sábado, 31 de enero de 2015
“La puta enamorada” de Chema Cardeña en el Teatro Fernán Gómez de Madrid: Velázquez pinta su “Venus del espejo”
Queridos Cinéfilos:
En 1611 nació en Madrid María Inés Calderón, que debutó en un corral de comedias en 1627 y casi de inmediato fue "elevada" a la categoría de amante de Felipe IV, al mismo tiempo que se convertía en la más famosa actriz española del siglo XVII, conocida como La Calderona.
Históricamente tiene la relevancia de haber dado a luz en 1629 al más famoso bastardo del Rey, Juan José de Austria, que inmediatamente de nacer fue separado de su madre, reconocido por su padre y educado como correspondía a un príncipe ilegítimo, pero un "Austria", y que, con el tiempo, jugó un muy importante papel en la decadente España de esa centuria y hasta podría haber sido una alternativa a su hermanastro y legítimo heredero, el pésimamente dotado futuro Carlos II "el Hechizado"... pero Juan José de Austria murió en 1679, posiblemente envenenado.
Volviendo a su madre: Parece ser que cuando el Rey empezó a perder interés por María Calderón, ella fue amante un tiempo del yerno del Conde-Duque de Olivares, que había enviudado de la hija de éste, el hombre más poderoso del Reino, pero esa relación cayó mal en la Corte y se ordenó que María Calderón entrase en un convento de clausura en Valfermoso de las Monjas en 1642, donde murió sólo cuatro años después.
Tras esta larga pero, espero, útil introducción histórica (que yo no conocía hasta esta semana) entramos en la obra ya con un adecuado marco:
He ido a ver en el Teatro Fernán Gómez (Centro Cultural de la Villa) “La puta enamorada” de Chema Cardeña (autor para mí previamente desconocido), obra que ganó en 1999 el Premio "Max Aub" de Teatro de la Generalitat Valenciana y que el año pasado ha sido repuesta en un montaje que ha recorrido parte de España, participó en el Festival de Almagro y ahora está en Madrid.
Su tema, muy brevemente, es:
Por orden del Rey, el pintor de la Corte, Velázquez, recibe la orden de realizar un retrato de la amante real, La Calderona, lo que el Maestro considera casi un insulto por no tener ella categoría social. Por otra parte, la actriz, de gran carácter, se ofende a su vez.por lo que el proceso del cuadro se complica, más aún cuando se supone que la Reina, celosa, parece que le ha encargado al pintor que, de alguna manera, actúe para desacreditar a su rival. Además, algunos opinan que la Reina puede sentir "atracción" por Velázquez...
El caso es que las cosas evolucionan y el Maestro acaba convenciendo a La Calderona para que le sirva de modelo de su único desnudo conocido, "La Venus del espejo"... El resto, si queréis saberlo deberéis ir al teatro.
El texto de la obra es notable, bien construido en un castellano arcaizante pero perfectamente inteligible y con algunos parlamentos buenos, aunque, para mi gusto, le falta una, diría yo, "integración" de todos los temas e ideas que se manejan para haberle dado una nota más alta.
En algún aspecto, me ha recordado una excelente obra de Alejandro Casona "El caballero de las espuelas de oro", que se desarrollaba exactamente en esa época y que tiene un segundo acto, creo recordar, en una noche que pasa (sólo hablando, no malpenséis) Quevedo, que es el protagonista, con una prostituta, con un fondo de tema de rabiosa actualidad ahora: la corrupción que ya gangrenaba a la clase gobernante de España en el siglo XVII. No os la perdáis si alguna vez tenéis la oportunidad de verla.
En “La puta enamorada”sólo hay tres personajes, los dos citados (representados notablemente por Eva Marciel y Federico Aguado) y el criado de La Calderona (muy bien Javier Collado, hijo de María José Goyanes, en ese papel; hace tres meses le vi de protagonista en el mismo teatro en "Calígula", de Albert Camus, que no os comenté porque la vi exactamente en su función de despedida, no porque no mereciera comentarla, que fue muy buena).
Me ha gustado la dirección de Jesús Castejón, el astuto montaje y la muy atrayente escenografía, resultando una obra muy digna y agradable de ver, todo ello en el teatro más cómodo y de mejor visibilidad que hay en Madrid, y a precio muy comedido por ser de propiedad municipal.
Os animo a ir a ver esta obra, pero tendría que ser en estos dos días, ya que el domingo se despiden.
Vídeo del estreno en el Festival de Almagro:
“El desnudo de Venus”, crítica de Javier Vallejo en El País:
Comentario y antecedentes por Julio Bravo en ABC:
Referencia histórica en ARTEHISTORIA:
http://www.artehistoria.com/v2/personajes/10457.htm
Buen Teatro, Amigos.
Manrique
lunes, 19 de enero de 2015
Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance)
¿Quién puede más, un león o una boa? ¿El FBI (léase fébéi) o la Guardia Civil? Este tipo de discusiones eran frecuentes en mi barrio cuando yo tenia siete u ocho años, admitian matices inesperados e incluso a veces podían poner en riesgo amistades de toda la vida.
Ahora bien, ¿quien puede más Superman o Ionesco, Spiderman o Pirandello, Batman o Jardiel Poncela? Ahí está la cuestión. ¿La Cultura o la cultura de consumo? Cuidado con las respuestas precipitadas.
La película nos muestra unos personajes del mundo de la interpretación que intentan poner en marcha una obra de teatro en Broadway. Como corresponde a su carácter arquetípico estos personajes tienen un ego inflamado, un individualismo total y unas vidas desestructuradas como consecuencia natural de las dos premisas anteriores.
El punto fuerte de la película, a mi juicio, es la originalidad, tanto en su temática como en la forma de desarrollarla. Un ritmo ágil ayudado por una música viva del batería Antonio Sánchez hace que el espectador no se aburra. Definitivamente el productor y el director han corrido riesgos con esta película pero han superado la prueba. Bravo por el director Alejandro González Iñárritu
El punto débil es que los personajes, especialmente el que interpreta Edward Norton tienen unos caracteres excesivamente marcados que les resta profundidad sicológica y les llevan al borde de la credibilidad. Claro que probablemente yo hubiera dicho lo mismo de Antígona o de Edipo Rey si hubiera nacido en tiempos de Sófocles, además ¿ cual es la profundidad sicológica de Spiderman?
