, Juana Acosta, Aura Garrido, Montserrat Carulla, Pau Durá, Manolo Morón y el siempre eficacísimo Vicente Romero, dieron lugar a un relato subyugante que “engancha” desde su primer a su octavo y último capítulo.

En palabras del actor José Sancho, que interpreta excelentemente a Rubén Bertomeu, éste "no juega a ser un personaje popular, juega a acaparar lo que se ponga al alcance de la mano. Lo único que persigue es hacerse dueño de todo. Es alguien que piensa que el futuro de esta zona está en sus manos, e intenta transformarlo para su bienestar y el de los suyos. Dará trabajo a mucha gente y por el camino algunos se llevarán su parte. Por supuesto, él se llevará la mayor. No estoy diciendo que sea un santo, sino que es uno de tantos. Su familia está desarraigada. Y él es el culpable. Sabe que por perseguir sus grandes logros se ha olvidado de la familia: de su madre, de la que era su mujer, de su novia, de su hija y de su nieta. Precisamente con su nieta intenta recuperar el tiempo perdido, pero Rubén ya tiene edad suficiente para saber que no se recupera una familia que nunca has tenido del todo. Sabe que es culpa suya." 

Pero pasemos a escuchar la voz de los críticos profesionales: 

Alberto Rey en El Mundo: “Después de «Crematorio»”

“Ayer, tras ver el final de la «Crematorio» de Canal Plus, no pude sino volverme a quitar el sombrero (por octava vez, una por episodio) ante el estupendo trabajo de Laura Sarmiento y los hermanos Sánchez-Cabezudo, guionistas de la serie. Conscientes de la imposibilidad de reproducir televisivamente la escritura de Chirbes, han logrado mantener todos los elementos existentes en la novela, intensos e intencionalmente estáticos, y convertirlos en componentes dinámicos. Así, el texto literario ha sido, más que el esqueleto o el plano maestro del televisivo, su pista de despegue. Lo conceptual y esencial (y tortuoso, y demasiado hermético, solemne) de Chirbes ha mutado en material dramático de primera calidad, sin perder su entidad, gracias a una estrategia de ataque valiente y decidida. ‘Evolución forzada’, podríamos llamarla.

‘¿Y ahora qué?’ Vuelve la pregunta cuando nos confirman una y otra vez que «Crematorio» es una serie de una única temporada, la que ayer terminó. Finaliza tras haber pintado su propio gran lienzo (con los inconfundibles colores del previo y generador, el de Chirbes) y convertirse en otro contenedor de sugerencias poderosas, de tramas brutales (y esta vez sí indiscutiblemente televisivas) y de personajes fantásticamente diseñados. ¿Será verdad que «Crematorio» termina aquí? ¿Su continuación estará, como estaba en principio la de la novela, en la imaginación de todos los que la hemos visto, disfrutado y esperado semana tras semana? 

Cuesta escribir este post sin desvelar la trama de «Crematorio», los giros y las sorpresas que nos ha dado, sobre todo en su último episodio. Con su acertadísimo título, «No dejamos nada», este último capítulo ha sido una muestra de elegancia narrativa y una sucesión de cliffhangers de personaje que piden a gritos esa continuación que no se hará, esos spin-offs que yo quiero (pero no sabría) escribir y un futuro brillante para todos los que han participado en la producción de Canal Plus. Ha sido ésta una season finale de confirmaciones y sobresaltos, de emociones básicas y, sobre todo, de esos claroscuros morales que la ficción televisiva española suele evitar. Efectos conseguidos no sólo gracias a un estupendo guión, sino a una producción sobresaliente (iluminación y sonido de nivel, variedad de escenarios, manejo de las cámaras…) y a una dirección de actores muy buena, que consigue que actores (y sobre todo actrices, y sobre todo una) generalmente sobreactuados, no se desmadren.”

Guillermo Altares en El País: "Crematorio”

"Cuando vimos «The Wire», muchos pensamos que ojalá alguien hiciese algo parecido sobre España, una disección salvaje y sin concesiones de la España actual con una trama policíaca. Crematorio es lo más parecido que hemos tenido a eso. Desde que comienza a sonar la canción de Loquillo que acompaña a los títulos de crédito – «Cruzando el paraíso»: ‘…nada permanece, todo se desvanece…’–, el espectador percibe que se encuentra ante algo diferente a lo que ha ofrecido hasta ahora la ficción televisiva en España.”

