viernes, 30 de mayo de 2008

A propósito de... Once

Hola a todos:

Salgo de la caverna de mi mutismo, un poco acomplejado ante tanta sabiduría cinéfila, para manifestar mi rotunda adhesión al comentario de Marga a la película “Once”. Me dejó la sonrisa en el alma desde el principio hasta el final. No sólo por su frescura, sencillez, delicadeza; también por esa sensación de autenticidad de lo que te están contando. Es una historia normal, de gente muy normal, quizá escorada hacia el borde peligrosamente límite de la vida, que describe de una forma absolutamente extraordinaria las claves importantes de la vida: la belleza sencilla, el amor sincero, la verdad limpia. Maravillosamente sencilla.
Me encanta el comienzo que solo lo pueden entender los que alguna vez han perdido, o están en contacto con perdedores. Me parece sublime el regreso de la chica que ha ido a comprar pilas a un 24 horas cantando “If you love me, satisfy me” (no sé si se dice así). ¡Qué manera de exaltar esos ratos muertos por los que se nos escurre la vida, esperando el metro, o camino del supermercado!
Probablemente, todos deseábamos otro final, chico se queda finalmente con la chica… Pero, creo adivinar que el piano es una metáfora de lo que es el amor sincero y auténtico. Lo siento, pero aquí me traiciona mi experiencia vital y religiosa y no puedo menos que citar la Biblia: el amor se entusiasma con el bien ajeno, el amor no pide nada (1Cor 13).
Once
Gracias cinéfilos. Y perdonad si algunos comentarios no están a la altura. Aprendo mucho de vuestras observaciones, aunque, a veces no esté de acuerdo con algunas cosas. Por ejemplo, me sorprendió y me gustó Elegy, aunque reconozco que se alarga demasiado. No sé los que sois ya maduritos, pero me parece una descripción magistral del laberinto sentimental masculino de un sexagenario. Él se sale, ella mejor de lo que esperaba.
También encontré interesante “La familia Savage”. Sin ser una gran peli pone el dedo en la llaga sobre el miedo visceral que tenemos a la muerte. Ninguna generación ha sido tan reticente a afrontar la muerte natural como la nuestra. La peli pone encima de la mesa todos los temores e hipocresías. Y sin embargo, la escena final no deja de ser una provocación luminosa.
Bueno. Aunque solo sirva para decir que de vez en cuando participo en el foro.
Un abrazo a todos. Buen cine
Javier Luengo

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lo que tengas que decirnos, nos interesa. Gracias.

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.