Por último incluyo una imágen de mi querido amigo Dilbert que parece que cuestiona los puntos de vista del director.
Ahora bien, ¿quien puede más Superman o Ionesco, Spiderman o Pirandello, Batman o Jardiel Poncela? Ahí está la cuestión. ¿La Cultura o la cultura de consumo? Cuidado con las respuestas precipitadas.
La película nos muestra unos personajes del mundo de la interpretación que intentan poner en marcha una obra de teatro en Broadway. Como corresponde a su carácter arquetípico estos personajes tienen un ego inflamado, un individualismo total y unas vidas desestructuradas como consecuencia natural de las dos premisas anteriores.
El punto fuerte de la película, a mi juicio, es la originalidad, tanto en su temática como en la forma de desarrollarla. Un ritmo ágil ayudado por una música viva del batería Antonio Sánchez hace que el espectador no se aburra. Definitivamente el productor y el director han corrido riesgos con esta película pero han superado la prueba. Bravo por el director Alejandro González Iñárritu
El punto débil es que los personajes, especialmente el que interpreta Edward Norton tienen unos caracteres excesivamente marcados que les resta profundidad sicológica y les llevan al borde de la credibilidad. Claro que probablemente yo hubiera dicho lo mismo de Antígona o de Edipo Rey si hubiera nacido en tiempos de Sófocles, además ¿ cual es la profundidad sicológica de Spiderman?
Por último incluyo una imágen de mi querido amigo Dilbert que parece que cuestiona los puntos de vista del director.
lunes, 12 de enero de 2015
Anita Ekberg
Ha muerto Anita Ekberg y me parece un buen momento para recordar La dolce vita
Película de Fellini de 1960 en la que retrata a la sociedad romana,
haciendo desfilar a una serie de personajes interconectados entre sí con
Marcello, un periodista, vividor y mujeriego.
Han pasado más de cincuenta años y la película se ve con interés creciente
ya que cuantiosos temas no han desaparecido o incluso han aumentado; por
ejemplo los paparacci, las divas, los
celos, las depresiones…
¿Tiene la ciudad una influencia decisiva en el comportamiento de la gente?
Esta pregunta es la que el director se ha hecho y ha intentado responder
sacando imágenes para que los espectadores juzguen si es así o estaba
equivocado.
La película tiene además una estética única: la cámara se mueve de arriba
abajo o de abajo arriba, para ir despejando poco a poco la historia, es decir
la cámara narra magníficamente.
El trabajo de interpretación de Marcello Mastronianni se basa en expresar
lo que va pensando que, a fin de cuentas, es lo que piensa el espectador o
casi.
Las mujeres de la película parecen hechas para el amor exclusivamente,
algunas más sensuales que otras, por ejemplo Elisa, rica y caprichosa, otra,
Emma, encarna a la eterna celosa, quejosa y pesada, Silvia, sueca, baila
divinamente, excéntrica y maravillosa,
por lo menos es lo que piensa Marcello. Las actrices encarnan estupendamente
sus papeles.
Anita Ekberg como Silvia, Anouk Aimée es la rica y sofisticada amiga de
Marcello e Ivonne Furneaux como Emma.
Roma también es una ciudad de “milagros” y es frecuente o por lo menos
posible que en cualquier momento aparezcan unos niños diciendo que ven a la
Virgen: periodistas, fotógrafos, cámaras de TV y curiosos hacen presencia en un
descampado donde los niños les hacen ir de un lugar a otro corriendo, exigiendo
que construyan un santuario, porque así lo desea la Virgen. No tendría más
importancia sino acabara en tragedia, al ser atropellada una mujer en medio de
todo el tumulto.
¿En qué otro lugar se puede ver trasladar una imagen por un helicóptero?
Seguramente e muy pocas. Sin embargo en Roma no sorprende a nadie.
Roma también es una ciudad de cabarets con actuaciones sorprendentes, a
donde los pueblerinos van para pasar una noche “loca” haciendo
extravagancias, gastando por encima de
sus posibilidades y volviendo a su pueblo natal un tanto avergonzados.
Steiner (Alain Cuny) es el músico, amigo de Marcello, encarna el tipo de
familia unida y feliz, que, incomprensiblemente, acaba matando a sus dos hijos
de corta edad y suicidándose. Este hecho dejará una huella profunda en Marcello
que se volverá mucho más frívolo e insensible.
Una frase de un aristócrata resume esta clase: “Mi familia celebra
fiestas…”
El castillo a las afueras de Roma da idea de ese batiburrillo de personajes
que sólo en una ciudad como Roma se pueden encontrar. De una forma lamentable,
Marcello asiste al desprecio que la joven rica y
sofisticada le dedica mientras
que se deja acariciar por un nuevo amante.
Water Santasso encarna a Paparazzo, el fotógrafo de noticias amigo de
Marcello, que dará lugar a generalizar el nombre de paparazzi a todos aquellos fotógrafos
ávidos de noticias sensacionalistas.
Resumiendo son multitud de historias contadas con maestría, es decir pocos
detalles que dicen mucho.
martes, 6 de enero de 2015
Mr. Turner
Una de mis meteduras de pata favoritas es la creación de expectativas para consumo interno. Le pasa a mucha gente, pero no es disculpa.
La película está bien realizada, con un cuidado exquisito de la ambientación y un juego de cámara que reproduce la mirada del pintor. Para mi gusto resulta un poco falta de luz, aunque a lo mejor no para un público británico acostumbrado a las brumas. Los actores impecables, como nos tiene acostumbrados el cine inglés.
No me puedo sustraer a las comparaciones, aunque sea otro error. ¿Similar a "La joven de la perla" ? Si, creo que se le puede hacer este elogio en cuanto a la recreación histótica y ambiental, sin embargo muy alejada en cuanto a la penetración psicológica en los personajes.
A mi juicio la película resulta lenta, y no tanto porque el tema no dé para un thriller, sino porque se centra excesivamente, en la vida personal de Turner y en su tosca vida sentimental, si es que se puede llamar así a la forma de Turner de relacionarse con las mujeres.
Retomando el tema de las expectativas, he de decir que esperaba más de la visión artística de Turner y su relación con la pintura de su tiempo. Turner fue un pintor prolífico, presumía de imitar hasta la superación a cualquier pintor, cultivó prácticamente todos los géneros de la pintura, sin embargo nada de esto se ve en la película, en la que aparece como un pintor de marinas y de tormentas, que es solo una parte de la personalidad de este genial pintor.