David Suárez en La Voz de Galicia, su blog "Fuera de Serie «Crematorio”

“Canal+ está apostando fuerte por las series. Emite muchas de las mejores producciones internacionales y ahora también destaca con sus productos propios. «Crematorio» es una de ellas. Basada en la novela Rafael Chirbes, la serie desgrana una historia de corrupción urbanística en la que también se mezclan narcotráfico y prostitución. La localidad de Misent, donde transcurre todo, no aparece en ningún mapa pero bien podría estar en muchos puntos de la costa de Levante, aunque en ocasiones nos transporte inconscientemente hasta Marbella. El protagonista de la trama, una auténtica joyita, es el empresario Rubén Bertomeu, que interpreta un rigidísimo y soberbio Pepe Sancho, al que no se le escapa ni una sola sonrisa. El actor borda de tal manera el papel que te convence de que sería capaz de sobornar a cualquiera para conseguir sacar adelante uno de sus macro complejos de hoteles y centros de bienestar, como no, a escasos metros del mar.

La investigación sobre el círculo de Bertomeu, en el que figuran la mafia rusa y un concejal de Urbanismo, va avanzando al mismo tiempo que se descubren las flaquezas de sus relaciones familiares. Su novia es más joven que su propia hija, su nieta es la típica adolescente malcriada que siempre tiene a quien recurrir para conseguir lo que quiere y su madre una terca viejecita que no aprueba los negocios especulativos del menos idealista de sus hijos. De ahí que haya ocasiones en que la serie recuerda a un «Falcon Crest» entre naranjos, los pocos que quedan entre tanta macrourbanización y torres frente al mar.”

Después de los argumentos señalados, no puedo concluir de otra manera que aconsejándoos ver esta muy buena e instructiva serie en vez de la película “El reino”, de similar tema pero mucho menos conseguida, como opiné razonadamente en este Foro.

Y termino incansablemente rogando que publiquéis vuestra más libre opinión sobre esta serie si ya la habéis visto o la veis por confiar en el presente comentario.

¡Animaos, Cinéfilos!

Manrique

lunes, 26 de noviembre de 2018

"El reino" de la corrupción, denunciado por Rodrigo Sorogoyen: Objetivo fallido.



Queridos Cinéfilos:

Animado por la muy alta calificación que "El reino", dirigida por Rodrigo Sorogoyen, había alcanzado por parte de la mayoría de la crítica oficial y en la opinión de los usuarios de Filmaffinity, hace casi dos meses no dudé en ir a ver esa película pero, tras haberlo hecho, no pude suscribir ese entusiasmo por las razones que voy a tratar de exponer en la forma más concisa posible.

Reiteradamente he recordado que el gran maestro Akira Kurosawa aseguraba que con un buen guión se puede conseguir una buena o una mala película, según sea la realización, pero que con uno fallido es imposible filmar una buena, por excelente que sean el director, los intérpretes y los medios técnicos empleados.

En mi opinión, los mayores fallos y carencias de "El reino" se deben a defectos de su guión, escrito por Sorogoyen e Isabel Peña, advirtiendo que, como voy a referirlos, algunos pueden descubrir giros en la trama, lo que aviso a los posibles lectores:

  • La falta de profundidad e inexistencia de análisis de la corrupción generalizada, que sólo se "enuncia", y de los sentimientos de los corruptos, de los que prácticamente no se da el mínimo reflejo, dejando a la imaginación del público que rellene todas estas carencias. Consecuentemente el análisis de los personajes es totalmente superficial y absolutamente ridículo en el caso del nuevo vicepresidente regional del partido, tópico al 100% y además muy mal interpretado.
  • La absoluta falta de explicación mínimamente detallada del entramado de corrupción que se denuncia y en qué grado se generalizaba dentro de la dirección regional del partido. Me parece infantil la postura de que "todos eran corruptos".
  • El guión falla en facilitar la comprensión de los personajes del organigrama del partido, ya que son bastantes, y a los que unas veces se les llama por su nombre, otras por su apellido y en bastantes ocasiones por motes o "nicknames". Es difícil seguir la trama por ello, sin poder hace "replays" al verla en un cine.
  • Ridícula al 100% la escena que se desarrolla en el balcón, con los dos personajes sobreactuando como si fueran el dúo Sacapuntas, e inmediata posterior dentro de la oficina, cuando ya han llegado los "chinos".
  • El episodio de la "visita" a la casa de Andorra para buscar y apropiarse de pruebas incriminatorias de la trama creo que es enormemente inverosímil, cuando simplemente varios de los asistentes a la fiesta que allí se estaba dando, en total 8 o 10 jóvenes, podían eficazmente haberse opuesto a la "requisa", manifiestamente sospechosa, de dos personas desarmadas, una de ellas de bastante edad y completamente pacífica. Vamos, que en absoluto resulta creíble.
  • Menos aún puedo aceptar la secuencia de la persecución e inexplicable accidente terminal en choque frontal de los dos coches a gran velocidad. En un caso tal los conductores morirían, lo más probable, o como mínimo quedarían gravemente heridos. Lo que se supone ocurre en la película es totalmente inverosímil. Por otra parte, ¿qué pasó con el abogado desaparecido en el lavabo de la gasolinera?
  • El sorprendente final también me parece muy poco creíble, aparte del tramposo y excesivo parecido que se le ha dado a la actuación de la sagaz entrevistadora con una real, muy conocida, de la Sexta TV.
Respecto a la interpretación, en esta película casi coral y con un único semiprotagonista destacado, papel que realiza bien, pero algo exageradamente, para mi gusto, Antonio de la Torre, yo destacaría a José María Pou, en mi opinión, perfecto.  