La película está bien realizada, con un cuidado exquisito de la ambientación y un juego de cámara que reproduce la mirada del pintor. Para mi gusto resulta un poco falta de luz, aunque a lo mejor no para un público británico acostumbrado a las brumas. Los actores impecables, como nos tiene acostumbrados el cine inglés.
No me puedo sustraer a las comparaciones, aunque sea otro error. ¿Similar a "La joven de la perla" ? Si, creo que se le puede hacer este elogio en cuanto a la recreación histótica y ambiental, sin embargo muy alejada en cuanto a la penetración psicológica en los personajes.
A mi juicio la película resulta lenta, y no tanto porque el tema no dé para un thriller, sino porque se centra excesivamente, en la vida personal de Turner y en su tosca vida sentimental, si es que se puede llamar así a la forma de Turner de relacionarse con las mujeres.
martes, 30 de diciembre de 2014
Andrei Tarkovski y su testamento: “Sacrificio” (“Offret”, Suecia 1986), obra profunda y obligatoria para Cinéfilos.

Queridos Cinéfilos:
Entre los grandes directores reconocidos universalmente, en los ambientes del Gran CINE, hay un nombre que es muy poco conocido en España, Andrei Tarkovski, lo que opino que se puede deber a que:
Toda su producción (desarrollada entre 1960 y 1986: únicamente siete películas, mas un documental para la RAI y su “opera prima”, un mediometraje que le sirvió como trabajo de fin de carrera, más detalles en http://www.blogdecine.com/directores/la-pasion-de-andrei-tarkovski ) se rodó en la URSS, salvo su última película, “Sacrificio”, que lo fue en Suecia en el año de su muerte (estando ya de facto desahuciado por un cáncer, de ahí que esta película se considere su testamento, por otra parte, bastante concorde por su tema) lo que hizo que si alguna se estrenaba en España lo fuera únicamente en circuidos alternativos.
Tarkovski es la antítesis de un autor “comercial”, lo que ocurre es que ya cuando ves por primera vez una película suya (en mi caso sólo conozco “Sacrificio”) sientes el pálpito de que estás ante una obra maestra. Yo tuve la primera referencia suya en una emisión del programa “¡Qué grande es el Cine!”, presentado por José Luis Garci, en TVE2 hace 15 o 20 años, en la que medio vi el comienzo de la película, que la emitían muy tarde y, por mi falta de referencia previa, no estaba grabándola. A pesar de descubrirla sólo muy parcialmente con tan corta muestra, quedé impactado (recuerdo especialmente una escena con unas hojas caídas en un tembloroso charco mientras se oían, sin verlos, pasar en vuelo rasante unos aviones de combate cual Jinetes del Apocalipsis nuclear que se desataba…), decidiendo de inmediato que aquello había que conseguirlo. N años después, hace cuatro o cinco, compré el DVD de “Sacrificio” un viernes con la oferta, generalmente de películas muy buenas, que ofrecía el desaparecido diario “Público”, la vi tranquilamente y pude tener una opinión propia.
Una vez hace años y comentando “Retorno a Brideshead”, utilicé la comparación entre “Varitas de merluza o nécoras de Pontedeume” para contraponer una película hasta atrayente pero nulamente profunda contra otra difícil de apreciar pero de un delicadísimo sabor…. siempre que se haya sido capaz de acceder a él. Y para dicha conquista es necesaria una determinada experiencia y, vamos a decirlo sin miedo ni pudor, Cultura, lo que está hoy en día al alcance de una gran cantidad de conciudadanos siempre que hayan tenido el interés y estén dispuestos a realizar el esfuerzo personal imprescindible para dotarse de ella. Y esto es obvio que pasa para todo en la vida: si queremos disfrutar del imaginable placer de “surfear” por un casi túnel de agua envolvente tendremos que estar dispuestos a dedicarle unos cuantos miles de horas, además de ser jóvenes y físicamente dotados para ello.
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| La familia |
Concluyo mi “crítica” con el apoyo de la inmensamente más fiable opinión de dos Grandes Maestros del CINE:
Ingmar Bergman: "Mi primer descubrimiento de Tarkovski fue como un milagro. De repente me hallaba junto a la puerta de acceso a un recinto en el que yo siempre había querido entrar, pero cuya llave jamás me había sido dada, y en el que Tarkovski se movía libre y confiadamente. Me sentí animado, estimulado: alguien había expresado aquello que yo siempre quise decir, sin saber cómo. Tarkovski es para mí el más importante. Ha creado un lenguaje nuevo, que se corresponde con la esencia del cine, porque presenta la vida como reflexión, la vida como un sueño"
Akira Kurosawa: "Me gustan todas las películas de Tarkovski. Para mí, es el director que mejor ha rodado escenas con agua, en albercas, charcos, etc. Sus obras son muy complejas, pero me parece un director extraordinario. Las películas de Tarkovski son diferentes a todas las demás. Su padre era un importante poeta y él heredó el talento de los poetas. En cierta ocasión, me comentó que le gustaba ver “Los siete samuráis” antes de rodar sus películas; pero yo hago lo mismo, antes de rodar las mías veo “Andréi Rublev”. [...] Tarkovski era un hombre muy simpático y agradable, con quien siempre tuve una relación muy buena. Él fue para mí... como un hermano"
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| Tarkovski dirigiendo |
Por si fueran de vuestro interés os adjunto los siguientes enlaces:
Ficha de “Sacrificio”en Filmaffinity (nota media 7,7):
“'Sacrificio', la obra maestra de un poeta irrepetible”, muy interesante crítica, casi actual, de Jordi Cuesta en El País:
http://elpais.com/diario/2008/04/18/cine/1208469616_850215.html
Buen CINE, Amigos.
Manrique
lunes, 29 de diciembre de 2014
MIKE NICHOLS NO SOLO FUE “EL GRADUADO”
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| Foto reciente del cineasta Mike Nichols |
Estrenado en 1967, el film, que se llevó el Oscar al mejor director y estaba protagonizado por Dustin Hoffman, Katarine Ross y Anne Bancroft, contó con el aliciente de la banda sonora en la que se escuchan inolvidables canciones de Paul Simon y Art Garfunkel, un dúo formado por dos músicos de un alto nivel cultural que explotaron en aquel largometraje, con enorme éxito, algunas de sus mejores temas, como “Mrs. Robinson” (compuesta expresamente para el filme), “La feria de Scarbough” (basada en una melodía folk inglesa) y, sobre todo, “Los sonidos del silencio” (“The sounds of silence”).
Otro dato interesante de la película es su localización en la universidad californiana de Berkeley, el escenario donde coincidían los hijos de las clases más pudientes de Estados Unidos con los primeros “hippies” que comenzaron a anidar por aquellos “campus”.
El que suscribe este comentario tenía menos de veinte años -¡Juventud, divino tesoro, te vas para no volver!, decía uno de los poemas más conocidos del nicaragüense Rubén Darío- cuando le tocó hacer cola de un par de horas matutinas en un cine la Gran Vía madrileña para conseguir las dos entradas y lograr el objetivo de llevar a su chica a ver una película en una apacible tarde dominical. Recuerdo que mi novieta de entonces y un servidor salimos embelesados después de la experiencia audiovisual en aquella sala de las de entonces, con cerca de mil butacas, una vivencia que ya ha pasado a la historia con la llegada de las multisalas y los minicines por el descenso del número de espectadores y la competencia de los DVD´s y las televisiones.
Hace poco, volví a ver en la tele “El graduado” y, en mi opinión, la película sobrevive en ciertos aspectos al paso del tiempo. La interpretación de la también desaparecida Anne Bancroft –a la que ya había admirado en “El milagro de Ana Sullivan”, de Arthur Penn- me parece que es de lo más interesante de aquella producción. Su papel de madre acosadora del pretendiente de su hija, para evitar que se case con ella, es de una gran solidez interpretativa. Hoffman hizo perfectamente el contrapunto, y su saber estar a la altura de las circunstancias le valió un incremento del caché en las oficinas de los productores hollywoodienses.
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| ¡No es la pierna de Anne Bancroft! |
Considerado como un magnífico “artesano” del cine, Nichols, que tenía 83 años cuando murió y era de origen polaco-alemán, se inició en el teatro en Broadway. Aunque no le quedó más remedio que ir a rodar con frecuencia a Hollywood, a él lo que le iba era la “marcha” de Nueva York, una ciudad que le atrapó desde su llegada a Estados Unidos huyendo del nazismo.
Rodó una treintena de películas, algunas de ellas para la televisión, y junto a éxitos notorios, cosechó algunos fracasos como “El día del delfín” (The day of the dolphin”, 1973) y “Dos pillos y una herencia” (The fortune”, 1974). Estas catástrofes se debieron principalmente a la necesidad de trabajar a toda prisa sin perfilar previamente los guiones.
Entre los éxitos posteriores a “El graduado”, hay que destacar en la filmografía de Nichols la divertida comedia “Armas de mujer” (“Working girl”), estrenada en 1988, con Melanie Griffith, Harrison Ford y Sigourney Weaver en los papeles principales.
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| Ella sí es la Bancroft |
Como ocurrió en “El graduado”, el tema musical “Let the River run”, de Carly Simon, contribuyó al triunfo de este duelo de ejecutivas agresivas del Manhattan financiero finisecular. Esta canción de Simon llevó también el Oscar a la mejor banda sonora.
Otro triunfo de Nichols fue su última película, “La guerra de Charlie Wilson” (“Charlie Wilson war”, 2007) –fue muy reconocida aunque no logró ningún Oscar-, protagonizada por Tom Hanks, Philip Seymour Hoffman (también desaparecido recientemente) y Julia Roberts. Se trata de un drama político basado en hechos reales, protagonizada por un congresista con la guerra de Afganistan como telón de fondo.
Yo disfruté mucho viendo esta película en la que se mostró, por enésima vez, la capacidad de autocrítica del sistema norteamericano y, en esta ocasión, la evidencia palpable del precio que está pagando Occidente por los errores del planteamiento del abordaje del conflicto en aquella zona, cuna de talibanes y yihadistas al parecer indomables, por parte de la Casa Blanca.
Un año antes de “El graduado”, Nichols hizo un inmejorable trabajo con la adaptación al cine del drama de Edward Albee “¿Quién teme a Virginia Woolf?” (“Who´s afraid of Virginia Woolf?”), con Richard Burton y Elizabeth Taylor como protagonistas y cuando el matrimonio estaba a punto de saltar en pedazos en la vida real, fiel reflejo del texto del autor que retrata a un matrimonio de profesores universitarios alcohólicos que se odian a muerte. A pesar de todo, la película se llevó cinco Oscar y fue nominada (propuesta) para otros ocho. Quizá fue porque el filme se hizo en el momento oportuno con los actores oportunos.
Por si no lo recordáis, la relación Burton-Taylor fue de lo más tormentoso. Se casaron por primera vez –el actor galés fue el quinto marido de la Taylor, y después vendrían otros dos mas- en 1964 y se separaron diez años después. Sin embargo, en 1975 volvieron a celebrar matrimonio pero en 1976 se divorciaron para siempre, si bien durante estas dos etapas rompieron y se reconciliaron varias decenas de veces. Burton por su parte estuvo casado con otras tres mujeres.
Se cuenta que el rodaje de esta película fue de lo más tormentoso, por las borracheras casi continuas de Burton y Taylor, que degeneraban en ocasiones en insultos y agresiones no solo entre ellos sino hacia los miembros del equipo técnico. Los jovencísimos George Segal y Sandy Denis, que hacían los papeles secundarios, no entendían nada de lo que acontecía en el enrarecido clima del plató si bien Nichols les hacía señas por detrás para que aguantaran hasta que Richard y Liz volvieran a estar sobrios.
El título de la obra de Albee es un juego de palabras que suelen repetir los niños anglosajones –y por extensión los niños de todo el mundo- mientras interpretan una canción infantil basada en la vieja película de dibujos animados de Walt Disney “Los tres cerditos”. En ese filme, los animales son asediados por un lobo (“wolf”, en inglés), al que aprenden a distraer con valor e inteligencia, mientras se preguntan “¿quién teme al lobo feroz?”.
Según el escritor británico Anthony Burgess, “el nombre de la santa patrona de las feministas literarias, Virginia Woolf –quien se suicidó por problemas mentales en 1941 arrojándose al rio Oise- es el del animal depredador”.