Concluyo: una pena de cómo se degrada una película, en algunos aspectos bien realizada, con graves fallos en el guión y hasta de interpretación en unas cuantas escenas.

Como antes señalé, la mayoría de los críticos profesionales no opinan igual que yo, así:

Oti R. Marchante en ABC: “Sorogoyen habla de la cloaca y lo titula «El reino»”

"Demoledor retrato a lo «Uno de los nuestros» del estiércol moral de la política”


Luis Martínez en El Mundo: 
«El reino»: la incomodidad como estado del alma”


"El continuo moverse a ninguna parte del protagonista se enreda con las tramas de un guión pensado para perderse"


Carlos Boyero en El País: “Potencia visual y adrenalina para hablar de la corrupción”

“«El reino» no solo es una muy buena película. También era necesaria

Quim Casas en El Periódico: “«El reino»: vértigo y corrupción”

El retrato de la corrupción galopante es incisivo y está pautado con un ritmo visual y musical acorde con la agitación de los personajes retratados”


A mí me da la sensación de que la mayoría de los críticos han optado por concederle un "plus" de calificación a esta película por una razón extracinematográfica, el innegable y general hartazgo social contra la corrupción que denuncia, rechazo que suscribo plenamente, pero ello no quita para que, en mi modesta opinión, el resultado "técnico/artístico" de la cinta debo considerarlo como insatisfactorio para un tema con tanta "garra" y oportunidad por su innegable y desafortunada cotidianeidad en la España actual.

Como siempre, pero quizás esta vez por más razones, me gustaría que los Cinéfilos que la hayáis visto "os mojéis" opinando sobre "El reino" como película, no como denuncia social

Manrique

PD1: Escribiré un comentario sobre la excelente serie de TV "Crematorio", basada en la novela homónima de Rafael Chirbes, ganadora ésta del Premio Nacional de la Crítica. En mi opinión, a pesar de su diferente formato, la citada serie, disponible en Movistar+ sin recargo alguno, que también trata sobre el tema de la corrupción en el Levante español, le da "sopas con honda" a la tan cacareada película, razón por la cual he realizado este tan tardío comentario sobre la tan sobrevalorada "El reino", al menos para mí.


PD2 (insertada el 12 de diciembre): Ya he cumplido la anterior promesa y, si os interesara, aquí podéis acceder a mi comentario sobre la serie "Crematorio", en el que incluyo varios enlaces y resúmenes con la opinión de la crítica profesional, como generalmente suelo hacer. Reitero mi anterior recomendación de que la veais y la juzguéis comparativamente, ahora que "El reino" compite para los premios Goya con sus 13 nominaciones frente a las 11 de "Campeones", de Javier Fesser. Pero basta ya, hoy todavía no toca hablar de esta última.

domingo, 18 de febrero de 2018

Martes de Carnaval, 13 de Febrero de 1945: El mayor crematorio de la Historia actúa en Dresde


Queridos Cinéfilos:

Mi edición (1969) de la novela sobre Dresde
Hace más de diez años, el 5 de abril de 2006, cuando este Foro aún no había empezado a operar como un blog (Marga aún no nos había hecho el inmenso regalo de informatizarlo y tan sólo era una simple lista de correos electrónicos con la que los miembros del “grupo fundador” compartíamos nuestras opiniones sobre películas, obras de teatro, programas culturales en TV o libros), circulé una recomendación sobre un reportaje entonces recién emitido en La 2 en su programa habitual de la noche de los sábados, “La Noche Temática”, dedicado al bombardeo aéreo aliado y consecuente completa destrucción de Dresde (en alemán, Dresden, capital de Sajonia, calificada hasta entonces como "la Florencia del Elba"aunque fuera la más barroca ciudad alemana), masacre que comenzó exactamente a las 22:03 del 13 de febrero de 1945, martes de carnaval, y continuó hasta el anochecer del día siguiente, al menos.