“Aparentemente –añade Burgess-, hay gente que la teme o, de otra forma, su nombre no estaría en la canción de los tres cerditos. Hoy día, las mujeres nos llaman cerdos machistas a los hombres. Y los cerdos deberían temer a la más intelectual de las mujeres”.
Javier Parra
martes, 16 de diciembre de 2014
MAGIA A LA LUZ DE LA LUNA (MAGIC IN THE MOONLIGHT)
Ficha técnica:
- Año: 2014
- Director: Woody Allen
- Intérpretes: Colin Firth, Emma
Stone, Simon McBurney
- Guión: Woody Allen
- Nacionalidad: Americana
- Duración: 97 minutos
Comentario
Hace un año, por estas mismas fechas, publicábamos
en este Foro un comentario sobre “Blue Jasmine”, la película recién estrenada
de Woody Allen en aquella época. En aquel comentario, después de ensalzar la
película, poníamos de manifiesto que Woody Allen había hecho una película más
pesimista que lo que en él era habitual y
nos preguntábamos si la amargura que observábamos en sus personajes era una exigencia directa del guión o de que nuestro admirado
director se había hecho mayor y malhumorado con el paso de los años. Terminábamos
el comentario invitando a comprobar que pasaría a este respecto en “Magic in
the moonlight”, la película que Woody Allen tenía en rodaje en aquellos
momentos.
Pues “Magic in the
moonlight”, “Magia a la luz de la luna”, ya está aquí y trata sobre lo
acontecido al reputado mago Stanley Crawford, Colin Firth, que es invitado a
una lujosa mansión en la Costa Azul francesa, propiedad de una acaudalada
familia americana, para que ponga en evidencia los embustes de la joven y bella
médium Sophie, Emma Stone, que tiene
sometida a la familia con sus dotes extrasensoriales y su capacidad para
conectar con los espíritus del más allá. La acción transcurre en los años 20
del siglo XX, cuando la música de jazz y los más suntuosos placeres mundanos se
esparcen entre los ricos americanos residentes
en la bonita costa del mediterráneo francés.
Como ocurre
frecuentemente en la filmografía de Woody Allen, la película discurre en dos
niveles diferentes. Por un lado se desarrollan las difíciles relaciones
personales entre Stanley y Sophie y, por otro, se desarrolla un debate entre los
planteamientos vitales antagónicos del
pesimista y racional Stanley y la optimista y espiritual Sophie sobre temas
tales como el mundo físico y el mundo espiritual, la racionalidad y la ilusión,
el amor, la religión, la magia y el ocultismo. Eros y Tanatos, el Yin y el Yang debatiendo sobre temas tan
antiguos como el ser humano.
Mención especial merecen
en esta película el esplendoroso vestuario diseñado por Sonia Grande y, especialmente,
la magnífica banda sonora, con canciones de Cole Porter y música de jazz, charleston,
cabaret (hay una fugaz interpretación de Ute Lemper en un cabaret de Berlín)
y clásica con fragmentos de Beethoven,
Ravel y la consagración de la primavera de Stravinsky.
A mi la película me ha
gustado y me ha entretenido; seguramente es la mejor película en cartelera de
estos momentos. Dicho esto, me parece que “Magic in the moonlight” aporta poco nuevo a la filmografía de Woody Allen.
Sigue manteniendo la mordacidad típica de los diálogos de los personajes de sus
películas, pero con menos frescura e
ingenio. Sigue manteniendo la originalidad de sus guiones, pero todo resulta un
poco más previsible. Bien, pero menos. Es como si la paleta multicolor de un
pintor de campanillas se hubiera transformado con el paso del tiempo en una
paleta de grises y colores pastel y su obra perdiera fuerza y belleza, aunque
mantenga su calidad. Algo así me parece que le está ocurriendo al cine de Woody Allen.
Y me parece que el
pesimismo que ya se podía vislumbrar en “Blue Jasmine” y al que hacíamos
referencia al principio de este comentario, se acentúa en “Magic in the
moonlight”. No recuerdo ningún personaje
tan negativo como Stanley en las películas de Allen y, aunque, al final, hay un
pequeño arabesco lateral que invita al optimismo, resulta poco creíble. Su
(negativo) carácter impregna la película.
En resumen, muy buena
película, muy en la línea del cine de Woody Allen, pero con pocas sorpresas sobre
las películas anteriores. Me parece que todos, director y espectadores nos
vamos haciendo mayores y cada vez nos es más difícil encontrar en el cine de
nuestro querido y admirado Woody Allen cosas nuevas, sorprendentes y originales
que nos entusiasmen, como en el pasado. En cualquier caso, me parece obligado recomendar
ver esta película, que, sin duda, es muy buen cine, lo mejor de la cartelera de estas Navidades.
JRL
(16-12-2014)
sábado, 13 de diciembre de 2014
SINFONIA NUMERO 7 LENINGRADO DE DMITRI SHOSTAKOVICH
El 2 de septiembre de 1941
las fuerzas de la Wehrmacht, al mando del mariscal von Leeb, iniciaron
el asedio de San Petersburgo, la Leningrado bolchevique. El asedio duró hasta
el 12 de enero de 1943, fecha en la que las tropas soviéticas consiguieron
levantar el cerco alemán a la ciudad. 500 días de lucha que despertaron el
ardor patriótico de los sitiados, entre los que se encontraba Dmitri Shostakovich,
nacido en esa ciudad en 1906 y considerado ya un reputado compositor, aunque
cuestionado, en numerosas ocasiones, por los órganos oficiales y oficiosos de
la URSS, por su supuesta música decadente y su falta de compromiso aparente con
la revolución. Años más tarde Shostakovich acabaría siendo diputado del Soviet
Supremo.
Shostakovich escribió
su séptima sinfonía durante el asedio alemán a Leningrado, en muy corto
espacio de tiempo para los estándares habituales, con la intención de que la sinfonía motivara a la
resistencia a los ciudadanos de Leningrado
frente al invasor alemán. Se estrenó en marzo de 1942 con un éxito sin
precedentes y la sinfonía se convirtió pronto en todo el mundo en un símbolo frente
al nazismo. A Shostakovich le gustaba matizar que la sinfonía Leningrado era un
símbolo frente a todo tipo de nazismo y un homenaje a la ciudad que “Stalin
destruyó y Hitler remató”.