Escribí en aquel correo una pequeña introducción que considero sigue siendo válida:

“El sábado pasado en "La noche temática" de TV2 vi un magnífico documental, que ha ganado no se qué premio internacional, “El bombardeo de Dresde en Febrero de 1945”. Espectacular y no por las imágenes del bombardeo en sí (su eficacia hizo que no queden imágenes) sino por los recuerdos y opiniones de los testigos.

Cuando tenía 20 años leí un libro sobre este bombardeo y me quedé impresionado: No todos saben que es el triste récord mundial de víctimas en un solo día: 150.000 muertos (cifra estimada; para comparar, los muertos durante la totalidad de la guerra en Londres por bombardeos, incluidas las V2, no llegaron a 8.000), duplicando las de la bomba atómica en Hiroshima.


Dresde en 1939. A la derecha la Frauenkirche, principal iglesia luterana.
Dresde era algo así como la Salamanca de Alemania, con medio millón de habitantes, nulo valor militar o industrial y que no había sido bombardeada hasta el fatídico martes de carnaval de 1945, con Alemania perdiendo la guerra a chorros en sus tres últimos meses.

Los habitantes presumían que había un pacto tácito por el que en sus días de poder la Luftwaffe nunca bombardeó Cambridge ni Oxford y a cambio los angloamericanos no lo harían con Dresde. Lo que no habían imaginado es que, como en los acuerdos de Yalta entre la URSS, USA y GB de un mes antes se repartían las porciones de Europa en función de su fuerza militar y aportación de su esfuerzo para derrotar a Alemania, los occidentales quisieron demostrar a la URSS la eficacia que habían conseguido en sus bombardeos estratégicos contra la industria alemana, bombardeando durante una noche y un día, hasta arrasarla, una ciudad "virgen" que el Ejército Rojo conquistaría en pocos días. Lamentablemente era la joya del barroco sajón y lo único que contenía era una inmensa muchedumbre de refugiados que huían del avance ruso a 100 kms de distancia. Lo que dijeron en el programa: una carnicería totalmente inútil (en su inmensa mayoría de no combatientes) para el resultado de la guerra, y cruel (los 3000 bombarderos emplearon masivamente bombas incendiarias precursoras del napalm que desencadenaron lo que se llama una "tormenta de fuego" de dimensiones apocalípticas).

Dresde después de la "tormenta de fuego"

Tengo un amigo que ha estado pasando una semana en Dresde hace un par de años y está maravillado de cómo se han reconstruido los principales monumentos de la ciudad en una labor de décadas. Me mostró fotos preciosas. Eso sí, no han podido revivir a los 150.000 muertos....A ver si el mundo aprende.”