Con estos antecedentes, ya puede adivinarse que la séptima
sinfonía de Shostakovich tiene un lenguaje musical apasionado, cercano al
ambiente bélico y al totalitarismo que la rodeaba durante su gestación. El
primer movimiento, el más famoso, tiene una melodía sencilla, que se repite “in
crescendo” innumerables veces, tensionando al extremo al espectador, a la
forma, quizá mal comparada, del bolero de Ravel. El segundo movimiento, con
protagonismo de la música de viento y las arpas y el tercero, un adagio con
momentos de gran sensibilidad, dan paso al cuarto, que comienza con una apabullante
marcha fúnebre y finaliza con una espectacular conmemoración de la victoria
frente al invasor, con la orquesta, cuerda y viento, a todo volumen y la
percusión completamente “desenfrenada”. El final es apoteósico y muy difícil de
olvidar para quien lo haya escuchado alguna vez.
La séptima sinfonía Leningrado de Shostakovich dirigida por el
americano James Conlon es la composición seleccionada en el programa de la Orquesta
Nacional de España de este fin de semana. En la representación del viernes la
sala del auditorio nacional estaba al 80 % y el público disfrutó premiando a la
orquesta y a su director con fuertes aplausos y numerosos bravos.
Sin duda merece la pena escuchar la Séptima Sinfonía
Leningrado de Dmitri Shostakovitch y esta puede ser una buena oportunidad para
ello.
JRL (13-12-2014)
domingo, 7 de diciembre de 2014
De “Interstellar”, de Christopher Nolan, y otras insensateces.
Queridos Cinéfilos:
Tenía dudas sobre si ir a ver la muy promocionada “Interstellar” o no, ya que, entre una mayoría de críticas profesionales con una calificación media de 8/10, o más, me llegaron algunas opiniones discrepantes, una de ellas procedente de un ex Cinéfilo, del que me consta que tiene un buen nivel de conocimiento cinematográfico, al que le pareció bastante mala. Lo que pasa es que yo tenía interés en poder conocerla y evaluarla personalmente, hasta tal punto que me “había preparado” para ello. ¿Cómo?: Viendo por primera vez en una sentada, desde hacía más de 40 años, “2001: Una odisea espacial”, la mítica película de Stanley Kubrick (a la que presuntamente Christopher Nolan rinde homenaje en “Interstellar”) que me siguió pareciendo maravillosa y de la que me admiró que se mantenga tan actual como cuando se estrenó, sin envejecer, salvo por el numeral del año de su título. Si no la conocéis, jóvenes miembros del Brat Pack, no sabéis lo que os perdéis, con un complemento que os aconsejo: leed la novela homónima escrita, poco tiempo después del estreno de la película, por Arthur C. Clarke, coguionista de aquélla junto con el mismo Kubrick, donde se dan más pistas para cerrar el final semiabierto del guión filmado.
La segunda parte de mi “preparación” fue volver a ver “El truco final (el Prestigio)” de Nolan (gracias, Susana, por facilitármela) para evaluar su labor de guión y dirección. Mi opinión: creo que es un director muy dotado, que en esta película consigue un producto de acabado intachable, pero como guionista, su obsesión de torcer y retorcer la trama para sorprender permanentemente al espectador hace que acabe aceptando incluir incongruencias y, lo que particularmente me decepciona, aberraciones técnico-científicas como, por ejemplo, la “multiplicación” de sombreros por la imposible máquina de trasmutación (o como se deba denominar) de la que, mira por donde, ni Tesla ni su ayudante se habían percatado, a pesar del montón de “dobles” que se incrementaba sin parar en el jardín a 25 mts de su laboratorio. Vamos, que en vez de ilustrar como un mago se servía de la Ciencia para sus trucos, convierte al extraordinariamente innovador científico Tesla en un medio mago con resultados milagrosos y acientíficos.
Dejando aparte la verosimilitud científica, resulta irracional que en cada ejecución del “truco final” sólo superviviera la “copia” que se obtenía porque previamente el “original” preexistente planificara “inmolarse” (desesperándose cuando se ahogaba, eso sí) a mayor gloria de su sucesora “copia”. ¡¡Un disparate!!. Todo vale para sorprender, incluso destruir un guión incluyendo unas cuantas incongruencias que son insalvables… al menos para los que no somos capaces de encontrar ni un gramo de calidad argumental en “Los juegos del hambre” que tuve el horror (y el valor) de soportar durante una media hora hace un par de domingos en la tele. ¡¡¡Nunca mais!!!.
A pesar de mis conclusiones tras revisar las dos primeras citadas películas y, además, haber leído un demoledor y despiadado comentario de Juan Manuel de Prada sobre “Interstellar” (para el que, más adelante, incluyo un enlace), mi fe en el Cine es tal que fui a verla … y ahora lamento profundamente haber desperdiciado tres horas de lo que me queda de vida en ello.
De vuelta a casa accedí a las críticas de los participantes en Filmaffinity y entre ellas encontré una que me exime de escribir la mía, “Carta de Kubrick a Christopher Nolan” de Giskdan, con la que me identifico plenamente, tanto en la forma (el autor “transcribe” una carta del gran Stanley dirigida a Christopher tras ver “Interstellar”; yo soy menos afortunado, les escribo a mis ídolos muertos pero ellos no me han respondido aún) como con las supuestas opiniones del creador de “2001” que vierte. Tan sólo quiero añadir que “Interstellar” cae, en mi opinión, en superiores incongruencias científicas a las que existían en “El truco final”, desde que un señor vuelva de dentro de un agujero negro (sin explicar ni pío de cómo) y que puestos a enviar desde 10 o 2.000.000 años luz (o 10.000.000.000, que no agotan el tamaño estimado del Universo conocido), a través de un “agujero de gusano”, un mensaje esencial para el futuro de la Humanidad (de contenido presuntamente complejo, vamos que no era trasmitir que E = MC2) a su hija, en el pasado de ambos, para mejorar el embrollo, ¡¡¡elige hacerlo en morse!!!. Por otra parte el episodio de la "ola" es un estúpido homenaje a los comedores de palomitas, fans de Roland Emmerich y sus “cosas filmadas”. Espantoso e irracional hipertsunami.
No os doy más la lata (un solo matiz: en la interpretación, mucho mejor Chastain, Hathaway y la niña preadolescente que "ellos"), pero si os apetece profundizar en el tema después de mi rollo, mejor entrad en los enlaces que adjunto para contrastar opiniones. Reitero: yo me adhiero a la de Kubrick que excelentemente “transcribe” Giskdan (chapeau, chapeau, chapeau también por su insinuación del presunto plagio en la solución para la Humanidad al final de la película de Nolan de la nave de "Cita con Rama", la excelente novela de Arthur C. Clarke en la que encontré, por primera y única vez en mi vida de lector, una referencia a la aceleración de Coriolis, ¿a que os suena, coleguillas dela ETSIN?; es que Clarke SÍ era un científico antes que escritor) donde las incongruencias se comentan, especialmente después del aviso de “spoiler”.
"Interstellar" Comentario de opinión de Juan Manuel de Prada en ABC:
“Un hogar en otros mundos”, crítica de Carlos Boyero en El País:
Crítica de Oti R. Marchante en ABC:
“Carta de Kubrick a Christopher Nolan”, crítica de Giskdan en Filmaffinity:
Buen Cine, Amigos.
Manrique
Tenía dudas sobre si ir a ver la muy promocionada “Interstellar” o no, ya que, entre una mayoría de críticas profesionales con una calificación media de 8/10, o más, me llegaron algunas opiniones discrepantes, una de ellas procedente de un ex Cinéfilo, del que me consta que tiene un buen nivel de conocimiento cinematográfico, al que le pareció bastante mala. Lo que pasa es que yo tenía interés en poder conocerla y evaluarla personalmente, hasta tal punto que me “había preparado” para ello. ¿Cómo?: Viendo por primera vez en una sentada, desde hacía más de 40 años, “2001: Una odisea espacial”, la mítica película de Stanley Kubrick (a la que presuntamente Christopher Nolan rinde homenaje en “Interstellar”) que me siguió pareciendo maravillosa y de la que me admiró que se mantenga tan actual como cuando se estrenó, sin envejecer, salvo por el numeral del año de su título. Si no la conocéis, jóvenes miembros del Brat Pack, no sabéis lo que os perdéis, con un complemento que os aconsejo: leed la novela homónima escrita, poco tiempo después del estreno de la película, por Arthur C. Clarke, coguionista de aquélla junto con el mismo Kubrick, donde se dan más pistas para cerrar el final semiabierto del guión filmado.
La segunda parte de mi “preparación” fue volver a ver “El truco final (el Prestigio)” de Nolan (gracias, Susana, por facilitármela) para evaluar su labor de guión y dirección. Mi opinión: creo que es un director muy dotado, que en esta película consigue un producto de acabado intachable, pero como guionista, su obsesión de torcer y retorcer la trama para sorprender permanentemente al espectador hace que acabe aceptando incluir incongruencias y, lo que particularmente me decepciona, aberraciones técnico-científicas como, por ejemplo, la “multiplicación” de sombreros por la imposible máquina de trasmutación (o como se deba denominar) de la que, mira por donde, ni Tesla ni su ayudante se habían percatado, a pesar del montón de “dobles” que se incrementaba sin parar en el jardín a 25 mts de su laboratorio. Vamos, que en vez de ilustrar como un mago se servía de la Ciencia para sus trucos, convierte al extraordinariamente innovador científico Tesla en un medio mago con resultados milagrosos y acientíficos.
Dejando aparte la verosimilitud científica, resulta irracional que en cada ejecución del “truco final” sólo superviviera la “copia” que se obtenía porque previamente el “original” preexistente planificara “inmolarse” (desesperándose cuando se ahogaba, eso sí) a mayor gloria de su sucesora “copia”. ¡¡Un disparate!!. Todo vale para sorprender, incluso destruir un guión incluyendo unas cuantas incongruencias que son insalvables… al menos para los que no somos capaces de encontrar ni un gramo de calidad argumental en “Los juegos del hambre” que tuve el horror (y el valor) de soportar durante una media hora hace un par de domingos en la tele. ¡¡¡Nunca mais!!!.
A pesar de mis conclusiones tras revisar las dos primeras citadas películas y, además, haber leído un demoledor y despiadado comentario de Juan Manuel de Prada sobre “Interstellar” (para el que, más adelante, incluyo un enlace), mi fe en el Cine es tal que fui a verla … y ahora lamento profundamente haber desperdiciado tres horas de lo que me queda de vida en ello.
De vuelta a casa accedí a las críticas de los participantes en Filmaffinity y entre ellas encontré una que me exime de escribir la mía, “Carta de Kubrick a Christopher Nolan” de Giskdan, con la que me identifico plenamente, tanto en la forma (el autor “transcribe” una carta del gran Stanley dirigida a Christopher tras ver “Interstellar”; yo soy menos afortunado, les escribo a mis ídolos muertos pero ellos no me han respondido aún) como con las supuestas opiniones del creador de “2001” que vierte. Tan sólo quiero añadir que “Interstellar” cae, en mi opinión, en superiores incongruencias científicas a las que existían en “El truco final”, desde que un señor vuelva de dentro de un agujero negro (sin explicar ni pío de cómo) y que puestos a enviar desde 10 o 2.000.000 años luz (o 10.000.000.000, que no agotan el tamaño estimado del Universo conocido), a través de un “agujero de gusano”, un mensaje esencial para el futuro de la Humanidad (de contenido presuntamente complejo, vamos que no era trasmitir que E = MC2) a su hija, en el pasado de ambos, para mejorar el embrollo, ¡¡¡elige hacerlo en morse!!!. Por otra parte el episodio de la "ola" es un estúpido homenaje a los comedores de palomitas, fans de Roland Emmerich y sus “cosas filmadas”. Espantoso e irracional hipertsunami.
No os doy más la lata (un solo matiz: en la interpretación, mucho mejor Chastain, Hathaway y la niña preadolescente que "ellos"), pero si os apetece profundizar en el tema después de mi rollo, mejor entrad en los enlaces que adjunto para contrastar opiniones. Reitero: yo me adhiero a la de Kubrick que excelentemente “transcribe” Giskdan (chapeau, chapeau, chapeau también por su insinuación del presunto plagio en la solución para la Humanidad al final de la película de Nolan de la nave de "Cita con Rama", la excelente novela de Arthur C. Clarke en la que encontré, por primera y única vez en mi vida de lector, una referencia a la aceleración de Coriolis, ¿a que os suena, coleguillas dela ETSIN?; es que Clarke SÍ era un científico antes que escritor) donde las incongruencias se comentan, especialmente después del aviso de “spoiler”.