Mi comentario no tenía más utilidad práctica, a posteriori, que resaltar la excelencia del programa por si alguna vez lo repetían y podíais verlo (hecho muy inusual entonces, no como ahora que en las cadenas de TVE se repiten varias veces los reportajes e incluso las películas en un plazo de meses, por los recortes de gasto, supongo) y, no menos importante, llamar la atención de los que no tuvierais noticia previa de dicho bombardeo, cuyo número de víctimas es imposible prácticamente de fijar por unas evidentes razones:
  • Habría que haber sabido con cierta aproximación cuántas personas se encontraban en Dresde esa noche, pero parece lógico aceptar que su población habitual prácticamente estaría duplicada por la enorme cantidad de refugiados civiles de Prusia y Silesia (de los que no había listas o se perdieron) que huían en masa aterrorizados por la proximidad del avance inexorable del Ejército Rojo, que llegaba dispuesto a cobrarse duplicadas, triplicadas o más, las ofensas recibidas de la Wehrmacht en su tierra durante los años anteriores.
    La zona de la Frauenkirche en ¡¡1952!!  Reconstrucciones al fondo
  • Debido a que se utilizaron muy mayoritariamente bombas incendiarias en vez de rompedoras, se alcanzó una enorme temperatura en todo el centro de la ciudad por la “tormenta de fuego” que se desencadenó, por lo que se supone que miles (¿cuántos?) de cadáveres literalmente se convirtieron en ceniza y no quedó rastro de dichas víctimas. Así Dresde se convirtió en un inmenso crematorio "automático".
  • Se pueden obtener en internet datos pavorosos: en los días siguientes al bombardeo, ante la enormidad de víctimas, que desbordaban la posibilidad de enterramientos incluso en fosas comunes, las autoridades organizaron piras colectivas “in situ” de varios cientos de cadáveres apilados en cada una, que se quemaban de la forma más eficaz posible con las escasísimas reservas de combustible disponibles. Es casi un sarcasmo que hubiera que recurrir al fuego para eliminar los cadáveres del pavoroso incendio.
  • Tras apagarlo y enfriarse las ruinas, lo que he leído que tardó siete días, y poder acceder las patrullas de rescate a algunos refugios no muy profundos o protegidos, a veces encontraron un magma resultado de la fusión de los cuerpos humanos que allí se apretujaron a tope durante el ataque. ¡El horror!.
Zona céntrica tras el bombardeo
Mi primera noticia sobre ese terrible bombardeo la obtuve a través de una novela francesa que leí en 1970, “La ciudad asesinada” (“La ville aux toits verts” = La ciudad de los tejados verdes, por el color oxidado de los tejados de cobre de muchos de sus mejores edificios) escrita por Maurice Guillot, sargento voluntario en el ejército francés durante la Segunda Guerra Mundial, con 20 años prisionero de los alemanes tras la debacle militar gala y consiguiente rendición de junio de 1940, logrando escapar posteriormente para unirse a la Resistencia y volver a ser capturado y enviado a los campos de concentración, posteriormente de trabajo, nazis en Polonia y Alemania. Liberado definitivamente al final de la guerra, fue múltiplemente condecorado y ascendido a oficial. Estudió lenguas vivas y en 1948 se reincorporó voluntario al Ejército, participando en la Guerra de Indochina, causando baja definitiva en 1956, cuando declaró que ya no quería ser más “ni funcionario, ni mercenario”, añadiendo que deseaba “poder describir libremente la verdadera imagen de un ejército en la guerra”.

La publicación en 1959 de su primera obra “La Grande Ocassion”, crítica con la política militar francesa, trajo consigo su fulminante despido de su puesto en los Servicios Sociales de la zona de ocupación francesa en Alemania y un largo proceso judicial con el Ejército, que acabó con el Tribunal de Apelación fallando a su favor.

A partir de entonces se dedicó plenamente a escribir, basándose para “La ciudad asesinada” en las experiencias propias y las referencias que le facilitaron otros prisioneros en el cautiverio, novela en la que narra la vida de un supuesto alter ego desde la rendición de junio de 1940 durante su largo calvario en diversos campos de prisioneros para acabar, hacia el final de la guerra, como trabajador forzoso en Sajonia, ya no rígidamente controlado en un campo sino alojándose en semilibertad en una casa de alemanes de la tercera edad con los que establece un relativamente estrecho nivel de convivencia, hasta llegar a la hecatombe de la noche del Martes de Carnaval de 1945 con la destrucción de Dresde, que está narrada de una forma casi de documental periodístico que, os aseguro, no le deja a uno indiferente. Es totalmente impactante.

Pira en el centro de Dresde
En cierto modo “La ciudad asesinada” es una novela con un mensaje y estilo similar a "La Hora 25", recientemente muy bien comentada por José Ramón, aunque, en mi opinión, esta última sea literariamente superior y tenga un personaje fundamental, aunque no protagonista,  Traian Koruga, que inserta la visión razonada de un intelectual como testigo del caos total, categoría de persona que no aparece en “La ciudad asesinada”

En el verano de 2016 participamos en un viaje colectivo visitando el norte de Alemania en el que lamentablemente pasamos sólo cinco o seis horas en Dresde, tres de ellas con una muy buena guía local que nos enseñó la ciudad reconstruida, incluyendo en su explicación una referencia al bombardeo en la que nos comentó que la “tormenta de fuego” llegó a elevar la temperatura en el centro de la ciudad a 1000 o 1500ºC, no lo recuerdo bien pero por ahí andaba. 