"Interstellar" Comentario de opinión de Juan Manuel de Prada en ABC:
“Un hogar en otros mundos”, crítica de Carlos Boyero en El País:
Crítica de Oti R. Marchante en ABC:
“Carta de Kubrick a Christopher Nolan”, crítica de Giskdan en Filmaffinity:
Buen Cine, Amigos.
Manrique
sábado, 6 de diciembre de 2014
Igor Strawinsky
Igor Strawinsky (1882-1971) y La consagración de la primavera
Le Sacre du Printemps se estreno en Paris en el teatro de los Campos Elíseos
en 1913.
Los espectadores empezaron a reírse ya durante la
introducción. Luego empezaron a maullar ruidosamente y a hacer apuestas acerca
de cómo iría el curso de la representación. Una dama elegantemente vestida dio
una bofetada a un joven que, a su lado, se reía a carcajadas. La anciana
Contesse de Pourtalés se puso de pie en su palco y, temblando de ira, blandió
el abanico gritando: << ¡Es intolerable!
Es la primera vez en sesenta años que alguien se atreve a burlarse de
mí>>
Así se cuenta cómo
transcurrió el estreno de La consagración de la primavera.
Treinta años después Wald
Disney la utilizó (entre otras obras) como fondo musical de su película de
dibujos Fantasia, en la lucha de los
dinosaurios antediluvianos y de la erupción de los volcanes. Fue un gran éxito.
Desde entonces se
representa regularmente en todos los auditorios y suele estar en el repertorio
de las principales orquestas.
La escuché por primera
vez en los años setenta en el teatro Real de Madrid, a la orquesta de RTVE
dirigiendo Igor Markévich (1912-1983) que esa tarde había sido invitado a
dirigir. Todo un lujo.
La obra musical comienza
con sólo el fagot en un registro agudo que a mí me parece sublime, no me canso
de escucharlo y me sigue emocionando como el primer día.
Volviendo a la obra, me
parece interesante destacar algunas características importantes:
El ritmo es Aksak (del turco, “cojo”) pulsación desigual y es propia de la tradición de muchos pueblos del este de Europa.
La melodía: es frecuente el uso de disonancias. Es importante señalar que para la creación de estas melodías Strawinsky utiliza escalas y modos “antiguos” que no son del todo ni de tonalidad mayor ni menor. También emplea pocas notas de la escala para crear melodías de poco recorrido y pocos saltos. Además son muy repetitivas. Otras se basan en escalas pentatónicas, de cinco notas.
La armonía se aparta de la tonalidad clásica. La obra está cerca del atonalismo pero con un sentido muy estricto, aunque se usen acordes disonantes, todo tiene un sentido para dar brillo a la obra y sacar la sonoridad que se pretende.
Orquestación predominio de la percusión y los instrumentos de viento, evocadores de una naturaleza salvaje y primitiva. En algunos momentos el uso de instrumentos de viento madera tiene un efecto exótico y evocador. Otro tipo de recurso instrumental utilizado en la obra de Strawinsky es la mixtura de sonidos. Esta en concreto entre flauta contralto y violín solo tocando en armónicos una escala pentatónica. Merece la pena destacar el curioso papel reservado a las cuerdas en esta composición. Los violines, que por lo general son los encargados de llevar el peso de la obra, se limitan prácticamente a funciones de acompañamiento rítmico tocando notas breves y repetitivas, sin participar del protagonismo habitual. De hecho trata a la cuerda como un instrumento de percusión.
El ritmo es Aksak (del turco, “cojo”) pulsación desigual y es propia de la tradición de muchos pueblos del este de Europa.
La melodía: es frecuente el uso de disonancias. Es importante señalar que para la creación de estas melodías Strawinsky utiliza escalas y modos “antiguos” que no son del todo ni de tonalidad mayor ni menor. También emplea pocas notas de la escala para crear melodías de poco recorrido y pocos saltos. Además son muy repetitivas. Otras se basan en escalas pentatónicas, de cinco notas.
La armonía se aparta de la tonalidad clásica. La obra está cerca del atonalismo pero con un sentido muy estricto, aunque se usen acordes disonantes, todo tiene un sentido para dar brillo a la obra y sacar la sonoridad que se pretende.
Orquestación predominio de la percusión y los instrumentos de viento, evocadores de una naturaleza salvaje y primitiva. En algunos momentos el uso de instrumentos de viento madera tiene un efecto exótico y evocador. Otro tipo de recurso instrumental utilizado en la obra de Strawinsky es la mixtura de sonidos. Esta en concreto entre flauta contralto y violín solo tocando en armónicos una escala pentatónica. Merece la pena destacar el curioso papel reservado a las cuerdas en esta composición. Los violines, que por lo general son los encargados de llevar el peso de la obra, se limitan prácticamente a funciones de acompañamiento rítmico tocando notas breves y repetitivas, sin participar del protagonismo habitual. De hecho trata a la cuerda como un instrumento de percusión.
Esta obra puede
considerarse como una obra inicial de la música clásica del siglo XX y, para
mí, es la más importante obra de este siglo.
Quiero destacar a Igor
Markévich como gran director de orquesta, que fundó la orquesta de RTVE en
1965. Le recuerdo alto, delgado y que vivió, ese gran día que fue para mí la
audición de La consagración de la primavera, un incidente inusual en
las salas de concierto. Acababa de comenzar el fagot cuando desde las últimas
filas del teatro se oyó una voz gritar: “sin
músicos no hay música” y una lluvia de octavillas cayeron por todo el
teatro. En esos años los alumnos del conservatorio reivindicaban la titularidad
superior para sus estudios. Igor Markévich bajo las manos, los músicos quedaron
en silencio y después de unos minutos comenzó nuevamente la obra. No se
volvieron a producir más incidentes.
Tengo una devoción
especial por La consagración..., no hay que buscar explicaciones más complicadas,
despierta mi sensibilidad más profunda. Supongo que cada uno de vosotros tenéis una obra musical o una canción
que en el fondo de vuestra alma os hace vibrar. Animaos a escribir sobre ella
y quizá podamos compartir vuestros gustos.
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