En este sentido tengo que añadir un dato llamativo: dos días después, durante nuestra visita al enorme ayuntamiento de Hannover nos enseñaron en su hall cuatro muy grandes y detalladas maquetas de esa ciudad a lo largo de su historia, una de ellas de 1945, al final de la guerra, donde la guía local nos informó que fue la ciudad alemana más destruida durante el conflicto por ser un gran centro fabril; creo recordar que afirmó que el 85% de  los edificios del conjunto de la ciudad quedaron en ruina total, superando en ello a Dresde, Hamburgo y Berlín, eso sí, como resultado de muchos bombardeos y no de uno único y terrible.

Cecilienhof, sede de la Conferencia de Potsdam
Recalco lo que ya escribí en 2006 sobre la absoluta inutilidad militar de la destrucción de Dresde: según todo lo que he leído al respecto, parece claro que se llevó a cabo únicamente porque los Aliados quisieron demostrar a los rusos la capacidad destructiva de su bombardeo estratégico en 24 horas sobre una ciudad anteriormente intacta... cuyos habitantes soñaban estar en un lugar relativamente seguro. Tras la cumbre de Yalta (4 al 11 de febrero de 1945, es llamativo que el ataque a Dresde se llevara a cabo tan sólo dos días después de acabar la cumbre) entre la URSS, Gran Bretaña y USA y con vistas a la próxima en Potsdam, cuando se rindiera Alemania (finalmente se celebró en julio de 1945, cerca de Berlín), por parte de Churchill se trataba de negociar  con Stalin desde una posición de fuerza equilibrada sobre qué parte de Europa quedaría bajo control exclusivo soviético, puesto que éste alardeaba de que el ejército que realmente había desgastado y derrotado a la Wehrmacht era el soviético y no los angloamericanos. 

Volviendo a la novela, el texto “La ciudad asesinada” se abre con una cita: ”Que nuestros ojos se sientan colmados ya de todo esto” (de ‘El Infierno’ en “La Divina Comedia” de Dante) y acaba con un anexo, de sólo una página, tomado de  New Statesman nº 1677, revista semanal británica de temas políticos y culturales, del que copio únicamente sus dos últimos párrafos (estimo que son suficientes):
“… 
En materia de exterminio, constituyó la operación más lograda de la historia de la humanidad, asesinando y destruyendo en una sola noche mucho más que lo conseguido en las dos incursiones atómicas en el Japón y tres veces más que todos los bombardeos alemanes reunidos en la Gran Bretaña.
La destrucción de Dresde el 13 de febrero de 1945 supuso uno de estos crímenes de guerra contra la humanidad cuyos autores habrían comparecido ante el Tribunal de Nuremberg si está jurisdicción no se hubiera convertido en un mero instrumento de venganza de los aliados"

R.H.S. Crossman
(3 de mayo de 1963)

Para ilustrar este comentario he buscado en internet el mejor documental accesible, el espléndido anteriormente citado que emitieron en La 2, “El drama de Dresde” de Sebastian Dehnhardt, ganador del premio Emmy Internacional 2005 y el Magnolia 2006 (que estuvo en youtube, fue eliminado y afortunadamente ya está de nuevo disponible en este enlace)
 
La Frauenkirche, como yo la vi en 2016
Actualmente Dresde está reconstruida con la típica eficacia y minuciosidad germanas, como demuestran las fotos tomadas personalmente en mi corta visita, que incluyo, y es una ciudad muy turística. Como Ana Díaz, muy activa miembro de nuestro Foro pasó una semana visitándola alrededor de 2009, le dejo la tarea de contarnos sus impresiones sobre "Dresde" con muchísima más base que yo, si está de acuerdo.

Tan sólo adelanto que la Frauenkirche era, y ahora vuelve a ser, la más importante iglesia luterana de la ciudad y que tras el pavoroso incendio siguió en pie toda la obra de piedra, pero a una altísima temperatura, y a los pocos días se hundió tras enfriarse. No fue reconstruida hasta después de la reunificación alemana entre 1993 y 2005, tratando de reincorporar los bloques de piedra que no se habían dañado en su derrumbamiento, que habían sido identificados y conservados en la época de la RDA en espera de una posible futura reconstrucción.

Termino, para mí es esperanzador saber que existe desde 1959 un hermanamiento activo entre Dresde y Coventry, la industrial ciudad inglesa que sufrió muy importantes bombardeos alemanes durante la guerra. Cuando se inauguró la nueva catedral de esta ciudad en 1962, sustituyendo a la original que había resultado destruida totalmente en noviembre de 1940Benjamin Britten compuso para dicha ceremonia su impresionante "War Requiem", insistiendo él en que sería en memoria de todos los caídos en las dos guerras mundiales, de cualquier nacionalidad, por eso los tres cantantes solistas representan a una rusa, un alemán y un inglés, oratorio que tanto hemos recomendado en este Foro José Ramón y yo mismo

Si tenéis la oportunidad de visitar Dresde, os aconsejo hacerlo sin la mínima duda y en tal caso opino que para apreciarla correctamente es conveniente conocer el infierno que sufrió, por ello he escrito este largo comentario que pensaba publicar el pasado 13 de febrero, este año también martes de carnaval, día en el que se cumplían 73 años de su destrucción, pero como el tema me parecía absolutamente impactante y merecedor de la más cuidada elaboración,  prepararlo me ha demandado mucha más dedicación y tiempo de lo previsto, por lo que os llega con retraso.

La catedral católica
A lo peor me he pasado detallando el tema en exceso.  Habrá sido porque he considerado que muy buena maestra es la Historia, Amigos, y que el Foro debería tener una digna referencia sobre bombardeo de Dresde

Manrique

PD:  Conservo las dos novelas citadas, “La ciudad asesinada” y "La Hora 25", que están a disposición de cualquier Cinéfilo que quiera leerlas.
Hay una película alemana para TV de 2006, "Dresde, el infierno", que no está mal, pero puramente ilustrativa y con supuestas historias personales en aquel fatídico día. Se encuentra fácilmente en youtube o similar. Ficha en Filmaffinity en https://www.filmaffinity.com/es/film236458.html

miércoles, 4 de octubre de 2017

Qué bonito es Badalona.

Y ¡Cuántas veces he cantado eso de... qué bonito es Badalona !

A ritmo de pasodoble y con mi deje andalú... con esa carretera general y esos albañiles en zamarreta.... he cantado por las calles en infinidad de ocasiones aquéllo de... qué bonita es Badalona en invierno y en verano. Y así supe qué era una barretina, y a qué se refería diciendo lo de "con sus apellidos y sus nombres... y su carnet de identidad".

¡ Casi ná !

Y todo eso era allá por los finales setenta y principios de los ochenta. Era cuando yo cantaba por las calles mientras caminaba y me bebía el aire. Hoy, tan modernos todos... sólo siento una enorme tristeza y un dolor punzante porque, sin ser tierra mía, es tierra de los de mi sangre. Y es tierra de mis libertades. Tierra de mis escapadas. Tierra de mis recuerdos. Tierra de mis pérdidas. Tierra de mis refugios. Tierra de mis aventuras. Tierra de mis osadías. Tierra de mis paseos. Tierra de los míos. ¿O es que sólo nos duele la tierra donde nacemos o pacemos?

La tierra se nos mueve debajo de los pies, a ver si nos enteramos. En cambio, para terminar con el amor hace falta que me saquen el corazón.




Marga. (Esa que no quiere separarse de nada ni de nadie nunca más. Esa a la que le duele que se separen de ella. Esa que no sabe estar donde no la quieren, con quién no la quiere. Esa que no quiere que esté con ella quien no la quiera.)

jueves, 15 de junio de 2017

El Regreso - Coming Home

Jon Voight se abre paso a gritos en un pasillo atestado de mutilados en sillas de ruedas. Grita pidiendo que le cambien la bolsa de los orines. Se dirige de frente, decúbito, el pecho sobre una camilla y haciéndola avanzar a golpe de bastones asidos fuertemente en cada mano. Inolvidable. Es la imagen de un hombre joven gritando lo básico de la existencia, que le vacíen la bolsa de la orina. Es la rabia a garrotazos y a golpes con todos y todo. Inolvidable.

La música suena en todas las escenas, como en la vida.

Si las imágenes del comienzo son impactantes, no lo son menos las finales. La ceremonia del final se guarda en el recuerdo para no olvidar jamás. Imborrable.


- ¿Volverías a hacerlo? (Eterna pregunta tras el éxito o el fracaso e inevitable después de haber experimentado el miedo).
- ¿Cuál es esa buena razón que te haría volver a hacerlo? (Imperiosa necesidad de justificar la necedad de lo que hicimos y de asimilar la pérdida de todo lo que ya no tiene remedio).


Alguna vez me he preguntado si los que se entrenan para la guerra realmente se preparan para la muerte de sus vidas. Si son conscientes de lo que supone el regreso de la batalla, si es que lo hay.


Coming Home – El Regreso – Es una de las películas que me han acompañado en el recuerdo desde que apenas alcancé la mayoría de edad. No había tenido ocasión de volverla a ver hasta que días atrás me hice con ella y me preparé para, nuevamente, abrir los ojos. Las mismas sensaciones de rechazo a la violencia que tuve en aquél verano del 79 las he tenido en éste del 17, eso no ha variado en absoluto. Sally, una mujer capaz de dar una oportunidad a su vida para hacerla girar en alguna dirección que dé sentido a su existencia. Una mujer que se expone a que todo cambie y que busca la ocasión para comprobar que realmente la vida es vida. En algunos pequeños detalles, gestos o palabras provoca cambios sin vuelta atrás; en otros grandes, como el cambio de casa a un entorno tangencial o la compra de un coche característico de un estilo de vida vital. Los pechos tras las camisetas y sin sujetador suponían en aquéllos años un gesto de libertad en las mujeres que pretendíamos cambiar el concepto de las cosas; suponían un alarde de libertad. El corte de pelo, determinante siempre, la vestimenta y, para culminar, las palabras, esas palabras que una vez fuera de tu boca te comprometen a una vida que no volverá a ser lo que has vivido. Jane Fonda exige cortésmente que no la traten mal y exhibe una  mirada feminista propia de mujer valiente.


Los regresos no sé si siempre son necesarios. Sé que siempre son distintos a lo esperado. Y sé que existe un antes y un después de esos regresos. Luck ha regresado parapléjico, beligerante y perdido aunque conservando la capacidad de superación frente a cualquier cosa y con la inteligencia de saber aprovechar las pocas oportunidades de volver a recuperar la vida a golpe de adaptación y de humildad. Es delicioso ver cómo se hace de su autonomía nuevamente desde una silla de ruedas y con una sonrisa barbuda de intensos ojos azules y pelo seductoramente desaliñado. Luck, un hombre que aún tiene fuerzas para intentar evitar la muerte de otro hombre. Que tiene agallas para manifestarse solo encadenándose a la fortaleza destructora de una Base Naval. Y que le sobran argumentos para arengar a los chavales para que no cometan el error de alistarse por una obligación moral o por una curiosidad de una guerra que les hará morir hasta en vida.


En un espacio de sufrimiento físico y mental se reencuentran Luck y Sally y reconstruyen una vida donde caben la sinceridad, complicidad, compromiso, respeto, igualdad, generosidad, felicidad, ternura, sexo, amistad y una enorme sensualidad. Una inmensidad de ingredientes que harían de cualquier pareja un nexo envidiablemente indestructible.


Dos personas expuestas a llenar sus vidas y las de otros. Dispuestas a hacer que los regresos sean mejores de lo que han resultado ser.

Regresa también Bob que marchó con determinación al frente y que se mantuvo corriendo sobre la línea sin separarse de ella, sin pestañear. Bob regresa roto. Su regreso es la ruptura del mundo que se formó con su marcha. Bob sabe que regresa vivo pero ya no tiene la vida que dejó. Bob cojea. Bob no sonríe. Bob ya no es Bob. Bruce Dern no reconoce lo que ve. Rápidamente sabe que su vida ha muerto y, tras la ceremonia de dejar todo colocado y bien ordenado, se dirige hacia el mar con la misma determinación y firmeza con que se dirigió hacia la guerra.

El Regreso no asegura que las cosas y las personas sigan siendo lo que dejamos al marchar.

Once I was a soldier
And I fought on foreign sands for you
Once I was a hunter
And I brought home fresh meat for you
Once I was a lover
And I searched behind your eyes for you
And soon there'll be another
To tell you I was just a lie
And sometimes I wonder
Just for a while
Will you ever remember me
And though you have forgotten
All of our rubbish dreams
I find myself searching
Through the ashes of our ruins
For the days when we smiled
And the hours that ran wild
With the magic of our eyes
And the silence of our words
And sometimes I wonder
Just for a while
Will you ever remember me
Una vez fui un soldado
Y luché en arenas lejanas por ti
Una vez fui un cazador
Y traje a casa carne fresca para ti
Una vez fui un amante
Y ahondé en tus ojos por ti
Pronto habrá otro
Para decirte que sólo fui una mentira
Y a veces me pregunto
Sólo por un momento
Si alguna vez te acordarás de mí
Y pienso que has olvidado
Todos nuestros sueños de basura
Me encuentro a mí mismo buscando
Entre las cenizas de nuestras ruinas
Los días en que sonreíamos
Y las horas en que llovía salvajemente
Con la magia de nuestros ojos
Y el silencio de nuestras palabras
Y a veces me pregunto
Sólo por un momento
Si alguna vez te acordarás de mí